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El traje espacial del futuro

Ilustración del nuevo traje espacial: más liviano y pegado al cuerpo, garantiza una mayor libertad de movimientos

JOSE-LUIS OLIVARES / MITIlustración del nuevo traje espacial: más liviano y pegado al cuerpo, garantiza una mayor libertad de movimientos JOSE-LUIS OLIVARES / MIT

Los astronautas tendrán mayor libertad de movimientos en los paseos espaciales fuera de las naves y en el suelo de la Luna o de Marte. Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), bajo la coordinación de Dava Newman, proyectaron una especie de segunda piel aerodinámica apropiada para el espacio. La nueva vestimenta espacial es más liviana que los voluminosos trajes actuales a los que se necesita proveerles una presión de gases para mantener al astronauta en el espacio. Esa función podrá cumplirla en el traje espacial del futuro una especie de estructura de tejido elástico, forrado con minúsculas bovinas que imitan a las células del tejido muscular liso. Esas bobinas para mantener la presurización deseada pueden contraerse mediante una conexión a una fuente de calor en la nave. Las mismas amoldan la ropa al cuerpo del astronauta como una segunda piel. La contrapresión mecánica ejercida por la ropa permitiría que el cuerpo permaneciera en el espacio o en ambientes sin gravedad. Para sacarse el traje bastaría con otra pequeña carga eléctrica y el mismo recobraría la holgura sobre el cuerpo. Las bobinas se elaboran con una aleación de níquel y titanio en láminas muy delgadas. Ese material posee la propiedad de conservar su forma original y luego de la presurización regresar al estado anterior. El proyecto fue financiado por la agencia espacial estadounidense (NASA) y por el programa MIT-Portugal, que reúne a estudiantes y profesores de universidades portuguesas y del MIT en investigaciones sobre sistemas de ingeniería.

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