{"id":105641,"date":"2012-06-07T15:25:53","date_gmt":"2012-06-07T18:25:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105641"},"modified":"2015-10-19T14:21:18","modified_gmt":"2015-10-19T16:21:18","slug":"remedio-y-veneno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/remedio-y-veneno\/","title":{"rendered":"Remedio y veneno"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_105642\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105642\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/048-049_Coracao_196-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"187\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcos Rossi y \u00c9rica Carolina Campos \/ USP-RP<\/span>Coraz\u00f3n seccionado: la estructura formada por la prote\u00edna distrofina (<em>en verde<\/em>)&#8230;<span class=\"media-credits\">Marcos Rossi y \u00c9rica Carolina Campos \/ USP-RP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Investigadores de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto en la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMRP-USP) concretaron dos importantes hallazgos en un mismo estudio. En primer lugar, identificaron la probable causa de los problemas card\u00edacos que afectan a los individuos tratados con doxorrubicina, un antibi\u00f3tico naturalmente producido por bacterias y ampliamente utilizado para combatir algunos de los tipos m\u00e1s comunes de c\u00e1ncer. En experimentos con ratas, verificaron que ese compuesto destruye la distrofina, una prote\u00edna que mantiene la elasticidad y permite la contracci\u00f3n de las c\u00e9lulas card\u00edacas. En el mismo trabajo, la investigadora \u00c9rica Carolina Campos, del equipo del pat\u00f3logo Marcos Rossi, encontr\u00f3 una forma prometedora para mitigar los da\u00f1os provocados por la doxorrubicina en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La doxorrubicina es un compuesto derivado de las antraciclinas, aisladas en la d\u00e9cada de 1960 a partir de la bacteria <em>Streptomyces peucetius<\/em>. Desde entonces ha sido utilizada como quimioterap\u00e9utico en funci\u00f3n de su amplio espectro de actuaci\u00f3n. \u201cLas antraciclinas ocasionan da\u00f1os irreversibles en las c\u00e9lulas tumorales ya que interfieren en el ADN, inhiben la s\u00edntesis de prote\u00ednas y producen especies reactivas de ox\u00edgeno, provocando la muerte celular\u201d, explica Rossi. \u201cPor eso, siempre se las consider\u00f3 uno de los medicamentos m\u00e1s eficaces para el tratamiento de tumores en humanos\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, con el tiempo se verific\u00f3 que la doxorrubicina produce efectos colaterales que resultan cada vez m\u00e1s intensos. El principal es la dilataci\u00f3n del coraz\u00f3n, lo cual causa insuficiencia card\u00edaca y puede conducir a la muerte. La insuficiencia puede ser aguda, observada luego de suministrar la primera dosis al paciente y tratable f\u00e1cilmente, o cr\u00f3nica, que se manifiesta durante el transcurso de meses de tratamiento. La estrategia actual para intentar reducir los da\u00f1os card\u00edacos consiste en limitar la dosis de la medicaci\u00f3n a valores entre 500 y 550 miligramos por metro cuadrado (mg\/m<sup>2<\/sup>) de superficie corporal. Un individuo con una estatura de 1,80 m y 80 kilogramos de peso cuenta con unos 2 m<sup>2<\/sup> de superficie corporal y puede recibir una dosis acumulativa m\u00e1xima entre 1.000 y 1.100 mg. De todos modos, no se logra evitar completamente sus efectos t\u00f3xicos. \u201cSe estima que entre un 5% y un 35% de los pacientes que reciben dosis superiores a 400 mg\/m<sup>2<\/sup> de antraciclinas presentan un descenso en los \u00edndices de la funci\u00f3n card\u00edaca o incluso insuficiencia card\u00edaca\u201d, dice Rossi.<\/p>\n<div id=\"attachment_105643\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105643\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/048-049_Coracao_196-3.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"187\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcos Rossi y \u00c9rica Carolina Campos \/ USP-RP<\/span>&#8230;da\u00f1ada por la doxorrubicina en la imagen arriba<span class=\"media-credits\">Marcos Rossi y \u00c9rica Carolina Campos \/ USP-RP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas hip\u00f3tesis procuraban explicar el origen de los da\u00f1os que la doxorrubicina provoca en las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n (cardiomiocitos). El m\u00e1s estudiado de ellos es el estr\u00e9s oxidativo. Seg\u00fan los defensores de esa idea, las antraciclinas generan radicales libres, mol\u00e9culas altamente reactivas que causar\u00edan lesiones en la membrana y en otros componentes de las c\u00e9lulas. \u201cPero este mecanismo ha sido cada vez m\u00e1s cuestionado\u201d, comenta Rossi. \u201cPor ello ha aumentado nuestro inter\u00e9s por estudiar la causa de la lesi\u00f3n card\u00edaca, lo que nos permite plantear que \u00e9sta es consecuencia de da\u00f1os en las prote\u00ednas estructurales de los cardiomiocitos, principalmente la distrofina\u201d.