{"id":100204,"date":"2012-10-24T13:11:55","date_gmt":"2012-10-24T15:11:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=100204"},"modified":"2017-03-03T17:00:40","modified_gmt":"2017-03-03T20:00:40","slug":"un-arte-que-surge-de-tensiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-arte-que-surge-de-tensiones\/","title":{"rendered":"Un arte que surge de tensiones"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-36294\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-11-120x158.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-11-250x330.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DANIEL BUENO<\/span>En <em>Extrav\u00edo de aureola<\/em>, de <em>Peque\u00f1os poemas en prosa<\/em>, Charles Baudelaire describe al poeta, presuroso, brincando entre charcos de lodo. De repente, su aura cae en uno de ellos, pero \u00e9l no se preocupa en recogerla, confesando su alivio a un transe\u00fante: \u201cAhora puedo (\u2026) entregarme a la cr\u00e1pula como los simples mortales. (\u2026) Me encuentro bien aqu\u00ed. Vos s\u00f3lo me hab\u00e9is reconocido. Por otra parte, la dignidad me aburre\u201d. As\u00ed, el antiguo \u201cbebedor de quintaesencias\u201d y \u201ccomedor de ambros\u00edas\u201d percibe que necesita dejar, gozosamente, su aureola en el \u201clodo\u201d para vivir los nuevos tiempos. \u201cEn el Brasil del siglo XIX ya se percibe un di\u00e1logo inicial entre \u2018alta\u2019 y \u2018baja\u2019 cultura, catalizado por el crecimiento de la prensa. Al fin y al cabo, sin productos comerciales como los peri\u00f3dicos, fruto de una industria cultural naciente, no habr\u00eda espacio para figuras tales como Machado de Assis, Lima Barreto o Jo\u00e3o do Rio. Parad\u00f3jicamente, fue un movimiento en la \u2018baja\u2019 cultura lo que foment\u00f3 la creaci\u00f3n de obras de \u2018alta\u2019 literatura\u201d, declara a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el soci\u00f3logo Sergio Miceli, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, dejar la aureola en el \u201clodo\u201d y desarrollar la producci\u00f3n art\u00edstica en medios sin \u201cambros\u00edas ni quintaesencias\u201d pas\u00f3 a ser lo que caracteriza el desarrollo de la cultura brasile\u00f1a. \u201cNuestra cultura es el resultado de esa compleja interacci\u00f3n entre elementos \u2018intelectuales\u2019, \u2018elevados\u2019 y los medios de la industria cultural. Es una relaci\u00f3n tensa: a veces armoniosa; otras, de abierto conflicto. Esa relaci\u00f3n entre \u2018alta\u2019 y \u2018baja\u2019 cultura es t\u00edpica de Brasil. En Argentina, por ejemplo, el peso de la industria cultural es mucho menor y su influencia tard\u00f3 en afectar a la sociedad\u201d, comenta Miceli. Para comprender este dilema desde una perspectiva innovadora, el soci\u00f3logo convoc\u00f3 a un grupo de investigadores para el proyecto intitulado<em> La formaci\u00f3n del campo intelectual y de la industria cultural en el Brasil contempor\u00e1neo<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEntendemos que una verdadera historia cr\u00edtica de la cultura brasile\u00f1a revelar\u00e1 las conexiones entre los brotes estrat\u00e9gicos de la producci\u00f3n cultural erudita y la expansi\u00f3n de sectores din\u00e1micos de la industria cultural, generalmente percibida, equivocadamente, como un mero reducto de la vulgarizaci\u00f3n de la creaci\u00f3n erudita, totalmente alejada de la cultura elaborada\u201d, dice. Seg\u00fan Miceli, la cultura nacional recorre un camino de doble mano. \u201cPor un lado, tenemos intelectuales y artistas moldeando recorridos y lenguajes de los medios en cada tiempo hist\u00f3rico. Simult\u00e1neamente, las transformaciones de la industria cultural van imponiendo caracteres y significados al trabajo de esos creadores\u201d, analiza. Lo novedoso del proyecto es el debate sobre c\u00f3mo la cultura letrada se articula con la industria cultural, entremezclando el polo erudito con los medios comerciales. \u201cHist\u00f3ricamente, nuestra cultura fue el resultado de los indisociable entre proyectos intelectuales y art\u00edsticos y las condiciones estructurales que propiciaron el establecimiento de esos proyectos\u201d.