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Biodiversidad

La lenta degradación de los grandes lagos

El lago Baikal, en Rusia, donde disminuyó la población de la nerpa, la única foca de agua dulce

Sergey Pesterev/ Wikimedia Commons

Pesca intensiva, desagües cloacales y fertilizantes agrícolas, expansión de algas, invasión de especies exóticas, turismo excesivo, entre otros problemas, están alterando los grandes lagos de agua dulce del mundo, como es el caso del mar Caspio, el mayor de todos, con alrededor de 3,6 millones de kilómetros cuadrados (km2), que ocupa parte de cinco países de Asia. Estas conclusiones son el resultado de un análisis efectuado en 29 lagos –la mayoría con una superficie superior a 500 km2 y formados hace al menos 10 mil años– coordinado por Stephanie Hampton, de la Universidad del Estado de Washington, Estados Unidos (Limnology and Oceanography, edición del mes de abril). En el lago Baikal, en Rusia, uno de los problemas es la disminución de la población de la nerpa (Pusa sibirica), la única foca exclusiva de agua dulce, que fue cazada intensamente hasta 2007. El lago Titicaca, con sus 8.562 km2, en los Andes de Perú y Bolivia, recibe los desagües de las ciudades vecinas, lo que propicia la proliferación de algas y bacterias, aparte de fertilizantes agrícolas. La introducción de la trucha arcoíris (Salmo gairdneri) para expandir la pesca comercial en el lago y la infiltración del pejerrey (Odontesthes bonariensis) nativo de Argentina, generaron menoscabo en las poblaciones de peces endémicos y habrían propiciado la extinción del pez denominado boga del lago Titicaca (Orestias cuvieri). Los científicos notaron una elevada concentración urbana en las cercanías de los lagos, con 43 grandes centros urbanos a orillas del mar Caspio, seis en el mar de Aral, ambos en Asia, y cinco en el lago Maracaibo, en Venezuela.

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