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Internet

El futuro de la web

Al cumplir 30 años, la tecnología que transformó el mundo moderno afronta desafíos para seguir siendo un territorio libre, democrático y plural

La web es balzaquiana. En marzo de este año, la World Wide Web, o simplemente www, cumplió tres décadas de existencia. Su invención cambió la cara de internet, masificó su uso y provocó profundas transformaciones en la manera por la cual las personas se relacionan y transcurren los negocios. La idea brotó de la cabeza del físico británico Tim Berners-Lee, cuando tenía 33 años y era investigador de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern), en Suiza. En aquella época, internet, una red conectada de computadoras situadas en distintos lugares, ya operaba desde hacía dos décadas, pero en forma muy distintas. Con recursos restringidos, se usaba sobre todo para el intercambio entre investigadores del área académica. No existían sitios web, redes sociales, ni herramientas de búsqueda.

“La www permitió la fácil interconexión de datos distribuidos alrededor del mundo y se transformó en un componente fundamental de la internet moderna”, afirma el científico de la computación Fabio Kon, docente del Instituto de Matemática y Estadística de la Universidad de São Paulo (IME-USP) y editor en jefe del Journal of Internet Services and Applications. La herramienta ideada por el científico británico, según Kon, fue decisiva para la popularización de internet, que tiene hoy por hoy 4.400 millones de usuarios, casi el 60% de la población global”. La red trajo aparejadas muchas cosas buenas y prácticamente no logramos más vivir sin las comodidades que ella nos brinda”, opina. “Así y todo, por otra parte, ella amplifica algunos fenómenos negativos e indeseables que ya existían en la sociedad.”

La idea que originó la web, destaca el científico de la computación Roberto Marcondes César Júnior, del grupo Ciencia de Datos del IME-USP, tiene una génesis interesante que revela la importancia de investigación básica para la consolidación de grandes proyectos científicos. “Al leer la sugerencia de Berners-Lee para la creación de un sistema de puesta en común de datos de investigación, su superior inmediato en el Cern, Mike Sendal, destacó en el documento que la propuesta era ‘vaga, pero estimulante’”, relata Marcondes. “Para él, la idea todavía no estaba muy clara, y fueron necesarios algunos años más de investigación en laboratorio para que el www se concretase y se transformara en la herramienta que revolucionaría el mundo.”

Otro aspecto apuntado por el investigador es la importancia de la web para el avance de las investigaciones sobre la inteligencia artificial (IA). “Algunos de los algoritmos de IA existentes hoy en día tienen sus raíces en estudios iniciados muchos años atrás. La creación de la World Wide Web hizo que estuviera disponible en la red una gran cantidad de información, lo que permitió que los algoritmos trabajaran a una escala de datos muy superior, proceso esencial para su refinamiento. Sin el invento de Berners-Lee, quizá estuviéramos bastante atrasados respecto a la revolución de IA, enfatiza Marcondes.

En las celebraciones de los 30 años de la web, Berners-Lee expresó su preocupación con los rumbos que está tomando la internet e hizo un llamado al establecimiento de una nueva ética para afrontar los problemas surgidos a partir de ella. En una entrevista a la red británica BBC, externalizó el temor que tiene de que avance hacia un futuro disfuncional. De acuerdo con el científico, el escándalo que implicó a la consultoría Cambridge Analytica, del Reino Unido, acusada de usar datos privados de 87 millones de usuarios de Facebook para finalidades políticas durante la campaña presidencial de Estados Unidos en 2016, reveló lo frágil que es la privacidad de los usuarios en la red mundial de computadoras.

En una carta abierta dada a conocer el 12 de marzo pasado, día de la efeméride, Berners-Lee enumeró tres áreas específicas de disfunción que, a su juicio, perjudican a la web: las intenciones maliciosas, como el hacking y el acoso online; los proyectos dudosos, entre ellos los modelos de negocios que recompensan clics; y las consecuencias negativas no intencionales de la red, en especial las discusiones agresivas y polarizadas. Para combatir esas desvirtuaciones, el físico británico lanzó el proyecto Contract for the web, un conjunto de principios con el objetivo de fortalecer la libertad y la apertura de internet.

La neutralidad de red
“Necesitamos un nuevo contrato para la web, con responsabilidades claras y rígidas para que aquellos que ostentan el poder puedan actuar mejor”, declaró Berners-Lee durante la última Web Summit, la mayor conferencia europea sobre tecnología de la internet, ocurrida en Londres a fines de 2018. “Algunas cuestiones de regulación tienen que implicar a los gobiernos. Otras claramente incluyen a las empresas. Si uno es proveedor de acceso, se debe comprometer a entregar neutralidad de red. Si uno es una compañía de red social, debe asegurar que las personas tengan control sobre sus datos”.

