{"id":105470,"date":"2013-02-06T12:54:27","date_gmt":"2013-02-06T14:54:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105470"},"modified":"2017-03-03T13:15:54","modified_gmt":"2017-03-03T16:15:54","slug":"un-pa%c3%ads-se-hace-con-hombres-salud-y-enfermedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-pa%c3%ads-se-hace-con-hombres-salud-y-enfermedades\/","title":{"rendered":"Un pa\u00eds se hace con hombres, salud y enfermedades"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_105471\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105471\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-2-209x300.jpg 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span>Soper en un encuentro con Vargas en el nordeste de Brasil (1940)<span class=\"media-credits\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como en todo casamiento, el enlace entre Brasil y los brasile\u00f1os para la formaci\u00f3n de un Estado nacional transcurri\u00f3 bajo la advertencia de que ser\u00eda \u201cen la salud y en la enfermedad\u201d, con hincapi\u00e9 en esta \u00faltima, pues luego de que el m\u00e9dico Miguel Pereira declarara en 1916 que el pa\u00eds era \u201cun inmenso hospital\u201d, los br\u00edos nacionales se volcaron a deshacer esa imagen negativa que mancillaba a los \u201cnovios\u201d. El padrino \u201caccidental\u201d de esta uni\u00f3n fue un extranjero: la Divisi\u00f3n Internacional de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, presente entre nosotros desde la d\u00e9cada\u00a0 de 1910, mediante convenios con el gobierno brasile\u00f1o destinados a combatir la anquilostomiasis y la fiebre amarilla y a la formaci\u00f3n de profesionales de la salud. La tesis de la salud como fuerza motriz de la naci\u00f3n pertenece al historiador Gilberto Hochman, investigador de la Casa de Oswaldo Cruz\/ Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz y coordinador del proyecto <em>La salud p\u00fablica y la construcci\u00f3n del Estado: pol\u00edticas nacionales, organizaciones internacionales y programas de control y erradicaci\u00f3n de enfermedades en Brasil. <\/em>El \u201cregalo\u201d que se les ofreci\u00f3 a los reci\u00e9n casados fue la creencia en un programa que recientemente adoptara la fundaci\u00f3n, la erradicaci\u00f3n de enfermedades y sus vectores, en oposici\u00f3n al mero control, tal como preconizaban los m\u00e9dicos brasile\u00f1os que prefer\u00edan el enfrentamiento de enfermedades tales como la malaria, en ese entonces \u201cel gran enemigo\u201d del progreso, con la mejora de vida de los pobres y la quinina. Hochman aporta una visi\u00f3n alternativa de aquello que hasta entonces era tenido tan s\u00f3lo como una forma m\u00e1s del \u201cimperialismo yanqui\u201d, en este caso, por la v\u00eda de la medicina.<\/p>\n<p>En el marco del entusiasmo incontenible que despertaba la ciencia de la \u00e9poca, la Rockefeller rechazaba los paliativos y promet\u00eda cortar el mal de ra\u00edz y as\u00ed erradicar definitivamente las enfermedades con todo el aparato tecnol\u00f3gico disponible y una organizaci\u00f3n casi militar de combate, dirigida por el m\u00e9dico Fred Soper (1893-1977), cuya experiencia en enfermedades tropicales se resum\u00eda a un curso intensivo de tres semanas. Seg\u00fan Soper, de no erradicarse al mosquito <em>Anopheles<\/em> <em>gambiae,<\/em> hallado en los a\u00f1os 1930 en el nordeste de Brasil, la epidemia quedar\u00eda fuera de control y, lo que es m\u00e1s importante, llegar\u00eda a Estados Unidos. De acuerdo con el investigador, el nuevo gobernante brasile\u00f1o, Get\u00falio Vargas, que aspiraba a lograr una naci\u00f3n unida y sana \u201ca la fuerza\u201d si fuese necesario, le abri\u00f3 las puertas a Soper.