Imprimir Republicar

CARTA DE LA EDITORA | 224

La despedida a un científico extraordinario

Esta carta estaba lista y la revista prácticamente cerrada, cuando recibimos la noticia del fallecimiento de Luiz Hildebrando Pereira da Silva, a los 86 años, la noche del 24 de septiembre pasado. Por eso era necesario abrir un espacio de homenaje a un científico que honró y engrandeció a Brasil de muchas maneras, a la par de registrar el sentimiento de nostalgia que queda en cuantos tuvieron el privilegio de conocer a esa persona de inteligencia fulgurante, trato ameno y caballeresco que él siempre fue. En la página 66, brindamos algunos otros detalles al respecto del brillante parasitólogo.

Dicho esto, sigamos con la presente edición: Brasil posee un registro de más de 10 mil cavernas y hasta ahora es muy poco lo que se conoce sobre la fauna que habita en ese gran mundo subterráneo. Esto no resulta nada sorprendente, puesto que el campo del estudio de la vida en esas entrañas de la superficie terrestre, la denominada espeleobiología, es tan novedoso en el país que recién a partir de la década de 1980 un grupo de biólogos locales elaboró una primera lista de las especies que habitan en esos sitios oscuros. Desde entonces, y dejando en claro que aún existe un vasto campo que debe recorrerse para arrojar luz acerca de los rasgos típicos de peces, arácnidos, insectos, caracoles, murciélagos y otras especies cavernícolas, se registraron avances consistentes en cuanto a la identificación y descripción de esa fauna con apariencia a veces muy extraña y eventualmente dotada de asombrosos recursos adaptativos. Y sobre ese avance en el conocimiento es que se elaboró, a partir de la página 20, el reportaje de tapa de esta edición de Pesquisa FAPESP, redactado por la editora Maria Guimarães, con fotos de Léo Ramos.

También en los dominios de la ciencia, quiero destacar en esta edición un reportaje que comienza, coincidentemente, con pequeños animales: los diminutos peces cebra o danios cebra y los ratones, que son la base del avance sobre hallazgos recientes al respecto del proceso de formación y evolución del corazón humano, cuyos orígenes podrían remontarse, en forma intrigante, a un período remoto anterior al surgimiento del propio hombre en el planeta. Para expresarlo en cifras, estamos hablando de un proceso iniciado hace 500 millones de años, mientras que la especie humana recién surgió aquí hace 2 millones de años. Como si no bastara con esa revelación desconcertante, el estudio abordado por el editor especial Carlos Fioravanti, a partir de la página 48, incluso propone que las cámaras cardíacas del corazón humano, es decir, los ventrículos y los atrios (antes denominados aurículas), podrían ser el resultado de la acción del ácido retinoico, muy conocido por su empleo en la elaboración de cosméticos. Vale la pena leerlo.

*

Resulta evidente que respetados grupos de investigación de grandes universidades establezcan colaboraciones con grandes empresas de cualquier parte, incluso las más distantes, y que otros grupos con un desempeño académico más modesto se articulen mejor con pequeñas empresas más próximas. Eso es lo que sucede según indica un estudio reciente de investigadores de la USP y de la Unicamp, que tiene, entre otros méritos, el de desentrañar los mecanismos y los engranajes de atracción de las universidades por las empresas, objeto del reportaje elaborado por el editor asistente de política científica y tecnológica, Bruno de Pierro, a partir de la página 38.

Y entre los hallazgos sorprendentes ‒y positivos‒ que ofrece esta edición, hay efectivamente un espacio destacado para la nota de Yuri Vasconcelos acerca de un estudio llevado adelante en la USP que comprueba una disminución considerable, a lo largo de los últimos 30 años, de uno de los principales contaminantes atmosféricos en la Región Metropolitana de São Paulo. Se trata del acetaldehído, emanado fundamentalmente por el escape de los vehículos alimentados con etanol (página 68).

Finalmente, vuelvo al comienzo de la revista (página 30) para recomendar enfáticamente la hermosa entrevista con el profesor y crítico de cine Jean-Claude Bernardet ‒realizada por el editor en jefe, Neldson Marcolin, y por Maria Guimarães‒, que defiende sus puntos de vista con notable coherencia y valentía, incluso cuando acomete ferozmente contra una estética de la miseria en los documentales brasileños que la despolitiza totalmente.

¡Buena lectura!

Republicar