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Innovación

Una red para estudiar las emociones

Un centro de investigación coordinará distintas áreas del conocimiento con el objetivo de analizar y promover el bienestar

Gary Waters/ Getty ImagesLa FAPESP y la empresa Natura aprobaron la propuesta de creación de un centro de investigación aplicada al bienestar y al comportamiento humano, cuya sede estará en el Instituto de Psicología de la Universidad de São Paulo (USP). El proyecto, bajo el liderazgo de Emma Otta, docente del Departamento de Psicología Experimental del Instituto, congrega a más de 40 científicos y sus respectivos equipos, que se desenvuelven en áreas complementarias, en universidades tales como la USP, las federales de São Paulo (Unifesp) y de Rio Grande do Sul (UFRGS) y la Presbiteriana Mackenzie, además de instituciones estadounidenses como la New York University, la University of Florida y la Washington State University.

La meta principal consiste en la creación de una base de conocimiento capaz de evaluar y promover el bienestar, integrando campos del conocimiento tales como la neurociencia, la etología, la psicología social y la psicología positiva, que estudia emociones, como por ejemplo, la felicidad y el placer, además de las ciencias de la salud, humanísticas y sociales aplicadas. “Con carácter interdisciplinario, el centro congrega a investigadores unidos por su interés en el estudio de las emociones y por la valoración de intervenciones tendientes a la educación emocional”, define Emma Otta. “Históricamente, tanto la psicología como la neurociencia se enfocaron en el estudio de procesos no emocionales, tales como la atención, la solución de problemas y la memoria. Hoy día, la emoción se considera como un tema legítimo de estudio, pasible de investigación mediante métodos con rigor científico”.

Según Gerson Pinto, vicepresidente de innovación de Natura, se trata de un modelo inédito de centro integrado que involucra a una empresa brasilña para la investigación de un tema aún poco explorado en la academia. “Natura ya desarrolla investigación científica en bienestar desde hace ocho años y el centro cumplirá un rol fundamental en la ampliación de nuestra perspectiva sobre el tema, construyendo una red robusta de conocimiento, principalmente en las áreas de psicología y neurociencias, permitiéndonos presentar cada vez más, innovaciones relevantes relacionadas con los individuos y sus relaciones”, explica. “La propuesta brindará la oportunidad de reconocer caminos más asertivos para la promoción del confort por medio de nuestros productos y servicios, tanto desde el punto de vista del individuo como de lo colectivo”. Según la opinión de Gerson Pinto, también se espera una gran difusión del tema del bienestar en la sociedad, incluyendo al sector de la educación y la generación de oportunidades de negocios para emprendedores.

La inversión en la implementación y conducción del centro será de 20 millones de reales en 10 años, repartidos por igual entre Natura y la FAPESP. La iniciativa fue aprobada en el ámbito del Programa FAPESP de Investigación en Asociación para la Innovación Tecnológica (Pite), que apoya proyectos en instituciones de investigación desarrollados en forma conjunta con empresas y cofinanciados por ellas. Pero combina prácticas de otro programa de la Fundación, los Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepid), que patrocina a largo plazo a equipos multidisciplinarios que se dedican a temas en la frontera del conocimiento y busca conectar la investigación científica con la innovación, la educación y la transferencia de tecnología.

El trabajo del centro estará organizado en cuatro grandes líneas. La primera de ellas, enfocada en el análisis del bienestar, prevé la realización de estudios epidemiológicos y de cohorte (donde un grupo específico se estudia durante un largo plazo), y el desarrollo de nuevos indicadores capaces de evaluar el bienestar entre la población brasileña. Uno de los principales desafíos radica en la instauración de criterios para evaluar las sensaciones subjetivas asociadas al confort con indicadores objetivos. “Existen distintas maneras de hacerlo, por ejemplo, asociando el relato de dos individuos al respecto de emociones positivas o negativas con su actividad cerebral, sudoración o latidos cardíacos”, dice Emma Otta.

Aromas
La segunda línea de estudio se centra en la expresión emotiva y el reconocimiento de las emociones. Los estudios buscarán identificar expresiones emocionales por medio de protocolos de observación de comportamiento y respuestas tales como reacciones visuales o la activación de la emoción mediante aromas. “Los olores pueden evocar reacciones emotivas y queremos comprender cómo puede verse afectado positivamente el bienestar a través del olfato”, explica la investigadora.

La tercera línea, denominada Medidas Neurofisiológicas de Afecto, prevé estudios clínicos y experimentales sobre la autorregulación emocional, que agrupa a los procesos que administran los impulsos y las emociones. Dentro de ese tópico, también se analizarán las respuestas fisiológicas a los olores. La cuarta línea de investigación tiene como objetivo las intervenciones para estimular la autorregulación emocional. Propone estudios en el área de la psicología positiva, salud pública y psicología comportamental, capaces de promover la autorregulación emocional, el bienestar subjetivo, las habilidades sociales de niños y adultos y la resiliencia, un concepto psicológico tomado de la física que define la capacidad para lidiar con problemas y resistir la presión ante situaciones adversas.

El centro posee el bagaje de un historial de proyectos de investigación, tales como el proyecto temático intitulado Interacción madre-bebé: Depresión postparto como factor de riesgo para el desarrollo, finalizado en 2012, que estudió la depresión postparto en madres de São Paulo. El proyecto, conducido por Emma Otta, tuvo como investigadores principales a Vera Silvia Raad Bussab, del Departamento de Psicología Experimental del Instituto de Psicología de la USP, y Maria de Lima Salum e Morais, del Instituto de Salud, quienes también participan en el nuevo centro. “Los diferentes equipos vienen describiendo el plan de trabajo y están muy motivados para comenzar inmediatamente”, afirma Emma Otta. Los investigadores interactuarán con profesionales de la vicepresidencia de Innovación de Natura, en particular, con los del área de Ciencias del Bienestar. El vicedirector del centro será designado por Natura.

Proyecto
Positive psychology and neuroscience translational research to promote well-being and emotional regulation (nº 2014/ 50282-5); Modalidad Ayuda a la Investigación – Investigación en Colaboración para la Innovación Tecnológica (Pite); Investigadora responsable Emma Otta (Instituto de Psicología-USP); Inversión R$ 10 millones (FAPESP), R$ 10 millones (Natura), en 10 años.

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