<\/p>\n<p>\u201cLa decisi\u00f3n de \u2018erradicar\u2019 enfermedades debe verse desde una \u00f3ptica que comprenda lo hist\u00f3rico, lo ideol\u00f3gico y lo pol\u00edtico. En Brasil se la adopt\u00f3 debido a las presiones externas, a las cuales, en funci\u00f3n del tipo de fuerzas pol\u00edticas que estaban en el poder, se les hizo lugar con cautela o con un alineamiento a ese concepto. La salud p\u00fablica fue crucial en el proceso de construcci\u00f3n del Estado nacional. Territorios y poblaciones se incorporaron a Brasil mediante agujas y jeringas. En este proceso, fue fundamental la interacci\u00f3n entre organismos internacionales y nacionales de salud, que en una primera fase se llev\u00f3 a cabo en el combate contra el paludismo, entre 1939 y 1969\u201d, afirma el investigador. \u201cEsto sucedi\u00f3 no sin di\u00e1logo, tensiones y conflictos entre ambas partes, con redes de intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos y diversidad y asimetr\u00eda entre pa\u00edses, actores e instituciones\u201d, a\u00f1ade. De todos modos, la erradicaci\u00f3n que impuso Estados Unidos e implement\u00f3 la Rockefeller ayud\u00f3 a \u201ccrear\u201d un pa\u00eds, como as\u00ed tambi\u00e9n impact\u00f3 sobremanera el concepto de sistema de salud nacional, responsable a\u00fan en los d\u00edas actuales por sus logros y heridas abiertas.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n fue importante para toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes m\u00e9dicos y epidemi\u00f3logos que participaron en las campa\u00f1as, y que posteriormente ayudaron a rever el concepto de \u2018erradicaci\u00f3n\u2019, en ese entonces vertical e impuesto, que desde\u00f1aba las pr\u00e1cticas culturales, higi\u00e9nicas y nutricionales de las poblaciones rurales brasile\u00f1as, que deber\u00edan recibir pasivamente y \u2018agradecer\u2019 los beneficios de la nueva medicina p\u00fablica\u201d, analiza Hochman. \u201cDe este modo, al cabo de una larga trayectoria hist\u00f3rica de las pol\u00edticas de salud asociadas al proceso de construcci\u00f3n del Estado nacional, un desarrollo ligado al poder, la desigualdad, la inclusi\u00f3n, el control y los derechos civiles, y como resultado imprevisible para la poblaci\u00f3n, paulatinamente fue haci\u00e9ndose de una \u2018ciudadan\u00eda biom\u00e9dica\u2019, consolidada en la Constituci\u00f3n de 1988, cuando la inmunizaci\u00f3n deja de ser coerci\u00f3n para transformarse en derecho\u201d, analiza.<\/p>\n<div id=\"attachment_105472\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105472\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-6.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"222\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span>Soper (<em>el de bigote<\/em>) y colegas aguardam el cambio de un neum\u00e1tico pinchado (1934)<span class=\"media-credits\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Del lado de la Rockefeller y, m\u00e1s tarde, de los pa\u00edses del Primer Mundo, Brasil tambi\u00e9n fue fundamental para la defensa del concepto de erradicaci\u00f3n. \u201cDesde el siglo XIX, el pa\u00eds mantiene una relaci\u00f3n intensa con cuestiones y organismos internacionales de salud, ligada a los ciclos epid\u00e9micos del c\u00f3lera, la viruela, la fiebre amarilla y la malaria. Aqu\u00ed se efectuaron ensayos para saber c\u00f3mo hacer una campa\u00f1a de salud, que sirvieron de base para emprendimientos m\u00e1s amplios y globales\u201d, eval\u00faa Hochman. De esos experimentos emergi\u00f3 la creencia en la urgencia de erradicar enfermedades en escala global, la cual estuvo en la cima de la agenda de las organizaciones internacionales despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. La ciencia y la medicina eran tenidas como medios fundamentales para llevar a los pa\u00edses pobres al sitial del Primer Mundo, para evitar as\u00ed el crecimiento del populismo y del socialismo en esas regiones. \u201cExist\u00eda la creencia, todav\u00eda actualmente preconizada por muchos t\u00e9cnicos y organizaciones, de que las enfermedades imped\u00edan el desarrollo socioecon\u00f3mico de los pa\u00edses pobres, y no al contrario, que era la pobreza lo que generaba enfermedades\u201d, sostiene el historiador de la medicina Randall Packard, de la Johns Hopkins University, autor junto al brasile\u00f1o Paulo Gadelha del estudio intitulado <em>A land filled with mosquitoes: Frederick Soper, the Rockefeller Foundation and the <\/em>Anopheles gambia<em> invasion of Brazil, 1932-1939<\/em> (1994).