{"id":109658,"date":"2013-03-15T17:00:35","date_gmt":"2013-03-15T20:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=109658"},"modified":"2013-06-25T12:41:28","modified_gmt":"2013-06-25T15:41:28","slug":"un-pais-llamado-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-pais-llamado-pasado\/","title":{"rendered":"Laura de Mello e Souza: Un pa\u00eds llamado pasado"},"content":{"rendered":"<p><i><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-109670\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/art4409img1.jpg\" width=\"350\" height=\"523\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Publicado en mayo de 2011<\/i><\/p>\n<p>\u201cLa historia requiere imaginaci\u00f3n y un gran esfuerzo, mucho rigor. Es como si fuese una puesta en escena: sube el tel\u00f3n, todo parece estar en su lugar, tan armonioso y fluido, aunque pasaron meses o a\u00f1os hasta llegar ah\u00ed. Por eso me fascinan las bailarinas: cu\u00e1nto esfuerzo puesto detr\u00e1s de un gesto de aparente naturalidad\u201d. La definici\u00f3n pertenece a la historiadora Laura de Mello e Souza, docente titular de historia moderna de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) que acaba de publicar la biograf\u00eda del poeta Cl\u00e1udio Manuel da Costa (colecci\u00f3n <i>Perfis Brasileiros<\/i> de editorial Companhia das Letras), un hermoso <i>entrechat<\/i> hist\u00f3rico de la investigadora, quien, partiendo de una casi total ausencia de informaci\u00f3n al respecto del personaje, construy\u00f3 un retrato del hombre y de la \u00e9poca. Un <i>jet\u00e9 <\/i>que exigi\u00f3 largas b\u00fasquedas en archivos hist\u00f3ricos, una marca caracter\u00edstica del trabajo de Laura, pero que, como en el ballet, no revela el esfuerzo, sino la belleza del texto. \u201cProvengo de una familia de contadores de historias\u201d, explica. Empero, no le signific\u00f3 una carga o\u00edr siempre de sus profesores: \u201cAh, \u00bft\u00fa eres la hija de Antonio Candido y de do\u00f1a Gilda de Mello e Souza?\u201d. La familia de intelectuales era, por encima de todo, una familia, aunque rodeada de libros. \u201cMi relaci\u00f3n con mis padres siempre fue buena. Ellos son personas especiales, tienen una noci\u00f3n precisa acerca de su rol, pero son modestos y tienen una muy linda relaci\u00f3n con el conocimiento\u201d.<\/p>\n<p>Antes que llegar a la historia, Laura coquete\u00f3 con la arquitectura, la psicolog\u00eda y la medicina. Unific\u00f3 todas esas pasiones en la historia, sumando una buena dosis de preocupaci\u00f3n social y conciencia pol\u00edtica. Fue la primera en tratar la cuesti\u00f3n de los \u201cdesclasados\u201d en el libro <i>Desclassificados do ouro <\/i>(editado en 1983) y sus libros siempre contienen una fuerte relaci\u00f3n con una lectura m\u00e1s comprometida de Brasil, sin que la autora deje de lado el rigor de los documentos. De tal modo que aunque diga \u201cvivir\u201d entre los siglos XVI y XVIII, sus obras ayudan a explicar el pa\u00eds actual, en aspectos anteriormente desde\u00f1ados por los acad\u00e9micos, tales como la religiosidad y la hechicer\u00eda, presentes en los libros <i>O diabo e a Terra de Santa Cruz <\/i>(de 1986) e <i>Inferno atl\u00e2ntico<\/i> (de 1993). M\u00e1s recientemente, ha venido repensando la forma de escribir la historia de Brasil. \u201cEl historiador no puede tratar solamente lo particular. Resulta como la historia de la selva: si vemos un \u00e1rbol, tenemos que ver la selva, sino se perjudica la comprensi\u00f3n\u201d. De all\u00ed su dedicaci\u00f3n para comprender los imperios, para resolver los dilemas de la colonia que un d\u00eda fuimos, un gran <i>temps lev\u00e9. <\/i>De ese esfuerzo surgi\u00f3 el proyecto que cuenta con apoyo de la FAPESP: <i>Las dimensiones del Imperio portugu\u00e9s, <\/i>que Laura coordin\u00f3, y libros tales como <i>O sol e a sombra <\/i>(2006), por ejemplo. Lean a continuaci\u00f3n, algunos pasajes de su entrevista.