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Internacionalización

Un catalizador de colaboraciones

Workshops promueven la interacción entre jóvenes investigadores de São Paulo y del Reino Unido

fapesp-provazi-final01Nelson Provazi Una colaboración con miras a estimular la cooperación internacional entre São Paulo y el Reino Unido ha rendido nuevos frutos. El día 16 de febrero salió el resultado de un llamado a la presentación de propuestas emitido por la FAPESP y por el British Council, una organización del Reino Unido que promueve la educación y la cultura. Las instituciones seleccionaron dos workshops para promover colaboraciones entre investigadores paulistas y británicos en comienzo de carrera. El primer evento se realizará entre los días 30 de mayo y 3 de junio en el campus de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Jaboticabal, y planteará los distintos abordajes de genética molecular en investigaciones con animales. Estará coordinado por los profesores John Hickey, de la Universidad de Edimburgo, Escocia, y por Lúcia Galvão de Albuquerque, de la Unesp. El segundo workshop está programado para los días 6, 7 y 8 de junio en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de São Paulo (USP), en la localidad de Piracicaba, y abordará los efectos del abono de fosfato como nutriente del suelo. La coordinación estará a cargo de Elke Jurandy Bran Nogueira Cardoso, de la Esalq-USP, y de Paul Withers, de la Universidad Bangor, del País de Gales.

En total ya se han realizado 23 de esos workshops conjuntos en el estado de São Paulo desde 2014, abarcando temas de investigación en áreas tales como medio ambiente, salud pública, energía y comunicación social. La lista completa puede leerse en el sitio web de la Fundación. Los eventos están financiados en el ámbito del Researcher Links, un programa lanzado hace tres años por el British Council con recursos del fondo Newton, un instrumento de apoyo del gobierno británico destinado a colaboraciones internacionales en ciencia e innovación con países en desarrollo. Este programa está presente en 15 países, entre ellos Sudáfrica, la India, Turquía y Malasia, y su objetivo consiste en promover redes de cooperación internacional en diversos campos del conocimiento.

El objetivo de los workshops es estimular a científicos en comienzo de carrera a establecer colaboraciones internacionales. Cada evento puede recibir a 34 participantes, siendo 17 del Reino Unido y 17 de São Paulo. Todos deben tener título de doctor obtenido hace menos de 10 años. “Gracias a este workshop amplié mi red de contactos con instituciones británicas”, comenta Danilo Rothberg, investigador de la Facultad de Arquitectura, Artes y Comunicación de la Unesp, en el campus de Bauru. Entre diciembre de 2014 y enero de 2015, Rothberg realizó una pasantía de posdoctorado en el King’s College London, en Inglaterra, luego de conocer a investigadores de la institución que participaron en un workshop realizado en São Paulo en el ámbito del Researcher Links. En la pasantía, que contó con el apoyo de la FAPESP, investigó la movilización social de sectores que luchan por la preservación ambiental. “El grupo con el cual trabajé en el Reino Unido ya tenía habilidad en metodologías de investigación en memoria social relacionada con la sostenibilidad. Esto contribuyó para profundizar mi trabajo en el tema”, dice el investigador, quien continuó la colaboración con los británicos tras concluir su posdoctorado. Y ése no fue el único beneficio que tuvo con el evento. El año passado, Rothberg también inició un proyecto junto Joanne Garde-Hansen, de la Universidad de Warwick, en Inglaterra, en ese caso en el marco del São Paulo Researchers in International Collaboration (Sprint), de la FAPESP. Pasó 10 días en Warwick a finales de 2015. Entre marzo y abril de este año, el científico recibirá a un investigador inglés en la Unesp.

