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Trayectorias

Vocación para orientar

A los 26 años, Carolina Nalon abandonó la biología para fundar una empresa de desarrollo humano

Archivo personalLa bióloga paulista Carolina Nalon estaba a punto de concluir su iniciación a la investigación científica en el Laboratorio de Ecología y Recuperación Forestal de la escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, en la Universidad de São Paulo (Esalq-USP) cuando se marchó para realizar una pasantía de corta duración en el Jardín Botánico Old Westbury Gardens, en Nueva York, Estados Unidos. El período en el exterior fue provechoso, relata ella, pero no la convenció sobre un futuro como académica. A los 23 años y ante el apremio de decidir su carrera, resolvió, durante las últimas semanas que pasó en el exterior, inscribirse en un curso de coaching –término en inglés que significa entrenamiento–, donde los profesionales orientan a la gente en el sentido de potenciar sus recursos técnicos y emocionales para alcanzar metas, solucionar problemas y adquirir habilidades específicas.

Nalon arrancó con el curso cuando retornó a Brasil, procurando conciliar esa actividad con la redacción de su tesis de graduación. Sin embargo, al cabo de las primeras clases, notó que se había inscrito en un curso destinado a la formación de coaches [entrenadores o mentores] por equivocación. “Me decidí a seguir con el curso hasta el final, ya que había invertido un buen monto de dinero en ello”, relata. Luego de recibirse, en 2011, ella empezó a dar clases de inglés y a realizar algunas experiencias de coaching. Poco a poco comenzaron a contactarla conocidos. “Les cobraba un valor casi simbólico y atendía a los clientes en mi casa”, recuerda.

En 2011, Carolina Nalon viajó a Columbus, en Estados Unidos, para trabajar en un programa de intercambio internacional de la Universidad Estadual de Ohio, especializado en pasantías en horticultura, agricultura, vitivinicultura, entre otras. “Me convocó la institución estadounidense para orientar a los pasantes brasileños que iban para allá”, dice. Durante ese período consiguió nuevos clientes en Estados Unidos y en Brasil, Trabajaba vía Skype. En 2012, al regresar de Estados Unidos se decidió a invertir de lleno en el área. Sin experiencia como emprendedora, realizó un curso de marketing, ideó un plan de negocios y, en 2012, con 26 años, lanzó por su cuenta la empresa Tiê Coaching.

Ella montó workshops y conferencias, presentando estrategias de comunicación y adiestramiento sobre cómo relacionarse en forma afable, honesta y empática para apuntar cómo esas cualidades pueden ayudar en la resolución de conflictos en el ámbito empresarial y académico. Varias empresas se mostraron interesadas por su trabajo, como por ejemplo, Natura, Pfizer y Bayer. Entre 2012 y 2013 ella expandió el negocio y comenzó a producir cursos online con recomendaciones y material complementario. Entonces le cambió el nombre a la empresa que pasó a llamarse Instituto Tiê.

Recientemente desarrolló workshops orientados para alumnos de posgrado del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo (IB-USP) por invitación del biólogo Glauco Machado, coordinador de la cátedra de campo de ecología en el Bosque Atlántico. “La propuesta fue que los encauzara en el sentido de que pudieran lidiar con las presiones y frustraciones propias de la vida académica y para comunicarse mejor con compañeros y docentes”, explica Nalon.

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