{"id":100925,"date":"2013-01-24T20:02:34","date_gmt":"2013-01-24T22:02:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=100925"},"modified":"2023-05-16T19:40:42","modified_gmt":"2023-05-16T22:40:42","slug":"el-saldo-de-una-decada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-saldo-de-una-decada\/","title":{"rendered":"El saldo de una d\u00e9cada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-100942\" title=\"art4199img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/art4199img1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"240\" \/>Son duraderos los frutos del Programa Genoma FAPESP, una iniciativa presentada en 1997, que hace exactamente 10 a\u00f1os obten\u00eda su primer reconocimiento internacional, con la publicaci\u00f3n de un reportaje estampado en la portada de la revista <em>Nature,<\/em> sobre el sequenciamiento del c\u00f3digo gen\u00e9tico de la bacteria <em>Xylella fastidiosa<\/em>, causante de la plaga conocida en Brasil como \u2018amarelinho\u2019, que ataca a los naranjales (v. 406, n. 6.792, 13 de julio de 2000). El art\u00edculo, que informaba acerca del primer sequenciamiento completo del ADN de un microorganismo que ataca plantas, fue obra de una red paulista compuesta por 192 investigadores apoyados por la FAPESP. Pasada una d\u00e9cada, es posible afirmar que esa iniciativa pionera cre\u00f3 nuevos paradigmas en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. \u201cHasta aquella \u00e9poca, una manera de formar a un conjunto significativo de investigadores en un \u00e1rea estrat\u00e9gica con nivel de excelencia internacional era enviarlos al exterior. Pero nosotros apostamos a que hab\u00eda una forma de hacerlo ac\u00e1 en Brasil, trabajando en red en un tema de frontera\u201d, recuerda el f\u00edsico Jos\u00e9 Fernando Perez, que era en ese tiempo director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>Investigadores de diversas instituciones y diferentes \u00e1reas, de la biolog\u00eda a la medicina, pasando por la en ese entonces casi desconocida bioinform\u00e1tica, trabajaron en conjuntamente en una gran red virtual que lleg\u00f3 a reunir a 60 laboratorios para encarar un objetivo com\u00fan: el sequenciamiento gen\u00e9tico de varios organismos. El modelo fue un desaf\u00edo a la manera cl\u00e1sica de establecer colaboraciones, en las cuales generalmente un investigador recurre a otro solamente cuando requiere de <em>expertise <\/em>t\u00e9cnica extra para que su trabajo prosiga. Lo que era innovador para la \u00e9poca actualmente est\u00e1 incorporado al d\u00eda a d\u00eda de la ciencia nacional. \u201cEn la actualidad, este tipo de trabajo en red est\u00e1 presente en diversos programas, que no dependen m\u00e1s de la construcci\u00f3n de una sede para existir, tal como suced\u00eda antiguamente\u201d, afirma el bi\u00f3logo Fernando Reinach, uno de los art\u00edfices del programa.<\/p>\n<p>Carlos Henrique de Brito Cruz, actual director cient\u00edfico de la FAPESP y presidente de la Fundaci\u00f3n entre 1996 y 2002, destaca los roles de Jos\u00e9 Fernando Perez y de Fernando Reinach en el programa. \u201cFueron decisivos y doblemente oportunos para la creaci\u00f3n y el \u00e9xito del proyecto <em>Xylella<\/em>. Fernando identific\u00f3 la oportunidad cient\u00edfica: el secuenciamiento de un genoma. Perez detect\u00f3 la forma y los medios: el instituto virtual o la red de investigadores. Y hubo un tercer actor, que ha sido menos reconocido, quiz\u00e1 debido a su naturaleza institucional: el conjunto de instituciones en las cuales se realiz\u00f3 el proyecto. Las mismas fueron construidas por el Estado brasile\u00f1o \u2013 principalmente por el esfuerzo estadual paulista, pues la mayor parte de los investigadores del proyecto trabaja en la USP, la Unicamp y la Unesp \u2013 en el transcurso de varias d\u00e9cadas\u201d, afirma Brito. Brito Cruz recuerda que la comunidad de investigaci\u00f3n en esas universidades se desarroll\u00f3 gracias