<\/p>\n<p>Para probar esa hip\u00f3tesis, Campos trat\u00f3 durante dos semanas a tres grupos de ratas con diferentes dosis de doxorrubicina y analiz\u00f3 lo que ocurr\u00eda con el coraz\u00f3n de los roedores. \u201cEvaluamos la expresi\u00f3n de las prote\u00ednas en las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n y tambi\u00e9n la funci\u00f3n card\u00edaca 7 d\u00edas y 14 d\u00edas despu\u00e9s de la \u00faltima dosis suministrada\u201d, relata Campos.<\/p>\n<p>Ella verific\u00f3 una significativa p\u00e9rdida de distrofina en las c\u00e9lulas card\u00edacas. Cuanto mayor era la dosis del medicamento, menos distrofina hab\u00eda en el coraz\u00f3n y la tasa de mortalidad entre los animales era mayor, seg\u00fan refirieron los investigadores en un art\u00edculo en el <em>European Journal of Pharmacology<\/em>. Ex\u00e1menes por im\u00e1genes, tales como la ecocardiograf\u00eda, tambi\u00e9n revelaron que la p\u00e9rdida de distrofina da\u00f1\u00f3 la capacidad de bombeo de la sangre. \u201cFue considerada la causa estructural responsable de la p\u00e9rdida de la funci\u00f3n card\u00edaca\u201d, sostiene Campos.<\/p>\n<p>Pero no bastaba con confirmar su efecto nocivo. Los investigadores tambi\u00e9n quer\u00edan saber c\u00f3mo se destru\u00eda la distrofina a causa de la medicaci\u00f3n. \u201cDescubrimos que los da\u00f1os en la membrana de los cardiomiocitos permiten el ingreso de mayor cantidad de iones de calcio\u201d, explica Rossi. \u201cEso, simult\u00e1neamente, activa a las proteasas (peptidasas, enzimas) que lesionan a las c\u00e9lulas\u201d.<\/p>\n<p>Al acceder a ese conocimiento, los investigadores comenzaron a buscar formas de reducir los da\u00f1os card\u00edacos causados por las antraciclinas. Uno de los compuestos que probaron fue el miorrelajante dantrolene, que reduce la contracci\u00f3n de las c\u00e9lulas al bloquear la entrada de calcio. Administrado en junto a la doxorrubicina, ese miorrelajante redujo la p\u00e9rdida de distrofina y los focos de lesi\u00f3n. \u201cLas ratas tratadas con dantrolene y doxorrubicina mantuvieron la funci\u00f3n card\u00edaca en niveles similares a los de los animales del grupo control [a los que se les hab\u00eda suministrado placebo en lugar del quimioterap\u00e9utico]\u201d, relata Rossi. \u201cNuestros hallazgos entusiasman porque promueven la posibilidad de que, en un futuro, quiz\u00e1 se pueda reorientar la pr\u00e1ctica cl\u00ednica\u201d.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong><span style=\"line-height: 1.5;\">Distrofina y sus prote\u00ednas asociadas en la patog\u00e9nesis de la cardiomiopat\u00eda inducida por doxorrubicina (<\/span><a style=\"line-height: 1.5;\" href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-regulares\/29352\/distrofina-proteinas-associadas-patogenese-cardiomiopatia\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/13199-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Apoyo Regular al Proyeto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador <\/strong>Marcos Antonio Rossi \u2013 FMRP\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 263.235,82 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>CAMPOS, E. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S001429991100985X\" target=\"_blank\">Calpain-mediated dystrophin disruption may be a potential structural culprit behind chronic doxorubicin-induced cardiomyopathy<\/a>. <strong>European Journal of Pharmacology<\/strong>. v. 670(2-3), p. 541-53.30 nov. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Compuesto usado para tratar el c\u00e1ncer da\u00f1a a las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[280,316],"coauthors":[112],"class_list":["post-105641","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-bioquimica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105641","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105641"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105641\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105641"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}