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><i><strong>\u00bfC\u00f3mo comenz\u00f3 su viaje \u201cal pa\u00eds extranjero que es el pasado\u201d?<\/strong><br \/>\n<\/i>Me encanta esa frase del libro <i>The Go-between, <\/i>de Hartley (el escritor brit\u00e1nico Leslie Poles Hartley), a la que considero como la gran definici\u00f3n de lo que es la historia. Desde peque\u00f1a me apasionaba la historia. La historia y las historias. Tuve el sue\u00f1o de seguir medicina, que creo que no se encuentra muy alejada de la historia, debido a la fascinaci\u00f3n por los fragmentos que nos permiten hacer una reconstituci\u00f3n. La medicina no me parece una ciencia exacta: acudimos al m\u00e9dico, y \u00e9ste realiza una serie de preguntas para poder construir una hip\u00f3tesis. Creo que el historiador hace lo mismo. Nunca contamos con acceso directo al pasado, por eso el pasado constituye un pa\u00eds extranjero. Ser\u00eda excelente si pudi\u00e9semos contar con una l\u00ednea que nos conectase en directo con el pasado, pero siempre debemos ponderar que el pasado debe explorarse con cuidado a trav\u00e9s de los vestigios que ha dejado. El tiempo se ocupa de hacer que esas diferencias se vuelvan muy grandes. Nosotros nos diferenciamos entre generaciones, entre padres e hijos, imag\u00ednese cuando hay muchas generaciones, como con aqu\u00e9llas con las que trabajo, per\u00edodos remotos de hasta 400 a\u00f1os.<\/p>\n<p><i><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera, su modo de escribir historia es diferente de otras formas de hacerlo?<\/strong><br \/>\n<\/i>Result\u00e9 muy influenciada por mis familiares contadores de historias. Mi padre es un gran contador de historias. Pero cuando ingres\u00e9 en la facultad, ese tipo de historia se hallaba desacreditada, sobre todo en la USP, donde predominaba la historia estructural. Creo que antes de la televisi\u00f3n, de esa gran transformaci\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n, las personas contaban muchas historias. Crec\u00ed en el interior, donde, en convivencia con mis abuelos y en el medio rural, las personas pose\u00edan muchas historias. Por eso la historia que siempre me gust\u00f3 es la narrativa. Luego, en los a\u00f1os 1990, esa historia volvi\u00f3 a estar en boga. La historia m\u00e1s anal\u00edtica es muy importante, se equivoca menos, pero para m\u00ed es menos atrayente. Considero que hay en eso una cuesti\u00f3n de temperamento. No me intereso \u00fanicamente por los historiadores. Me encanta la antropolog\u00eda, especialmente las monograf\u00edas cl\u00e1sicas, que son narrativas. Me gusta mucho la historia del arte y la de la literatura. Y fueron estos gustos los que me condujeron hacia otro tipo de historia, quiz\u00e1 m\u00e1s pasible de errores, aunque m\u00e1s conectada con otras disciplinas.<\/p>\n<p><i><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera la influenciaron sus padres?<\/strong><br \/>\n<\/i>Creo que el ambiente familiar es determinante. Claro que el hecho de haber crecido en un hogar donde el ambiente intelectual era importante influy\u00f3, con las conversaciones y el hecho de contar con libros, considero que \u00e9sas son las cosas m\u00e1s importantes. No leemos todos los libros que tenemos, pero esa cosa del contacto con el libro, ir al estante a explorar, eso es muy importante. Mis padres eran gente de muy bajo perfil, por eso reci\u00e9n tom\u00e9 conciencia de la influencia que ellos ejerc\u00edan en el \u00e1mbito universitario cuando ingres\u00e9 en la universidad. No ten\u00eda mucha idea. Como crec\u00ed durante la dictadura militar, era al contrario, era algo inc\u00f3modo tener los padres que ten\u00eda. Durante 10 a\u00f1os o\u00edmos rumores de que mi padre ser\u00eda cesanteado. Hab\u00eda un clima de inseguridad muy grande, lo cual no me generaba orgullo, sino que significaba algo marginal pertenecer a aquel medio. M\u00e1s tarde, fui notando que ellos eran personas respetables, destacadas, etc. Tampoco creo que ellos tuvieran muchas expectativas en lo que a m\u00ed respecta, y siempre nos dieron el espacio para que mis hermanas y yo fu\u00e9semos lo que quisi\u00e9ramos. En mi caso, incluso intent\u00e9 abrirme, hacer otras cosas, tales como arquitectura y medicina, pero no lo logr\u00e9. Tengo un trauma por no haber logrado ser m\u00e9dica.