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Trayectorias

Del genoma al mercado

La participación en el proyecto de secuenciación de la Xylella fastidiosa suscitó el interés de la bioquímica Ana Claudia Rasera para realizar investigación científica en empresas

Archivo personalLa bioquímica Ana Claudia Rasera tenía 30 años cuando en 1997 la invitaron a participar en el primer proyecto de secuenciación de un genoma en Brasil, el de la Xylella fastidiosa, la bacteria causante de la clorosis variegada de los cítricos (CVC), por entonces, una de las peores plagas de los naranjales de São Paulo.

Ella era docente de bioquímica y biología molecular en la Universidad de São Paulo (USP), cargo que ocupaba desde 1996, y se unió al equipo del bioquímico Fernando Reinach, que entonces se desempeñaba como docente en el Instituto de Química (IQ) de la USP y coordinador de uno de los laboratorios a cargo de la secuenciación y la capacitación de los investigadores.

Poco antes de la finalización de la secuenciación de la bacteria, recibió una invitación para coordinar, junto al biólogo Jesús Ferro, el programa Genoma Funcional de la Xylella, un proyecto paralelo al del genoma que se proponía estudiar la función de los genes identificados a lo largo de la secuenciación para, así, entender el modo en que la bacteria desencadenaba la CVC.

Ella aceptó el desafío. Más allá de perfeccionarla en el área de la genética molecular y biotecnología, la experiencia adquirida al participar en el proyecto genoma de la Xylella la indujo a abocarse en otros emprendimientos en el área de la investigación empresarial.

En 2002, dos años después de la conclusión de la secuenciación de la bacteria, la bioquímica abandonó el laboratorio donde trabajaba para fundar, junto a otros de los integrantes del proyecto, la empresa Allelyx (Xylella al revés), de Investigación y Desarrollo (I&D) de productos biotecnológicos enfocada en la generación de patentes y la licencia de tecnologías en genómica aplicada.

Para entonces ella ya tenía 35 años y nunca más regresó a la carrera académica. “El trabajo en la empresa nos permitió establecer varios convenios con la industria, para interiorizarnos de sus problemas e intentar hallar soluciones biotecnológicas”, explica la investigadora. “Eso me impulsó a realizar un curso de MBA [Master of Business Administration] en gestión empresarial para aprender a coordinar grandes equipos y administrar en forma adecuada los recursos disponibles para las investigaciones científicas”, dice.

En 2008, Alellyx fue vendida junto con la empresa CanaVialis a la multinacional estadounidense Monsanto a cambio de 290 millones de dólares (el equivalente actual a alrededor de 980 millones de reales). Ana Claudia Rasera trabajó otros dos años en la empresa antes de asumir el cargo de gerente de desarrollo de biotecnología en la firma DuPont, una compañía estadounidense de productos químicos, polímeros, productos agrícolas, entre otros.

Ella continuó en el área de la biotecnología agrícola, coordinando proyectos de investigación sobre la caña de azúcar. En 2016, la invitaron a asumir en el área de gestión de I&D del grupo Fleury. “Hoy coordino un equipo integrado por más de 20 investigadores que trabajan en el área de genómica aplicada en el campo de la medicina personalizada”, comenta.

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