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Oportunidades

Para suplir la demanda

Universidad crea carrera de posgrado en arqueología preventiva con el objetivo de capacitar a los nuevos profesionales

CarreirasDANIEL BUENODurante la última década, la arqueología aplicada al licenciamiento ambiental, denominada empresarial o preventiva, ha prosperado en Brasil, impulsada por las grandes obras de infraestructura. La creciente demanda de mano de obra especializada ha creado nuevas oportunidades para arqueólogos, hasta entonces acostumbrados a la investigación académica. Aunque la esencia del trabajo es la misma, la arqueología empresarial requiere conocimientos específicos, con énfasis en el proceso de licencia ambiental, por ejemplo. El problema radica en que son raras las carreras académicas que les ofrecen la especialización a los investigadores que deseen seguir por esa rama de la arqueología. Pensando en esto, la Universidad de Vale do Paraíba creó un posgrado lato sensu en arqueología preventiva. Esta carrera, de 21 meses de duración, empezará este año y se destinará a alumnos graduados o posgraduados en arqueología y áreas correlativas, tales como historia, geografía, geología, arquitectura, ingeniería civil, biología y gestión ambiental.

“El objetivo es que esos profesionales queden aptos para detectar y reconocer sitios arqueológicos de las más diversas categorías, y también para operar con las fases de una licencia ambiental”, comenta el arqueólogo Wagner Bornal, coordinador del posgrado. Actualmente, sólo carreras de pregrado en arqueología suministran algunas nociones sobre esta actividad, en tanto que les cabe a las empresas del sector la responsabilidad de capacitar a los profesionales para ejercer esa tarea. “De todos modos, en pregrado no se abordan con profundidad las cuestiones específicas de la arqueología preventiva”, dice Bornal. Por eso la estructura curricular incluirá asignaturas tales como prevención y gestión del patrimonio arqueológico, educación patrimonial y tecnologías informáticas aplicadas al área. La carrera se elaboró con base en la propuesta de las empresas que actúan en el sector, al percatarse de la carencia de profesionales en el mercado.

Bornal explica que los investigadores interesados en migrar hacia la arqueología preventiva seguirán utilizando todas las habilidades y conocimientos aprendidos. “La diferencia radica en la forma en que se relacionan la investigación científica y el cronograma de obras”, dice. La finalidad de la arqueología empresarial consiste en evaluar los impactos que los emprendimientos pueden ocasionar sobre los testigos del pasado e indicar las mejores medidas para evitar, mitigar o compensar dichos impactos.
La arqueología ejercida en la academia generalmente parte de un problema, que puede resolverse a largo plazo. Algunas líneas de investigación llegan a durar décadas, preocupadas únicamente con cuestiones de trasfondo científico. En tanto, la antropología empresarial, además de obrar con plazos más cortos, está supeditada a un contexto mayor, que comprende a los medios biótico, cultural, social y económico.

La expansión de la arqueología en Brasil empezó en 1986, cuando una resolución del Consejo Nacional de Medio Ambiente (Conama) determinó que la actividad debía formar parte de los estudios de impacto ambiental. Hasta entonces se había restringido a la investigación académica, y solamente el sector de energía eléctrica estaba obligado por ley a contratar arqueólogos de universidades o museos para rescatar materiales en sitios que pudiesen sufrir daños en obras, fundamentalmente en la construcción de centrales hidroeléctricas. La nueva medida dio lugar entonces al comienzo de la profesionalización de la actividad, que aún aguarda su reglamentación.

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