<\/p>\n<p><i><strong>Usted fue la primera investigadora que trabaj\u00f3 con los desclasados y en sus libros se detecta una visi\u00f3n pol\u00edticamente comprometida.<\/strong><br \/>\n<\/i>Cuando ingres\u00e9 en la facultad, la dictadura estaba en su apogeo. Eso repercuti\u00f3 en mi trabajo. Considero imposible ser diferente, a menos que viviese en las nubes: los historiadores viven un poco en la luna, en especial los que tratan de tiempos remotos. Yo misma creo que vivo m\u00e1s en la luna de lo que desear\u00eda, pero el compromiso fue ineludible proviniendo de un ambiente de izquierda. Incluso la gente como yo, que no ten\u00eda vocaci\u00f3n para la militancia pol\u00edtica, intentamos hacer un tipo de historia que de alguna manera plantease temas importantes para el pa\u00eds. Eso es lo que hice con una historia social sobre el problema de la desigualdad, que constitu\u00eda una preocupaci\u00f3n presente en los comienzos de mi carrera. Creo que es algo que marca a toda una generaci\u00f3n, es un intento de acuerdo con el pasado que ya ven\u00eda de Florestan Fernandes, en la \u00e9poca en que trabaj\u00f3 con Roger Bastide. Creo que actualmente la historiograf\u00eda brasile\u00f1a se est\u00e1 emancipando, de alg\u00fan modo, est\u00e1 abriendo un abanico mayor de temas. Mi actual investigaci\u00f3n, financiada por la FAPESP, es, por ejemplo, una investigaci\u00f3n de la historia de Brasil, aunque desde una perspectiva muy europea, de intentar comprender la historia de nuestro pa\u00eds dentro de la historia de Europa. Hoy en d\u00eda, cada vez tienen menor sentido las historias nacionales. Ya no me interesa demasiado la historia nacional. Uno de los buenos aspectos de la globalizaci\u00f3n es la posibilidad de construir una historia total. \u00bfQu\u00e9 entiendo por historia total? No se trata solamente de la historia de Brasil, sino de ella, en relaci\u00f3n con otras historias, otros procesos y correlatos hist\u00f3ricos contempor\u00e1neos. Hacemos historia nacional o regional para construir tesis. Sucede como con la ni\u00f1a, que para estudiar ballet, tiene que empezar por el ballet cl\u00e1sico, debe aprender punta, barra, y reci\u00e9n despu\u00e9s puede deconstruir eso, y hacer ballet moderno, danza contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><i>\u00a0<strong>\u00bfC\u00f3mo tom\u00f3 la denominada \u201cfiebre de los documentos\u201d?<br \/>\n<\/strong><\/i>Comenc\u00e9 a trabajar con documentos porque eleg\u00ed un tema sobre el cual no exist\u00eda nada. Por cierto, tengo inclinaci\u00f3n al abismo, a trabajar con tem\u00e1ticas que son pr\u00e1cticamente imposibles de trabajar. Como es el caso del libro sobre Cl\u00e1udio Manuel da Costa. Yo no hice una biograf\u00eda, pero acab\u00e9 haciendo algo que ofrece esa noci\u00f3n. Sin embargo, en el caso de los descastados, dec\u00edan que yo no podr\u00eda hacerlo porque no contaba con documentaci\u00f3n. Y realmente no la ten\u00eda. Trabaj\u00e9 con documentos publicados, pero lo sustancial fue documentaci\u00f3n manuscrita. De esa manera, me introduje en los archivos para ver qu\u00e9 hab\u00eda y entonces, descubr\u00ed esa documentaci\u00f3n extraordinaria, que anteriormente hab\u00eda sido poco trabajada y que me otorg\u00f3 una visi\u00f3n posible de esa generaci\u00f3n socialmente desclasada. En el caso de la hechicer\u00eda sucedi\u00f3 lo mismo, no ten\u00eda alternativa porque no exist\u00edan trabajos al respecto, por eso deb\u00eda leer los procesos de la Inquisici\u00f3n. Era como pescar con l\u00ednea: se hac\u00eda sin saber si ven\u00eda un pescado o no. Cuando me di cuenta, me hab\u00eda convertido en una historiadora de archivo. Soy una historiadora de archivo, lo sigo siendo y no me aparto de ello. No s\u00e9 trabajar si no es con una investigaci\u00f3n de manuscritos, es lo que me produce placer.