La neutralidad de la red mencionada por Berners-Lee, de acuerdo con la Coalición Global por la Neutralidad de Red, que reúne a activistas de varios países, es el principio según el cual el tráfico de la internet debe ser tratado igualmente, sin discriminación, restricción o interferencia, independientemente del emisor, recipiente, del tipo o contenido. Con ello se pretende asegurar que la libertad de los usuarios no se vea limitada por el favorecimiento o no de transmisiones del tráfico de internet asociado a contenidos, servicios, aplicaciones o dispositivos particulares.

“Desde su origen, internet se propuso ser plural y de acceso amplio, o sea, las personas conectadas tendrían acceso a todo tipo de contenido que les interese, independientemente de filtros y controles de tráfico de los paquetes de datos”, remarca la abogada Cíntia Rosa Pereira de Lima, de la Facultad de Derecho de Ribeirão Preto de la USP y líder del grupo de investigación del Marco Civil de Internet en Brasil. Gracias a la neutralidad de la red, por ejemplo, una operadora no puede reducir la velocidad de acceso a determinado sitio ni cobrar para que el usuario usufructúe de cierto servicio en la internet, como la oferta de streaming de Netflix.

Contrato para la web
Los principios que todos deben seguir para reencarrilar la internet

> LOS GOBIERNOS
– Garantizar que todo el mundo se pueda conectar a la red y participar activamente en ella
– Mantener internet disponible, todo el tiempo, con acceso completo para los internautas
– Respetar el derecho fundamental de los individuos a la privacidad

> LAS EMPRESAS
– Hacer que internet sea accesible para todos, asegurando que nadie quede excluido
– Respetar la privacidad y los datos personales de los consumidores
– Desarrollar tecnologías que canalicen lo mejor de la humanidad

> LOS CIUDADANOS
– Ser creadores y colaboradores en la web para que su contenido sea rico y relevante
– Construir comunidades que hagan un debate civilizado y respeten la dignidad humana
– Luchar por la web para que permanezca como una plataforma abierta y pública para las personas en todas partes del mundo, ahora y en el futuro

Fuente contractfortheweb.org

La investigadora se ocupa también de apuntar algunos problemas resultantes de los cambios generados por internet, sobre todo en las relaciones interpersonales, en los modelos de negocios y en lo que ella llama la monetización de los datos personales. “Como estudiosa del tema, noto que, con la proliferación de las redes sociales en escala global, como Facebook y sitios de encuentros, las personas pasaron a preocuparse más con la cantidad de relaciones, dejando de lado su calidad”, pondera la especialista. En el campo de las relaciones comerciales, según ella, internet y la www alteraron sustancialmente la forma de contratación de productos y servicios, que se ha vuelto cada vez más abstracta y automatizada.

“Los contratos de compra y venta en el comercio electrónico son muchas veces perjudiciales para el consumidor. Se elaboran deliberadamente para desestimular la lectura por parte del internauta, que la mayor parte de las veces cierra un negocio sin saber que el contrato tiene cláusulas abusivas o renuncias de derechos”, destaca. Finalmente, en lo que atañe a la monetización de los datos de los usuarios, Lima sostiene que estos pasaron a considerarse commodities. “Los datos personales se han vuelto información valiosa para el marketing directo, siendo muchas veces usados de forma indiscriminada por las empresas con el único propósito de la obtención de ganancias”.

Luca Belli, especialista en derecho digital y profesor de gobernanza y regulación de internet en la FGV Derecho Río, en la capital fluminense, coincide con la evaluación de que hay que reencarrilar a internet. “Se la concibió como una red transparente, descentralizada y distribuida, pero en los últimos cuatro o cinco años vemos un fenómeno de alta concentración, con algunas plataformas, como Facebook, Google y Twitter, atrayendo la atención de la mayoría de los usuarios. Esto es negativo porque pocas corporaciones han acumulado mucho poder y pasaron a tener acceso a una elevada cantidad de informaciones de los internautas”, afirma.

Belli señala con preocupación un hecho asociado al fenómeno de concentración, que es cierta opacidad en el funcionamiento de esas organizaciones, privadas y cerradas. Los dos factores, concentración y privacidad, facilitan la manipulación de los usuarios, por ejemplo, a través de la propagación de fake news. Hay una relación directa entre la desinformación y la aglutinación de plataformas. Es mucho más fácil difundir rumores en cuatro o cinco aplicaciones dominantes que agregan la mayor parte de los usuarios de las redes sociales, que diseminarlos en un gran número de distintas plataformas de pequeño o mediano porte”.

