{"id":110949,"date":"2013-03-26T16:50:24","date_gmt":"2013-03-26T19:50:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=110949"},"modified":"2015-06-11T18:33:18","modified_gmt":"2015-06-11T21:33:18","slug":"las-puntas-de-un-pasado-remoto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-puntas-de-un-pasado-remoto-2\/","title":{"rendered":"Las puntas de un pasado remoto"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en Abril de 2012<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_111124\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-111124\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/082-085_PontasLanca_1942.jpg\" alt=\"Los proyectiles de Rio Claro y las puntas del sur de Brasil\" width=\"290\" height=\"174\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS <\/span>Los proyectiles de Rio Claro y las puntas del sur de Brasil<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS <\/span><\/p><\/div>\n<p>Las puntas l\u00edticas de flechas o de lanzas oriundas de la Prehistoria brasile\u00f1a se concentran en el fragmento del territorio brasile\u00f1o que se extiende desde Rio Grande do Sul hasta la zona de Rio Claro, en el interior paulista. Independientemente de su lugar de origen y de haber sido fabricados hace alrededor de 500 a\u00f1os, poco antes del arribo de los conquistadores europeos, o hace remotos 10 milenios, todos los proyectiles de piedra rescatados en esta vasta \u00e1rea suelen ser caracterizados como pertenecientes a la tradici\u00f3n Umb\u00fa, una cultura arqueol\u00f3gica asociada a antiguos cazadores-recolectores. Con todo, un estudio comparativo de las caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas (f\u00edsicas) de m\u00e1s de mil puntas provenientes de los tres estados del sur del pa\u00eds y de S\u00e3o Paulo echa por tierra esta clasificaci\u00f3n, considerada demasiado simplista, y suministra indicios de que los proyectiles hallados en el interior paulista difieren al respecto de aqu\u00e9llos encontrados en el extremo meridional del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las puntas halladas en los alrededores de Rio Claro, donde hay una gran cantidad de estos artefactos, en el interior paulista, cuenta con un ped\u00fanculo \u2014un cabo o mango ubicado del lado opuesto al de la superficie cortante\u2014 mayor y m\u00e1s afilado que el de las encontradas en el sur del pa\u00eds, especialmente en Rio Grande do Sul, con contornos similares a los de una letra V. Los proyectiles de la zona austral del pa\u00eds tienden a exhibir esa parte en un formato bifurcado, similar a una peque\u00f1a cola de pescado. En S\u00e3o Paulo no existen puntas de ese tipo. \u201cLa funci\u00f3n de las puntas en ambas zonas era la misma: eran armas de caza\u201d, afirma la arque\u00f3loga Mercedes Okumura, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Mae-Usp), autora del estudio, que cont\u00f3 con el aporte de una beca de posdoctorado del CNPq al principio de sus investigaciones y actualmente cuenta con el apoyo econ\u00f3mico de la FAPESP. \u201cPero creemos que las formas del ped\u00fanculo pueden interpretarse como marcadores culturales, relacionados con grupos o tribus distintas.\u201d<\/p>\n<p>Y si el dise\u00f1o de las puntas de piedra del sur era diferente al de las de S\u00e3o Paulo, es posible que los habitantes de ambas \u00e1reas tampoco fuesen exactamente iguales, al menos desde el punto de vista cultural. Los artefactos de los antiguos cazadores-recolectores de Rio Grande do Sul, Paran\u00e1 y Santa Catarina incluso podr\u00edan caracterizarse como ejemplares de la tradici\u00f3n Umb\u00fa, pero lo propio no puede decirse de los proyectiles encontrados en el interior paulista, de acuerdo con la arque\u00f3loga. \u00c9stos pueden haber pertenecido a un grupo con h\u00e1bitos y tecnolog\u00eda l\u00edtica diferentes a la tradici\u00f3n Umb\u00fa, dominante en la punta meridional de Brasil. \u201cLas puntas constituyen artefactos complejos: contienen informaci\u00f3n sobre qui\u00e9n las fabric\u00f3\u201d, dice el arque\u00f3logo Astolfo Araujo, tambi\u00e9n del Mae-USP, quien participa en los estudios de Okamura. \u201cSu construcci\u00f3n requiere diversas etapas y un largo proceso de transmisi\u00f3n cultural. Se tardaba a\u00f1os para aprender a hacer una punta.