El workshop que ayudó a Rothberg a sellar esas colaboraciones estuvo organizado en 2014 por Joanne Garde-Hansen y por el profesor Gilson Schwartz, de la Escuela de Comunicación y Artes (ECA) de la USP. “El seminario internacional incentivó a investigadores de ambos países a comprometerse en la formulación de nuevos proyectos de colaboración”, dice Schwartz. Un año después de la realización del evento, que abordó la relación entre medios sociales y memoria colectiva, Schwartz fue invitado a ir a Warwick en calidad de profesor visitante. “Allí ayudé a definir un programa de investigación”. De acuerdo con Marilda Bottesi, asesora de la Dirección Científica de la FAPESP para colaboraciones en investigación, el programa también apunta a estimular la formación de nuevos grupos de investigación. “El objetivo es hacer que los jóvenes investigadores vislumbren tempranamente colaboraciones con socios internacionales”, explica.

fapesp-provazi-final02Nelson Provazi La FAPESP fue una de las primeras instituciones con las cuales el British Council se unió para poner en práctica el programa, luego de un acuerdo de cooperación suscrito durante la FAPESP Week London, realizada en la capital inglesa en septiembre de 2013. El año pasado, el consejo británico celebró un acuerdo también con el Consejo Nacional de Fundaciones Estaduales de Apoyo a la Investigación Científica (Confap, por sus siglas en portugués) para llevar esa experiencia a otros estados de Brasil. “El Reino Unido tiene interés en trabajar con Brasil en todas las áreas del conocimiento, pues reconoce la calidad científica y la importancia estratégica del país”, dice Claudio Anjos, director de educación y sociedad del British Council en Brasil. De acuerdo con Diego Arruda, gerente del fondo Newton en Brasil, el programa forma parte de una estrategia más amplia. “La iniciativa establece una interlocución con un esfuerzo mayor del gobierno británico que apunta a fortalecer la colaboración científica con Brasil y con otros países a través de la Red Británica de Ciencia e Innovación”, comenta. Creada por los ministerios de Relaciones Exteriores y de Negocios, Innovación y Capacitación del Reino Unido, dicha red mantiene conexión con instituciones públicas y privadas de 28 países.

Muchos de los workshops realizados resultaron en colaboraciones. Desde septiembre, el investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la USP Diogo Vasconcelos realiza una pasantía de posdoctorado con beca del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) de Brasil en el Instituto de Ciencias Metabólicas de la Universidad de Cambridge. El contacto inicial con dicha institución se concretó siete meses antes, cuando participó en una reunión sobre metabolismo en el ICB-USP. “En dicho evento, tuve la oportunidad de discutir aspectos de mi proyecto de posdoctorado directamente con investigadores del Reino Unido”, dice Vasconcelos. “Y ellos también pudieron conocer lo que los brasileños tienen para ofrecer”. Mientras investiga de qué manera micro-ARNs se involucran en cuadros de resistencia a la insulina de animales generados por madres que recibieron dieta rica en grasa y azúcar, Vasconcelos afirma que la colaboración resulta determinante para la marcha de su estudio. “La Universidad de Cambridge es un centro de excelencia en ciencias biomédicas. El instituto donde trabajo se encuentra en el Hospital Universitario de Addenbrooke, una referencia mundial en enfermedades metabólicas”, explica.

Vasconcelos fue invitado a participar en el workshop por su director de tesis doctoral, Rui Curi, docente del ICB-USP, quien coordinó el evento en 2015 con Susan Ozanne, investigadora de Cambridge. “Yo conocía el trabajo de Susan, pero nunca habíamos trabajado juntos”, comenta Curi. El grupo que él coordina pasó a utilizar un modelo de inducción de obesidad en ratones elaborado por la socia del Reino Unido. “El área que estudia programación metabólica es muy fuerte en ambos países”, afirma Susan Ozanne. “El workshop ayudó a consolidar mi relación con la investigación brasileña”, sostiene.

