{"id":105692,"date":"2013-02-07T17:13:07","date_gmt":"2013-02-07T19:13:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105692"},"modified":"2016-05-24T15:21:11","modified_gmt":"2016-05-24T18:21:11","slug":"no-s%c3%b3lo-del-sexo-viv%c3%adan-los-libertinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/no-s%c3%b3lo-del-sexo-viv%c3%adan-los-libertinos\/","title":{"rendered":"No s\u00f3lo del sexo viv\u00edan los libertinos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105693 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/082-085_Libertinagem_196-1a.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"154\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Collage de Bel Falleiros con reproducciones del libro Teresa fil\u00f3sofa, del marqu\u00e9s D\u2019Argens<\/span>El libertino no necesariamente o no tan sencillamente es alguien que, tal como suele pensarse desde el sentido com\u00fan, lleva una \u201cvida dedicada a los placeres del sexo\u201d, o es aquel personaje \u201cimp\u00fadico, disoluto y libidinoso\u201d, o un hombre \u201cque no cumple con sus deberes y obligaciones\u201d.<\/p>\n<p>La \u00faltima acepci\u00f3n que aparece en el <em>Dicion\u00e1rio<\/em> <em>Houaiss<\/em> para este t\u00e9rmino (las citas anteriores provienen de la misma fuente [traducidas]) es la que m\u00e1s se acerca al valor sem\u00e1ntico otorgado por Luiz Carlos Villalta, en su estudio\u00a0<em>Libros libertinos y libertinaje en Portugal y en Brasil durante el ocaso del Antiguo R\u00e9gimen<\/em>. En la investigaci\u00f3n posdoctoral llevada a cabo por este profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG),\u00a0esa figura tambi\u00e9n puede ser aqu\u00e9lla\u00a0que, al ejercer la libertad de reflexi\u00f3n, \u201cdesconsidera las reglas y los dogmas religiosos\u201d.\u00a0 Es decir, el libertinaje tiene un fuerte trasfondo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En una edici\u00f3n del siglo XIX del <em>Diccionario da L\u00edngua Portugueza<\/em>, libertino es tambi\u00e9n \u201cel\u00a0que sacudi\u00f3 el yugo de la Revelaci\u00f3n, y presume que s\u00f3lo la raz\u00f3n puede guiar con certeza en lo que respecta a Dios, a la vida futura, &amp;c.fig. aqu\u00e9l que es licencioso en la vida; en este sentido, es moderno\u201d [traducci\u00f3n]. La existencia de Dios pasa entonces a analizarse por medio de la raz\u00f3n y no a trav\u00e9s de un prisma dogm\u00e1tico.<\/p>\n<p>Otras acepciones de la palabra, adaptadas de acuerdo con cada per\u00edodo hist\u00f3rico, con el contexto cultural o el idioma, recrean al fin de cuentas la figura del hombre de la \u00e9poca moderna, quien, sacudido por las ideas iluministas, hizo de la raz\u00f3n su herramienta esencial para reconfigurar un mundo hasta entonces anquilosado alrededor de dos fuertes presencias: la de la Iglesia y la de la Monarqu\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-105695\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/082-085_Libertinagem_196-1b.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/082-085_Libertinagem_196-1b.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/082-085_Libertinagem_196-1b-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Bel Falleiros <\/span>\u00c9sta es la figura que se despliega en los libros y los documentos que constituyeron la base del estudio, supervisado por Roger Chartier, de la \u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales, y por Rog\u00e9rio Fernandes, de la Universidad de Lisboa. El texto de Villalta tiene por objeto rediscutir la indecencia registrada en ciertas novelas del siglo XVIII, en registros de la censura portuguesa de esa misma \u00e9poca y en denuncias ante la Inquisici\u00f3n contra el comportamiento inmoral y las herej\u00edas, y hacer lo propio con la racionalidad presente en los escritos destinados a combatir las ideas libertinas.