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Trayectorias

Experimentar la curiosidad

Bióloga crea una empresa para compartir su conocimiento sobre la ciencia que estudia la vida y los organismos vivos

Léo Ramos ChavesLa bióloga paulista Luciana Vasques estaba a punto de concluir una pasantía de posdoctorado en el Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo (IB-USP) cuando fue invitada a desarrollar talleres de biología molecular para alumnos de un colegio particular en São Paulo. La experiencia le despertó el deseo de aplicar el conocimiento adquirido en dos décadas y media de investigación científica en la difusión y perfeccionamiento de la enseñanza de la biología en las escuelas. En 2016, a los 44 años de edad, decidió emprender. Sin abandonar el trabajo en laboratorio, creó Molecolare.

Vasques ingresó a la carrera de biología en el IB-USP en 1991, a los 18 años. Al año siguiente, bajo la dirección de la genetista Mayana Zatz, comenzó un proyecto de iniciación a la investigación científica sobre genes responsables de la distrofia muscular, una enfermedad degenerativa caracterizada por la debilidad progresiva de los músculos. En el máster y el doctorado, desarrollados en la misma institución, se dedicó al estudio del mecanismo de inactivación del cromosoma X en células humanas femeninas.

En 2003, inició su primera pasantía de posdoctorado en el Instituto del Corazón (InCor) de la Facultad de Medicina (FM-USP). Luego trabajó como investigadora visitante en el Departamento de Bioquímica de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), donde permaneció hasta 2011, cuando regresó al IB-USP para iniciar un nuevo posdoctorado.

Fue en esa época cuando recibió la primera invitación para conversar sobre biología molecular con alumnos de secundaria. “Investigaba en el laboratorio de la genetista Lygia da Veiga Pereira, cuando ella desarrolló el proyecto y me invitó a participar”, recuerda. La idea era que las actividades despertasen el interés de los jóvenes hacia temas actuales como técnicas de edición de ADN. “Fue entonces cuando decidí montar una empresa dedicada a ese tipo de actividad”, explica.

Estructuró los primeros talleres en casa y presentó su propuesta a algunas escuelas de São Paulo. El interés fue creciendo. “En los proyectos, les presento a los alumnos los avances más recientes en el campo de la biología molecular y discuto cuestiones éticas involucrando la manipulación génica. La propuesta es que los talleres transmitan el conocimiento científico en forma atractiva, permitiéndoles a los estudiantes entender las técnicas aplicadas en las investigaciones en laboratorio por medio de experimentos reales.

Los cursos de actualización para docentes de la enseñanza media vinieron después. Actualmente, Molecolare también presta consultoría a estudiantes de maestría y doctorado interesados en definir los diseños experimentales de sus investigaciones. En un caso reciente, Vasques ayudó a una investigadora de doctorado a evaluar si los controles que había usado en un proyecto de biología molecular estaban correctos y estructurando los datos recolectados. “Al planificar y ejecutar bien los experimentos, disminuyen las posibilidades de que tengan que ser repetidos”. Vasques se dedica casi exclusivamente a su empresa en la actualidad, a no ser por una alumna de doctorado a quien todavía dirige en el IB-USP.

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