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PALEONTOLOGÍA

Los viejos animales del estado de Paraná

Fósiles de mamíferos y de un ave indican la existencia de una antigua fauna desconocida que vivió en la región que ocupa la actual ciudad de Curitiba hace 40 millones de años

José Manuel Canete/ Wikimedia Commons Reconstitución de dos mamíferos extintos similares a los que se hallaron en el sitio del estado de Paraná: el marsupial esparasodonto…José Manuel Canete/ Wikimedia Commons

Tras la extinción de los dinosauros, hace 66 millones de años, las formas de vida animal terrestre tomaron un camino singular en algunas partes del planeta. En América del Sur, que se había separado de África y todavía no estaba conectada con América del Norte, surgió un orden de mamíferos con placenta, el de los Xenarthra, hoy en día prácticamente extinto, con excepción de los actuales armadillos, perezosos y osos hormigueros. También aparecieron por acá las primeras “aves del terror”, nombre popular dado a ciertos carnívoros gigantes igualmente desaparecidos de la Tierra, que eran incapaces de volar y pertenecían a la familia Phorusrhacidae. Ejemplares de esa antigua fauna sudamericana que vivieron entre 42 y 39 millones de años atrás –un lapso de tiempo que hasta ahora no contaba con registros fósiles de vertebrados en Brasil– se descubrieron en un nuevo sitio paleontológico del estado de Paraná.

En un afloramiento rocoso perteneciente a la formación geológica Guabirotuba, en el límite de la ciudad de Curitiba con el municipio aledaño de Araucária, un equipo coordinado por investigadores de la Universidad Federal de Paraná (UFPR) y de la Universidad Estadual del Oeste de Paraná (Unioeste) encontró dientes y fragmentos óseos de 10 tipos distintos de mamíferos placentarios: siete con caparazón, ancestros de los extintos gliptodontes y de los actuales armadillos, y tres con pezuña, cuya denominación técnica es ungulados. Entre los marsupiales, mamíferos con un envoltorio en forma de bolsa destinado a cargar a sus crías, se hallaron vestigios de tres géneros extintos, incluso de los esparasodontos, predadores carnívoros que tenían grandes colmillos y que alcanzaron el tamaño de un leopardo.

Rextron/ Wikimedia Commons …y el astrapoterioRextron/ Wikimedia Commons

La mayor parte de la fauna de Guabirotuba es igual o parecida a la de los mamíferos fósiles hallados en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, que vivieron en un momento geológico conocido como Barrancano, entre 42 y 39 millones de años atrás. Pero una nueva especie hasta entonces desconocida de armadillo primitivo, el Proeocoleophorus carlinii, salió descrita en el artículo científico donde aparecen los hallazgos del sitio de Paraná, publicado este año en Journal of Mammalian Evolution. Los científicos recuperaron una gran cantidad de placas fosilizadas que componían el caparazón del animal. “Empezamos a estudiar el nuevo sitio por los mamíferos, pues algunos de esos  fósiles existieron únicamente en el período Barrancano y funcionan como evidencia para la datación geológica”, explica el paleontólogo Fernando Sedor, coordinador científico del Museo de Ciencias Naturales de la UFPR y autor principal del estudio.

Éste es el caso de los vestigios del armadillo primitivo del género Utaetus y del esparasodonto del género Nemolestes, ambos hallados ahora en la capital paranaense. “En los próximos trabajos, describiremos al menos dos nuevas especies extintas de marsupiales”, dice el paleontólogo Eliseu Vieira Dias, docente de la Unioeste con sede en la ciudad de Cascavel. Además de los mamíferos, también hay en el sitio de Curitiba fósiles de peces, anfibios, tortugas, cocodrilomorfos, moluscos, un “ave del terror” y rastros y marcas que dejaron en las rocas animales invertebrados. Los primeros fósiles de la formación Guabirotuba fueron hallados en 2010 por los geólogos Antonio Liccardo, de la Universidad Estadual de Ponta Grossa (UEPG), y Luiz Carlos Weinschütz, de la Universidad de Contestado (UnC), en Santa Catarina, que encontraron allí un diente de cocodrilomorfo. Posteriormente, Sedor y Vieira Dias iniciaron investigaciones sistemáticas en ese lugar que llevaron al rescate de un conjunto más amplio de fósiles.