<\/p>\n<p>Muchos de los documentos utilizados se encuentran actualmente guardados en el Archivo Nacional de Torre do Tombo, en Lisboa. Pero tambi\u00e9n existe una abundante cantidad de libros publicados y editados a\u00fan hoy en d\u00eda, tales como las obras del portugu\u00e9s Manuel Maria du Bocage (1765-1805) y del marqu\u00e9s de Sade franc\u00e9s (1740-1814), por mencionar a dos de los principales nombres relacionados con el g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Villalta es un estudioso de la historia del libro desde la d\u00e9cada de 1980. Su doctorado fue sobre la censura, y tambi\u00e9n sobre las bibliotecas y las pr\u00e1cticas de lectura en Portugal y en Brasil. En sus investigaciones anteriores, roz\u00f3 m\u00e1s de una vez menciones a autores denominados libertinos, incluso en una confesi\u00f3n atribuida a un integrante de la Conspiraci\u00f3n Minera [<em>Inconfid\u00eancia Mineira<\/em>], Cl\u00e1udio Manuel da Costa.<\/p>\n<p>Lo b\u00e1sico del ideal libertino, sostiene Villalta, es el uso de la raz\u00f3n como tamiz para la comprensi\u00f3n del mundo. Debido al primado de la raz\u00f3n, el libertino asume la funci\u00f3n de cr\u00edtico\u00a0por antonomasia, principalmente en relaci\u00f3n con las \u201cverdades\u201d establecidas por las autoridades religiosas, aunque \u2013y en este caso las pr\u00e1cticas sexuales pueden efectivamente definir un tema dentro de un pensamiento\u2013 sus principios terminen por cuestionar el comportamiento moral cristiano tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n, con todo, raramente se presta al cuestionamiento de una sola cuesti\u00f3n. Fue durante la segunda mitad del siglo XVIII, seg\u00fan Villalta, cuando el vocablo adquiri\u00f3 un nuevo atributo entre ciertos autores europeos y luso-brasile\u00f1os. Pasaron a ser libertinos tambi\u00e9n aqu\u00e9llos que se opon\u00edan a la Monarqu\u00eda absoluta. \u201cSi nos valemos del primado de la raz\u00f3n, tenemos la libertad de criticar no solamente a la religi\u00f3n, sino tambi\u00e9n al orden pol\u00edtico\u201d, resume Villalta.<\/p>\n<p>Pero esto no significa que todos los libertinos se dedicaban a observar el sistema pol\u00edtico y el sistema religioso. Existen casos de autores que se abocaban a uno u otro aspecto. Como ejemplo de esta disociaci\u00f3n de temas, puede mencionarse la obra de Jean Baptiste de Boyer, el marqu\u00e9s d\u2019Argens (1704-1771), un noble franc\u00e9s a quien se le atribuye la autor\u00eda de la novela <em>Teresa fil\u00f3sofa<\/em>.<\/p>\n<p>El Marqu\u00eas d\u2019Argens, dice Villalta, cuestiona los dogmas religiosos al ejercer su libertad y crear en la literatura situaciones consideradas inmorales por las autoridades. Las describe con una riqueza singular, algo que provocar\u00eda la envidia de cualquier guionista del g\u00e9nero er\u00f3tico actual. \u201cPero en ning\u00fan momento se opone a la Monarqu\u00eda absoluta\u201d, se\u00f1ala el investigador. De igual modo, hab\u00eda autores de la \u00e9poca retratada que se opon\u00edan al sistema pol\u00edtico, pero que, sin embargo, segu\u00edan santigu\u00e1ndose.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105697 alignright\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/082-085_Libertinagem_196-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"180\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> BEL FALLEIROS<\/span>El comportamiento libidinoso deriva en parte de ese ejercicio de la libertad pregonado en el primado de la raz\u00f3n. \u201cPuesto que los libertinos piensan, obran y se comportan de manera libre, muchos de ellos suelen desobedecer las reglas morales instituidas por la religi\u00f3n. Ante los ojos de las autoridades, esos sujetos pueden comportarse de una manera inmoral. Y ese rasgo de inmoralidad fue usado en muchas oportunidades para mancillar la imagen de los libertinos\u201d, comenta Villalta.<\/p>\n<p>Para el investigador, las pulsiones sexuales tornan a los libertinos vulnerables al ataque de sus opositores. \u201cSon sujetos que ponen de relieve el privilegio de la raz\u00f3n y al mismo tiempo ceden lugares importantes a los impulsos, a las pasiones\u201d, resume, relacionando estas \u00faltimas cualidades con las pr\u00e1cticas sexuales.