{"id":105701,"date":"2013-02-07T17:40:59","date_gmt":"2013-02-07T19:40:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=105701"},"modified":"2013-02-07T17:40:59","modified_gmt":"2013-02-07T19:40:59","slug":"un-zoo-en-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-zoo-en-la-amazonia\/","title":{"rendered":"Un zoo en la Amazonia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_105702\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105702\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/086-087_Memoria_196-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"205\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI<\/span><p class=\"wp-caption-text\">Lago de victorias regias y, eventualmente, de manat\u00edes: con formato igual al del mar Negro, en Rusia<span class=\"media-credits\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u00bfD\u00f3nde podr\u00eda haber un museo con un parque de plantas y animales silvestres en cautiverio visitado anualmente casi por la misma cantidad de visitantes que la de habitantes de la ciudad en que se encuentra ubicado? A finales del siglo XIX y comienzos del XX, la ciudad norte\u00f1a de Bel\u00e9m fue el escenario de esa experiencia. El Parque Zoobot\u00e1nico del Museo Paraense recibi\u00f3 la visita de 48 mil personas en 1896, cuando la poblaci\u00f3n de la localidad era de alrededor de 50 mil habitantes. La capital de Par\u00e1 qued\u00f3 encantada con el primer zool\u00f3gico brasile\u00f1o, creado como un anexo del museo en 1895 por el zo\u00f3logo suizo Em\u00edlio Goeldi. No hab\u00eda all\u00ed elefantes, jirafas ni rinocerontes, como en los zoos de las ciudades europeas. Sus frecuentadores se divert\u00edan al ver animales t\u00edpicos de la Amazonia: tapires, yacar\u00e9s, manat\u00edes, jaguares y garzas, tal como lo planeara Goeldi.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de un zool\u00f3gico ya se encontraba en los planes del gobernador de Par\u00e1, Lauro Sodr\u00e9, cuando contrat\u00f3 a Goeldi para dirigir la instituci\u00f3n, en 1894. La instituci\u00f3n que actualmente se conoce el nombre de Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi (MPEG) hab\u00eda sido fundada en 1866 y deb\u00eda pasar por una reorganizaci\u00f3n. En esa \u00e9poca, el zo\u00f3logo viv\u00eda en R\u00edo junto a su familia, hab\u00eda trabajado algunos a\u00f1os en el Museo Nacional y manten\u00eda un contacto fluido con cient\u00edficos del exterior. \u201cEn Bel\u00e9m se percat\u00f3 de que ser\u00eda in\u00fatil competir con los museos cosmopolitas, y entonces decidi\u00f3 erigir una instituci\u00f3n regionalizada, especializada en la Amazonia, tambi\u00e9n como una forma de asegurarle un espacio a su instituci\u00f3n en el movimiento cient\u00edfico internacional\u201d, comenta Nelson Sanjad, investigador de historia de la ciencia del Museo Goeldi y editor del <em>Boletim do MPEG, Ci\u00eancias Humanas<\/em> (enero-abril de 2012), \u00a0en el que figura un art\u00edculo sobre el Parque Zoobot\u00e1nico.<\/p>\n<p>Con el apoyo del gobierno del estado, el cient\u00edfico suizo se aboc\u00f3 a la realizaci\u00f3n de una serie de obras que se extendieron durante ocho a\u00f1os, necesarias para transformar el museo en un centro de investigaciones sobre la fauna y la flora de la regi\u00f3n; y el parque fue una de ellas. Goeldi dise\u00f1\u00f3 los espacios destinados a los animales con la ayuda de los dos responsables de la gesti\u00f3n del zoo y del jard\u00edn. En un primer momento, fue con el zo\u00f3logo alem\u00e1n Hermann Meerwarth; posteriormente, con el zo\u00f3logo suizo Gottfried Hagmann.<\/p>\n<div id=\"attachment_105703\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-105703\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/086-087_Memoria_196-3.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/086-087_Memoria_196-3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/086-087_Memoria_196-3-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI<\/span><p class=\"wp-caption-text\">En 1902 se instituy\u00f3 un d\u00eda especial de visitas destinado a las familias y a personas bien vestidas: segregaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero los estudios y la colecci\u00f3n, concentrados ambos en la Amazonia, no impidieron la europeizaci\u00f3n del espacio del museo. \u201cLos animales y las plantas eran de ac\u00e1. Pero el trazado, los elementos arquitect\u00f3nicos, los viveros y todos los rincones remit\u00edan a los paisajes y a los monumentos europeos\u201d, comenta Sanjad. \u201cAunque parezca parad\u00f3jica, \u00e9sa fue una actitud coherente con la mentalidad de la elite de la \u00e9poca\u201d. Las residencias y los laboratorios del museo, por ejemplo, ten\u00edan forma de chal\u00e9s, y el lago destinado a las aves acu\u00e1ticas, la misma forma del lago Maggiore, en Italia, con la cobertura de alambre hecha en Par\u00eds. El lago para las victorias regias se construy\u00f3 con el formato del mar Negro de Rusia meridional.<\/p>\n<p>Ese zool\u00f3gico \u2013\u00fanico en Brasil\u2013 y ese jard\u00edn, gratuitos, construidos con esmero, se convirtieron en el principal paseo del p\u00fablico urbano y de los inmigrantes, que de por s\u00ed ten\u00edan poco contacto con los animales. Las cr\u00edas de jaguares, las aves anidando, los manat\u00edes nadando (una especie dif\u00edcil de mantener en cautiverio) e incluso el florecimiento de las victorias regias, cultivadas en ambiente p\u00fablico en la Amazonia por primera vez, encantaban al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Pero tama\u00f1o \u00e9xito trajo aparejado al menos un problema. La elite econ\u00f3mica de la ciudad empez\u00f3 a quejarse de los modales de la masa que frecuentaba el museo los domingos y feriados. Presionado, Goeldi reaccion\u00f3 creando \u201cel d\u00eda de las familias\u201d, en 1902. El parque pas\u00f3 a abrir un d\u00eda m\u00e1s por semana: los martes, solamente para personas en compa\u00f1\u00eda de sus respectivas familias y convenientemente vestidas. \u201cEn la pr\u00e1ctica se produjo una segregaci\u00f3n del p\u00fablico de acuerdo con la clase social\u201d, dice Sanjad.<\/p>\n<p>El parque mantuvo su primac\u00eda hasta la d\u00e9cada de 1940, cuando empezaron a crearse otros zoos en el pa\u00eds. Bel\u00e9m tiene en la actualidad 2 millones de habitantes, y al Zoobot\u00e2nico llegan anualmente entre 200 mil y 250 mil personas. No repite el mismo \u00e9xito de hace 117 a\u00f1os, pero se mantiene dentro en un 10% de la poblaci\u00f3n de la ciudad, que es el est\u00e1ndar internacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El primer zool\u00f3gico de Brasil se inaugur\u00f3 hace 117 a\u00f1os en el Museo Goeldi, de la ciudad de Bel\u00e9m ","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[14,282,43,310,67,335],"coauthors":[104],"class_list":["post-105701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-botanica","tag-botanica-es","tag-historia","tag-historia-es","tag-zoologia","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105701"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105701\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105701"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=105701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}