Régine Debatty/ Wikimedia Commons Un fósil de “ave del terror” parecida al Paraphysornis brasiliensis, cuyo modelo se encuentra en un museo de Austria, apareció en la formación GuabirotubaRégine Debatty/ Wikimedia Commons

Un nuevo armadillo primitivo
En Brasil, además de Guabirotuba, existen sólo cuatro formaciones geológicas conocidas en donde hay fósiles de vertebrados del Paleógeno, un período geológico comprendidohace entre 66 y 23 millones de años: Maria Farinha, en el estado de Pernambuco, con una material de una edad entre 66 y 56 millones de años; Itaboraí, en Río de Janeiro (56 y 48 millones de años); Entre-Córregos, en Minas Gerais (35 y 30 millones de años), y Tremembé, en la cuenca de Taubaté, en São Paulo (28 y 16 millones de años). Pero sólo se hallaron vestigios de mamíferos del Paleógeno en Itaboraí y en Tremembé. En términos cronológicos, los fósiles de Curitiba tienen, por ende, una edad intermedia con relación a las faunas extintas encontradas en esas dos formaciones. “Los mamíferos de Guabirotuba son un poco más recientes que los de Itaboraí y un poco más antiguos que los de Tremembé”, comenta Sedor. “Y son de extrema importancia para entender la evolución de algunos linajes de mamíferos en América del Sur.”

A la nueva especie de mamífero xenartro descubierta en Paraná se le dio el nombre de Proeocoleophorus carlinii porque aparenta ser una forma más antigua y anterior del Eocoleophorus, un género extinto de armadillo primitivo encontrado originalmente en la región de Taubaté. Sedor y Vieira Dias esperan identificar otros casos similares al comparar los fósiles de las formaciones Itaboraí, Tremembé y Guabirotuba, situadas en cuencas del sudeste que se originaron en razón del llamado Rift Continental del Sudeste de Brasil. Esa ruptura dio origen a diversas fallas que resultaron en un conjunto de valles de más o menos 100 kilómetros (km) de ancho y que se extiende por alrededor de mil km, desde la costa del estado de Paraná hasta Río de Janeiro, pasando por Curitiba y São Paulo.

Fernando Sedor Fósiles de distintos animales rescatados en Curitiba, tales como la mandíbula de un ungulado, el caparazón de una tortuga y un diente de un astrapoterioFernando Sedor

Los estudios comparativos de vertebrados no se ceñirán a los mamíferos. En colaboración con los colegas de Paraná, el paleontólogo Herculano Alvarenga, fundador y director del Muso de Historia Natural de Taubaté, analizará los vestigios del ejemplar de “ave del terror” hallado en la capital paranaense. “Realmente encontraron un Phorusrhacidae”, explica Alvarenga, experto en aves fósiles. “Es menor que nuestro Paraphysornis brasiliensis, pero puede ser el primer representante de ‘ave del terror’ que vivió durante el Eoceno [una época geológica situadahace entre 55 y 36 millones de años]”. El paleontólogo de Taubaté descubrió un esqueleto casi completo de Paraphysornis brasiliensis y describió la especie, un predador de 2 metros de altura que aterrorizaba la zona de Vale do Paraíba con su pico en forma de garfio hace 23 millones de años.

Artículo científico
SEDOR. F. A. et al. A new South American paleogene land mammal fauna, Guabirotuba formation (Southern Brazil). Journal of Mammalian Evolution. v. 24, n. 1, p. 39-55. mar. 2017.

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