<\/p>\n<p><strong><i>\u00bfEs en ese sentido que usted expresa que la funci\u00f3n del historiador es m\u00e1s bien comprender y no explicar?<br \/>\n<\/i><\/strong>Creo que la comprensi\u00f3n surge de aquello que planteaste al comienzo, el pasado es un pa\u00eds extra\u00f1o, entonces dif\u00edcilmente podemos explicarlo. Debemos entenderlo. Por otra parte, es necesario buscar una explicaci\u00f3n. Existe un margen de explicaci\u00f3n del cual no nos podemos apartar, si no ni siquiera se entiende. Y existe tambi\u00e9n un margen de generalidad, que debemos establecer, si no, no se logra transmitir el mensaje.<\/p>\n<p><strong><i>\u00bfC\u00f3mo funciona esa generalidad para el caso de Brasil?<br \/>\n<\/i><\/strong>Si somos optimistas, creo que Brasil es un pa\u00eds del futuro realmente, porque, bien o mal, ya estamos operando con una cuesti\u00f3n que est\u00e1 plante\u00e1ndose s\u00f3lo actualmente en Europa, que es la cuesti\u00f3n del mestizaje. El problema de los negros en Brasil a\u00fan es grav\u00edsimo, hay una exclusi\u00f3n social enorme de las personas afrodescendientes. Pero, de cualquier modo, Brasil es un pa\u00eds que no hubiera existido sin la inmigraci\u00f3n, o sin la esclavitud, y que expoli\u00f3 la mano de obra ind\u00edgena de una manera atroz. Aun as\u00ed, ah\u00ed est\u00e1n los ind\u00edgenas, que intentan alzar una voz cada vez m\u00e1s activa. De tal forma que Brasil constituye un fen\u00f3meno que fue tejiendo la diversidad cultural desde la colonizaci\u00f3n. No podr\u00eda haber mantenido esa unidad que mantuvo si no hubiera entretejido esa diversidad cultural. Somos el \u00fanico pa\u00eds de Am\u00e9rica que posee una multiplicidad cultural aut\u00e9ntica, en la medida en que es vivenciada: no se trata de supervivencia, es la vivencia. No ocurre ac\u00e1 una supervivencia ind\u00edgena, o africana, todo eso es vivencia. Forma parte de nuestra experiencia, de nuestro ADN, que b\u00e1sicamente, es ind\u00edgena. Por otra parte, considero falso negar la tradici\u00f3n europea, ya que tambi\u00e9n somos europeos. Entonces, creo que el nacionalismo precisamente, y la necesidad de crear un cuerpo de intelectuales y un pensamiento original para un pa\u00eds joven, construyeron una serie de explicaciones a contrapelo de esa idea de continuidad, que siempre se vendi\u00f3 como una idea reaccionaria. Pero bien puede no serlo. Creo que la historia que constru\u00ed, incluso esa biograf\u00eda de Cl\u00e1udio, est\u00e1 siempre ante ese dilema que expres\u00f3 con felicidad S\u00e9rgio Buarque de Holanda cuando dijo \u201cnosotros somos unos desterrados en nuestra propia tierra\u201d, en el libro <i>Ra\u00edzes do Brasil.<\/i><\/p>\n<p><strong><i>Popularmente se atribuyen los males de Brasil a nuestra colonizaci\u00f3n, como \u201cherencia de los desterrados\u201d \u00bfCu\u00e1l es su visi\u00f3n?<br \/>\n<\/i><\/strong>Todo eso es verdad y simult\u00e1neamente no lo es. Es verdad porque, de hecho, todo eso sucedi\u00f3. Y lo m\u00e1s dram\u00e1tico no es ser una tierra de desterrados, ya que todas lo fueron: Estados Unidos, Australia, etc. Lo m\u00e1s terrible es haber mantenido la esclavitud hasta 1888, porque eso s\u00ed imprime una din\u00e1mica social que resulta casi imposible revertir. Por eso el problema no es la colonizaci\u00f3n, sino la esclavitud. \u00bfFuimos el \u00fanico pa\u00eds que practic\u00f3 la esclavitud? No. Pero somos el que lidi\u00f3 de una manera