Según el experto, para revertir ese cuadro y hacer que internet vuelva a ser un ambiente más abierto y competitivo, es necesario adoptar medidas que aseguren la portabilidad, la interoperatividad y la seguridad de los datos. La portabilidad es el derecho que tiene el internauta de llevar todos sus contactos, fotos, mensajes y todo lo demás de una red social a otra, mientras la interoperatividad es la fijación de estándares que permiten la exportación e importación de datos entre las plataformas.

La portabilidad ya está prevista en a Ley General del Protección de Datos Personales, marco legal para la privacidad en internet aprobado en Brasil en 2018, que entrará en vigencia el próximo año. Pero la definición de los estándares técnicos para implementarla depende de la creación de una autoridad nacional de protección de datos, cosa que todavía no se ha concretado efectivamente: pese a que se instituyó mediante un decreto provisorio del gobierno a principios de año, ella no existe en la práctica. “Hasta que esa autoridad empiece a funcionar, es imposible hacer la portabilidad de los datos”, señala Bell. Para él, también es fundamental la implementación de un andamiaje sólido de ciberseguridad, que defina con precisión los comportamientos ilícitos, a fin de combatir la acción de hackers y evitar la violación de informaciones.

Glosario
Muchos confunden internet y web, pero son cosas diferentes

Internet
Red de computadoras dispersas por el mundo interconectadas por el protocolo TCP/IP, creado por los estadounidenses Vint Cerf y Robert Kahn a principios de la década de 1970

Web
Una de las herramientas para acceder a internet. La web (o www) utiliza el protocolo HTTP para hacer la transferencia de información y depende de navegadores para funcionar

HTTP
Sigla en inglés de protocolo de transferencia de hipertexto (información exhibida en formato digital, que puede contener datos en formato de imagen, sonido, video, etc.). Ideado por Tim Berners-Lee a principios de la década 1990, funciona asociado al protocolo TCP/IP

Proceso civilizatorio
Uno de los pioneros de internet en Brasil, el ingeniero electricista Demi Getschko, presidente del Núcleo de Información y Coordinación del Ponto BR (NIC.br), responsable de coordinar el registro de nombre de dominio en la internet brasileña, admite que la red mundial de computadoras afronta problemas, pero sostiene que lo que se ve en ella, como ya expresó el matemático estadounidense Vint Cerf, uno de sus fundadores, es la representación de lo que existe en el mundo real. “Internet es una especie de espejo de la sociedad. Atacar a la internet, romper el espejo, no sirve de nada. La realidad va a seguir existiendo”, opina.

La popularización de la red, de acuerdo con Getschko, permitió ver cosas que antes no se veían. “La mayoría de las personas implicadas en ella es de bien, pero existe una exuberancia, un ansia de participar en el proceso, de hablar sin pensar, que, con el tiempo, esperamos, se va a asentar”, pondera. No soy muy favorable a la legislación en exceso. Tengo dudas sobre la calidad de la eficiencia de normalizaciones para corregir los excesos en la red. Como esta no tiene fronteras, cualquier legislación local tiende a fallar. Y siempre habrá quienes actúen fuera de las normas”.

Para el presidente del NIC.br, que estuvo directamente involucrado con la llegada de internet a Brasil, a fines de la década de 1980 (lea en Pesquisa FAPESP ediciones no 180 y 221), la forma de corregir desviaciones es mediante un proceso civilizatorio y educativo. “Necesitamos madurar y concientizar a los usuarios. Es muy bueno que todos hablen; en el pasado, poquísimos hablaban y todos oían de vez en cuando”. Hoy en día todos hablan, recuerda Getschko, porque la web e internet lo han permitido. “Evidentemente, eso genera cierto ruido. Pero prefiero oír esa cacofonía y no el silencio”, enfatiza el científico. “Soy optimista en cuanto al futuro de internet.”

Proyectos
1.
Sistema integrado de información en ciencia y tecnología para el estado de São Paulo y Red ANSP (nº 94/03675-6); Modalidad Apoyo a la Investigación – Regular; Investigador responsable Nelson de Jesus Parada; Inversión R$ 7.889.773,58.
2. Interconexión de instituciones de enseñanza, investigación y desarrollo del estado de São Paulo a la Red ANSP: estudio de factibilidad y proyectos de los sistemas de comunicación de datos posibles de ser utilizados (nº 94/03598-1); Modalidad Apoyo a la Investigación – Regular; Investigador responsable Nelson de Jesus Parada; Inversión R$ 49.780,00.

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