{"id":100542,"date":"2013-01-24T17:29:32","date_gmt":"2013-01-24T19:29:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=100542"},"modified":"2013-01-24T17:29:32","modified_gmt":"2013-01-24T19:29:32","slug":"el-juego-de-la-silla-en-la-onu-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-juego-de-la-silla-en-la-onu-2\/","title":{"rendered":"El juego de la silla en la ONU"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_100546\" style=\"max-width: 224px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-100546\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p063_brasil-onu-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p063_brasil-onu-214x300.jpg 214w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p063_brasil-onu-732x1024.jpg 732w\" sizes=\"auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">onu<\/span><p class=\"wp-caption-text\">Bertha Lutz firma por Brasil en la Conferencia de San Francisco (1945)<span class=\"media-credits\">onu<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en julio de 2012<\/em><\/p>\n<p>Estrella de ese encuentro, Rui Barbosa confes\u00f3 su decepci\u00f3n con el rumbo pr\u00e1ctico de la Conferencia de La Haya de 1907. \u201cPero sus resultados invisibles fueron muy lejos, pues les mostraron a los fuertes el rol necesario de los d\u00e9biles en la elaboraci\u00f3n del derecho de gentes\u201d. Este concepto de supera-ci\u00f3n de las relaciones asim\u00e9tricas de poder por nuevas formas ideales de interacci\u00f3n diplom\u00e1tica en que el estatuto igualitario ser\u00eda un dato esencial sigue presente en el discurso diplom\u00e1tico brasile\u00f1o hasta los d\u00edas actuales, especialmente en lo que ata\u00f1e a la postulaci\u00f3n del pa\u00eds a acceder a un esca\u00f1o permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Para muchos analistas, esta aspiraci\u00f3n es una <em>misperception<\/em> de nuestra real estatura internacional, es el deseo de un estatus que, una vez logrado, nos ocasionar\u00eda un alto costo econ\u00f3mico y militar. La acci\u00f3n reciente del Ejecutivo en tal sentido ser\u00eda incluso una \u201cobsesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, la historia revela que la pretensi\u00f3n de ser \u201cel sexto miembro\u201d del consejo no es fruto de una visi\u00f3n err\u00f3nea, sino que form\u00f3 parte de la agenda de la creaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) desde sus albores. \u201cEn 1944, en la Conferencia de Dumbarton Oaks, que reuni\u00f3 a las potencias aliadas, se aprobaron propuestas tendientes a la creaci\u00f3n de una nueva organizaci\u00f3n internacional encargada de mantener la paz futura; por la fuerza inclusive, de ser necesario. Brasil, ausente en ese encuentro, fue el \u00fanico pa\u00eds pensado para ocupar un sexto asiento permanente en el futuro Consejo de Seguridad\u201d, comenta el diplom\u00e1tico Eug\u00eanio Garcia, docente titular del Instituto Rio Branco y autor de <em>O sexto membro permanente: o Brasil e a cria\u00e7\u00e3o da ONU<\/em> (editorial Contraponto). La sugerencia parti\u00f3 del presidente Roosevelt, quien instruy\u00f3 a su delegaci\u00f3n a trabajar en pro de la postulaci\u00f3n brasile\u00f1a. El hecho de formar parte del organismo que realmente ostentaba el poder en la ONU, encargado de la seguridad global, era un sue\u00f1o de consumo, un privilegio de los llamados Cuatro Polic\u00edas: Estados Unidos, Inglaterra, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y China. Francia, posteriormente, se unir\u00eda a ellos y formar\u00eda el grupo de los P-5.<\/p>\n<p>\u201cLe inform\u00e9 al presidente que hab\u00edamos planteado la cuesti\u00f3n de la banca permanente para Brasil en el Consejo de Seguridad, a lo que el grupo sovi\u00e9tico y el brit\u00e1nico se opusieron, por eso no ser\u00eda aconsejable a esta altura seguir presionando. El presidente, finalmente, coincidi\u00f3 en no incluir a Brasil en el borrador inicial, pero s\u00ed deber\u00eda incluirse una cl\u00e1usula general en la propuesta, de manera tal de dejar una puerta abierta para que, trabajando con Stalin y con el primer ministro brit\u00e1nico, se pudiese volver al tema posteriormente, antes del inicio del funcionamiento de la