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Colaboración

El hito de los anticuerpos

Una empresa brasileña licencia una molécula con potencial para generar tratamientos contra el cáncer

Vidraria de laboratÛrioLÉO RAMOSLa empresa brasileña Recepta Biopharma, de São Paulo, firmó un acuerdo con la estadounidense Mersana Therapeutics para licenciar un anticuerpo monoclonal que podrá emplearse en tratamientos contra el cáncer. Según los términos de la asociación, Recepta le cederá a Mersana los derechos fuera de Brasil sobre el anticuerpo que la compañía estadounidense empleará para desarrollar un compuesto inmunoconjugado contra diversos blancos tumorales. En Brasil, los derechos permanecerán con Recepta. Mersana es titular de una tecnología conocida como Fleximer, destinada a crear el llamado ADC (antibody-drug conjugate). “Ellos utilizan un ligando para unir el anticuerpo a una toxina. Ese inmunoconjugado entrega de manera muy específica la toxina a las células tumorales”, dice el físico José Fernando Perez, presidente de Recepta. “Estamos entusiasmados con el desarrollo de un nuevo inmunoconjugado para responder a las necesidades aún no atendidas de los pacientes con cáncer”, afirmó, en un comunicado divulgado a la prensa, Anna Protopapas, presidente de Mersana.

Los términos del acuerdo estipulan que Recepta tendrá derecho a pagos al contado y también cuando se alcancen metas previamente estipuladas en el desarrollo, en la aprobación regulatoria y en la comercialización de la droga. Se estima que esos valores pueden ascender a 86 millones de dólares. El acuerdo comercial es inédito no Brasil. “Es la primera vez que una empresa de biotecnología brasileña licencia una propiedad intelectual para el desarrollo de una posible droga contra el cáncer”, dice Perez, quien fue director científico de la FAPESP entre 1993 y 2005. “Esto demuestra que es posible hacer cosas más audaces, pese a las dificultades existentes para realizar investigación con fármacos en Brasil.”

Un anticuerpo es una molécula de defensa del organismo que se enlaza específicamente a su blanco. Un anticuerpo monoclonal deriva de un clon celular y, por consiguiente, todas las moléculas son idénticas y se dirigen al mismo blanco. Recepta trabaja en el desarrollo de diversos anticuerpos monoclonales, la mayoría descubiertos en el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el Cáncer, una organización sin fines de lucro con sede en Nueva York, con la cual la compañía está asociada. El nombre del anticuerpo que se le licenció a Mersana sólo se dará a conocer a fin del año.

“Recepta demostró que es posible avanzar rumbo a un proceso de expansión de la innovación radical al desarrollar nuevas moléculas”, dice el economista Carlos Gadelha, secretario de Desarrollo de la Producción del Ministerio del Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC). Según Gadelha, las empresas brasileñas de biotecnología invierten casi siempre en innovación de manera incremental, sólo mejorando métodos y tecnologías conocidos. “El hecho de que Recepta le haya transferido conocimiento a una empresa estadounidense constituye un hito en Brasil”, afirma Gadelha, quien entre 2011 y 2014 fue secretario de Ciencia, Tecnología e Insumos Estratégicos del Ministerio de Salud.

José Fernando Perez explica que el trabajo de Recepta se vio facilitado por un ambiente favorable en cuanto a la oferta de recursos gubernamentales. La compra de aparatos y el trabajo de grupos en instituciones de investigación recibieron el apoyo de la FAPESP y de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep). La empresa contó también con una inversión del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que desde 2012 es uno de sus socios. “Éste es un ejemplo de cómo es posible consolidar una alianza estratégica a largo plazo entre la iniciativa privada y los gobiernos federal y estadual”, destaca Gadelha. Para José Gomes Temporão, exministro de Salud y actual director del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el desarrollo de anticuerpos monoclonales de Recepta puede también representar un avance para el complejo industrial de salud en Brasil. “Será necesario recorrer un largo camino hasta que este producto llegue al mercado. Y cuando esto se logre, la cuestión central consistirá en que esa nueva tecnología esté disponible para todos los brasileños, sin restricciones, a través del Sistema Único de Salud (SUS)”, dice.

Ruy de Quadros Carvalho, investigador del Departamento de Política Científica y Tecnológica del Instituto de Geociencias de la Universidad de Campinas (Unicamp), dice que el ejemplo de Recepta demuestra la factibilidad de distribuir el proceso de innovación en una red externa de colaboradores, en la cual hay lugar para universidades y asociados cercanos o de otros países, cada uno ayudando de acuerdo con su expertise. “Al licenciar el uso de los anticuerpos monoclonales, Recepta permite que otra empresa acelere el desarrollo de un nuevo medicamento, toda vez que Mersana domina una tecnología necesaria para llevar adelante ese proceso”, dice Quadros.

Linajes
En el caso de los anticuerpos monoclonales que desarrolla Recepta, la asociación con organizaciones de investigación científica del estado de São Paulo ha sido decisiva (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 223). Con el apoyo de la FAPESP, Recepta movilizó a instituciones tales como el Instituto Butantan y la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FM-USP), que participaron de manera colaborativa en distintas etapas de esos estudios. De este modo, y entre otros avances, fue posible dominar uno de los estadios de la producción de anticuerpos monoclonales: la obtención de linajes de células capaces de producir en gran cantidad y con el mismo estándar de calidad y estabilidad anticuerpos para su uso en seres humanos. “Producimos anticuerpos monoclonales con fines terapéuticos desde hace más de 20 años. Ya hemos desarrollado, por ejemplo, un tratamiento contra el rechazo de órganos trasplantados”, explica Jorge Kalil, director del Instituto Butantan. Según Kalil, la colaboración con Recepta redundó en aportes a la investigación que se realiza en la institución. “Pretendemos utilizar la técnica de los anticuerpos monoclonales humanos en otros frentes: en anticuerpos contra el tétanos o contra algunos venenos de arañas”, dice Kalil.

Perez, de Recepta, también destaca la importancia de la actividad de investigación traslacional de la empresa en colaboración con grupos de investigación como el de patología clínica, encabezado por Venâncio Alves y el de oncología experimental, coordinado por Roger Chammas, ambos docentes de la FM-USP. “Aparte de los frutos tecnológicos, se generaron también publicaciones científicas en revistas de referencia del área”, afirmó.

Proyectos
1. Linajes celulares de alta productividad y estabilidad de anticuerpos monoclonales humanizados para el tratamiento del cáncer (nº 2005/60816-8); Modalidad Programa de Apoyo a la Investigación en Asociación para la Innovación Tecnológica (Pite); Investigadora responsable Ana Maria Moro (Instituto Butantan); Inversión R$ 377.708,00 y US$ 810.616,85 (FAPESP), R$ 1.793.198,00 (Recepta).
2. Anticuerpos monoclonales para el tratamiento de tumores del sistema nervioso central (nº 2008/57914-6 y 2011/50526-3); Modalidad Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe); Investigadora responsable Maria Carolina Braga Tuma (Recepta); Inversión R$ 124.788,20 (Fase 1) y R$ 456.631,34 (Fase 2).

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