<\/p>\n<p>El grupo de Miceli quiso romper la barrera anal\u00edtica que se interpone entre la cultura popular y la cultura ilustrada para destacar sus puntos de inflexi\u00f3n, las l\u00edneas de continuidad, el constante litigio entre prejuicios defensivos, las mediaciones realizadas por empresas y l\u00edderes, y los flujos de lenguaje, ideas, modelos, autores y obras. \u201cDe tal modo, pueden percibirse los intercambios y enfrentamientos en que operan intelectuales, escritores y artistas, expuestos a las circunstancias hist\u00f3ricas y al condicionamiento de los medios y de los canales por donde circulan y son recibidos sus trabajos creativos\u201d, afirma el soci\u00f3logo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-25598\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"164\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-2-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-2-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DANIEL BUENO<\/span>Para estudiar ese contexto, se reunieron investigaciones que, a primera vista, poco tienen que ver unas con otras. Todo sirvi\u00f3 para comprender la sutileza de esa interacci\u00f3n: de la conexi\u00f3n entre Lima Barreto y el periodismo a la cr\u00edtica disparatada contra Paulo Coelho, pasando por las modificaciones en la prensa contempor\u00e1nea, la aparici\u00f3n de la novela regional, las divas del teatro paulistano, llegando, finalmente, a la tem\u00e1tica contempor\u00e1nea de las \u201cpel\u00edculas sobre favelas\u201d. \u201cEn cada una de esas coyunturas hist\u00f3ricas los productores culturales eruditos se nutrieron de material modulado y comunicado en los medios comerciales, as\u00ed como los soportes y g\u00e9neros de la industria cultural se alimentaron de los repertorios de la intitulada alta cultura\u201d, comenta Miceli. Un recorrido que comenz\u00f3 con la expansi\u00f3n de la prensa y de las revistas cient\u00edficas que tuvo un gran impulso con el brote emprendedor del sector editorial, culminando con las acciones modeladoras del teatro, la radio, la televisi\u00f3n y el cine. \u201cEn estos ciclos, cada transformaci\u00f3n de los medios provoca modificaciones en lo intelectual, emergiendo de esa uni\u00f3n entre productos y soportes una uni\u00f3n esclarecedora de la sustancia de nuestra cultura\u201d.<\/p>\n<p><strong>Modas<br \/>\n<\/strong>A la cabeza del proyecto se encuentra el trabajo de la historiadora y antrop\u00f3loga de la USP Lilia Schwarcz, sobre Lima Barreto. \u201cLos nuevos medios period\u00edsticos imponen caracter\u00edsticas y nuevos formatos a la literatura, y Lima Barreto constituye un caso ejemplar. En \u00e9l conviv\u00edan el intelectual cr\u00edtico, contrario a las modas literarias y comprometidas con la cultura popular, y el escritor que se afanaba por integrarse al campo de las letras\u201d, comenta Lilia. En esa ambivalencia encontramos las tensiones de la cultura de la \u00e9poca en formaci\u00f3n. \u201cEn el Brasil de aquel tiempo, lo popular y lo ilustrado no estaban formalmente definidos y Lima Barreto es un producto de ese contexto: creador y criatura de su obra, \u00e9l entrelaz\u00f3 instancias, espacios de comunicaci\u00f3n e hizo a\u00fan m\u00e1s ambiguas esas conexiones\u201d, relata.<\/p>\n<p>Con el <em>boom<\/em> de las editoriales durante los a\u00f1os 1930 y 1940, el modernismo emergi\u00f3 del eje R\u00edo-S\u00e3o Paulo y trajo aparejadas nuevas tem\u00e1ticas. Ese fen\u00f3meno editorial estaba basado en productos rentables, tales como la novela regionalista, que llegaba a nuevos y mayores p\u00fablicos. En particular, aqu\u00e9llos cuyos escritores y tramas se desarrollaban en regiones todav\u00eda poco conocidas por los brasile\u00f1os, como eran el nordeste e incluso el sur, revelados por nombres tales como Jorge Amado, Graciliano Ramos y \u00c9rico Verissimo, entre otros. \u201cAunque el modernismo fuese originalmente un fen\u00f3meno t\u00edpico de S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro, la fijaci\u00f3n de los principios vanguardistas reci\u00e9n ocurri\u00f3 \u00edntegramente