m\u00e1s perversa con esa cuesti\u00f3n. Cuando un ni\u00f1o, actualmente, entra en su cuarto, se desviste y deja su ropa amontonada en el suelo, as\u00ed nom\u00e1s, yo digo \u201cesto representa una sociedad esclavista\u201d. Esa descalificaci\u00f3n del trabajo menos calificado, por ejemplo, menos considerado, como sucede hasta hoy en Brasil. Todo trabajador es b\u00e1sicamente igual: tenemos que creer en eso. En Brasil no sucede as\u00ed. Ahora bien, atribuir todos los males a la colonizaci\u00f3n tiene relaci\u00f3n con la afirmaci\u00f3n de la independencia. En la medida en que Brasil construy\u00f3 un proceso independentista diferente, con un Imperio esclavista, cuando luego vino la Rep\u00fablica, esas primeras generaciones republicanas tuvieron la necesidad de atribuir los males de Brasil a la colonizaci\u00f3n portuguesa. Eso explica pocos hechos. Por eso, los historiadores siempre est\u00e1n estudiando la esclavitud, que no explica mejor.<\/p>\n<p><strong><i>Junto con la esclavitud, las elites, \u00bftambi\u00e9n ayudan a entender Brasil?<br \/>\n<\/i><\/strong>Yo no se si las elites brasile\u00f1as son peores que otras. Se encuentran m\u00e1s aferradas a un determinado tipo de privilegio, dependiendo de la regi\u00f3n de Brasil. Veamos: las elites de S\u00e3o Paulo son completamente diferentes que las del nordeste. Al menos, yo que soy paulista veo que las elites de S\u00e3o Paulo hoy en d\u00eda no son lo que eran en tiempos de mis abuelos. Son otras, que van reproduciendo los vicios de las antiguas elites. En el nordeste y en el norte de Brasil me parece que son las mismas. Es decir, son los mismos nombres los que encontramos en ambas regiones. En el sur, eso no sucede. \u00bfQui\u00e9nes conforman las elites de S\u00e3o Paulo hoy en d\u00eda? No son m\u00e1s Paes Leme, etc. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esa gente? No existe m\u00e1s. Entonces hay una circulaci\u00f3n de las elites mucho m\u00e1s veloz en S\u00e3o Paulo y en el sur en general, debido al desarrollo capitalista, est\u00e1 claro. Porque es la idea de que la sociedad est\u00e1 abierta a quien tiene dinero y al que sabe hacer, al que tiene talento, por eso circulan de una manera mucho m\u00e1s intensa. Y en Estados Unidos creo que las elites son igualmente terribles, tales como las brasile\u00f1as. Creo que lo que caracteriza a las elites brasile\u00f1as es un gran rechazo a perder sus privilegios. Eso tiene que ver con el tipo de relaci\u00f3n que establecieron con los aparatos del Estado en el transcurso de la historia. Y al hecho de que el Estado portugu\u00e9s sea un Estado tan antiguo y que a partir del siglo XVII empez\u00f3 a mantener efectivamente a sus elites. Es decir, la nobleza portuguesa, particularmente en el siglo XVIII, es una nobleza que depende, del servicio del Imperio, o bien, del dinero que sale del bolsillo del rey para poder mantenerse. Existe una atenci\u00f3n mucho m\u00e1s inmediato del Estado a las necesidades de los estratos dominantes, me parece. Aunque creo que es un tanto arriesgado decir lo que estoy diciendo.<\/p>\n<p><strong><i>Hemos tenido grandes intelectuales, que pensaban la historia como un todo. \u00bfY actualmente?<br \/>\n<\/i><\/strong>Eso es algo que me preocupa mucho, y cada vez m\u00e1s. Porque, si alguien me preguntase, \u201cLaura, quiero leer una historia general de Brasil, \u00bfqu\u00e9 leo?