organizaci\u00f3n\u201d, escribi\u00f3 el subsecretario de Estado norteamericano Edward Stettinius en su diario personal, en agosto de 1944. D\u00edas despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: \u201cLe he entregado al presidente el memor\u00e1ndum que recomienda que no presionemos por un lugar permanente para Brasil. De entrada no le ha agradado, pero luego ha coincidido. El presidente ha declarado que esto es importante pues, en el futuro, \u00e9l podr\u00eda plantear la necesidad de un lugar para un pa\u00eds isl\u00e1mico y que Brasil era un triunfo escondido para uso posterior\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p064_brasil-onu.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-100548\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p064_brasil-onu-300x147.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"147\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p064_brasil-onu-300x147.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p064_brasil-onu-1024x503.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Onu<\/span><\/a>El proyecto de un grupo que sobrevolase por encima de una asamblea general de pa\u00edses \u201cmenores\u201d fue una manera de distribuir el rol de \u201cla seguridad\u201d entre las distintas regiones, eximiendo a Estados Unidos de tener que intervenir militarmente en todo el globo. \u201cAl gobierno brasile\u00f1o no se lo consult\u00f3 y solamente se enter\u00f3 de la propuesta en octubre de 1944, cuando se dio a conocer el borrador de la Carta aprobado en reuni\u00f3n secreta. La iniciativa ni siquiera cobr\u00f3 cuerpo en los c\u00edrculos decisorios americanos; pero, as\u00ed como se hab\u00eda incluido a China en el grupo, m\u00e1s all\u00e1 de la resistencia de los otros aliados, Roosevelt crey\u00f3 que su sugerencia contar\u00eda con benepl\u00e1cito\u201d, sostiene el autor. Un memor\u00e1ndum interno, de septiembre de 1944, hizo llegar al Departamento de Estado una conversaci\u00f3n con el representante brasile\u00f1o en Washington: \u201cEl embajador explic\u00f3 las dificultades ocasionadas por el absoluto desconocimiento al respecto de las negociaciones de Dumbarton Oaks. Dijo que el presidente Vargas se hab\u00eda mostrado sumamente molesto al admitir que solamente se enteran por lo que sale publicado en la prensa y que incluso el gobierno argentino tiene m\u00e1s informaci\u00f3n que ellos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Desde los tiempos de Rio Branco<\/strong><br \/>\nLa resistencia inmediata de Inglaterra y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estaba relacionada con el pro americanismo brasile\u00f1o, expl\u00edcito desde los tiempos de Rio Branco. En el consejo, dec\u00edan, Brasil ser\u00eda \u201cun voto doble\u201d de Estados Unidos. Incluso la delegaci\u00f3n norteamericana se lo desaconsej\u00f3 a Roosevelt, pues Estados Unidos ser\u00eda \u201cresponsable\u201d del desempe\u00f1o brasile\u00f1o. Entonces se acord\u00f3 que el apoyo de Washington se limitar\u00eda a la postulaci\u00f3n de Brasil a un lugar temporal en el organismo, cosa que sucedi\u00f3 en 1946. \u201cPero las alegaciones eran muy selectivas. Se dec\u00eda que el poder militar era una condici\u00f3n necesaria para obtener un esca\u00f1o, pero China en ese entonces solamente controlaba una fracci\u00f3n de su territorio. La imposici\u00f3n estadounidense fue estrat\u00e9gica para fortalecer al aliado asi\u00e1tico en la lucha contra Jap\u00f3n\u201d, analiza Eug\u00eanio Garcia. Inglaterra, a su vez, contraria a Brasil, dej\u00f3 de lado su restricci\u00f3n al ingreso de un nuevo miembro para darle una banca a la Francia gaullista. En el Palacio do Catete el globo de ensayo de Roosevelt se infl\u00f3 de entusiasmo, tenido como una recompensa al \u00fanico pa\u00eds sudamericano que enviara tropas a Europa.