<\/p>\n<p><strong>Pasi\u00f3n<\/strong><br \/>\nPara ejemplificar los desdoblamientos de este conflicto, Villalta menciona la obra <em>Los Maia<\/em> [<em>Os Maias<\/em>], de E\u00e7a de Queir\u00f3s (1845-1900), pese a que la novela se ubica en un per\u00edodo posterior al estudiado. Afonso da Maia quiere educar a su hijo y a su nieto de manera tal que ambos sometan sus pasiones a los dict\u00e1menes de la raz\u00f3n. \u201cPero falla con los dos\u201d, eval\u00faa Villalta. \u201cEsa relaci\u00f3n es bien enfocada por la literatura y por la filosof\u00eda. El marqu\u00e9s d\u2019Argens dice que el hombre no es libre, pues est\u00e1 sujeto a la pasi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>A su vez, el marqu\u00e9s de Sade sostiene que la libertad es la entrega total a las pasiones, una palabra que en ese momento no ten\u00eda la significaci\u00f3n rom\u00e1ntica del amor idealizado. <em>Filosof\u00eda en la alcoba<\/em> es una de sus novelas m\u00e1s conocidas, protagonizada por tres libertinos que educan a una joven muchacha induci\u00e9ndola a ejercer ciertas pr\u00e1cticas sexuales que hoy en d\u00eda, en el siglo XXI, podr\u00edan motivar la verg\u00fcenza de muchas personas no menos liberales.<\/p>\n<p>Obviamente, lo que se retrata en la literatura no puede ser leerse como un relato de lo que suced\u00eda en la vida real, si bien que existe alg\u00fan paralelo. El marqu\u00e9s d\u2019Argens, por ejemplo, cre\u00eda que todo era permitido en el sexo, siempre y cuando no hubiese perjuicios para el otro, comenta Villalta. \u201cSi el acto comprend\u00eda a un hombre y a una mujer, el var\u00f3n no deber\u00eda embarazarla, pues el embarazo generaba deshonor; y a ella, si fuese virgen, el hombre podr\u00eda hacerle de todo, menos penetrarla vaginalmente.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfEra pecado? Pues bien, de acuerdo con la moral cristiana, los preliminares no estaban permitidos&#8230;\u00a0En el Brasil Colonial, en tanto, la moral de los fieles estipulaba que la \u201csimple fornicaci\u00f3n\u201d \u2013un vocablo empleado por los te\u00f3logos y tambi\u00e9n por la Inquisici\u00f3n\u2013 no era pecado. Pero de all\u00ed se desprende el problema de definir qu\u00e9 puede considerarse una simple fornicaci\u00f3n. Por exclusi\u00f3n: \u201cSimple es la fornicaci\u00f3n que no es compleja\u201d, ironiza Villalta. O en el lenguaje de la \u00e9poca, es la fornicaci\u00f3n \u201cno calificada\u201d. En otras palabras, la relaci\u00f3n genital entre un var\u00f3n y una mujer solteros, no trat\u00e1ndose de una mujer virgen. De ser anal, la relaci\u00f3n se vuelve \u201ccalificada\u201d, cosa que tambi\u00e9n sucede si uno de los participantes es casado o \u00a0es cl\u00e9rigo, o si la mujer es virgen.<\/p>\n<p>La homosexualidad cuenta con un cap\u00edtulo aparte. No es un tema tan presente y, cuando surge, a menudo lo hace todav\u00eda con cierta carga moralista. En <em>Teresa fil\u00f3sofa<\/em>, las relaciones homosexuales, por ejemplo, aparecen de manera \u201cun tanto negativas\u201d, dice Villalta. En muchas novelas est\u00e1 presente el sexo entre varones, y los lugares reservados a esas pr\u00e1cticas son los conventos y los monasterios. \u201cEn las novelas libertinas, no son lugares de virtud, sino escuelas de vicio, de pecado. Y es en ellos donde las relaciones homosexuales tienen mucho espacio\u201d, pondera el investigador.<\/p>\n<p>En <em>Saturnino, porteiro dos cartuxos <\/em>\u2013 versi\u00f3n brasile\u00f1a de <em>M\u00e9moires de Saturnin<\/em>, [<em>El Portero de los Cartujos o memorias de <\/em><em>Saturnino<\/em><em>]<\/em> publicada en 1842, una novela supuestamente escrita por Jean-Charles Gervaise de Latouche cuya primera edici\u00f3n en Francia sali\u00f3 a finales de 1740 o comienzos de 1741\u2013 el protagonista, en una de sus peripecias er\u00f3ticas en una piscina del convento, identifica a una muchacha por la cual se siente atra\u00eddo sexualmente. Le es concedida la muchacha luego de aceptar mantener una relaci\u00f3n homosexual pasiva con el padre Casimiro.