{"id":100130,"date":"2012-10-24T11:20:50","date_gmt":"2012-10-24T13:20:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=100130"},"modified":"2015-12-30T12:28:37","modified_gmt":"2015-12-30T14:28:37","slug":"el-cron%c3%b3metro-del-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-cron%c3%b3metro-del-cerebro\/","title":{"rendered":"El cron\u00f3metro del cerebro"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-36191\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_EnvelhecimentoCerebral_200-11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_EnvelhecimentoCerebral_200-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_EnvelhecimentoCerebral_200-11-120x111.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_EnvelhecimentoCerebral_200-11-250x231.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NELSON PROVAZI<\/span>Un grupo de investigadores brasile\u00f1os parece haber encontrado una forma sencilla y poco invasiva de medir el grado de envejecimiento del cerebro. En estudios con roedores y seres humanos, observaron que el nivel de tres compuestos hallados en c\u00e9lulas de la sangre puede reflejar la salud de las c\u00e9lulas cerebrales. Se espera que, en caso que los test que todav\u00eda quedan por realizar sean exitosos, se logre un m\u00e9todo para identificar enfermedades neurodegenerativas tales como el Alzheimer y el Parkinson en su etapa inicial, antes de que aparezcan sus s\u00edntomas cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>\u201cEn la sangre de los individuos con esas enfermedades, hallamos un conjunto de compuestos que indican una excesiva producci\u00f3n de sustancias t\u00f3xicas en el cerebro\u201d, explica el farmac\u00f3logo Crist\u00f3foro Scavone, jefe del Laboratorio de Neurofarmacolog\u00eda Molecular del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y uno de los coordinadores de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Scavone, junto con sus colegas Tania Marcourakis, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP, y Elisa Kawamoto, actualmente investigadora en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, investigan desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada compuestos que funcionen como marcadores biol\u00f3gicos del envejecimiento cerebral y de las enfermedades que suelen afectar al cerebro a medida que avanza la edad. Seg\u00fan algunas teor\u00edas, el cuerpo envejece \u2013y muere\u2013 porque sus c\u00e9lulas pierden la capacidad de recuperarse de los da\u00f1os que ocurren permanentemente, causados por los radicales libres. Siguiendo este razonamiento, enfermedades tales como el Alzheimer surgir\u00edan como consecuencia del envejecimiento acelerado de las c\u00e9lulas cerebrales, que se vuelven incapaces de combatir a los radicales libres producidos en las reacciones qu\u00edmicas necesarias para mantener la vida, en particular, la respiraci\u00f3n celular, que convierte el az\u00facar glucosa en energ\u00eda.<\/p>\n<p>Marcourakis, Kawamoto y Scavone compararon los niveles de compuestos producidos por c\u00e9lulas de la sangre y del cerebro e identificaron tres de ellos que reflejar\u00edan la capacidad de lidiar con los radicales libres. Esos tres compuestos tienen nombres complicados \u2013monofosfato c\u00edclico de guanosina (GMP c\u00edclico), \u00f3xido n\u00edtrico sintasa (NOS) y sustancias reactivas al \u00e1cido tiobarbit\u00farico (TBARS)\u2013, cuyos niveles var\u00edan a medida que el organismo envejece.<\/p>\n<p>El GMP c\u00edclico participa en reacciones qu\u00edmicas que ayudan a eliminar los radicales libres. Con el paso de los a\u00f1os, sus niveles disminuyen tanto en las c\u00e9lulas cerebrales como en las plaquetas, que son c\u00e9lulas fundamentales para la coagulaci\u00f3n de la sangre, seg\u00fan constataron los investigadores en mediciones peri\u00f3dicas realizadas en ratas, desde su nacimiento, hasta los 24 meses, lo cual en los seres humanos equivaldr\u00eda a una edad de aproximadamente 85 a\u00f1os. Con los niveles de NOS, una enzima que participa en la producci\u00f3n de radicales libres, ocurri\u00f3 lo contrario, al igual que con el TBARS, un compuesto resultante de los da\u00f1os en las membranas de las c\u00e9lulas. Seg\u00fan\u00a0 el estudio, publicado a comienzos de este a\u00f1o en la revista <em>Age<\/em>, la cantidad de NOS en las plaquetas y de TBARS en los hemat\u00edes, las c\u00e9lulas sangu\u00edneas que transportan el ox\u00edgeno, aument\u00f3 en una proporci\u00f3n similar a como subieron en las c\u00e9lulas cerebrales.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_Envelhecimento-Cerebral_2001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-207786\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/072-073_Envelhecimento-Cerebral_2001-300x175.jpg\" alt=\"072-073_Envelhecimento Cerebral_200\" width=\"300\" height=\"175\" \/><\/a>Alzheimer<br \/>\n<\/strong>Algunas de las alteraciones que se observaron ahora en los roedores, ya hab\u00edan sido identificadas por los investigadores en pacientes con Alzheimer. Al comienzo de la d\u00e9cada pasada, Kawamoto, Marcourakis y Scavone, en colaboraci\u00f3n con el neur\u00f3logo Ricardo Nitrini, tambi\u00e9n de la USP, analizaron los niveles de NOS en el cerebro de individuos con Alzheimer y verificaron que eran mayores que los de las personas que no lo padecen. \u201cEl cuadro de estr\u00e9s oxidativo [producci\u00f3n excesiva de radicales libres] que encontramos en los pacientes sugiere que existe un desequilibrio bioqu\u00edmico en comparaci\u00f3n con el envejecimiento normal\u201d, dice Kawamoto.