Otro workshop que rindió sus frutos abordó estudios cualitativos en control de infecciones relacionadas con la asistencia a la salud, organizado el año pasado por Maria Clara Padoveze, investigadora de la Escuela de Enfermería de la USP, y Stephen Timmons, de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra. Durante la realización del evento, se elaboraron seis anteproyectos de investigación con personal de las dos instituciones. De dichos anteproyectos, tres se hicieron acreedores a financiación y atrajeron la participación de investigadores de otras universidades, tales como la Federal de São Carlos (UFSCar), la de Campinas (Unicamp) y la Unesp, aparte de instituciones británicas como el King’s College de Londres y la Queen’s University, de Belfast, Irlanda del Norte. Según Padoveze, los grupos de investigación actúan en temas tales como las infecciones quirúrgicas y las urinarias, en el marco de un abordaje multidisciplinario. “Uno de los grupos está desarrollando investigación en el área de políticas públicas para la prevención y el control de ese tipo de infecciones”, dice. “La interfaz entre los países amplió el intercambio entre alumnos de posgrado. Esto muestra que el modelo empleado en el workshop fue eficiente para construir equipos y redes de investigación sostenibles.”

Para Sergio Salles-Filho, docente del Instituto de Geociencias de la Unicamp, los workshops tienen fuerza como para impulsar no solamente colaboraciones puntuales alrededor de proyectos específicos, sino también para generar un ambiente que redunde en cooperaciones institucionales y a largo plazo. “El principal despliegue del evento fue el acercamiento entre la Unicamp y otros investigadores de São Paulo y de la Universidad de Manchester”, dice. En marzo de 2015, Salles-Filho coordinó un workshop sobre evaluación de políticas científicas y de innovación en colaboración con Jakob Edler, director del Manchester Institute of Innovation Research, de la Universidad de Manchester. Como resultado de ello, Edler invitó a investigadores paulistas para integrar una red global que analiza políticas de innovación en todos los continentes. “Se formó un grupo encargado de recabar y analizar los datos de América Latina”, dice el brasileño. “Lo que en principio era una acercamiento puntual, para la realización del evento, se convirtió en una cooperación sólida y permanente, que actualmente abarca varias acciones y personas”, reitera. A partir de esa aproximación, los lazos entre ambas instituciones se reforzaron con la realización de cursos y seminarios conjuntos en los últimos meses, aparte de proyectos de investigación.

El objetivo del Researcher Links consiste en fomentar la colaboración entre científicos de Brasil y del Reino Unido, pero el programa no financia proyectos de investigación conjuntos. “El objetivo es generar las condiciones para que las colaboraciones empiecen”, resalta Marilda Bottesi, de la FAPESP. “Se trata de un modelo eficiente para que las personas se conozcan, pero vamos a necesitar convocatorias específicas para financiar proyectos internacionales”, afirma Marcos Buckeridge, docente del Departamento de Botánica de la USP, quien coordinó un workshop sobre paredes celulares de plantas en marzo del año pasado en el ámbito del Researcher Links. De acuerdo con Bottesi, uno de los caminos apunta a que los investigadores presenten propuestas a las respectivas agencias de fomento en sus líneas regulares de financiación. “En dichas propuestas, los científicos pueden informar que existe una colaboración con alguien del exterior y que el proyecto es el resultado de un contacto previo estipulado en el workshop”, sugiere.

La FAPESP y el British Council están desarrollando otras iniciativas tendientes a ampliar el contacto entre la investigación paulista y la británica. Una de ellas es el programa Researcher Connect, cuya primera convocatoria se concretó en 2015. Se trata de una serie de cursos de redacción y comunicación científica en inglés destinados a investigadores en todos los estadios de la carrera. También se emitió en febrero de este año un llamado a la presentación de propuestas con el objetivo de identificar y apoyar a estudiantes en el ámbito del FameLab, una competencia internacional de comunicación científica presentada en 2004 en el Reino Unido por el Festival de Ciencia de Cheltenham, Inglaterra, y presente en 32 países. La etapa brasileña estará coordinada por la FAPESP.

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