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Astronomía

Una sonda revela el origen de los vientos solares

Representación artística de la sonda Parker Solar Probe, que estudiará al Sol durante casi siete años

Steve Gribben/ NASA/ Johns Hopkins APL

La sonda espacial Parker Solar Probe, con un tamaño algo mayor que un automóvil, es el objeto construido por el ser humano que llegó más cerca del Sol, y se aproximará aún más en el transcurso de los casi siete años que durará su misión. Esta nave robotizada perteneciente a la agencia espacial estadounidense (Nasa), lanzada en agosto de 2018, ya ha concretado tres de las 24 órbitas previstas alrededor de la estrella. En los momentos de mayor aproximación, pasó a 24 millones de kilómetros del Sol, menos de la mitad de la distancia que lo separa del planeta Mercurio, el más cercano. Parte de los datos recabados en los tres acercamientos ya han sido analizados y están ayudando en la comprensión de algunos misterios, tales como la razón de que la parte más externa de su atmósfera –la corona– sea miles de veces más caliente que su superficie, o el origen de los vientos solares, el flujo de partículas que emana del astro y viaja por el espacio hasta mucho más allá de los planetas más distantes. Desde hace bastante tiempo, los científicos saben que el viento solar posee dos componentes: los vientos rápidos, que viajan a 700 kilómetros por segundo (km/s), y los lentos, que se desplazan a 500 km/s. Los datos recabados por la sonda confirmaron que los vientos rápidos son generados por partículas que escapan por grandes agujeros en la corona solar cerca de los polos. En tanto, los más lentos, cuyo origen hasta ahora era desconocido, emanan de agujeros menores próximos al ecuador de la estrella (Nature, 4 de diciembre). La forma en que se producen los vientos puede ayudar a entender por qué la corona es más caliente que la superficie. La Parker Solar Probe apuntó que las partículas del viento son eyectadas en forma de chorros, y no en un flujo continuo, tal como se suponía. Esta liberación explosiva permitiría la acumulación de energía en la corona. “Los primeros registros de la sonda Parker revelan datos nuevos y sorprendentes de nuestra estrella”, declaró Thomas Zurbuchen, administrador asociado de ciencias de la Nasa en Washington, al servicio de noticias de la agencia espacial.

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