<\/p>\n<p>\u201cEran tiempos de gran entusiasmo debido a la capacidad de la ciencia para cambiar las cosas. Pero esa <em>expertise<\/em> era un privilegio de partes del globo y hab\u00eda que llevarla a otros lugares donde no la hab\u00eda. Era una visi\u00f3n que apuntaba que buena parte del mundo carec\u00eda de soluciones y que \u00e9stas vendr\u00edan de afuera, aunque eso implicase un total desconocimiento de lo que realmente suced\u00eda en los pa\u00edses bajo intervenci\u00f3n\u201d, sostiene el norteamericano. \u201cSe pens\u00f3 la erradicaci\u00f3n bajo la forma de intervenciones t\u00e9cnicas, llevadas adelante por expertos con el objetivo de eliminar completamente enfermedades una despu\u00e9s de otra, sin ning\u00fan tipo de compromiso respecto a los determinantes sociales y econ\u00f3micos de la relaci\u00f3n salud-enfermedad. Era el \u2018universalismo etiol\u00f3gico\u2019, es decir: en cualquier lugar donde se encontrase una enfermedad, se presum\u00eda que \u00e9sta tendr\u00eda la misma causa y se la eliminar\u00eda aplicando los mismos m\u00e9todos, independientemente de las diferencias de condiciones econ\u00f3micas, geogr\u00e1ficas y de clase de las poblaciones, cosas que no se ten\u00edan cuenta\u201d, apunta el historiador Rodrigo Cesar Magalh\u00e3es, quien trabaja en el proyecto intitulado <em>Desarrollo y cooperaci\u00f3n internacional en salud: la campa\u00f1a continental para la erradicaci\u00f3n del <\/em>Aedes aegypti<em> y sus impactos en Brasil<\/em>, en la Universidad de Maryland, con apoyo de la Fundaci\u00f3n Fullbright, investigando los <em>Fred L. Soper papers<\/em>. \u201cLa erradicaci\u00f3n, con Soper como su mayor defensor, ten\u00eda un car\u00e1cter universal y, para \u00e9l, no hab\u00eda necesidad de reformas sociales profundas para disminuir la incidencia de enfermedades tales como el paludismo y la fiebre amarilla\u201d, comenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_105474\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105474\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-8.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-8.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-8-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span>Soper en 1928, en el staff de la Rockefeller<span class=\"media-credits\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Soper, quien estuvo no Brasil entre 1920 y 1942, es el personaje central del libro m\u00e1s reciente de la historiadora y brasile\u00f1ista norteamericana Nancy Stepan, profesora em\u00e9rita de la Universidad Columbia,<em> Eradication: ridding the world of diseases forever?. <\/em>El m\u00e9dico norteamericano encabez\u00f3 una campa\u00f1a sanitaria en el nordeste brasile\u00f1o que culmin\u00f3 con la erradicaci\u00f3n, en tiempo r\u00e9cord \u2013tan s\u00f3lo 35 meses\u2013, del m\u00e1s eficiente entre los vectores del paludismo, el mosquito <em>Anopheles gambiae<\/em>. Por cierto, el informe de esa \u201cvictoria\u201d, intitulado <em>Anopheles gambiae no Brasil \u2013 1930 a 1940<\/em>, de 1943, acaba de salir editado por la Fiocruz, y es la primera versi\u00f3n fiel de dicho estudio en portugu\u00e9s. \u201cEste supuesto \u2018\u00e9xito\u2019, que termin\u00f3 mostr\u00e1ndose pasajero y enga\u00f1oso, revela de qu\u00e9 manera las campa\u00f1as internacionales de erradicaci\u00f3n se erigen en obst\u00e1culo para el desarrollo de sistemas de salud b\u00e1sicos, lo cual lleva a los gobiernos a invertir dinero en acciones costosas que comprometen los programas locales existentes, y no siempre bas\u00e1ndose en las necesidades de cada pa\u00eds. Muchas veces se eligen enfermedades como blancos de campa\u00f1as internacionales en funci\u00f3n de criterios pol\u00edticos, econ\u00f3micos y simb\u00f3licos, es decir, por otras razones y no debido a la devastaci\u00f3n que causan en relaci\u00f3n con otras afecciones y problemas que asolan a un pa\u00eds\u201d, explica Stepan.