{"id":105428,"date":"2012-08-05T17:20:57","date_gmt":"2012-08-05T20:20:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105428"},"modified":"2015-10-19T13:32:18","modified_gmt":"2015-10-19T15:32:18","slug":"el-factor-humano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-factor-humano-2\/","title":{"rendered":"El factor humano"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_105429\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105429\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/056-059_Castanheiras_198-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/056-059_Castanheiras_198-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/056-059_Castanheiras_198-1-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FABIO COLOMBIN<\/span>A pesar de las dificultades para diseminarse, la poblaci\u00f3n de casta\u00f1ares de monte ocupa pr\u00e1cticamente toda la selva<span class=\"media-credits\">FABIO COLOMBIN<\/span><\/p><\/div>\n<p>La distribuci\u00f3n de casta\u00f1os de monte en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica es motivo de una controversia que se extiende desde hace ya varias d\u00e9cadas. Como el fruto que contiene la semilla es duro y de dif\u00edcil dispersi\u00f3n, los expertos no entend\u00edan exactamente c\u00f3mo es que existen casta\u00f1ares \u2013\u00e1reas densamente ocupadas por \u00e1rboles de la especie <em>Bertholletia excelsa<\/em>\u2013 por toda la Amazonia. Uno de los argumentos m\u00e1s antiguos infer\u00eda que roedores tales como el agut\u00ed y aves, como por ejemplo el guacamayo, eran responsables de la diseminaci\u00f3n de la semilla. Pero ahora, dos trabajos recientes sostienen otra tesis: gran parte de los \u00e1rboles de <em>castanha-do-par\u00e1<\/em>, conocida tambi\u00e9n como nuez de Brasil o nuez amaz\u00f3nica, habr\u00edan sido cultivados y cuidados por los ind\u00edgenas antes de la ocupaci\u00f3n europea del continente. El primer estudio se bas\u00f3 en las actividades humanas en la selva; el segundo, en an\u00e1lisis gen\u00e9ticos e incluso ling\u00fc\u00edsticos sobre los idiomas ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Ricardo Scoles, de la Universidad Federal del Oeste de Par\u00e1, y Rog\u00e9rio Gribel, del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), llevaron a cabo uno de los trabajos. Ellos partieron del supuesto de que la intensidad de las actividades de los antiguos pobladores de la regi\u00f3n en los casta\u00f1ares de monte dej\u00f3 una \u201cfirma\u201d en la poblaci\u00f3n de \u00e1rboles que puede identificarse. Y comparan a los casta\u00f1ares de monte de la regi\u00f3n del r\u00edo Trombetas con los de las cercan\u00edas del r\u00edo Madeira. La primer \u00e1rea se hallaba bastante ocupada por ind\u00edgenas antes del descubrimiento del pa\u00eds, pero m\u00e1s tarde, en el siglo XVI, su poblaci\u00f3n disminuy\u00f3 dr\u00e1sticamente. En tanto, la segunda regi\u00f3n mantuvo la ocupaci\u00f3n humana incluso despu\u00e9s de la colonizaci\u00f3n portuguesa.<\/p>\n<p>Las diferencias halladas fueron significativas. Mientras que los viejos casta\u00f1ares de monte conten\u00edan mayor cantidad de \u00e1rboles antiguos y menos semillas disponibles para nuevas germinaciones, aqu\u00e9llos que contaron con la constante presencia de seres humanos eran, en general, m\u00e1s j\u00f3venes y productivos.<\/p>\n<p>\u201cLos datos sostienen la idea de que los casta\u00f1ares de monte, incluso aqu\u00e9llos a los que se considera selva primitiva [primaria] y \u2018aut\u00f3ctona\u2019, son el resultado de influjos antropog\u00e9nicos\u201d, escribieron los investigadores en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Human Ecology<\/em>. \u201cCreemos que la concentraci\u00f3n de casta\u00f1ares de monte en la Amazonia se explica debido al manejo tradicional del paisaje amaz\u00f3nico, especialmente durante el per\u00edodo precolonial\u201d, afirma Scoles. \u201cA modo de ejemplo, las estimaciones de edad promedio de los \u00e1rboles de nueces amaz\u00f3nicas a partir de los anillos de crecimiento en muchos ejemplares de la regi\u00f3n del r\u00edo Trombetas coinciden con la \u00e9poca de disminuci\u00f3n de las poblaciones humanas nativas en la Amazonia\u201d.