<\/p>\n<p><strong>Editores<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan comenta M\u00e1rcia Abreu, docente del Instituto de Estudios del Lenguaje de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), <em>El Portero de los Cartujos<\/em> ejecuta un ataque frontal al comportamiento de los eclesi\u00e1sticos, con escenas, instrucciones y descripciones de \u00edndole sexual. El libro \u201cmoviliz\u00f3 por un lado a los libreros, editores y lectores, capaces de llevar a cabo las m\u00e1s extravagantes peripecias para acceder a la obra y, por otro, a los censores, inquisidores y agentes policiales, determinados a impedir la circulaci\u00f3n de la misma\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la misma investigadora, quien tambi\u00e9n estudia novelas libertinas, mucha gente fue perseguida y detenida en Par\u00eds tan pronto como el libro empez\u00f3 a circular. El escritor y periodista Pascal Pia (1903-1979), con base en los registros que quedaron en la Bastilla, reconstituy\u00f3 los primeros esfuerzos de la polic\u00eda para identificar y detener al autor, a los ilustradores, a los editores, a los vendedores e incluso a los lectores de la obra.<\/p>\n<p>La documentaci\u00f3n que Villalta reuni\u00f3 da asidero a la hip\u00f3tesis de que el retrato literario de pr\u00e1cticas homosexuales dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica no era un fruto exclusivo de la imaginaci\u00f3n. El autor encontr\u00f3 en un monasterio de Portugal una denuncia datada de finales del siglo XVIII, en que un joven fraile relata que otros dos compa\u00f1eros lo habr\u00edan acosado sexualmente. \u201c\u00c9l los denunci\u00f3, pero nadie hizo nada. Por eso el frailecito empez\u00f3 a sufrir intentos de asesinato; y eso no es ficci\u00f3n\u201d, asegura Villalta. \u201cFueron unos tres intentos.\u201d<\/p>\n<p>Otros documentos de la \u00e9poca, dice el investigador, apuntan la estrecha relaci\u00f3n entre los cl\u00e9rigos y las pr\u00e1cticas homoer\u00f3ticas, caratuladas en ese entonces como \u201cvicios de cl\u00e9rigos\u201d. Hay un detalle significativo, seg\u00fan subraya el autor: constan registros de que los dos frailes, antes o despu\u00e9s de sus relaciones homoer\u00f3ticas, en una ocasi\u00f3n al menos, leyeron un poema de Bocage llamado <em>Ep\u00edstola a Marilia<\/em>. El texto se refiere a la religi\u00f3n y a la imagen del inferno como elementos de opresi\u00f3n pol\u00edtica y moral.<\/p>\n<p>Los documentos impresos y manuscritos, utilizados en los \u00f3rganos de la censura, constituyen los grandes aliados del investigador. \u00c9ste comenta que, afortunadamente, los censores le\u00edan las novelas publicadas en la \u00e9poca, las discut\u00edan y emit\u00edan dict\u00e1menes sobre las que podr\u00edan o no podr\u00edan publicarse. \u201cEstos an\u00e1lisis se convert\u00edan en edictos de prohibici\u00f3n de libros libertinos. Algunos quedaban prohibidos secretamente, pues la propia censura reconoc\u00eda que los edictos podr\u00edan estimular a los lectores a buscarlos\u201d, cuenta Villalta.<\/p>\n<p>Por eso los intentos por combatir los ideales libertinos a menudo ten\u00edan el efecto contrario. Perseguido en la \u00e9poca del marqu\u00e9s de Pombal (1699-1782) por oponerse a la subordinaci\u00f3n de la Iglesia a los intereses de la corona, el padre Teodoro de Almeida, en los 10 tomos de su <em>Recreaci\u00f3n filos\u00f3fica<\/em>, obra publicada entre 1751 y 1800, se refiere a los posibles efectos de la publicaci\u00f3n de cr\u00edticas a los libros libertinos. \u201cPodr\u00eda ser un tiro por la culata\u201d, resume Villalta. \u201cCuando uno critica, difunde. A la medida que se van publicando en portugu\u00e9s las obras en que se discuten las ideas libertinas, publicadas en libros editados en el exterior y en otros idiomas, \u00e9stas se vuelven accesibles para un p\u00fablico que no conoce idiomas extranjeros.\u201d<\/p>\n<p>A decir verdad, la Iglesia\u00a0 en este caso termin\u00f3 ayudando en dicha tarea. Debido a la riqueza de documentos disponibles y a los tomos y ejemplares guardados en los archivos de la propia Inquisici\u00f3n, ahora por fin se puede recontar la historia de los libertinos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Autores se reg\u00edan m\u00e1s por la raz\u00f3n que por la impudicia","protected":false},"author":49,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[336],"class_list":["post-105692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/49"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105692"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}