<\/p>\n<p>\u201cSoper era un administrador autocr\u00e1tico a quien poco le interesaban las investigaciones, y desconfiaba de la eficacia de las vacunas: prefer\u00eda la erradicaci\u00f3n de los vectores de las enfermedades. Para \u00e9l, cada programa nacional deber\u00eda ser una entidad independiente, con su propio personal y un coordinador que se reportaba directamente al jefe de Estado. En el caso brasile\u00f1o, su asociaci\u00f3n con el r\u00e9gimen autoritario de Vargas fue perfecta\u201d, sostiene la investigadora. La tecnolog\u00eda organizacional le aport\u00f3 a Brasil una nueva mentalidad en lo que hace a la salud p\u00fablica, especialmente en su estructuraci\u00f3n. \u201cEn los a\u00f1os 1920 se nota ya de qu\u00e9 modo la erradicaci\u00f3n en los moldes de la Rockefeller y de Soper va reorganizando el pa\u00eds. En plena <em>Rep\u00fablica Velha<\/em>, con su federalismo exacerbado, los norteamericanos desarrollan, si bien que t\u00edmidamente, una campa\u00f1a vertical con total precisi\u00f3n, en la cual un supervisor cronometraba el tiempo que cada agente del Servicio de Fiebre Amarilla (SFA) tardaba para recorrer una manzana. Era asombroso\u201d, sostiene Hochman.<\/p>\n<p>Soper fue nombrado jefe de la oficina de la Fundaci\u00f3n Rockefeller en Brasil y coordinador del SFA en 1930, el mismo a\u00f1o que Vargas tomaba el poder. \u201cGet\u00falio quer\u00eda modernizar y unificar el pa\u00eds, crear una naci\u00f3n, y entonces acept\u00f3 de buen grado la colaboraci\u00f3n de los norteamericanos. El combate contra la enfermedad consolidaba la autoridad estatal en diversas regiones y era ideal en su proyecto de erigir un Estado nacional cohesionado y fuerte\u201d, sostiene Magalh\u00e3es. \u201cEn tanto, por el lado de Soper, el trabajo sanitario se vio facilitado debido a la ausencia de democracia. Era posible detener a los que se rehusasen a colaborar con los t\u00e9cnicos, y hubo casos incluso de intercambio de disparos entre habitantes reacios y agentes de la SFA\u201d, comenta la historiadora francesa Ilana L\u00f6wy, directora de investigaci\u00f3n del Instituto Nacional Franc\u00e9s de Salud e Investigaci\u00f3n M\u00e9dica (Inserm) y autora del estudio intitulado <em>Representaci\u00f3n e intervenci\u00f3n en salud p\u00fablica: virus, mosquitos y expertos de la Fundaci\u00f3n Rockefeller en Brasil<\/em> (1999).<\/p>\n<div id=\"attachment_105475\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105475\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-10.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"212\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span>Escuadr\u00f3n de captura de mosquitos en Pernambuco (1934)<span class=\"media-credits\">THE FRED L. SOPER PAPERS<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl personal de la Rockefeller sab\u00eda que enfermedades tales como la tuberculosis, la fiebre tifoidea o la gastroenteritis ocasionaban m\u00e1s v\u00edctimas que la fiebre amarilla o el paludismo, pero, como aqu\u00e9llas eran tenidas como enfermedades ligadas a las condiciones de vida, parec\u00edan inadecuadas para acciones de erradicaci\u00f3n con fines ejemplares\u201d, analiza. \u201cTen\u00edan el anhelo de \u2018civilizar\u2019 a las brasile\u00f1os, pero eso no era una mera expresi\u00f3n de racismo o de imperialismo. La gente de la Rockefeller fomentaba intereses de empresas estadounidenses de la construcci\u00f3n, asegur\u00e1ndoles contratos en proyectos de saneamiento urbano y, al mismo tiempo, estaban convencidos de que Brasil se beneficiar\u00eda con sus acciones\u201d, sostiene L\u00f6wy. Con el correr del tiempo y de los fracasos, la fundaci\u00f3n se fue alejando de las ideas de Soper, pero reveses inesperados, tales como el brote de fiebre amarilla en R\u00edo, en 1928, y el de paludismo en 1938, pon\u00edan una vez m\u00e1s y siempre en el tapete la erradicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y con ella, los desdoblamientos pol\u00edticos sobre el