\u201d, no s\u00e9 qu\u00e9 contestarle. La \u00faltima gran historia de Brasil es la <i>Hist\u00f3ria geral da civiliza\u00e7\u00e3o brasileira, <\/i>de S\u00e9rgio Buarque de Holanda. Eso redunda, a mi entender, en un problema grav\u00edsimo, pues constituye un fen\u00f3meno global, pero existen determinadas tradiciones historiogr\u00e1ficas que siguen manteniendo las historias generales. Creo que se necesitan. Cuando queremos contar con una determinada perspectiva general de Brasil, volvemos a Caio Prado J\u00fanior o a S\u00e9rgio Buarque de Holanda, o a Capistrano de Abreu. Ning\u00fan libro escrito ahora ni en los pr\u00f3ximos a\u00f1os sobre la llegada de la familia real ser\u00e1 mejor que <i>Dom Jo\u00e3o VI no Brasil, <\/i>de Oliveira Lima. Creo que quemamos etapas, salteamos una determinada etapa del conocimiento hist\u00f3rico, que en Europa constituy\u00f3 una base, que es el historismo, la publicaci\u00f3n masiva de colecciones de documentos, la descripci\u00f3n exhaustiva de determinadas \u00e9pocas. Nosotros nos salteamos una etapa, y pasamos directo al ensayismo, a la historia universitaria, que requiere un recorte. Actualmente, la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica brasile\u00f1a es buena, en las ciencias human\u00edsticas constituye, seg\u00fan la FAPESP, la m\u00e1s numerosa, con algunos libros absolutamente extraordinarios, aunque todav\u00eda muy recortados. Eso tiene que ver con la crisis de los paradigmas, de que resulta imposible explicar, construir explicaciones generales, de que para entender un fen\u00f3meno general hay que partir siempre de un recorte espec\u00edfico; al impacto de la microhistoria, y del posmodernismo&#8230; Considero deseable que se supere esa fase, que sea posible realizar estudios monogr\u00e1ficos, pero tambi\u00e9n explicaciones generales. Recortes que sean m\u00e1s abarcadores. Y lo que vemos hoy en d\u00eda es que existe un p\u00fablico muy sediento de libros de historia, no siempre atendido por historiadores profesionales, sino por individuos que realizan investigaciones sin contar con una especializaci\u00f3n. Aqu\u00e9llos que cuentan con una formaci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica, pero optaron por vender mucho, en general reproducen, no innovan. Hacen algo correcto, pero no innovan. Aqu\u00e9llos que est\u00e1n innovando no escriben para el p\u00fablico masivo. \u00c9se es el pr\u00f3ximo paso que deben dar aqu\u00e9llos que est\u00e1n realizando investigaciones originales: deben comenzar a escribir para el gran p\u00fablico.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><i><strong>Usted suele criticar a los j\u00f3venes historiadores que descartan a los cl\u00e1sicos s\u00f3lo por la b\u00fasqueda de novedades \u00bfDe qu\u00e9 se trata eso?<br \/>\n<\/strong><\/i>A m\u00ed, cuando era joven, tambi\u00e9n me gustaba de lo novedoso. Cre\u00eda que iba a inventar la rueda. Ahora bien, existen determinados problemas que son falsos problemas y que resultan atractivos solamente porque representan una novedad. Algunos vienen y me dicen \u201che le\u00eddo todo, son puras tonter\u00edas, nadie habla de lo que quiero hablar\u201d. Les digo \u201centonces me explica porqu\u00e9 son tonter\u00edas\u201d. Y entonces, en \u00faltima instancia, lo que queda de tonter\u00eda no es tanto, y aquella gran novedad que se quiere decir no es tan novedosa.<\/p>\n<p><strong><\/strong><i><strong>Otro punto importante resulta la ausencia de actuaci\u00f3n del intelectual en el \u00e1mbito p\u00fablico.<br \/>\n<\/strong><\/i>Observo eso con mucha tristeza. Creo que \u00e9se es un problema muy grave. Es uno de los indicios m\u00e1s serios de la mentada crisis de los paradigmas. Creo que debe haber sido muy bueno para las generaciones que contaban con certezas y verdades absolutas. Yo no cuento con ninguna. Resulta muy desalentador. Por otro lado, es instigador, otorga un \u00e1mbito de libertad creativa. Nuestra producci\u00f3n universitaria es muy buena, pero ya no existen los grandes intelectuales de anta\u00f1o, y eso constituye una p\u00e9rdida. Creo que es una p\u00e9rdida muy grande. En 1998, cuando era profesora de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, me impresion\u00f3 sobremanera cuando le\u00ed el peri\u00f3dico <i>The New York Times <\/i>y la primera p\u00e1gina completa era la foto del ata\u00fad de Octavio Paz, y el titular rezaba: \u201cMuri\u00f3 el mayor pensador de Am\u00e9rica\u201d. Quiz\u00e1 \u00e9l haya sido el \u00faltimo gran pensador latinoamericano. Ahora ya no hay. Y creo que eso tiene relaci\u00f3n con el hecho de no tener m\u00e1s la valent\u00eda y el candor como para producir explicaciones. Me pasa con <i>El laberinto de la soledad<\/i>, que para m\u00ed es uno de los libros m\u00e1s extraordinarios que he le\u00eddo, que cuando se lo recomiendo a mis alumnos, ellos se quejan, \u201cno, por el amor de Dios, no me venga con Octavio Paz, es reaccionario, una ficci\u00f3n\u201d. Se trata de lo mismo, si tomamos <i>Ra\u00edzes do Brasil. <\/i>Caio Prado J\u00fanior es uno de los autores m\u00e1s castigados por mi generaci\u00f3n. Varios colegas refieren que no dan Caio Prado J\u00fanior en sus clases porque es racista. La vida de un profesor universitario puede ser profundamente seca y carente de inter\u00e9s. Profundamente. Yo peleo desesperadamente para que la m\u00eda no lo sea. Aunque si yo fuera estrictamente una profesora universitaria como es debido, mi vida no tendr\u00eda gracia, porque tengo que redactar montones de informes, elaborar un sinn\u00famero de dict\u00e1menes para la Capes, el CNPq, la FAPESP, debo representar a mi \u00e1rea en todos esos organismos, como ya lo he hecho, ya que tengo que tutelar iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00edas, doctorados, posdoctorados, porque debo asistir a ya no s\u00e9 cu\u00e1ntos congresos por a\u00f1o para poder ser reconocida junto ante las agencias que financian la\u00a0 investigaci\u00f3n, porque tengo que publicar una parva de art\u00edculos por a\u00f1o por la misma raz\u00f3n. Y se va creando una cierta distorsi\u00f3n. Ya he visto dict\u00e1menes mencionando que tal historiador, del m\u00e1s alto nivel, solamente publica libros, no publica art\u00edculos y que eso resulta indeseable. El hecho de habernos profesionalizado nos saca de la vida p\u00fablica. Hoy en d\u00eda, quien est\u00e1 en la universidad, salvo excepciones, no act\u00faa en la vida p\u00fablica. Los que m\u00e1s act\u00faan en la vida p\u00fablica terminan por hacer menos investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><i>\u00bfPor qu\u00e9 un libro sobre Cl\u00e1udio Manuel da Costa?<br \/>\n<\/i><\/strong>Fue un hombre dividido, un hombre desgarrado, que siente que lo que es, y lo que \u00e9l hace no se hallaba en sinton\u00eda con el mundo del reino, aunque tampoco lograba dar un paso m\u00e1s all\u00e1. Por lo tanto creo que \u00e9l es muy t\u00edpico del mundo luso-brasile\u00f1o anterior a la independencia, cuando no se era ni una cosa ni la otra. Tengo una frase en la confesi\u00f3n de \u00e9l que dice, que pese a haber dicho todo lo que dijo, no cree que los delatores sean mejores que los que lucharon, que los que delatados. Es decir, dice: \u201cyo delat\u00e9, pero soy m\u00e1s mezquino e insignificante que los que conspiraron contra el rey\u201d. Constituye uno de los elementos que me permiten considerar que \u00e9l se met\u00f3, que qued\u00f3 con asco por lo que hizo. Tambi\u00e9n fue importante revisar la \u201cInconfid\u00eancia Mineira\u201d y c\u00f3mo, hacia el final, ellos estaban apretando el freno de mano. No quer\u00edan m\u00e1s. Aunque el movimiento se estaba encaminando hacia una propagaci\u00f3n m\u00e1s generalizada y girando hacia una posici\u00f3n m\u00e1s radical de lo que hab\u00eda sido en el comienzo. Durante a\u00f1os ellos iban a suplicarle al gobernador, \u201cay, mi Dios, podr\u00eda ser mejor. \u00bfY si tuvi\u00e9ramos mayor representatividad? \u00bfSi los luso-brasile\u00f1os fu\u00e9semos m\u00e1s escuchados?