al apoyo de las propias instituciones, al asegurar la dedicaci\u00f3n exclusiva a la docencia y la investigaci\u00f3n y suministrar la infraestructura, y al apoyo de las agencias de financiamiento de la investigaci\u00f3n con criterios rigurosos y exigentes, como el CNPq, la Capes, la Finep y la FAPESP. \u201cY efectivamente, desde la tapa de <em>Nature<\/em> de 2000, se lograron otras innumerables portadas merced a los hermosos trabajos de cient\u00edficos paulistas, en excelentes revistas\u201d, dice el director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era innovador, y hoy en d\u00eda no causa tanta extra\u00f1eza, el recurso de poner a un conjunto de investigadores al servicio de un emprendimiento de riesgo: no hab\u00eda garant\u00edas, tal como es com\u00fan en temas de frontera, de que el Genoma FAPESP generase resultados de impacto. \u201cEl riesgo forma parte de la investigaci\u00f3n en innovaci\u00f3n, pero eso era una novedad en Brasil. La comunidad cient\u00edfica estaba acostumbrada a trabajar en proyectos de bajo riesgo\u201d, recuerda Jos\u00e9 Fernando Perez. Incluso algunos l\u00edderes del programa, dice el entonces director cient\u00edfico, se mostraron reacios ante la posibilidad de pasarse dos a\u00f1os sin generar resultados y publicar <em>papers<\/em>, y temieron por la evaluaci\u00f3n de las agencias de fomento. Sectores influyentes de la comunidad cient\u00edfica tambi\u00e9n se quejaron. Algunos argumentaron que el objetivo del programa, de secuenciar genomas, era trabajo de computadoras, no de investigadores. \u201cLa cr\u00edtica carec\u00eda de sentido, pues siempre fue esencial acumular datos para lograr el avance de la ciencia\u201d, dice Perez.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100943\" title=\"art4199img2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/art4199img2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"212\" \/>Marie-Anne Van Sluys, docente del Instituto de Biociencias de la USP y una de las participantes en el programa, recuerda que los investigadores se incorporaron al esfuerzo con esp\u00edritu abierto. \u201cEra algo completamente inusitado. Hab\u00eda varios retos. Uno de ellos consist\u00eda en contar con m\u00e1s investigadores que dominasen la biolog\u00eda molecular. Para los que ya ten\u00edan experiencia, la meta era aprender a hacer un\u00a0 genoma entero. Nadie lo hab\u00eda hecho en Brasil y era un reto importante para la comunidad cient\u00edfica\u201d, recuerda. Actualmente ese modelo se ha propagado. El artificio de reunir a investigadores de diferentes \u00e1reas, de las humanidades a la biolog\u00eda y la computaci\u00f3n, en un esfuerzo conjunto, alrededor de un tema de frontera, est\u00e1 presente en la estructura de las principales iniciativas de la FAPESP, como en el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (Bioen), en el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales y en el Programa Biota-FAPESP, los cuales, cada uno a su modo, tambi\u00e9n han venido incorporando herramientas de la gen\u00f3mica en sus objetivos de investigaci\u00f3n. \u201c\u00c9sa es una herencia del Programa Genoma, que consiste en arriesgar y crear nuevas din\u00e1micas. Los conceptos son los mismos, pero la articulaci\u00f3n es distinta y nos brinda otra mirada, incluso sobre la pol\u00edtica cient\u00edfica y sobre nuestra ubicaci\u00f3n internacional\u201d, dice Marie-Anne. \u201cSiguiendo ese paradigma, el Bioen, el Biota y el Programa de Cambios Clim\u00e1ticos tienen en com\u00fan una capacidad cient\u00edfica instalada de nivel internacional. Cualquier grupo de investigaci\u00f3n de esos programas se inserta en un contexto internacional\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>Impacto<br \/>\n<\/strong>El caso del Bioen, programa del cual Marie-Anne es una de las coordinadoras, es paradigm\u00e1tico. \u201cEl esfuerzo de investigaci\u00f3n, adem\u00e1s de crear nuevas tecnolog\u00edas destinadas a la