Estado brasile\u00f1o. \u201cEn la d\u00e9cada\u00a0 de 1950 se produjo un entrecruzamiento entre el optimismo sanitario y la Guerra Fr\u00eda que desemboc\u00f3 en la elecci\u00f3n de la malaria como blanco de las atenciones internacionales, incluso de la pol\u00edtica exterior estadounidense de la administraci\u00f3n Eisenhower. La erradicaci\u00f3n cobr\u00f3 nuevo impulso, pues se la ten\u00eda como precondici\u00f3n para la liberaci\u00f3n de las poblaciones para ejercer actividades econ\u00f3micas y para evitar el accionar de los movimientos sociales. Hab\u00eda incluso una asociaci\u00f3n entre el paludismo y el comunismo, ambos capaces de \u2018esclavizar\u2019 individuos\u201d, comenta Hochman. Nuevamente, la salud se mezclaba directamente con la consolidaci\u00f3n del Estado nacional. \u201cEl gobierno de Juscelino Kubitschek enfrentaba una crisis econ\u00f3mica grave, con problemas de financiamiento externo para sus proyectos de desarrollo y para la construcci\u00f3n de Brasilia. La pol\u00edtica norteamericana de cooperaci\u00f3n en salud, una pieza importante durante la Guerra Fr\u00eda, otorgaba ayuda econ\u00f3mica para el combate contra la malaria solamente a los pa\u00edses que convirtiesen sus programas de control en programas de erradicaci\u00f3n. As\u00ed, en 1958, el paludismo, \u2018casi extinto\u2019, tal como dec\u00eda el entonces candidato Kubitschek en 1955, volvi\u00f3 al tope de la agenda sanitaria brasile\u00f1a\u201d, afirma el investigador. La malaria fue entonces tratada en una intersecci\u00f3n entre pol\u00edticas de salud locales, la agenda internacional, los proyectos de desarrollo y los intereses norteamericanos. Una vez m\u00e1s, la erradicaci\u00f3n reun\u00eda a brasile\u00f1os y extranjeros e lanzaba su influjo sobre el modelo de Estado y del sistema de salud nacional.<\/p>\n<p>Pero iban surgiendo cr\u00edticas a dicho modelo y los llamados \u201csanitaristas desarrollistas\u201d defend\u00edan campa\u00f1as horizontales contra las enfermedades, que producir\u00edan las condiciones b\u00e1sicas de infraestructura sanitaria. A contramano de la erradicaci\u00f3n soperiana, preconizaban el desarrollo socioecon\u00f3mico como requisito previo para la mejora de la salud. Con todo, el golpe de 1964 ech\u00f3 un baldazo de agua fr\u00eda sobre esas visiones alternativas.\u00a0 El gobierno de Castello Branco (1964-1967) insert\u00f3 a Brasil en el esfuerzo global de las \u201cerradicaciones\u201d, en sinton\u00eda con las organizaciones internacionales: se cambiaba as\u00ed a la malaria por la viruela. \u201cLa erradicaci\u00f3n de la viruela podr\u00eda constituir una respuesta pol\u00edtica de los militares a la comunidad internacional, para dotar de legitimidad al gobierno en un momento en que arreciaba la censura y la represi\u00f3n interna. Al mismo tiempo, fue una oportunidad para que los profesionales de la salud se calificasen\u201d, dice Hocman. La campa\u00f1a expand\u00eda la agenda de salud m\u00e1s all\u00e1 de la erradicaci\u00f3n de una sola enfermedad; era una oportunidad para incrementar la producci\u00f3n de vacunas.<\/p>\n<div id=\"attachment_105476\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105476\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-9.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-9.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/078-083_rockefeller-9-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> SOPER EM 1928, J\u00c1 NO STAFF DA ROCKEFELLER<\/span>Soper en un encuentro con Vargas en el nordeste de Brasil (1940)<span class=\"media-credits\"> SOPER EM 1928, J\u00c1 NO STAFF DA ROCKEFELLER<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cAl contrario de la campa\u00f1a contra el paludismo, que no tuvo ninguna convocatoria popular, la de la viruela requiri\u00f3 la movilizaci\u00f3n de multitudes en el esfuerzo de vacunaci\u00f3n. Aunque no estuviese en el plan de los militares, ese movimiento popular aument\u00f3 el contacto de la gente con los servicios de salud y la comprensi\u00f3n de la vacuna como un