{"id":105591,"date":"2012-06-06T18:55:49","date_gmt":"2012-06-06T21:55:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105591"},"modified":"2017-03-01T16:52:20","modified_gmt":"2017-03-01T19:52:20","slug":"las-bacterias-que-se-alimentaban-de-pterosaurios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-bacterias-que-se-alimentaban-de-pterosaurios\/","title":{"rendered":"Las bacterias que se alimentaban de pterosaurios"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_105593\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105593 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196-1-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Voltaire Paes Imagens<\/span><em>Tupandactylus imperator<\/em><span class=\"media-credits\">Voltaire Paes Imagens<\/span><\/p><\/div>\n<p>Lo m\u00e1s cautivante del estudio de los f\u00f3siles es hallar preservados los denominados tejidos blandos que son, b\u00e1sicamente, todo lo que no es \u00f3seo en el cuerpo del animal. Su an\u00e1lisis hace posible aventurar en forma m\u00e1s concreta c\u00f3mo eran y en qu\u00e9 forma viv\u00edan esos animales extintos y, en ese sentido, la Formaci\u00f3n Crato \u2013en la cuenca del Araripe, interior de los estados de Pernambuco, Piau\u00ed y Cear\u00e1\u2013, es prol\u00edfica. Ahora, un nuevo estudio ayuda a explicar por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Investigadores de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y del Centro de Investigaciones Paleontol\u00f3gicas de Chapada de Araripe hallaron vestigios de bacterias fosilizadas en la cresta de un pterosaurio que vivi\u00f3 hace unos 115 millones de a\u00f1os. Lo sucedido con esos microorganismos, consideran, puede ayudar a comprender c\u00f3mo se preservaron tan bien los tejidos blandos en al menos algunos de los f\u00f3siles hallados en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El ejemplar en cuesti\u00f3n pertenece a una especie descrita en 1997 por los paleont\u00f3logos Alexander Kellner y Di\u00f3genes de Almeida Campos, bautizada como <em>Tupandactylus imperator<\/em>. La encontraron los trabajadores de la Mina Triunfo, cercana a la ciudad de Nova Olinda, en Cear\u00e1, y, pese a ser da\u00f1ado al momento de su extracci\u00f3n, se trata del mejor ejemplar de la especie que se haya encontrado.<\/p>\n<p>El f\u00f3sil, codificado como CPCA 3590 en el archivo del Centro de Investigaciones Paleontol\u00f3gicas de Chapada de Araripe, se destaca por su enorme cresta, que se mantuvo parcialmente fosilizada. Felipe Pinheiro, investigador del equipo de Cesar Schultz en la secci\u00f3n de Paleovertebrados de la UFRGS, describi\u00f3 el f\u00f3sil el a\u00f1o pasado en la revista <em>Acta Palaeontologica Polonica<\/em>. \u201cEn aquel momento, no ten\u00edamos idea de la presencia de bacterias\u201d, relata Pinheiro.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n cuando Paula Sucerquia, de la USP, realiz\u00f3 las primeras micrograf\u00edas del f\u00f3sil, los investigadores notaron la presencia de peque\u00f1as estructuras con forma de bastoncillos en la superficie del tejido blando fosilizado. Entonces el equipo comenz\u00f3 a investigar la hip\u00f3tesis de que se trataba justamente de bacterias.<\/p>\n<p>Hay registros de fosilizaci\u00f3n bacteriana diseminados por el mundo, pero hasta entonces, ninguno proced\u00eda de la Formaci\u00f3n Crato. Incluso hace algunos a\u00f1os, se hab\u00edan interpretado formas similares en otros f\u00f3siles de la regi\u00f3n como vestigios de microorganismos, aunque posteriores investigaciones indicaron que podr\u00eda haber una confusi\u00f3n y, en lugar de bacterias, lo que se notaba en otros f\u00f3siles posiblemente fueran melanosomas \u2013corp\u00fasculos celulares que contienen el pigmento melanina\u2013, que, por alguna raz\u00f3n, son extremadamente resistentes a la descomposici\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-114661\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196-300x155.jpg\" alt=\"042-043_Paleo_196\" width=\"300\" height=\"155\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196-300x155.