con la incorporaci\u00f3n de otras regiones. Fue \u2018desde afuera\u2019 de esas metr\u00f3polis que surgi\u00f3 lo verdaderamente nuevo\u201d, dice la soci\u00f3loga Maria Arminda do Nascimento, de la USP. Despreciados por modernistas elitistas como Carlos Drummond, para quien Graciliano era un \u201cescritor de cuarta\u201d, u Oswald de Andrade, que los tildaba como \u201cb\u00fafalos del nordeste\u201d, los regionalistas se adaptaron a esa nueva demanda de la industria cultural y, al mismo tiempo, retrataron fen\u00f3menos sociales, conjugando ficci\u00f3n y pol\u00edtica para cuestionar la modernizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-36296\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-31-120x155.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/118-121_IndustriaCUltural_200-31-250x322.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DANIEL BUENO<\/span>\u201cLa modernizaci\u00f3n no ten\u00eda fortaleza como para golpear sobre las relaciones sociales y superarlas, y \u00e9stas no ten\u00edan el vigor necesario como para ajustarse a la nueva din\u00e1mica. En esa tensi\u00f3n naci\u00f3 la novela social y regional de los a\u00f1os 1930\u201d, relata Arminda do Nascimento. Fue en ese contexto, a\u00f1ade el soci\u00f3logo Marcelo Ridenti, de la Unicamp, que ocurri\u00f3 la conjunci\u00f3n entre los artistas y el Partido Comunista Brasile\u00f1o (PCB) en aquella \u00e9poca. \u201cFue una relaci\u00f3n que cal\u00f3 hondo en nuestra cultura, que le dio letra a las utop\u00edas de una sociedad alternativa en busca de un proyecto pol\u00edtico factible para superar las desigualdades\u201d, analiza Ridenti. Una relaci\u00f3n, empero, muy delicada. \u201cQueda claro que no se trataba solamente de una militancia que ansiaba transformar saber en poder. Hab\u00eda intereses del partido. Pero es injusto afirmar que fuera una mera manipulaci\u00f3n de los intelectuales por parte de los dirigentes comunistas. La relaci\u00f3n les granje\u00f3 beneficios a ambos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Igualmente sutil fue la conexi\u00f3n entre las ciencias sociales paulistanas y la belleza de las divas del teatro, afirma la antrop\u00f3loga Heloisa Pontes, de la Unicamp. Seg\u00fan la investigadora, entre los a\u00f1os 1940 y 1970 hubo muchos nexos entre el teatro, el campo intelectual y el espacio urbano, representado por el universo de las figuras del TBC, el Arena y el Oficina. \u201cEl teatro fue precursor. En las obras de Nelson Rodrigues, Guarnieri y Jorge Andrade, entre otros, se dio una traducci\u00f3n del Brasil que las novelas no hicieron y las ciencias sociales reci\u00e9n lo har\u00edan reci\u00e9n m\u00e1s adelante. De todos modos, ese an\u00e1lisis acad\u00e9mico parti\u00f3 de un grupo de intelectuales, entre los cuales encontramos a D\u00e9cio de Almeida Prado y Antonio Candido, quien antes de trabajar en la universidad, trabaj\u00f3 como cr\u00edtico cultural\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, seg\u00fan Pontes, fue en los escenarios, veh\u00edculos de la industria cultural, y no en las ciencias sociales, que se debatieron por primera vez las transformaciones que ocurrieron en el pa\u00eds con el final del r\u00e9gimen agrario y el nacimiento de una sociedad urbano-industrial apoyada en la riqueza del trabajo inmigrante. En otro extremo tem\u00e1tico y temporal, el fen\u00f3meno de la interacci\u00f3n entre culturas se repite en el \u00e9xito del escritor Paulo Coelho y en los an\u00e1lisis de los que es \u201cv\u00edctima\u201d. \u201cCon \u00e9l, el libro se transforma en una mercanc\u00eda con alta rentabilidad. Adem\u00e1s, como autor y celebridad internacional, mezcla las fronteras entre cultura popular y erudita. Coelho resulta revelador del intercambio entre lo erudito y lo comercial, tambi\u00e9n en funci\u00f3n de las cr\u00edticas que recibe al respecto del estatus de legitimidad que merece\u201d, comenta el soci\u00f3logo de la USP, Fernando Pinheiro Filho. Para el investigador, el escritor popular comporta un ejemplo del manipuleo de materiales expresivamente h\u00edbridos. \u201cProvenientes de una matriz culta, los medios de comunicaci\u00f3n comerciales los reciclan, siendo apropiados por la versi\u00f3n ficticia del entretenimiento y, curiosamente, convertidos en materia de reflexi\u00f3n de intelectuales acad\u00e9micos\u201d, sostiene. La gran iron\u00eda, seg\u00fan Pinheiro, son los esfuerzos infructuosos de renombrados cr\u00edticos para \u201cdesenmascarar\u201d a Coelho. \u201cEl problema es que intentan hacerlo con un instrumental erudito inadecuado, lo cual est\u00e1 bien para un Machado de Assis, pero no tiene nada que ver con las propuestas del escritor o con sus aspiraciones literarias\u201d.