bien p\u00fablico que ofrec\u00eda el Estado\u201d, sostiene el investigador. Las decenas de millones de dosis aplicadas en cinco a\u00f1os, con el uso aparentemente residual de medios coercitivos, modificaron la trayectoria de la inmunizaci\u00f3n en el pa\u00eds. \u201cLa erradicaci\u00f3n de la polio y la meta de erradicaci\u00f3n de otras enfermedades inmunoprevenibles son una consecuencia directa de la campa\u00f1a contra la viruela, que influy\u00f3 en la oferta creciente de vacunas a una poblaci\u00f3n que demandaba cada vez m\u00e1s inmunizaci\u00f3n, una especie de \u2018civismo inmunol\u00f3gico\u2019\u201d, eval\u00faa Hochman. Brasil pasaba de la revuelta contra la vacuna coercitiva a la vacuna como derecho conquistado.<\/p>\n<p>\u201cEs una victoria de la ciudadan\u00eda, aunque no solamente en t\u00e9rminos positivos, pues no siempre las decisiones quedan en manos de la sociedad, que a menudo no sabe que el dinero que se gasta en una campa\u00f1a podr\u00eda emplearse en una mejora de las condiciones b\u00e1sicas de salud, tan importantes como las vacunaciones o las erradicaciones. El \u2018remedio\u2019 para eso es una mayor transparencia, un mayor control social y m\u00e1s democracia\u201d, eval\u00faa el historiador. Para Hochman, la cuesti\u00f3n hoy en d\u00eda radica en entender las posibilidades de las pol\u00edticas de salud locales aut\u00f3nomas en un mundo cada vez m\u00e1s interdependiente, que demanda una \u201cdiplomacia de la salud\u201d, que erradique de una vez por todas los antiguos dogmas soperianos. \u201cAl fin y al cabo, vimos que las pol\u00edticas estatales de salud en el Brasil posterior a la Segunda Guerra tuvieron su din\u00e1mica interna, pero fueron resultantes y condicionadas por interacciones con las presiones internacionales. La nacionalizaci\u00f3n de la salud se fue haciendo a lo largo del siglo XX en car\u00e1cter de formaci\u00f3n del Estado brasile\u00f1o y muchas veces mediante el empleo de elementos externos en esa misma construcci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Curiosamente, esa mezcla de salud y pol\u00edtica quiz\u00e1 se compruebe en el pa\u00eds que export\u00f3 la erradicaci\u00f3n vertical al mundo. \u201cExiste una teor\u00eda que estoy estudiando que indica que el regreso del <em>Aedes aegypti<\/em> a Brasil, en los a\u00f1os 1950, luego de su erradicaci\u00f3n, ser\u00eda fruto de un trabajo de combate mal realizado en el sur de Estados Unidos. Hay varias cartas in\u00e9ditas de Soper en las cuales acusa al gobierno norteamericano porque las autoridades sanitarias no hab\u00edan hecho el trabajo que estaba haci\u00e9ndose en el resto del continente. Pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda implantarse aquel modelo de campa\u00f1a en un contexto democr\u00e1tico como el de Estados Unidos, con su cultura consolidada de libertad y privacidad?\u201d, se pregunta Rodrigo. \u201cEn el conflicto entre erradicar al mosquito y las libertades individuales, \u00e9stas \u00faltimas habr\u00edan prevalecido, con perjuicios para todo un continente. De comprobarse que dicha teor\u00eda est\u00e1 en lo cierto, ser\u00eda una iron\u00eda que confirmar\u00eda la cuesti\u00f3n entre la erradicaci\u00f3n y la democracia, con toda la discusi\u00f3n sobre un supuesto imperialismo norteamericano en toda Am\u00e9rica en el \u00e1mbito de la salud\u201d. Ser\u00eda la confirmaci\u00f3n de que es posible ayudar a crear un pa\u00eds \u201cen la salud y en la enfermedad\u201d. El peligro, como siempre, radica en \u201cla infidelidad\u201d, o en aquello de \u201chasta que la muerte los separe\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los programas que influyeron en la construcci\u00f3n del Estado brasile\u00f1o","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[684],"class_list":["post-105470","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105470"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105470\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105470"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}