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/042-043_Paleo_196.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n: Voltaire Paes<\/span><\/a>Pero no es este el caso de las peque\u00f1as estructuras halladas en el CPCA 3590. Bas\u00e1ndose en su morfolog\u00eda, fueron identificadas como bacterias que estaban descomponiendo el tejido blando del pterosaurio en el lecho del otrora lago Araripe, luego de la muerte del reptil volador, m\u00e1s de un centenar de millones de a\u00f1os atr\u00e1s. De estar en lo cierto ese an\u00e1lisis, constituir\u00e1 la primera evidencia s\u00f3lida de fosilizaci\u00f3n bacteriana proveniente de aquella regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Muerte y preservaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nJustamente, seg\u00fan los investigadores, la presencia de esos microorganismos puede haber propiciado la preservaci\u00f3n de los tejidos blandos del f\u00f3sil. Hay dos v\u00edas para que ello suceda. En una de ellas, las bacterias que descomponen a los animales producen reacciones qu\u00edmicas que conducen a la mineralizaci\u00f3n de los tejidos. \u201cEn la mayor parte de los casos, el tejido muerto sirve como sitio de dep\u00f3sito de fosfatos y no es rara la preservaci\u00f3n de estructuras subcelulares, tales como fibras musculares e incluso n\u00facleos celulares, con un elevado grado de fidelidad\u201d, explica Pinheiro.<\/p>\n<p>No obstante, el caso del pterosaurio es otro. \u201cLas propias bacterias caen en una trampa\u201d, comenta el investigador. \u201cEl fosfato que se hallaba diluido se deposita en la pared celular de esos microorganismos. Eso provoca la muerte de las bacterias, pero permite que sean preservadas como f\u00f3siles\u201d, explica Pinheiro, quien es el primer autor del nuevo art\u00edculo, publicado en la revista <em>Lethaia \u2013 International Journal of Paleonthology and Stratigraphy<\/em>. Este proceso, denominado autolitificaci\u00f3n bacteriana, no es tan ben\u00e9volo con los tejidos blandos del animal en proceso de fosilizaci\u00f3n. Como las bacterias conforman una especie de molde fosilizado, resulta imposible estudiar en detalles microsc\u00f3picos qu\u00e9 hab\u00eda debajo. Este trabajo, sumado a otros recientes, ayuda a echar por tierra un mito de la paleontolog\u00eda: aqu\u00e9l que sostiene que una \u00f3ptima preservaci\u00f3n del f\u00f3sil se encuentra necesariamente asociada con la ausencia de descomposici\u00f3n bacteriana.<\/p>\n<p>Una interesante caracter\u00edstica de las estructuras granulares \u2013los f\u00f3siles de las antiguas bacterias\u2013 halladas por los investigadores, consiste en que algunas parecen encontrarse unidas, por pares, tal como si se hallaran en medio de un proceso de replicaci\u00f3n cuando se fosilizaron.<\/p>\n<p>Aunque los propios investigadores admiten que esa evidencia a\u00fan resulta poco concluyente, es de importancia porque sugiere que la fosilizaci\u00f3n quiz\u00e1 haya ocurrido muy velozmente, horas o d\u00edas despu\u00e9s de la muerte del animal. Casi como si se tratase de una gentileza de la naturaleza que permitir\u00eda que seres que se extinguieron hace mucho tiempo sean descubiertos millones de a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p><em>\u00a0Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nPINHEIRO, F. L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1502-3931.2012.00309.x\/full\" target=\"_blank\">Fossilized bacteria in a Cretaceous pterosaur headcrest. Lethaia. 2012<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hallan f\u00f3siles de microorganismos en la cresta de un reptil volador","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[111],"class_list":["post-105591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105591"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}