{"id":101884,"date":"2012-09-28T17:15:36","date_gmt":"2012-09-28T20:15:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=101884"},"modified":"2016-02-29T15:20:12","modified_gmt":"2016-02-29T18:20:12","slug":"riesgo-calculado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/riesgo-calculado\/","title":{"rendered":"Riesgo calculado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17309\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17309  \" title=\"038-041_MudancasClimaticas_199-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Bob McMillan \/ FEMA Photo<\/span><\/a> Inundaci\u00f3n en un parque de diversiones de Nueva Orleans luego del paso del hurac\u00e1n Katrina, en 2005: una tragedia que despert\u00f3 la conciencia de los estadounidenses<span class=\"media-credits\">Bob McMillan \/ FEMA Photo<\/span><\/p><\/div>\n<p>Es casi seguro \u2013la certeza, en este caso, llega al 99%\u2013 que de aqu\u00ed a 2100 habr\u00e1 un aumento en la frecuencia de d\u00edas y noches c\u00e1lidas en diferentes regiones del planeta. En tanto, y al respecto de la intensidad de las lluvias, que efectivamente han recrudecido en varias zonas, a\u00fan quedan dudas acerca de si ese fen\u00f3meno es global. Los datos disponibles indican que las perspectivas en ese sentido presentan un grado de confiabilidad del 66%. El Informe Especial sobre Gesti\u00f3n de Riesgos de Eventos Clim\u00e1ticos Extremos y Desastres (SREX, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s), que se dio a conocer durante el pasado mes de marzo, se\u00f1al\u00f3 esas tendencias, entre varias otras, bas\u00e1ndose en el reciente conocimiento cient\u00edfico compilado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC). Sus resultados se discutieron en el marco de una reuni\u00f3n realizada en el auditorio Moise Safra, del Centro de Convenciones Albert Einstein, en S\u00e3o Paulo, entre los d\u00edas 16 y 17 de agosto, en la cual investigadores procedentes de diversos pa\u00edses tambi\u00e9n debatieron estrategias tendientes a evaluar los impactos y transmitir el conocimiento a los tomadores de decisiones. El <em>workshop<\/em> intitulado \u201cLa gesti\u00f3n de riesgos de eventos clim\u00e1ticos extremos y cat\u00e1strofes en Am\u00e9rica Central y del Sur &#8211; \u00bfQu\u00e9 podemos aprender con el Informe Especial del IPCC sobre eventos extremos?\u201d, fue promovido por la FAPESP y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe).<\/p>\n<p>\u201cEn las discusiones qued\u00f3 claro que la interfaz de los cient\u00edficos con gestores y comunidades locales es un punto cr\u00edtico. Existen demasiadas interferencias en esa comunicaci\u00f3n\u201d, inform\u00f3 a la <em>Ag\u00eancia FAPESP<\/em> el climat\u00f3logo Jos\u00e9 Marengo, coordinador del <em>workshop<\/em> y miembro del comit\u00e9 organizador del SREX. Tal vez, la recomendaci\u00f3n m\u00e1s importante extra\u00edda de los debates haya sido esta: se necesita establecer nuevos canales de di\u00e1logo entre cient\u00edficos y autoridades para afrontar los riesgos de desastres resultantes de eventos clim\u00e1ticos extremos y reducir los da\u00f1os que ellos provocan. Los investigadores presentes en el <em>workshop<\/em> tambi\u00e9n destacaron la necesidad de contar con una participaci\u00f3n m\u00e1s activa de los gobiernos en las decisiones relacionadas con cuestiones tales como la vulnerabilidad ante los cambios clim\u00e1ticos y las estrategias de adaptaci\u00f3n. \u201cLos gobiernos demuestran hallarse poco preparados y siguen siendo tomados por sorpresa por eventos meteorol\u00f3gicos que est\u00e1n aumentando su frecuencia e intensidad, tal como revelan los informes, y aumentar\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s en el futuro\u201d, afirm\u00f3 Marengo, quien coordina el Centro de Ciencia del Sistema Terrestre del Inpe y lidera un proyecto tem\u00e1tico, en el marco del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), acerca del impacto de los eventos clim\u00e1ticos extremos en los ecosistemas y en la salud humana en Brasil.