<\/p>\n<p>El mismo error puede observarse en los an\u00e1lisis \u201cintelectuales\u201d de pel\u00edculas con tem\u00e1ticas centradas en la violencia en las favelas. \u201cEn una favela exhibimos <em>O invasor<\/em>, de Beto Brant, y la serie de televisi\u00f3n <em>Ant\u00f4nia<\/em>. El entusiasmo de los cr\u00edticos por la pel\u00edcula de Brant no tuvo eco en la comunidad, que se vio mejor representada por <em>Ant\u00f4nia<\/em>. Eso ocurre porque la audiencia de la periferia vio las pel\u00edculas bajo la \u00f3ptica de poblaci\u00f3n residente\u201d, dice la soci\u00f3loga Esther Hamburger, de la USP. \u201cEn lugar de percibir el film de Brant como una cr\u00edtica a la elite paulista, tal como hacen los intelectuales, protestaron por otra difamaci\u00f3n de la periferia, cuyas mejoras no se ve\u00edan reflejadas en la pel\u00edcula\u201d.<\/p>\n<p><strong>Pauta<br \/>\n<\/strong>Los peri\u00f3dicos vuelven a ser el meollo del proyecto con el soci\u00f3logo Alexandre Bergamo, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), quien analiza la prensa de los \u201chijos de pauta\u201d. \u201cAs\u00ed es como llamaron los periodistas m\u00e1s viejos a la nueva generaci\u00f3n, la de los a\u00f1os 1980, fruto de las carreras universitarias. El embate en este producto pionero de nuestra industria cultural revela c\u00f3mo cambiaron las redacciones a lo largo de ese tiempo, con la reinvenci\u00f3n de la noticia y del reportaje, actualmente vistos como elementos cruciales de la originalidad y de la autoimagen\u201d, sostiene Bergamo. En ese devenir, el investigador not\u00f3 una p\u00e9rdida gradual de autoridad del reportero provocada por la creciente divisi\u00f3n del trabajo period\u00edstico. \u201cEl periodismo, anteriormente un \u2018trabajo intelectual\u2019, actualmente est\u00e1 definido por sus aspectos \u2018t\u00e9cnicos\u2019\u201d, explica. En opini\u00f3n de Bergamo, las posturas propiamente \u201cintelectuales\u201d son, cada vez m\u00e1s, las definidas en funci\u00f3n de la autoridad y autonom\u00eda obtenidas en la academia, lejos de las presiones y del lenguaje (t\u00e9cnico) que, ir\u00f3nicamente, definen a las posiciones m\u00e1s burocr\u00e1ticas y de menor prestigio del periodismo, cerrando el ciclo iniciado en los tiempos de Lima Barreto. La raz\u00f3n le asiste al poeta Baudelaire: En \u201c(\u2026) ese caos movedizo en que la muerte llega a galope por todas partes a la vez, la aureola, en un movimiento brusco, se me escurri\u00f3 (\u2026) He cre\u00eddo menos desagradable perder mis insignias que romperme los huesos.\u201d<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nFormaci\u00f3n del campo intelectual y de la industria cultural del Brasil contempor\u00e1neo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2201\/formacao-do-campo-intelectual-e-da-industria-cultural-no-brasil-contemporaneo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/55377-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Sergio Miceli Pessoa de Barros \u2013 USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 549.453,60 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las producciones intelectuales y la industria cultural entre bofetadas y besos","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[117],"class_list":["post-100204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100204\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100204"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=100204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}