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, los investigadores repitieron los test en ratas con edades variables entre 4 y 24 meses y comprobaron que, cuanto m\u00e1s viejo era el animal, mayor era la producci\u00f3n de NOS, la enzima asociada con la producci\u00f3n de \u00e1cido n\u00edtrico, un compuesto esencial para la vida que funciona como neurotransmisor en el sistema nervioso central y, cuyo exceso mata a las c\u00e9lulas al generar radicales libres (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/07\/01\/aguzado-hasta-el-final\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 161<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Seg\u00fan opina el neurocient\u00edfico Luiz Eug\u00eanio Mello, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo, los tres compuestos parecen funcionar como marcadores del envejecimiento cerebral. Pero se deben realizar m\u00e1s experimentos para descubrir si ellos, en efecto, permiten identificar el surgimiento de afecciones neurodegenerativas antes de que aparezcan los s\u00edntomas cl\u00ednicos. \u201cHay que realizar ensayos con ancianos sanos y en otros con enfermedades neurodegenerativas para confirmar si realmente existen diferencias en los niveles de esos marcadores\u201d, dice Mello. Aunque las variaciones se confirmasen, todav\u00eda ser\u00e1 preciso descubrir si son el resultado del envejecimiento y de las enfermedades neurodegenerativas o de factores ambientales. \u201c\u00bfCu\u00e1nto influye el tabaco, la contaminaci\u00f3n ambiental u otros factores?\u201d, se pregunta Mello.<\/p>\n<p>Scavone coincide con ese an\u00e1lisis y dice que uno de los pr\u00f3ximos pasos consiste en investigar la influencia de los factores ambientales. \u201cQuiz\u00e1 el ejercicio f\u00edsico o una vida intelectualmente activa pueda propiciar que el cerebro conserve la capacidad de recuperaci\u00f3n que pose\u00eda cuando era joven\u201d, infiere.<\/p>\n<p>A\u00fan no se sabe si el desequilibrio bioqu\u00edmico observado en el Alzheimer tambi\u00e9n ocurre en enfermedades tales como el Parkinson. \u201cLas dolencias neurodegenerativas poseen mecanismos fisiopatol\u00f3gicos b\u00e1sicos comunes, que son el estr\u00e9s oxidativo y la excitotoxicidad\u201d, dice Marcourakis, \u201cpor eso es posible que obtengamos resultados similares\u201d. En un art\u00edculo de 2011 en el <em>Journal of Alzheimer\u2019s Disease<\/em>, ella y sus colaboradores revelaron que es posible identificar el aumento del estr\u00e9s oxidativo en muestras de sangre de individuos con un compromiso cognitivo leve, el punto intermedio entre el envejecimiento normal y el Alzheimer.<\/p>\n<p>\u201cEn caso de que a esos tres compuestos se los valide como marcadores del envejecimiento cerebral, podr\u00eda imaginarse que conduzcan a un test con aplicaci\u00f3n cl\u00ednica\u201d, dice Scavone. Un examen de sangre que identifique precozmente los problemas relacionados con el envejecimiento cerebral ser\u00eda valioso en un mundo que est\u00e1 envejeciendo. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud estima que, en 2010, 35 millones de personas padec\u00edan alg\u00fan tipo de demencia, en un 70% de los casos, Alzheimer. Ese n\u00famero crecer\u00eda hasta 65,7 millones en 2030.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> An\u00e1lisis del estr\u00e9s oxidativo en plaquetas de pacientes con mal de Alzheimer (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/15953\/avaliacao-do-estresse-oxidativo-em-plaquetas-de-pacientes-com-doenca-de-alzheimer\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1999\/09454-5<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Apoyo Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Tania Marcourakis \u2013 FCF\/USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 114.459,68 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Envejecimiento y enfermedad de Alzheimer: \u00bfprocesos continuos? Efecto de los anticolinester\u00e1sicos y antioxidantes (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/20331\/envelhecimento-e-doenca-de-alzheimer-processos-continuos-efeito-dos-anticolinesterasicos-e-antioxi\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2004\/10205-0<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Apoyo Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinadora <\/strong>Tania Marcourakis \u2013 FCF\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 55.077,62 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nKAWAMOTO, E. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/22278206\" target=\"_blank\">Age-related changes in nitric oxide activity, cyclic GMP, and TBARS levels in platelets and erythrocytes reflect the oxidative status in central nervous system<\/a>. <strong>Age.<\/strong> 26 ene. 2012.<br \/>\nTORRES, L.L. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/21593563\" target=\"_blank\">Peripheral oxidative stress biomarkers in mild cognitive impairment and Alzheimer\u2019s disease<\/a>. <strong>Journal of Alzheimer\u2019s Disease.<\/strong> v. 26(1), p. 59-68. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Compuestos pueden indicar el grado de envejecimiento cerebral ","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319],"coauthors":[93],"class_list":["post-100130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100130\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100130"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=100130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}