producci\u00f3n de energ\u00eda de biomasa, significa estudiar el impacto social del crecimiento de la bioenerg\u00eda y desarrollar motores m\u00e1s eficientes. Estamos arriesgando en la creaci\u00f3n de nuevos modelos, y es un riesgo asociado\u201d, afirma la profesora. La investigaci\u00f3n en bioenerg\u00eda es una de las principales herederas del Programa Genoma. Con diferentes t\u00e9cnicas de sequenciamiento que se complementan, Marie-Anne y Glaucia Souza, docente del Instituto de Qu\u00edmica de la USP y tambi\u00e9n coordinadora del Bioen, se dedican actualmente al estudio de la variabilidad de genes de la ca\u00f1a de az\u00facar, uno de los objetivos del programa.<\/p>\n<p>El Bioen apunta a ayudar en el desarrollo de variedades de ca\u00f1a de az\u00facar adaptadas a los diversos climas y suelos brasile\u00f1os mediante la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica del metabolismo energ\u00e9tico de las plantas cultivadas, con miras a generar ventajas competitivas para la producci\u00f3n brasile\u00f1a. Uno de los brazos del programa es el desdoblamiento del Programa FAPESP Sucest (Sugar Cane EST), m\u00e1s conocido como Genoma Ca\u00f1a, que mape\u00f3 fragmentos de genes funcionales de la ca\u00f1a, las llamadas etiquetas de secuencias expresadas (EST\u2019s). Este proyecto se realiz\u00f3 entre 1999 y 2003 y estuvo a cargo de unos 240 investigadores liderados por el bi\u00f3logo Paulo Arruda, con financiamiento de la FAPESP y de la Cooperativa de Productores de Az\u00facar y Alcohol del Estado de S\u00e3o Paulo (Coopersucar).\u00a0 Uno de los retos de los investigadores del Bioen consiste en identificar las regiones del genoma de la ca\u00f1a de az\u00facar encargadas de regular la expresi\u00f3n de los genes mapeados en el marco del Sucest. El conocimiento de la ubicaci\u00f3n f\u00edsica de los genes y del nivel de sus variaciones (alelos), adem\u00e1s del ambiente en que se insertan, ayudar\u00e1 a adquirir eficiencia en el uso de marcadores moleculares, en el mejoramiento del cultivo y en la transformaci\u00f3n de las plantas. Ese conocimiento puede acelerar el desarrollo de nuevas variedades, un proceso que actualmente tarda al menos 10 a\u00f1os. La idea es reducir la cantidad de plantas que se eval\u00faan en campo, vali\u00e9ndose de datos de marcadores moleculares para seleccionar previamente variedades ligadas a genes de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>El sequenciamento de la <em>Xylella<\/em> en 2000 fue un hito, pero lejos est\u00e1 de resumir la importancia del Programa Genoma FAPESP. Marie-Anne Van Sluys destaca el peso de los proyectos que vinieron a continuaci\u00f3n, como el Genoma C\u00e1ncer, que llev\u00f3 a Brasil a ocupar la segunda posici\u00f3n mundial en sequenciamiento del genoma funcional de tumores humanos, quedando atr\u00e1s \u00fanicamente de Estados Unidos; el sequenciamiento completo de la bacteria <em>Xanthomonas citri<\/em>, responsable del cancro c\u00edtrico, la m\u00e1s seria enfermedad de los naranjales; y el Genoma Ca\u00f1a. \u201cEstos cuatro proyectos forman un n\u00facleo\u201d, afirma Marie-Anne. \u201cNo dejaron que desfallecera el esfuerzo inicial, incrementaron la cantidad de investigadores de la red y aumentaron el grado de complejidad. El sequenciamiento del genoma <em>Xanthomonas<\/em> fue mucho m\u00e1s complejo que el de la <em>Xylella<\/em>, y requiri\u00f3 el aprendizaje relativo a una nueva tecnolog\u00eda\u201d, afirma. En mayo de 2002, los investigadores de la red publicaron un nuevo art\u00edculo en la revista <em>Nature<\/em>, en ese caso apuntando caminos en el combate contra la <em>Xanthomonas citri<\/em> y presentando los resultados del sequenciamiento de la <em>Xanthomonas campestri<\/em>.