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Geología

Los paisajes de Titán

De todos los cuerpos celestes del Sistema Solar, Titán, la mayor luna de Saturno, es el que presenta una geología más similar a la de la Tierra, con planicies, dunas, cráteres, valles y terrenos montañosos. Con una atmósfera densa y nubosa, con abundancia de nitrógeno a semejanza de la terrestre, ese satélite natural es el único objeto conocido de nuestro sistema que mantiene cuerpos líquidos estables en sus superficie: lagos, que en lugar de agua están formados por etano y metano, compuestos químicos que en la Tierra casi siempre se hallan en estado gaseoso. A partir de imágenes y datos recabados por la misión Cassini-Huygens, obtenidos entre 2004 y 2017, un equipo coordinado por la astrónoma brasileña Rosaly Lopes, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa, confeccionó el primer mapa geológico de la totalidad de la superficie de Titán (Nature Astronomy, 18 de noviembre). Según ese estudio, casi dos tercios del satélite (un 65%) están configurados por planicies. Las dunas de arena esculpidas por el viento, que se concentran en la región ecuatorial, se extienden por el 17% de la superficie de Titán y las áreas montañosas ocupan un 14%. Los valles que se formaron a partir de la erosión y las lluvias cubren un 1,5% de esa luna, y los lagos de metano y etano, confinados en los polos, otro 1,5%. “Sabíamos que Titán poseía vastas áreas planas, pero no esperábamos un porcentaje tan grande de llanura”, comenta Lopes. “Esa luna tiene vientos y un ciclo hidrológico activo, basado en el metano líquido, que ayudan a configurar su complejo paisaje geológico”.

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