\u201d, y los gobernadores, \u201cno, creo que ustedes tienen raz\u00f3n\u201d. Acto seguido los gobernadores escrib\u00edan al Consejo Ultramarino, \u201cmiren, las cosas son as\u00ed, ustedes las ven de lejos, aqu\u00ed, de cerca, no son como ustedes piensan all\u00e1, yo que estoy aqu\u00ed lo estoy viendo, no es factible aplicar de la manera en que ustedes ordenan\u201d. Entonces, esa cosa de intentar contemporizar para mantener la dominaci\u00f3n colonial fue aliada de deseo de participaci\u00f3n <i>soft <\/i>de las elites, y ah\u00ed, en una de esas coyunturas, que es cuando cambia el gobernador, en 1784, ese grupo diferenciado resuelve realmente optar por intentar el cambio, tal vez, hasta alcanzar la independencia. Creo que en mitad del proceso, el grupo se convierte en otro tipo de movimiento, m\u00e1s contestatario, con un car\u00e1cter m\u00e1s popular, m\u00e1s vindicativo, y ah\u00ed es cuando los hombres de letras presionan el freno de mano.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<i>\u00bfY la figura de Tiradentes?<br \/>\n<\/i><\/strong>Si hay alguien que merezca el t\u00edtulo de h\u00e9roe de la Rep\u00fablica, creo que ese es Tiradentes. Considero que era un agitador nato, un agitador pol\u00edtico. Irresponsable, alucinado como todo agitador pol\u00edtico. Era un agitador pol\u00edtico que entonces, comenz\u00f3 a creer que la ocasi\u00f3n era propicia para tornarse un movimiento emancipador, al menos, de la regi\u00f3n. Hoy en d\u00eda existen varios estudios que sugieren que existi\u00f3 un intento de organizaci\u00f3n entre S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y Minas Gerais, que las elites procuraban defender sus intereses econ\u00f3micos, que se hallaban vinculados, en esas tres regiones.<\/p>\n<p><i><strong>Usted refiere que vive entre los siglos XVI y XVIII. \u00bfPero cu\u00e1l es su visi\u00f3n del Brasil actual?<br \/>\n<\/strong><\/i>Yo tengo una visi\u00f3n muy positiva del Brasil de hoy y creo que contamos con todos los motivos para ello, ya que creo que somos el \u00fanico pa\u00eds de Am\u00e9rica con un proyecto propio. Pese a lo que diga la prensa, que nos encontramos siempre al borde del abismo y que nadie tiene ning\u00fan proyecto, creo que Cardoso y Lula da Silva hicieron dos gobiernos importantes. Creo que todo comenz\u00f3 en el gobierno de Cardoso, por ser \u00e9l una persona respetada, un gran intelectual en un contexto de enorme mediocridad internacional. Si nos ponemos a pensar qui\u00e9nes son los dirigentes pol\u00edticos del mundo, ganamos por goleada, ya sea con Cardoso, con Lula o con Dilma. Pero los problemas de Brasil siguen siendo los mismos. En menor escala ahora, que hay distribuci\u00f3n del ingreso y educaci\u00f3n. El reto de la educaci\u00f3n, educaci\u00f3n de calidad, p\u00fablica, para la ense\u00f1anza b\u00e1sica, creo que constituye el mayor desaf\u00edo de Brasil. Porque actualmente, bien o mal, contamos con una red universitaria competente. El desaf\u00edo de los pr\u00f3ximos a\u00f1os es la educaci\u00f3n. Porque creo que la salud, incluso, es consecuencia de la educaci\u00f3n, y en la medida en que la educaci\u00f3n engrane, la salud va aparejada. Est\u00e1, no obstante, la cuesti\u00f3n de la distribuci\u00f3n del ingreso. Y ah\u00ed volvemos a la cuesti\u00f3n de las elites brasile\u00f1as. Debe existir una motivaci\u00f3n mayor, una mayor participaci\u00f3n, y all\u00ed es donde faltan grandes figuras p\u00fablicas, que, por desdicha, ya no las hay. Faltan grandes causas, las grandes banderas. Pero soy optimista en cuanto a Brasil y pesimista al respecto del mundo, porque creo que el mundo se va a acabar. En este mundo que est\u00e1 aqu\u00ed, veo a Brasil con optimismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un pa\u00eds llamado pasado","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-109658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=109658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=109658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109658"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=109658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}