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Trayectorias

MBA en el siglo XXI

La remodelación de los currículos refleja el esfuerzo que vienen realizando las escuelas de negocios para adaptarse a los nuevos tiempos

Los cursos de Master of Bussiness Administration, más conocidos por su sigla (MBA), se enfrentan al desafío de mantenerse relevantes. Los cambios que incluyen la renovación de los currículos, con la inclusión de nuevas tecnologías, por ejemplo, están siendo adoptados por instituciones de Estados Unidos y de Inglaterra. Se trata de una respuesta a la disminución, en los últimos años, de la cantidad de aspirantes que buscan ese tipo de formación profesional. Datos suministrados por el Graduate Management Admission Council (GMAC), una organización internacional de escuelas de negocios con sede en Estados Unidos, apuntan una caída de un 6,6% en las inscripciones registradas en el país en 2018, tomando como base el año anterior.

En un artículo reciente intitulado “Do business schools still have brand value?”, que salió publicado en la revista Times Higher Education, docentes de escuelas de negocios tradicionales como las que funcionan en las universidades de Sussex, Bath y Warwick, en Inglaterra, y Findlay, en estados Unidos, llaman la atención sobre lo que sería una crisis de identidad de los cursos de MBA, haciendo hincapié en problemas tales como el exceso de teorización de las asignaturas, el alejamiento de la realidad social que acorrala a las empresas y la proliferación de escuelas poco comprometidas con la calidad de los cursos.

“Al concluir un MBA en Estados Unidos o en Inglaterra, el alumno recibe un diploma de magíster, a diferencia de lo que ocurre en Brasil, donde al MBA se lo clasifica como lato senso, es decir, se estructura como una especialización”, explica Paulo Mattos de Lemos, director de educación ejecutiva de la Fundación Getulio Vargas (FGV) de São Paulo. El hecho de que los programas exijan, en aquellos dos países, dedicación exclusiva a los participantes, dificulta su conciliación con las actividades laborales y provoca que muchos profesionales se enfoquen en cursos de corta duración, tales como los de extensión, por ejemplo.

El MBA, que surgiera en Estados Unidos al comienzo del siglo pasado, ofreció su primera versión en Brasil en 1982, en el Instituto de Posgrado e Investigación en Administración de la Universidad Federal de Río de Janeiro (Coppead-UFRJ). A partir de la década de 1990, con la apertura económica del país y la creciente presión competitiva entre las empresas, se difundió por todas las regiones. Aunque las escuelas no se enfrentan a una disminución en la cantidad de matriculados, también por aquí surge el debate en torno a la remodelación de los currículos.

Qué hay que tener en cuenta al elegir un MBA

Profesional
Para quienes pretenden profundizar sus conocimientos sobre un tema específico, o cambiar su campo de acción

Ejecutivo
Para profesionales que ya tienen experiencia en gestión, pero desean perfeccionarse

¿A quiénes está destinado?
A profesionales que deseen perfeccionar las habilidades necesarias en los cargos ejecutivos o de gestión

¿Qué áreas incluye?
Economía, administración, marketing, comercio exterior, tecnología de la información y administración de proyectos, entre otras

¿Cómo es el proceso selectivo?
La selección se lleva a cabo por medio de evaluaciones y entrevistas; algunas escuelas exigen experiencia profesional

“La meta de los MBA no es formar académicos sino profesionales que sepan trabajar en organizaciones”, dice Mattos de Lemos. “La modernización de los currículos debe tener en cuenta lo que los líderes actuales necesitan saber para trabajar en grupos, resolver temas prácticos y lograr un buen desempeño en el manejo de personas”, dice. Para mantenerse actualizados al respecto de las necesidades de los profesionales que recurren a los MBA, la institución participa en reuniones regulares con representantes de las áreas de recursos humanos de empresas. “La tendencia apunta a que en el futuro los programas sean personalizados y los puedan incluso escoger las materias que formarán parte de los primeros semestres de su capacitación”, estima.

Datos de la investigación llevada a cabo en 2018, encomendada por la European Foundation for Management Development (EFMD), un organismo de certificación y evaluación de la calidad de las carreras de educación ejecutiva en el ámbito mundial, revelan que las modificaciones apuntan a atender la demanda de los propios alumnos. El estudio, en el que tomaron parte alrededor de 8 mil inscritos en escuelas de formación ejecutiva en 90 países, apunta que la gestión en el área de tecnología superó a la de emprendimientos en la lista de las habilidades más valoradas en los MBA.