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, a menudo se cuenta con recursos como para realizar un mapeo del riesgo y la reubicaci\u00f3n de poblaciones asentadas en \u00e1reas vulnerables, pero los fondos terminan transfiri\u00e9ndose a otras \u00e1reas. \u201cEso revela una falla en nuestro di\u00e1logo con los gobiernos locales. No es un secreto que el clima est\u00e1 cambiando y cada a\u00f1o muere gente a causa de cat\u00e1strofes que bien podr\u00edan evitarse si se aplicaran esos recursos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>La forma en que la informaci\u00f3n cient\u00edfica llega a la sociedad, resulta frecuentemente diferente a la imaginada por los investigadores. \u201cEn nuestros debates, por ejemplo, aparecieron discusiones sobre t\u00e9rminos tales como \u2018incertidumbre\u2019, que se deriva del \u00e1rea de modelado clim\u00e1tico y cuyo concepto, como cient\u00edficos, comprendemos, aunque todav\u00eda no se lo ha traducido adecuadamente al p\u00fablico en general\u201d, dijo Marengo. Existe otra confusi\u00f3n que involucra al propio concepto de desastre. \u201cNo son las lluvias las que matan a las personas. Se trata de su combinaci\u00f3n con familias residiendo en laderas y en construcciones precarias. No podemos acabar con las lluvias intensas, pero, con planificaci\u00f3n, podemos reducir la cantidad de muertes\u201d, afirm\u00f3 el investigador. La percepci\u00f3n de la sociedad sobre los cambios clim\u00e1ticos obedece a veces a una l\u00f3gica distinta a la de los cient\u00edficos. Marengo cita como ejemplo al hurac\u00e1n Katrina, que devast\u00f3 el sur de Estados Unidos en 2005 e inund\u00f3 la ciudad de Nueva Orleans. \u201cNo podemos afirmar que el Katrina, analizado en forma aislada, sea el resultado de los cambios clim\u00e1ticos globales. Pero ese evento fue el que despert\u00f3 la noci\u00f3n de los estadounidenses al respecto del problema\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Escasez de datos<br \/>\n<\/strong>Una de las principales conclusiones del informe SREX, que elabor\u00f3 el IPCC por pedido del gobierno de Noruega y de Estrategia Internacional para la Reducci\u00f3n de Desastres (Eird), dependiente de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), apunta que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha venido aumentando la frecuencia de los eventos clim\u00e1ticos extremos a nivel mundial, como consecuencia de los cambios clim\u00e1ticos. Bas\u00e1ndose en las evidencias presentes, el informe indica que es altamente probable un aumento en la frecuencia de d\u00edas y noches m\u00e1s c\u00e1lidas durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os en diversas regiones del planeta. Pero no se sabe si algunos fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos tienden a ocurrir en escala global, a causa de la escasez de datos. El documento se\u00f1ala dudas en relaci\u00f3n con el aumento en la frecuencia de lluvias intensas en todo el mundo, indicando regiones que registran incremento y otras donde se presenta una reducci\u00f3n de este evento clim\u00e1tico. Tambi\u00e9n faltan evidencias que apunten que los ciclones tropicales se hayan vuelto m\u00e1s frecuentes, aunque, en efecto, las lluvias relacionadas con esos fen\u00f3menos sean m\u00e1s intensas. Del mismo modo, es probable que las sequ\u00edas afecten m\u00e1s asiduamente y con mayor intensidad a ciertas regiones del planeta, tales como el nordeste brasile\u00f1o o M\u00e9xico, aunque no representen un fen\u00f3meno generalizado en el globo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-112869\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/038-041_MudancasClimaticas_199-300x233.jpg\" alt=\"038-041_MudancasClimaticas_199\" width=\"300\" height=\"233\" \/><\/a>Seg\u00fan opinan los investigadores que redactaron el informe, uno de los principales retos consisti\u00f3 en coordinar los discursos entre expertos de diversas \u00e1reas. \u201c\u00c9se fue el primer esfuerzo para intercambiar conocimiento en forma multidisciplinaria\u201d, dijo la m\u00e9dica y docente de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (Unam), \u00darsula Oswald Spring, quien particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n del SREX y estuvo en el <em>workshop<\/em> realizado en S\u00e3o Paulo. \u201cSi no se construye un lenguaje com\u00fan, no podremos avanzar en las soluciones de los problemas suscitados por los cambios clim\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p>Pese a la incertidumbre sobre la extensi\u00f3n y frecuencia de los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos en el futuro, su impacto actual ya resulta palpable. Datos presentados por Spring revelaron que las mujeres y los ni\u00f1os constituyen una mayor\u00eda entre las v\u00edctimas de los huracanes, terremotos, tsunamis, inundaciones y otros eventos extremos, clim\u00e1ticos o no. Representan entre un 68% a 89% de las muertes provocadas por esos fen\u00f3menos en todo el mundo. Las mujeres representan un 72% de las personas que viven en condiciones de pobreza extrema, lo cual las torna m\u00e1s vulnerables ante situaciones de desastre. \u201cEl rol de las mujeres es el de cuidadoras, por eso salvan hijos, padres y animales sin notar el riesgo que corren\u201d, afirm\u00f3 Spring, quien estudia el tema desde hace 10 a\u00f1os. El da\u00f1o incluso es mucho mayor en los pa\u00edses pobres: un 95% de los fallecimientos causados por desastres naturales ocurre en los pa\u00edses en desarrollo. \u201cPara que ocurran grandes cat\u00e1strofes se necesita que haya poblaciones en estado de vulnerabilidad y exposici\u00f3n\u201d, afirm\u00f3 Sebasti\u00e1n Vicu\u00f1a, docente de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile.<\/p>\n<p><strong>Aludes<br \/>\n<\/strong>El climat\u00f3logo Carlos Nobre, que se desempe\u00f1a como secretario de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n y Desarrollo en el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), y adem\u00e1s es miembro de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG) y del IPCC, enumer\u00f3 estudios publicados por investigadores del estado de S\u00e3o Paulo que tratan acerca de los riesgos que causa la mayor frecuencia de lluvias torrenciales. Uno de ellos se\u00f1al\u00f3 un aumento del n\u00famero de \u00e1reas susceptibles de presentar anegamientos y un mayor riesgo de deslizamientos de tierra en la capital paulista. Otro estudio demostr\u00f3 que, con la urbanizaci\u00f3n, las zonas con lluvias copiosas se expanden y aumenta el riesgo de contaminaci\u00f3n por leptospirosis, una enfermedad transmitida principalmente por la orina de los roedores. En tanto, una investigaci\u00f3n realizada en el Departamento de Ecolog\u00eda de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), en el <em>campus<\/em> de Rio Claro, en colaboraci\u00f3n con el Inpe, revel\u00f3 que Campinas y Ribeir\u00e3o Preto son las dos regiones del estado de S\u00e3o Paulo m\u00e1s vulnerables frente a los cambios clim\u00e1ticos. La concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica en Campinas potencia las consecuencias de una inundaci\u00f3n. En tanto, en el caso de Ribeir\u00e3o Preto, la regi\u00f3n registrar\u00e1 temperaturas m\u00e1s elevadas durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. \u201cPodemos calcular los impactos socioecon\u00f3micos provocados por la aceleraci\u00f3n de los eventos clim\u00e1ticos en algunas regiones, que est\u00e1n vinculados con una mayor vulnerabilidad de las poblaciones en funci\u00f3n de la creciente urbanizaci\u00f3n del mundo y, en particular, de las ciudades de Am\u00e9rica Latina, donde este proceso viene ocurriendo en forma ca\u00f3tica durante las \u00faltimas d\u00e9cadas\u201d, inform\u00f3 Nobre a <em>Ag\u00eancia FAPESP<\/em>. En Brasil, los recursos asignados para la reconstrucci\u00f3n de zonas asoladas por cat\u00e1strofes causadas por eventos clim\u00e1ticos extremos presentaron una marcada evoluci\u00f3n en el transcurso de la \u00faltima d\u00e9cada y rebasaron los 1.600 millones de reales en 2011, indic\u00f3 Nobre. As\u00ed como hay incertidumbre al respecto de la tendencia de aumento en la frecuencia de lluvias a escala global, en el caso de S\u00e3o Paulo no quedan dudas de que las lluvias torrenciales han aumentado significativamente en la ciudad en el lapso de los \u00faltimos 50 \u00f3 70 a\u00f1os, sostuvo Nobre. \u201cActualmente tenemos el triple de lluvias intensas que hace 70 a\u00f1os. Y las evidencias de que ese tipo de evento ocurre con mayor frecuencia en la capital paulista est\u00e1n muy bien documentadas\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Los resultados del informe SREX ser\u00e1n utilizados y actualizados en los pr\u00f3ximos informes que el IPCC divulgar\u00e1 en 2013. Seg\u00fan Marengo, todav\u00eda son escasos los estudios sobre vulnerabilidad frente a los cambios clim\u00e1ticos en las distintas regiones brasile\u00f1as. Para elaborar el SREX, se desestim\u00f3 la norma no escrita de que un buen estudio cient\u00edfico es tan s\u00f3lo aqu\u00e9l que se publica en revistas especializadas, y en lengua inglesa. \u201cLogramos alcanzar un buen nivel en algunas publicaciones brasile\u00f1as, pero a\u00fan hace falta m\u00e1s literatura cient\u00edfica publicada en el pa\u00eds\u201d, afirm\u00f3 el investigador. Los cient\u00edficos detectaron la necesidad de aumentar la financiaci\u00f3n de estudios sobre cambios clim\u00e1ticos, con apoyo de instituciones gubernamentales y no gubernamentales. Los grupos recomendaron incluso el fortalecimiento de las instituciones locales de manejo del riesgo. \u201cNo se necesita crear nuevas instituciones, sino fortalecer las que ya existen\u201d, afirm\u00f3 Marengo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desaf\u00edo de transformar informaci\u00f3n cient\u00edfica en prevenci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286],"coauthors":[98],"class_list":["post-101884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101884"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=101884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}