<\/p>\n<p>Era tambi\u00e9n la posibilidad de ajustar las cuentas con las grandes potencias, luego del desastroso episodio de la Liga de las Naciones de 1926, cuando el gobierno de Arthur Bernardes apost\u00f3 todas sus fichas a la \u201ccandidatura natural\u201d de Brasil para ser miembro permanente de ese \u00f3rgano. Al ser dejado de lado a favor de Alemania, el pa\u00eds se desvincul\u00f3 de la instituci\u00f3n. El esca\u00f1o conllevar\u00eda la reanudaci\u00f3n del multilateralismo brasile\u00f1o, una intenci\u00f3n universal. Vargas, quien conduc\u00eda personalmente la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a, en detrimento de la canciller\u00eda de su amigo Oswaldo Aranha, ten\u00eda fe en su amistad personal con Roosevelt y apost\u00f3 a la conversaci\u00f3n bilateral para negociar su lugar en el consejo. Posteriormente, ya conformada con una banca provisoria, la diplomacia varguista continu\u00f3 enfoc\u00e1ndose en el consejo. \u201cBrasil hizo esa opci\u00f3n porque vio que all\u00ed se jugar\u00eda el partido principal. Que Vargas haya tomado esa decisi\u00f3n es digno de nota. Pese a su enfoque en el desarrollo econ\u00f3mico, no renunci\u00f3 a lograr que Brasil cumpliese un papel en la esfera de la seguridad internacional\u201d, dice Garcia.<\/p>\n<div id=\"attachment_100550\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-100550\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p065_brasil-onu-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p065_brasil-onu-300x201.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p065_brasil-onu-1024x686.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p065_brasil-onu.jpg 1346w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Onu<\/span><p class=\"wp-caption-text\">El encuentro de Dumbarton Oaks, en 1944, cuando se \u201cinvent\u00f3\u201d la ONU<span class=\"media-credits\">Onu<\/span><\/p><\/div>\n<p>La vinculaci\u00f3n \u201cespecial\u201d con Wa-shington hizo que Brasil mantuviera v\u00ednculos endebles con sus vecinos, que retribu\u00edan ese gesto de \u201cdarles la espalda\u201d por parte de Brasil con desconfianza, especialmente Argentina. \u201cSin embargo, Vargas pend\u00eda entre acercarse m\u00e1s a Estados Unidos y precaverse contra el deterioro de las relaciones con los argentinos\u201d, comenta el autor. Al fin y al cabo, entre 1944 y 1945, con el final del conflicto, Brasil hab\u00eda dejado de ser un socio estrat\u00e9gico, y Estados Unidos se hab\u00eda ido alejando del \u201camigo leal\u201d. La muerte de Roosevelt en 1945 sepultar\u00eda definitivamente la era de las relaciones bilaterales \u201cespeciales\u201d.\u00a0 La Conferencia de San Francisco fue convocada aquel a\u00f1o para formalizar las propuestas de Dumbarton Oaks con \u201clos 45 pa\u00edses menores\u201d.<\/p>\n<p><strong>Presi\u00f3n<\/strong><br \/>\nVarios pa\u00edses fueron presionados a establecer relaciones con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, como condici\u00f3n indispensable para participar en la conferencia, atendiendo a los reclamos de Stalin. Brasil fue el primero en ser \u201ctrabajado\u201d por los americanos. Desde 1917, el pa\u00eds carec\u00eda de lazos diplom\u00e1ticos con los rusos. Vargas, de mala gana, se vio obligado a sellar un acuerdo con Mosc\u00fa. Esta amistad durar\u00eda poco: en 1947, el presidente Dutra, en medio del fuego cruzado de la Guerra Fr\u00eda, rompi\u00f3 relaciones con la URSS. Pero la presi\u00f3n de 1945 anticipaba el tono del encuentro, que deber\u00eda meramente ratificar las decisiones de los Polic\u00edas, al incluirse el poder de veto en el Consejo de Seguridad. La conferencia servir\u00eda para mantener la esencia de la Carta \u201ca la fuerza\u201d: o se aceptaba el mantenimiento de las prerrogativas de los miembros permanentes, o, seg\u00fan advert\u00edan, no habr\u00eda organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Brasil, que de entrada se opuso a la concesi\u00f3n del veto, ante la amenaza de que se malograse la conferencia, volvi\u00f3 sobre sus pasos y acept\u00f3 los t\u00e9rminos. Antes de rendirse, la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a propuso la revisi\u00f3n de la Carta al cabo de cinco a\u00f1os, con la \u201cenmienda Velloso\u201d, nombre del canciller que reemplazara a Aranha. Ser\u00eda un mecanismo de revisi\u00f3n quinquenal, a cargo de la Asamblea General, con poderes constituyentes para modificar la Carta mediante mayor\u00eda de los dos tercios, sin derecho a veto. Fue igualmente derrotada. De notable, s\u00f3lo rest\u00f3 la participaci\u00f3n de Bertha Lutz, la elecci\u00f3n menos conservadora de Vargas para la delegaci\u00f3n, quien se esmer\u00f3 en la defesa de los derechos de las mujeres.