\u201d<\/p>\n<p>De acuerdo con datos de Okamura, los cuerpos de las puntas del sur y de S\u00e3o Paulo tienen tama\u00f1os similares. Tienen entre 2,5 y 3 cent\u00edmetros en promedio. Esta medida tiene en cuenta \u00fanicamente la parte punzante del proyectil, sin incluir las dimensiones del ped\u00fanculo. La diferencia efectiva entre las puntas de ambas regiones surge cuando se observa la forma y las dimensiones del ped\u00fanculo. En las del sur, el asta que sirve de base para el lado cortante del artefacto tiende a medir entre 0,9 y 1,1 cent\u00edmetro. En las de S\u00e3o Paulo, presenta casi el doble de tama\u00f1o en promedio: aproximadamente 1,7 cent\u00edmetro \u2014 y nunca es bifurcada, casi siempre es afinada. Aparte de estudiar puntas de la colecci\u00f3n Plynio Ayrosa del Mae, Mercedes observ\u00f3 las colecciones de otras nueve universidades y tambi\u00e9n las de coleccionadores particulares del sur y de S\u00e3o Paulo el a\u00f1o pasado para realizar su trabajo.<\/p>\n<p>Graduada en biolog\u00eda y con experiencia en el an\u00e1lisis de los rasgos anat\u00f3micos de cr\u00e1neos y huesos de la Prehistoria brasile\u00f1a, la investigadora adapt\u00f3 m\u00e9todos estad\u00edsticos cuantitativos com\u00fanmente empleados en estudios de evoluci\u00f3n humana a su trabajo con los proyectiles de piedra. \u201cComo existen pocos esqueletos humanos antiguos encontrados en el sur y en S\u00e3o Paulo, resolv\u00ed estudiar los artefactos formales que fabricaban esos pueblos, tales como las puntas de piedra\u201d, explica Mercedes. Con un calibre, un instrumento utilizado para hacer peque\u00f1as mediciones de precisi\u00f3n, registr\u00f3 las dimensiones de 1.102 puntas. Se midieron 131 proyectiles de S\u00e3o Paulo, 170 de Paran\u00e1, 258 de Santa Catarina y 543 de Rio Grande do Sul. Los artefactos analizados proven\u00edan de 10 zonas de sitios arqueol\u00f3gicos: cinco de tierras <i>ga\u00fachas<\/i> (Maquin\u00e9, Santo Ant\u00f4nio, Ca\u00ed, Ivoti y Taquari), tres catarinenses (Tai\u00f3, Urussanga y Santa Rosa), una paranaense (Reserva) y una paulista (Rio Claro).<\/p>\n<p><b>Cuatro medidas<br \/>\n<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_111125\" style=\"max-width: 287px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-111125\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/084-085_PontasLanca_194-31-277x300.jpg\" alt=\"Refugio de la regi\u00f3n sure\u00f1a de Ca\u00ed: la zona meridional concentra buena parte de las puntas de la tradici\u00f3n Umb\u00fa\" width=\"277\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ADRIANA SCHMIDT DIAS<\/span>Refugio de la regi\u00f3n sure\u00f1a de Ca\u00ed: la zona meridional concentra buena parte de las puntas de la tradici\u00f3n Umb\u00fa<span class=\"media-credits\">ADRIANA SCHMIDT DIAS<\/span><\/p><\/div>\n<p><b><\/b>En su primer trabajo con el conjunto de puntas, cuyos resultados se presentaron en congresos y figurar\u00e1n en un art\u00edculo que se enviar\u00e1 a una revista cient\u00edfica, la arque\u00f3loga compar\u00f3 espec\u00edficamente cuatro medidas: la longitud de la l\u00e1mina, el tama\u00f1o del ped\u00fanculo, el ancho del cuello (la zona donde termina la parte cortante y comienza el mango) y el espesor de la flecha a la altura de la mitad de su cuerpo. Con estos datos, se vali\u00f3 de m\u00e9todos estad\u00edsticos y programas de computadora para comparar las medidas y averiguar si las mismas podr\u00edan asociarse a una sola cultura material, a la tradici\u00f3n Umb\u00fa, o a m\u00e1s de una forma de producir proyectiles. Es una estrategia an\u00e1loga a la de los arque\u00f3logos que cuantifican el tama\u00f1o y la forma de un cr\u00e1neo para inferir los rasgos f\u00edsicos o incluso la etnia del due\u00f1o de la antigua osamenta: si era africano o de tipo m\u00e1s bien asi\u00e1tico, por ejemplo.<\/p>\n<p>De las cuatro medidas escogidas, solamente el tama\u00f1o del ped\u00fanculo present\u00f3 discrepancias estad\u00edsticamente relevantes. En seis de las nueve \u00e1reas de la regi\u00f3n sur se detect\u00f3 una predominancia de los peque\u00f1os cabos bifurcados. Rio Claro, donde estos artefactos eran confeccionados con silexita y, en menor escala, de cuarzo, surgi\u00f3 como un caso aparte, con sus puntas afiladas. \u201cNo se puede decir que los proyectiles del sur sean todos iguales, pero seguramente forman un grupo distinto de los de Rio Claro\u201d, afirma Mercedes. Las puntas del interior paulista suelen clasificarse como de la fase Rio Claro, que, seg\u00fan algunos autores contempor\u00e1neos, ser\u00eda un acento regional en el marco de la lengua materna, una manifestaci\u00f3n local dentro de la tradici\u00f3n Umb\u00fa. Pero Okamura y Araujo sospechan que las puntas de S\u00e3o Paulo son m\u00e1s que eso. Pertenecer\u00edan a otro idioma l\u00edtico, a una tradici\u00f3n propia: quiz\u00e1 hayan sido talladas por un grupo culturalmente distinto de los antiguos habitantes del sur. Los arque\u00f3logos de la USP consideran poco probable que solamente una tradici\u00f3n cultural se haya mantenido durante tanto tiempo (alrededor de 10 mil a\u00f1os) en una franja de tierra tan larga como la que va del sur hasta el interior paulista (desde Chu\u00ed hasta Rio Claro son 1.800 kil\u00f3metros). \u201cPueden haber sido dos poblaciones de cazadores-recolectores distintas, una en la parte meridional del pa\u00eds y otra ac\u00e1\u201d, comenta Araujo. \u201cO la de S\u00e3o Paulo puede ser culturalmente derivada de la del sur, donde hay una gran cantidad de proyectiles.