<\/p>\n<p>La <em>expertise<\/em> sigui\u00f3 rindiendo frutos, tales con el sequenciamiento de los genomas de la vaca, del eucalipto y del caf\u00e9, de la <em>Xylella<\/em> que ataca a las parras (a pedido de Estados Unidos), de la leptospira, la bacteria causante de la leptospirosis, y del <em>Schistosoma mansoni<\/em>, helminto responsable de la esquistosmiasis, entre otras. Empresas y cooperativas tomaron parte en el esfuerzo: tal es el caso del fondo de Defensa de la Citricultura, en la <em>Xylella<\/em>, la Coopersucar, en la ca\u00f1a, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en la <em>Xylella<\/em> de la uva, y el Instituto Ludwig, en el genoma del c\u00e1ncer, adem\u00e1s de empresas tales como Suzano, Ripasa, Votorantim y Duraflora, en el proyecto genoma del eucalipto, Embrapa, en el genoma del caf\u00e9, y Central Bela Vista, en el proyecto genoma de la vaca. En total fueron 11.700 millones de d\u00f3lares en contrapartidas vinculadas al Programa Genoma FAPESP. La iniciativa super\u00f3 las fronteras del estado y sirvi\u00f3 de modelo para otras iniciativas de fuste, como la red nacional del Programa Genoma Brasile\u00f1o, creado en el a\u00f1o 2000 por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). El proyecto Genoma Brasile\u00f1o erigi\u00f3 una red de 27 laboratorios, ubicados en 18 estados, con la tarea de descifrar el c\u00f3digo gen\u00e9tico de la <em>Chromobacterium violaceum<\/em>, una bacteria de importancia para la biotecnolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Rompecabezas<br \/>\n<\/strong>Hay herencias visibles en otros campos. Jos\u00e9 Fernando Perez comenta que recientemente particip\u00f3 en un congreso de una sociedad cient\u00edfica en el \u00e1rea de bioinform\u00e1tica. \u201cHab\u00eda m\u00e1s de 600 participantes. Pero la comunidad de bioinform\u00e1tica de Brasil casi no exist\u00eda antes de1997\u201d, dice Perez. El \u00e1rea era esencial para ordenar ese rompecabezas que es hacer un genoma, y constitu\u00eda una\u00a0 de las grandes inc\u00f3gnitas para el \u00e9xito del programa. \u201cLos asesores internacionales nos advirtieron que tendr\u00edamos un cuello de botella en ese punto. Decidimos entonces invitar a dos j\u00f3venes, Jo\u00e3o Set\u00fabal y Jo\u00e3o Meidanis, ambos del Instituto de Computaci\u00f3n de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Ellos simulaban genomas, hab\u00edan publicado un libro sobre el tema, pero nunca hab\u00edan trabajado con un genoma real\u201d. Otro nombre clave del programa fue el de Andrew Simpson, genetista del Instituto Ludwig de Investigaci\u00f3n del C\u00e1ncer. \u201cCon su\u00a0 liderazgo cient\u00edfico, lim\u00f3 las asperezas del programa y as\u00ed hizo posible que el programa fuese adelante\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Uno de los desdoblamientos que dan la dimensi\u00f3n de la importancia del programa fue la creaci\u00f3n de empresas de biotecnolog\u00eda inspiradas en el proyecto. En 2002, fue fundada por Votorantim Novos Neg\u00f3cios la empresa Alellyx (que es <em>Xylella<\/em> al rev\u00e9s), con la reuni\u00f3n de un\u00a0 grupo de investigadores que participaron al final de los a\u00f1os 1990 en el sequenciamiento de la <em>Xyllela fastidiosa<\/em>. Se convirti\u00f3 en una empresa de investigaci\u00f3n aplicada dedicada a la creaci\u00f3n de productos y tecnolog\u00edas que benefician a la agricultura con base en la gen\u00e9tica molecular. En 2003, Votorantim cre\u00f3 CanaVialis, que se convirti\u00f3 en la mayor empresa privada de mejoramiento de ca\u00f1a de az\u00facar del mundo. La inversi\u00f3n de Votorantim Novos Neg\u00f3cios en la creaci\u00f3n de ambas compa\u00f1\u00edas fue de alrededor de 40 millones de d\u00f3lares. En diciembre de 2008, las dos empresas fueron vendidas por 290 millones de d\u00f3lares a Monsanto, y se convirtieron en la plataforma mundial de investigaci\u00f3n en ca\u00f1a de az\u00facar de la multinacional de semillas. Para Jos\u00e9 Fernando Perez, los dividendos de la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica se concentraron, como era de esperarse, en los sectores de la econom\u00eda que mejor lograron apropiarse del