<\/p>\n<div id=\"attachment_100551\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-100551\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p066_brasil-onu-300x164.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"164\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p066_brasil-onu-300x164.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/p066_brasil-onu.jpg 1020w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Onu<\/span><p class=\"wp-caption-text\">Dutra, en el medio, mira hacia el proyecto del edificio de la ONU, en 1947<span class=\"media-credits\">Onu<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cBrasil apost\u00f3 a la intercesi\u00f3n estadounidense como el camino m\u00e1s corto para lograr su objetivo, pero su estrategia fall\u00f3, pues Estados Unidos ya no ten\u00eda al pa\u00eds como socio vital estrat\u00e9gicamente. Cuando el gobierno brasile\u00f1o m\u00e1s anhelaba el reconocimiento de su lealtad para cosechar los frutos de la relaci\u00f3n especial que cre\u00eda mantener con Estados Unidos, \u00e9ste lo abandon\u00f3. Fue el comienzo del desencanto\u201d, sostiene el autor. Si el pa\u00eds hubiese obtenido la banca en 1945, esto habr\u00eda sido una consecuencia de la intervenci\u00f3n americana, como en el caso de China; o, volviendo en el tiempo, de la misma forma que Brasil ingres\u00f3 en el Consejo de la Liga de las Naciones en 1919, por sugerencia del presidente Wilson. Pero restaron solamente concesiones tales como un esca\u00f1o temporal (que ya ocup\u00f3 en una decena oportunidades), la participaci\u00f3n de Oscar Niemeyer en el equipo que proyect\u00f3 el edificio sede de la ONU en Nueva York y la convocatoria a Ara-nha para presidir la espinosa sesi\u00f3n de la Asamblea General que ratific\u00f3 la divisi\u00f3n de Palestina en 1947. Los fuertes a\u00fan no reconoc\u00edan el rol necesario de los d\u00e9biles en la elaboraci\u00f3n del derecho de gentes.<\/p>\n<p>S\u00f3lo en 1989, el entonces presidente Jos\u00e9 Sarney volvi\u00f3 a tocar el tema del esca\u00f1o en su discurso ante la Asamblea General. En 1994, durante el gobierno de Itamar Franco, Brasil relanz\u00f3 oficialmente su postulaci\u00f3n para ocupar una plaza permanente y actu\u00f3 en pro de una reforma del consejo. Durante el gobierno de Lula da Silva, la reforma y la banca se convirtieron en uno de los principales temas de su pol\u00edtica exterior, y el presidente, desde 2003, en su primer discurso ante la ONU, defendi\u00f3 abiertamente el proyecto. Fue la misma actitud adoptada en 2011 por la presidenta Dilma Rousseff, quien insisti\u00f3 en la defesa de la candidatura nacional.<\/p>\n<p>Para Garcia, las posibilidades brasile\u00f1as actualmente son mayores. Pero \u00e9ste advierte: \u201cLa banca permanente no significar\u00eda que Brasil se ha transformado en \u2018una potencia mundial\u2019 del d\u00eda a la noche, sino que el Consejo se ha abierto a la participaci\u00f3n de pa\u00edses en desarrollo, al aceptarlos como los miembros permanentes por decisi\u00f3n de la Asamblea General\u201d. Seg\u00fan Garcia, el organismo, que es important\u00edsimo, no es reflejo de la realidad en su composici\u00f3n. \u201cDebe ser m\u00e1s representativo, para ser m\u00e1s leg\u00edtimo y m\u00e1s eficaz\u201d, sostiene. El investigador cree que el pa\u00eds est\u00e1 preparado para ejercer esa funci\u00f3n. \u201cSi en 1945 el presidente Roosevelt cre\u00eda que Brasil podr\u00eda integrar el consejo, cuando el pa\u00eds era mucho menos de lo que es actualmente, \u00bfpor qu\u00e9 Brasil no puede ser hoy en d\u00eda el sexto miembro permanente? Hay que pensar en esto\u201d, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El juego de la silla en la ONU","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-100542","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100542"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100542\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100542"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=100542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}