El mundo digital
El mayor interés por currículos que contemplen esa área constituye un reflejo del crecimiento de las empresas de servicios digitales, que buscan cada vez más profesionales capacitados para liderar equipos de tecnología de la información. Más allá de esas habilidades gerenciales, los cargos exigen conocimientos específicos sobre bancos de datos y herramientas de big data. “Esta es una demanda que viene creciendo año a año”, dice Francisco Louzada, coordinador del MBA en Ciencia de Datos del Centro de Ciencias Matemáticas Aplicadas a la Industria (CeMEAI) y del Instituto de Ciencias Matemáticas y de Computación (ICMC), del campus de la USP en la localidad de São Carlos, cuya primera promoción arrancará en enero. “Muchas de las empresas con las cuales mantenemos contacto indicaron que existe una gran cantidad de profesionales interesados en especializarse en esa área”, explica.

Con todo, el liderazgo sigue siendo la habilidad más requerida entre los participantes de la investigación de la EFMD. “Más que una buena relación con los diversos sectores que componen una empresa, el liderazgo tiene que ver con temas tales como sostenibilidad y responsabilidad social”, explica Livia Barakat, coordinadora académica de MBA de la Fundación Dom Cabral, que mantiene escuelas en ciudades de los estados de Minas Gerais, São Paulo y Río de Janeiro. Al tanto de los análisis internacionales que apuntan a un declive de los contenidos que se enseñan en las escuelas de negocios de todo el mundo, la institución viene aplicando un concepto de formación más humanística, que involucra aspectos éticos de la formación del líder. “Esta temática debe interpelar a todas las asignaturas y no ser introducida solamente como una materia optativa”, analiza Barakat.

Además, la diversidad de los campos de actividad de las empresas planteó la exigencia de conocimientos cada vez más específicos, lo que implica para las instituciones la necesidad de una mayor plasticidad en la elaboración de los currículos. En los MBA que ofrece la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, por ejemplo, los programas tienen en cuenta las características de cada grupo de estudio e incluyen áreas tales como agronegocio, gestión de proyectos, administración de negocios, marketing, sistema tributario, gestión escolar, finanzas y contraloría, entre otros. “Cuando queda conformado una nueva cohorte, evaluamos los perfiles de los alumnos y debatimos los contenidos, realizando ajustes eventuales en los planes de estudio de las distintas materias”, explica Ricardo Harbs, administrador de los MBA de la institución. En tanto, el Instituto Tecnológico de Aeronáutica (ITA) puso en marcha el año pasado un MBA en administración, marketing e innovación en colaboración con la Escola Superior de Propaganda e Marketing (ESPM) para la capacitación de profesionales que busquen combinar conocimientos en temas tales como desarrollo tecnológico, gestión de marketing y comunicación. En la Escuela Politécnica de la USP puede cursarse un MBA en tecnología de software, por ejemplo, que se encuentra a disposición en varias de las ramas de la ingeniería.

La diversidad de los campos de actuación de las empresas viene exigiendo conocimientos cada vez más específicos, requerimiento que les impone a las instituciones una mayor plasticidad en la elaboración de los currículos

A diferencia de lo que ocurre en el exterior, los MBA en Brasil han registrado regularidad en la cantidad de inscrptos. Todos son pagos: incluso los programas que ofrecen las organizaciones ligadas a las escuelas públicas cobran una mensualidad. “Hace tiempo que nosotros venimos replanteándonos este tipo de formación”, dice Marcelo Orticelli, director de Educación para Ejecutivos y Desarrollo Institucional del Insper, en São Paulo. Con una matrícula de alrededor de 400 alumnos en los programas de MBA de la institución, Orticelli enfatiza que, para mantenerse atractivos, los currículos deben contemplar el aprendizaje basado en proyectos, abriendo espacio para tareas de mayor complejidad que involucren planificación, investigación y colaboración entre pares para la solución de problemas.

“Un recurso formativo fundamental consiste en partir del análisis de situaciones reales para ayudar a los ejecutivos en sus tomas de decisiones”, analiza. Otro factor al que Barakat, de la Dom Cabral, destaca como fundamental para mantener la calidad de los MBA consiste en priorizar los estudios de caso. “Esta metodología posibilita que los alumnos trabajen aspectos concretos que involucran la toma de decisiones complejas y asuntos éticos”, comenta.

Uno de los temas más destacados por las escuelas de negocios brasileñas, empeñadas en la modernización de sus currículos, apunta a las relaciones interpersonales entre líderes y administradores, denominadas soft skills. “En una empresa, los departamentos deben estar integrados, no pueden competir entre sí. El administrador precisa desarrollar habilidades que garanticen esa armonía”, dice Otavio Henrique dos Santos Figueiredo, coordinador del MBA ejecutivo del Coppead-UFRJ. Para estimular el desarrollo de las competencias emocionales y otras habilidades gerenciales, Figueiredo hace hincapié en la combinación del estudio de obras relevantes para la asimilación de conceptos de gestión. “A pesar de la importancia de los estudios prácticos, el alumno de MBA debe basarse en referencias teóricas y no solo en aquello que lee en internet”, pondera.

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