<\/p>\n<p>Los \u00e1rboles que originaron la casta\u00f1a de Brasil a menudo cuentan con 400 a\u00f1os de edad, y existen relatos de ejemplares que superan el milenio de vida. La primera sugerencia de que los casta\u00f1ares de monte hayan sido creados y mantenidos por los antiguos pueblos amaz\u00f3nicos provino del bot\u00e1nico y etn\u00f3logo \u00edtalo-brasile\u00f1o Adolpho Ducke (1876-1959), en 1946. Otros tambi\u00e9n se inclinaron por defender o rechazar esta tesis durante las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Los frutos del casta\u00f1o de monte, que contienen las codiciadas semillas, al ser dif\u00edciles de abrir, no parecen contar con un mecanismo sencillo de dispersi\u00f3n. Librados a sus propios medios, los mismos tendr\u00edan dificultades incluso para esparcirse por un \u00e1rea peque\u00f1a, y ni hablar por toda la selva. El primero en describir este fen\u00f3meno fue el suizo Jacques Huber, en 1910. Otro estudioso del tema es el paraense Carlos Peres, de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido. Bi\u00f3logo ambiental de renombre, Peres reforz\u00f3 esta idea en 1997, se\u00f1alando que el agut\u00ed, un roedor com\u00fan en la selva amaz\u00f3nica, con sus dientes afilados, podr\u00eda proporcionar el empuj\u00f3n que el casta\u00f1o de monte necesita para multiplicarse.<\/p>\n<p>Peres observ\u00f3 el comportamiento de esos animales y not\u00f3 que lograban abrir el fruto y apoderarse de las semillas. Una de cada cuatro semillas eran consumidas en el mismo sitio, pero a la mayor parte de las restantes, los agut\u00edes las enterraban para consumirlas posteriormente. Se presume que no todas las semillas enterradas ser\u00edan recogidas m\u00e1s tarde, y as\u00ed ten\u00edan la posibilidad de germinar y originar un nuevo \u00e1rbol. Para Peres, esta demostraci\u00f3n era suficiente para explicar el origen de los casta\u00f1ares de monte.<\/p>\n<p>Sin embargo, a\u00fan permanec\u00eda en pie un interrogante: \u00bfc\u00f3mo la especie logr\u00f3 diseminarse por tantas regiones de la selva en forma tan significativa? Para algunos investigadores, los mecanismos naturales no son suficientes, y solamente el influjo de las poblaciones humanas explicar\u00eda el fen\u00f3meno. Para dar mayor asidero a esta hip\u00f3tesis, Glenn Shepard Jr., del Museo Paraense Emilio Goeldi (MPEG), y Henri Ramirez, de la Universidad Federal de Rond\u00f4nia (Ufro), realizaron un estudio multidisciplinario que deja pocas dudas y en el cual contaron con la colaboraci\u00f3n de Rog\u00e9rio Gribel, del Inpa. Recabaron evidencias que van desde la biolog\u00eda, con an\u00e1lisis gen\u00e9ticos de las poblaciones de casta\u00f1ares de monte, hasta ling\u00fc\u00edsticas, correlacionando diversos idiomas ind\u00edgenas para descifrar la importancia hist\u00f3rica de la nuez de Brasil entre las poblaciones de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/058_Castanheiras_198.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-113740\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/058_Castanheiras_198-300x272.jpg\" alt=\"058_Castanheiras_198\" width=\"300\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/058_Castanheiras_198-300x272.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/058_Castanheiras_198.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Daniel das Neves<\/span><\/a>Una de las revelaciones m\u00e1s importantes proviene del an\u00e1lisis del ADN, realizado por Rog\u00e9rio Gribel y Maristerra Lemes, del Inpa, y otros colaboradores. Al comparar las poblaciones de \u00e1rboles de todas las \u00e1reas de la Amazonia, se evidenci\u00f3 que existe gran homogeneidad, es decir, escasas diferencias gen\u00e9ticas entre sitio y sitio. Esto indica que la difusi\u00f3n geogr\u00e1fica de la casta\u00f1a amaz\u00f3nica ocurri\u00f3 r\u00e1pidamente y en una \u00e9poca relativamente reciente, lo cual torna m\u00e1s complicado imaginar un mecanismo natural para la dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLos agut\u00edes pueden explicar la distribuci\u00f3n espacial concentrada de los ejemplares de casta\u00f1o de monte dentro de los casta\u00f1ares\u201d, dice Scoles. \u201cLo que resulta imposible de comprender es c\u00f3mo esos roedores, sin ayuda humana, puedan haber cimentado la distribuci\u00f3n panamaz\u00f3nica de la <em>Bertholletia excelsa<\/em>. La dispersi\u00f3n provocada por el agut\u00ed es altamente ineficiente y de corta distancia. Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan esos roedores atravesar los grandes r\u00edos con semillas en su boca?\u201d<\/p>\n<p>Otros animales que tambi\u00e9n consumen nueces amaz\u00f3nicas, tales como los guacamayos, podr\u00edan colaborar con esa dispersi\u00f3n de media distancia, algo en lo que Scoles no cree. \u201cGeneralmente, los guacamayos afectan la producci\u00f3n de frutos porque los comen antes de estar maduros\u201d, comenta. Incluso as\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 de que el fen\u00f3meno no haya sido suficientemente documentado, esto parece m\u00e1s complicado de imaginar que el hecho de que para los ind\u00edgenas del pasado pueda haber sido interesante consumir y plantar casta\u00f1os de Brasil. \u201cPara nosotros, es m\u00e1s sencillo explicar la distribuci\u00f3n en gran escala debido a la dispersi\u00f3n humana voluntaria y\/o involuntaria en tiempos remotos\u201d, concluye Scoles.<\/p>\n<p>Una comparaci\u00f3n realizada por Shepard y Ramirez entre la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de los casta\u00f1os de monte y <em>sapucaias<\/em>, revel\u00f3 que el \u00e1rea de distribuci\u00f3n de la <em>sapucaia<\/em> contiene varias especies geogr\u00e1ficamente distintas, lo que indica una historia evolutiva m\u00e1s profunda y un proceso de dispersi\u00f3n m\u00e1s extenso. \u201cEn tanto, la casta\u00f1a de monte presenta una \u00fanica especie en toda la Amazonia, lo que se\u00f1ala una historia m\u00e1s reciente\u201d, dice Shepard. La <em>sapucaia<\/em> es parecida a la casta\u00f1a de Par\u00e1, pero tiene frutos que facilitan la dispersi\u00f3n de las semillas.<\/p>\n<p>Asimismo, mientras que las poblaciones de <em>sapucaias<\/em> muestran peque\u00f1as variaciones gen\u00e9ticas a lo largo de decenas de kil\u00f3metros, los casta\u00f1os de monte no presentan ninguna variaci\u00f3n en miles de kil\u00f3metros por toda la Amazonia. Esto condujo a los investigadores a pensar que existen varios mecanismos diferentes que act\u00faan para formar ambas poblaciones de \u00e1rboles.<\/p>\n<p><strong>Ling\u00fc\u00edstica<\/strong><br \/>\nUno de los aspectos m\u00e1s interesantes del estudio de Shepard y Ramirez reside en el uso de comparaciones ling\u00fc\u00edsticas para intentar detectar la relevancia de ciertos elementos en la cultura de los pueblos del pasado. Los propios autores son cautelosos en el an\u00e1lisis de esta informaci\u00f3n, aunque aun as\u00ed presentan datos interesantes. Comparando los t\u00e9rminos utilizados por las tres mayores familias de idiomas amaz\u00f3nicos en los sitios donde existen casta\u00f1ares de monte, denominados Arawak, Carib y Tup\u00ed, los investigadores pudieron notar que, en forma general, puede identificarse un origen com\u00fan para una palabra que designe a la nuez amaz\u00f3nica en las dos primeras, aunque no en la tercera. A los hablantes de idiomas de la familia Tup\u00ed, lo m\u00e1s frecuente es o\u00edrlos refiri\u00e9ndose a la semilla mediante una palabra \u201cprestada\u201d de otra lengua.<\/p>\n<p>Correlacionando estos datos ling\u00fc\u00edsticos, Shepard y Ramirez consideran que la nuez de Brasil se convirti\u00f3 en un elemento importante para la cultura ind\u00edgena, fundamentalmente durante el primer milenio d.C., coincidiendo con la adopci\u00f3n de una agricultura intensiva y un estilo de vida m\u00e1s sedentario por parte de las poblaciones aut\u00f3ctonas.