conocimiento, en el caso de la ca\u00f1a de az\u00facar. \u201cEl sequenciamiento de la <em>Xylella <\/em>podr\u00eda haber generado el desarrollo de un tipo de naranja transg\u00e9nica resistente a plagas, por ejemplo, pero a\u00fan existe mucha resistencia a los alimentos transg\u00e9nicos, y los productores no vislumbraron inter\u00e9s en ello\u201d, afirma. Pero eso no le molesta. \u201cLo \u00faltimo que decidimos en marco del programa fue qu\u00e9 bacteria ser\u00eda secuenciada, cosa que servir\u00eda como proyecto movilizador. Los objetivos, que eran mucho m\u00e1s amplios, si se alcanzaron\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>De vuelta a <em>Nature<\/em><br \/>\n<\/strong>Diez a\u00f1os despu\u00e9s del reportaje de la portada, del sequenciamiento de la Xylella fastidiosa, un editorial de la misma revista <em>Nature<\/em> (v. 466, n. 7.304, 15 de julio de 2010) record\u00f3 la proeza brasile\u00f1a y enumer\u00f3 otros despliegues de ese esfuerzo, tales como el sequenciamiento del genoma funcional de la ca\u00f1a de az\u00facar y la contribuci\u00f3n al programa internacional del Genoma del C\u00e1ncer Humano, adem\u00e1s de la creaci\u00f3n de dos empresas de biotecnolog\u00eda agr\u00edcola: Alellyx Applied Genomics y CanaVialis.<\/p>\n<p>\u201cLa FAPESP invirti\u00f3 el equivalente a 12 millones de d\u00f3lares, gran parte dedicados a los secuenciadores, las computadoras y los reactivos, en tanto que el grupo reuni\u00f3 y capacit\u00f3 a los investigadores de diversas \u00e1reas para desarrollar un conjunto amplio y duradero de habilidades y conocimientos\u201d, dijo la revista.<\/p>\n<p>Seg\u00fan <em>Nature<\/em>, la biotecnolog\u00eda brasile\u00f1a madur\u00f3 a punto tal que sus cient\u00edficos se convirtieron en actores en el escenario internacional. \u201cY la FAPESP sigue impulsando grandes ideas\u201d, dice la revista, en referencia a las inversiones de la Fundaci\u00f3n en diversos campos de la investigaci\u00f3n en bioenerg\u00eda y en la formaci\u00f3n e internacionalizaci\u00f3n de los investigadores paulistas. \u201cEs important\u00edsimo para la FAPESP ese reconocimiento manifestado en editorial de Nature. Al destacar realizaciones, el editorial subraya tambi\u00e9n acciones en desarrollo. Con enorme satisfacci\u00f3n vemos que la FAPESP contribuye una vez m\u00e1s para la buena visibilidad mundial de la ciencia hecha en Brasil\u201d, dijo Carlos Henrique de Brito Cruz, actual director cient\u00edfico de la FAPESP y presidente de la Fundaci\u00f3n en 2000. El sequenciamiento de la <em>Xylella<\/em>, dice <em>Nature<\/em>, muestra los beneficios de pensar en grande: los investigadores se comprometieron en un gran proyecto, lo ejecutaron con precisi\u00f3n y lo publicaron en ingl\u00e9s en una respetada revista cient\u00edfica. \u201cLos resultados fueron divulgados por los principales medios de comunicaci\u00f3n de todo el mundo y Perez cree que ese resultado singular \u2013 e inesperado \u2013 tambi\u00e9n ayud\u00f3 a cambiar la relaci\u00f3n entre la ciencia brasile\u00f1a y los medios de comunicaci\u00f3n brasile\u00f1os. La <em>Xylella<\/em> ayud\u00f3 a cambiar la percepci\u00f3n que Brasil ten\u00eda de s\u00ed mismo, de sus capacidades y de su lugar en el mundo de la ciencia\u201d, dice la revista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De qu\u00e9 manera el Programa Genoma FAPESP cre\u00f3 nuevos paradigmas ","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303,306,312],"coauthors":[98],"class_list":["post-100925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion","tag-genetica-es","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100925"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":477016,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100925\/revisions\/477016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100925"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=100925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}