\u201d<\/p>\n<p>Para el arque\u00f3logo Tom Miller, profesor jubilado de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN) quien estudi\u00f3 las puntas l\u00edticas del interior paulista durante la d\u00e9cada de 1970, la hip\u00f3tesis de que los proyectiles de Rio Claro pertenezcan a una cultura distinta a la existente en el sur es factible. \u201cEl intento de clasificar al material de Rio Claro como Umb\u00fa fue desacertado desde el vamos\u201d, afirma Miller. \u201cLas formas distintas de los ped\u00fanculos pueden representar una diferencia de estilo o de colocaci\u00f3n de un mango en un artefacto\u201d. Sin embargo, Miller cree que las tradiciones culturales no pueden definirse solamente con base en el estudio de un tipo de artefacto como las puntas encontradas en una regi\u00f3n, sino por medio de an\u00e1lisis m\u00e1s complejos, que contemplen tambi\u00e9n la tecnolog\u00eda y las estrategias de adaptaci\u00f3n adoptadas por los antiguos pueblos de un \u00e1rea.<\/p>\n<p>El argentino Marcelo Cardillo, arque\u00f3logo de la Universidad de Buenos Aires, quien tambi\u00e9n realiza an\u00e1lisis similares a los de la investigadora de la USP con proyectiles l\u00edticos de la Patagonia y de la regi\u00f3n de la Puna, sigue una l\u00ednea de razonamiento que no es muy distinta de la de Miller. Si bien reconoce que no es un experto en arqueolog\u00eda brasile\u00f1a, argumenta que el an\u00e1lisis estad\u00edstico de las mediciones realizadas en las puntas del sur y de S\u00e3o Paulo lleva a pensar que las conclusiones de Okamura son plausibles. \u201cEs bastante posible que el estilo o del dise\u00f1o de los proyectiles tengan variaciones a lo largo del tiempo y del espacio\u201d, afirma Cardillo, un cr\u00edtico del propio concepto de tradici\u00f3n. \u201cEsto puede suceder por causas muy distintas, relacionadas con factores ambientales o con procesos aleatorios, tales como la deriva cultural o la disponibilidad de distintos materiales en un lugar o \u00e9poca, por ejemplo.\u201d<\/p>\n<p>Los objetos elaborados por la mano humana, la llamada cultura material, cuentan cosas sobre aqu\u00e9llos que los fabricaron, especialmente cuando constituyen el \u00fanico o el principal vestigio arqueol\u00f3gico asociado a un pueblo o a una sociedad desaparecida. Esta situaci\u00f3n no se registra \u00fanicamente en el sur de Brasil o en S\u00e3o Paulo. En Estados Unidos, la famosa cultura Clovis, que habr\u00eda surgido hace alrededor de 13 mil a\u00f1os y fue considerada durante mucho tiempo como la m\u00e1s antigua de Am\u00e9rica (actualmente esta hip\u00f3tesis es bastante cuestionada), es conocida fundamentalmente por las puntas de piedra rescatadas en localidades del estado de Nuevo M\u00e9xico. Nunca se hallaron esqueletos humanos asociados a la cultura Clovis. Pero no por ello deja de reconocerse la importancia de esa antigua ocupaci\u00f3n, con sus puntas alargadas que, en algunos casos, parecen una fina copa de <i>champagne<\/i> cabeza abajo.<\/p>\n<p><b>El Proyecto<br \/>\n<\/b>M\u00e9todos estad\u00edsticos aplicados a la cuesti\u00f3n de la caracterizaci\u00f3n de industrias l\u00edticas paleoindias: estudios de caso en el sudeste y en el sur de Brasil. <b>Modalidad <\/b>Beca Regular de Posdoctorado. <b>Coordinador <\/b>Astolfo Araujo \u2013 MAE-USP. <b>Inversi\u00f3n <\/b>R$ 153.974,88 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Proyectiles de piedra de hasta 10 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad hallados en el interior paulista tienen un estilo distinto al de los artefactos prehist\u00f3ricos encontrados en el sur del pa\u00eds","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-110949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=110949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=110949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110949"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=110949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}