<\/p>\n<p>Sobre el origen de la <em>Bertholletia<\/em>, el an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico parece corroborar los estudios gen\u00e9ticos que sugieren que el \u00e1rbol surgi\u00f3 en la regi\u00f3n norte o central de la Amazonia, para despu\u00e9s difundirse (o ser cultivado) en el oeste y en el sur. Esto ayudar\u00eda a explicar por qu\u00e9 no existe una palabra espec\u00edfica para ella en las ra\u00edces del Tup\u00ed, ya que esa rama ling\u00fc\u00edstica parece haber surgido en el sur de la selva, donde actualmente se encuentra el estado de Rond\u00f4nia. Esto tambi\u00e9n puede brindar alguna explicaci\u00f3n al hecho de que los sitios arqueol\u00f3gicos rondonienses con 4 mil a\u00f1os de edad, aunque est\u00e9n situados en lugares donde hoy existen importantes casta\u00f1ares de monte, no presenten ninguna se\u00f1al del consumo antiguo de sus semillas.<\/p>\n<p>Pese a las evidencias, ninguno de los defensores de la hip\u00f3tesis antropog\u00e9nica de los casta\u00f1ares de monte afirma que el debate se encuentre superado. Shepard hace la salvedad que, \u201cla confirmaci\u00f3n definitiva ser\u00edan evidencias arqueol\u00f3gicas y arqueobot\u00e1nicas que revelen, por ejemplo, la aparici\u00f3n de restos de casta\u00f1a de monte en sitios arqueol\u00f3gicos a partir de una determinada fecha\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl arque\u00f3logo rondoniense Eurico Miller me dijo que le parec\u00eda raro no encontrar restos de nuez amaz\u00f3nica en sitios arquel\u00f3gicos antiguos en Rond\u00f4nia, donde actualmente hay bastantes \u00e1rboles en el \u00e1rea\u201d, comenta Shepard. \u201cHabr\u00eda que confirmar esa observaci\u00f3n personal de Miller con evidencias m\u00e1s concretas e intentar determinar la fecha en que la nuez \u2018aparece\u2019 en los restos arqueobot\u00e1nicos en Rond\u00f4nia y otras regiones\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con Ricardo Scoles, dos l\u00edneas de investigaci\u00f3n tambi\u00e9n pueden poner fin al gran enigma. La primera ser\u00eda un esfuerzo por correlacionar los datos de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica del casta\u00f1o de monte con la presencia de sitios arqueol\u00f3gicos y la denominada \u201ctierra negra del aborigen\u201d, un indicio de la agricultura de esos pueblos nativos en tiempos remotos. La idea consiste en demostrar que donde hab\u00eda ocupaci\u00f3n antigua tambi\u00e9n ocurr\u00eda el surgimiento de casta\u00f1ares de monte.<\/p>\n<p>Otra confirmaci\u00f3n puede provenir de estudios gen\u00e9ticos de las variedades de la especie, que permitan determinar en forma m\u00e1s precisa c\u00f3mo y cu\u00e1ndo ocurri\u00f3 la diseminaci\u00f3n de la <em>Bertholletia<\/em> por el territorio amaz\u00f3nico. Seg\u00fan Scoles, ambas l\u00edneas de investigaci\u00f3n ya est\u00e1n siendo conducidas por investigadores del Inpa. \u201cCreo que las mismas aportar\u00e1n resultados concluyentes en relaci\u00f3n con el car\u00e1cter antropog\u00e9nico de los casta\u00f1ares de monte\u201d. Pero, por ahora, el dilema sigue vigente.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nSCOLES, R. y GRIBEL, R. <a href=\"http:\/\/www.springerlink.com\/content\/814m44260r226g11\/\" target=\"_blank\">Population structure of Brazil Nut (<em>Bertholletia excels, Lecythidaceae<\/em>) stands in two areas with different occupation histories in the Brazilian Amazon<\/a>. <strong>Human Ecology<\/strong>. v. 39, p. 455-64. 2011.<br \/>\nSHEPARD JR., G.H. e RAMIREZ, H. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs12231-011-9151-6\" target=\"_blank\">\u201cMade in Brazil\u201d: human dispersal of the Brazil Nut (<em>Bertholletia excels, Lecythidaceae<\/em>) in Ancient Amazonia<\/a>. <strong>Economic Botany<\/strong>. v. 65 (1), p. 44-65. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Casta\u00f1os de monte puede ser el resultado de la acci\u00f3n de ind\u00edgenas","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[270,271,272,293,294,269],"coauthors":[112],"class_list":["post-105428","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-arquitectura","tag-ecologia-es","tag-economia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105428"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}