{"id":105564,"date":"2013-02-06T18:25:56","date_gmt":"2013-02-06T20:25:56","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105564"},"modified":"2017-03-01T16:09:35","modified_gmt":"2017-03-01T19:09:35","slug":"los-l%c3%admites-de-la-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-l%c3%admites-de-la-diferencia\/","title":{"rendered":"Los l\u00edmites de la diferencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-105565 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/030-031_MulheresCiencia_196.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"140\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Veridiana Scarpelli<\/span>Dos recientes estudios realizados en Europa sugieren que la diferencia entre el desempe\u00f1o de varones y mujeres en la carrera cient\u00edfica ha decrecido a punto tal de hacerse imperceptible en algunas disciplinas y estratos, y que la tendencia apunta hacia un equilibrio, incluso en la cumbre de la profesi\u00f3n, donde la brecha todav\u00eda es ostensible. Uno de los estudios, liderado por la investigadora Hildrun Kretschmer, de la Universidad Humboldt, en Berl\u00edn, analiz\u00f3 el impacto y la productividad cient\u00edfica de hombres y mujeres que investigan en instituciones m\u00e9dicas de Alemania. La principal conclusi\u00f3n apunta que, dentro del grupo de los investigadores m\u00e1s productivos, a\u00fan subsiste una ventaja del grupo masculino. No obstante, en todos los segmentos por debajo, se percibe un cierto equilibrio, incluso con una ligera ventaja para las mujeres. \u201cEn estudios previos ya hab\u00edamos observado que la calidad de los art\u00edculos cient\u00edficos no es sustancialmente diferente cuando se comparan ambos g\u00e9neros\u201d, escribieron sus autores.<\/p>\n<p>El segundo trabajo analiz\u00f3 el desempe\u00f1o de 852 investigadores de los campos de psicolog\u00eda y econom\u00eda en Holanda. En la generaci\u00f3n m\u00e1s joven existe equilibrio entre los g\u00e9neros en cuanto al promedio de publicaciones (1,7 para los varones y 1,5 para las mujeres) y, en cuanto al impacto, medido seg\u00fan las citas de los art\u00edculos, en el segmento del 10% que conforma el grupo con mayor cantidad de citas, hay un poco m\u00e1s de mujeres que varones. En tanto, en el grupo de investigadores con su carrera consolidada, los hombres publican casi tres veces m\u00e1s que las mujeres, aunque la diferencia en el n\u00famero de citas es muy peque\u00f1a. La <em>performance<\/em> general de las mujeres supera a la de los hombres entre los investigadores del \u00e1rea de psicolog\u00eda, pero se ubica por debajo en econom\u00eda. \u201cLas diferencias tienden a desaparecer con el tiempo. Incluso ya hay mujeres que superan el desempe\u00f1o masculino\u201d, dice Pleun van Arensbergen, investigadora del Instituto Hathenau, en La Haya, Holanda, y autora principal del estudio.<\/p>\n<p>No existe ninguna duda en cuanto a que las mujeres est\u00e1n expandiendo r\u00e1pidamente su espacio en el \u00e1mbito cient\u00edfico, aunque el avance sea m\u00e1s notable en algunos pa\u00edses \u2013Brasil es un ejemplo\u2013 que en otros, incluso en aqu\u00e9llos donde la ciencia se halla m\u00e1s consolidada, tal como ocurre en Jap\u00f3n. Datos del Directorio de Grupos de Investigaci\u00f3n del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) revelan que, en 2010, las mujeres ya eran mayor\u00eda entre los estudiantes de doctorado en Brasil, con un 55,7% del total (en 2000 eran el 49,1%). En cuanto al n\u00famero de investigadores, representan exactamente la mitad del contingente brasile\u00f1o. Con todo, en el rol de l\u00edderes de los grupos de investigaci\u00f3n, a\u00fan son minor\u00eda. Ellas constituyen el 45% del total de los l\u00edderes, frente a un 39% en el a\u00f1o 2000. Un estudio llevado a cabo por la FAPESP el a\u00f1o pasado, tambi\u00e9n pone de manifiesto ese avance en el estado de S\u00e3o Paulo. En 2010, la Fundaci\u00f3n recibi\u00f3 19.678 solicitudes de apoyo por parte de investigadores, un 42% correspond\u00eda a mujeres. En 1990, el porcentaje era de un 30%. La calidad de las propuestas no distingue g\u00e9nero. El \u00edndice de \u00e9xito, que est\u00e1 dado por la raz\u00f3n entre la cantidad de propuestas aprobadas y aqu\u00e9llas presentadas, fue de un 61% para las mujeres y de un 60% para los varones.<\/p>\n<p>Pero la conquista de ese espacio no significa que les ser\u00e1 sencillo alcanzar el cenit de la carrera. Jacqueline Leta, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, divisa un intrincado horizonte para las investigadoras. \u201cNo me arriesgar\u00eda a afirmar que ese escenario se modificar\u00e1 r\u00e1pidamente. El desempe\u00f1o y la presencia femenina var\u00edan mucho seg\u00fan las \u00e1reas del conocimiento. Estudios realizados en las denominadas ciencias duras tal vez muestren un panorama diferente al presentado en esos art\u00edculos provenientes de Alemania y Holanda\u201d, afirma. El estudio realizado por la FAPESP revela que las mujeres presentaron mayor cantidad de solicitudes de apoyo que los varones en \u00e1reas tales como ciencias de la salud (un 54% del total) y humanidades (un 52%), pero son minor\u00eda en las ingenier\u00edas (un 22%), en las ciencias exactas y de la Tierra (un 26%) o en las ciencias sociales aplicadas (un 39%).<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-233420\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/030-031_MulheresCiencia_196-2.jpg\" alt=\"030-031_MulheresCiencia_196-2\" width=\"290\" height=\"719\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/030-031_MulheresCiencia_196-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/030-031_MulheresCiencia_196-2-200x496.jpg 200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/030-031_MulheresCiencia_196-2-121x300.jpg 121w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">VERIDIANA SCARPELLI<\/span>Pol\u00edticas afirmativas<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan Leta, la estructura acad\u00e9mica todav\u00eda es ideada y formulada dentro de un consolidado patr\u00f3n masculino. \u201cResulta natural que j\u00f3venes investigadores de ambos sexos, sometidos a la misma presi\u00f3n por publicar, tengan un desempe\u00f1o similar. Aunque eso no garantiza que las mujeres logren progresar en su carrera. Pa\u00edses tales como Alemania y Francia cuentan con pol\u00edticas afirmativas para promover el ascenso de las mujeres en la carrera cient\u00edfica, pero \u00e9stas no ascienden. Creo que se necesitar\u00e1 un tiempo para que la ciencia incorpore nuevas pr\u00e1cticas y comportamientos m\u00e1s democr\u00e1ticos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En 2010, Leta y Pablo Diniz Batista, investigador del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas, publicaron un trabajo comparando el desempe\u00f1o por g\u00e9nero de los investigadores brasile\u00f1os. La investigaci\u00f3n compar\u00f3 datos sobre publicaciones cient\u00edficas contenidos en dos bases de datos: la Plataforma Lattes, que archiva los curr\u00edculos y la producci\u00f3n de los investigadores brasile\u00f1os, y la Web of Science, que registra m\u00e1s de 12 mil publicaciones cient\u00edficas de 45 pa\u00edses. Se cruz\u00f3 informaci\u00f3n de esos bancos de datos sobre un grupo de casi 19 mil investigadores brasile\u00f1os. La principal conclusi\u00f3n apunta que la posibilidad de formar parte de la lista de los investigadores m\u00e1s productivos resulta mucho mayor para los hombres que para las mujeres, puesto que dentro del grupo de los 100 investigadores de ambos sexos con mayor producci\u00f3n, hay 86 hombres y 14 mujeres. Mientras que los 100 hombres m\u00e1s productivos publicaron 15.900 art\u00edculos, las 100 mujeres m\u00e1s productivas publicaron algo m\u00e1s de 8 mil. Sin embargo, en el 90% de la muestra, conformada por los investigadores que ostentan 50 publicaciones o menos, no existen diferencias entre ambos grupos.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Maria Concei\u00e7\u00e3o da Costa, docente de la Unicamp y directora del N\u00facleo de Estudios de G\u00e9nero \u2013 Pagu, el modelo competitivo vigente en la carrera cient\u00edfica sigue siendo un obst\u00e1culo para las mujeres. \u201cLas j\u00f3venes profesionales postergan actualmente la decisi\u00f3n de casarse y tener hijos, dejan eso para m\u00e1s adelante, lo cual facilita el progreso al inicio de la carrera. Pero m\u00e1s tarde, cuando son sometidas a las mismas reglas que los varones, quedan en desventaja\u201d, manifiesta. \u201cAlgunas no logran competir, mientras que otras no presentan inter\u00e9s por trabajar en un esquema ultracompetitivo. Ellas logran destacarse en disciplinas menos competitivas, pero no alcanzan el mismo desempe\u00f1o de los hombres en el resto de las \u00e1reas\u201d, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las mujeres enfrentan el desaf\u00edo de equipararse a los hombres en la carrera","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-105564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105564"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}