{"id":111260,"date":"2013-03-28T10:52:27","date_gmt":"2013-03-28T13:52:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=111260"},"modified":"2015-06-11T18:38:48","modified_gmt":"2015-06-11T21:38:48","slug":"la-ciencia-para-construir-una-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ciencia-para-construir-una-nacion\/","title":{"rendered":"La ciencia para construir una naci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en mayo de 2012<\/em><\/p>\n<p>Hace exactamente 100 a\u00f1os, la producci\u00f3n anual de pel\u00edculas en Brasil, una actividad que hab\u00eda comenzado en 1908, no superaba la media docena. Aquel mismo a\u00f1o, en 1912, el teniente primero C\u00e2ndido Rondon (1865-1958), quien fuera designado en 1907 por el entonces presidente Afonso Pena como jefe de la Comisi\u00f3n de L\u00edneas Telegr\u00e1ficas Estrat\u00e9gicas desde Mato Grosso hasta Amazonas (CLTEMTA), y deber\u00eda tender una l\u00ednea telegr\u00e1fica que uniera Cuiab\u00e1 con Santo Antonio do Madeira (Porto Velho), creaba la Secci\u00f3n de Cinematograf\u00eda y Fotograf\u00eda, y nombraba para su direcci\u00f3n al mayor Thomaz Reis. Y si en la capital federal el cine a\u00fan estaba en mantillas, cabe imaginarse la osad\u00eda que implicaba la creaci\u00f3n de una secci\u00f3n especializada para documentar la expedici\u00f3n en material fotosensible, cosa que requer\u00eda altas inversiones y la apropiaci\u00f3n y el uso de una tecnolog\u00eda inexistente en el pa\u00eds en p\u00e9simas condiciones ambientales, con alta humedad y dificultades de transporte por montes repletos de indios y enfermedades.<\/p>\n<p>Este esfuerzo del <i>sertanista*<\/i> s\u00f3lo se comprende al revelarse un aspecto desconocido de la Comisi\u00f3n Rondon (1907-1915): la estrecha relaci\u00f3n con la ciencia. O seg\u00fan las palabras del antrop\u00f3logo Roquette-Pinto, quien acompa\u00f1\u00f3 a Rondon en 1912: \u201cLa construcci\u00f3n de la l\u00ednea telegr\u00e1fica fue una excusa. La exploraci\u00f3n cient\u00edfica lo fue todo\u201d. \u201cSe ha analizado la funci\u00f3n de defensa de las fronteras y la \u2018misi\u00f3n civilizatoria\u2019 de la Comisi\u00f3n, pero casi nada se ha dicho acerca de las investigaciones cient\u00edficas \u2012y del grupo de naturalistas, en su mayor\u00eda del Museo Nacional\u2012 realizadas durante la expedici\u00f3n, que abrieron un campo in\u00e9dito para la ciencia y para los investigadores brasile\u00f1os\u201d, explica la historiadora Dominichi Miranda de S\u00e1, investigadora de la Casa de Oswaldo Cruz\/ Fiocruz y responsable del proyecto <i>Inventario de la naturaleza de Brasil \u2012 Las actividades cient\u00edficas de la Comisi\u00f3n Rondon<\/i>. \u201cA partir de esta expedici\u00f3n, la ciencia pas\u00f3 a constituir un elemento fundamental en la construcci\u00f3n del Estado Nacional brasile\u00f1o, el objetivo mayor de la Rep\u00fablica\u201d, analiza Dominichi.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el prop\u00f3sito de la Comisi\u00f3n Rondon no era que sus miembros se encargasen meramente de la expansi\u00f3n de la red telegr\u00e1fica nacional, sino de la definici\u00f3n de las diferentes potencialidades del territorio norte del pa\u00eds para la distinci\u00f3n entre \u00e1reas de explotaci\u00f3n y \u00e1reas de conservaci\u00f3n de los recursos naturales y humanos. En ese contexto, el proyecto echa luz con respecto a la importancia de la comisi\u00f3n para la institucionalizaci\u00f3n de las ciencias en el pa\u00eds y en el creciente rol del Estado como fomentador de las investigaciones cient\u00edficas, en especial la ciencia aplicada, pensada como un instrumento de la modernizaci\u00f3n nacional. \u201cMientras que tend\u00edan los cables telegr\u00e1ficos para hacer efectivas las comunicaciones con la parte norte de Brasil, se delimitaban las \u00e1reas de fronteras con otros pa\u00edses y se demarcaban tierras ind\u00edgenas, como as\u00ed tambi\u00e9n aqu\u00e9llas propicias para su poblamiento, para la labranza y para la expansi\u00f3n de la ganader\u00eda\u201d, comenta la investigadora. \u201cA su vez, se realizaron incursiones de exploraci\u00f3n cient\u00edfica para el conocimiento y el descubrimiento de r\u00edos, tenidos como caminos para el transporte de la producci\u00f3n agr\u00edcola e hitos naturales de fronteras y de orientaci\u00f3n geogr\u00e1fica, pero tambi\u00e9n como obst\u00e1culos para la colonizaci\u00f3n, pues supuestamente dificultaban la circulaci\u00f3n y potenciaban la incidencia de enfermedades, sobre todo el paludismo\u201d, sostiene. Por cierto, este \u00faltimo aspecto nunca hab\u00eda sido trabajado en el marco de la historiograf\u00eda de la comisi\u00f3n, aunque constituya la puerta de entrada para discutir la historia de la apropiaci\u00f3n de un objeto natural: los r\u00edos, mediante la ejecuci\u00f3n de proyectos estatales de conocimiento y ocupaci\u00f3n territorial.<\/p>\n<p>La ciencia era de este modo tan estrat\u00e9gica como las oficinas del tel\u00e9grafo por las cuales abogaba el ingeniero Francisco Bhering, autor del proyecto telegr\u00e1fico levado a cabo por la comisi\u00f3n, como \u201cun precursor del progreso\u201d, que deber\u00eda llegar a la Amazonia, vista, junto con Mato Grosso y Goi\u00e1s, como una prioridad republicana, so pena de que esa extensi\u00f3n del norte del pa\u00eds y sus poblaciones \u201cterminasen por distanciarse y separarse del territorio nacional\u201d. \u201cEl ambiente intelectual\u201d entre los oficiales de la \u00e9poca, adoctrinados en las ideas del positivismo, no apuntaba a criar militares para la guerra: lo que se pretend\u00eda era un entrenamiento t\u00e9cnico y cient\u00edfico para formar \u201cagentes del progreso\u201d, no soldados. Para ese grupo, la dualidad entre el sert\u00f3n (el atraso) y el litoral (la civilizaci\u00f3n), por cierto, la pol\u00e9mica central en el marco del nuevo r\u00e9gimen, era una falacia. Seg\u00fan ellos, el sert\u00f3n se defin\u00eda de acuerdo con la distancia con relaci\u00f3n al poder central y a los proyectos modernizadores. \u201cEl sert\u00f3n empieza en Brasil donde termina la Avenida Central\u201d, como dijera el intelectual Afr\u00e2nio Peixoto.<\/p>\n<p>\u201cLa Amazonia era \u2018el sert\u00f3n\u2019, debido al abandono del poder central, y su \u2018paisaje\u2019 estaba destinado a desaparecer. Hab\u00eda que ocupar, poblar y modernizar ese\u00a0 \u2018territorio vac\u00edo\u2019, delimitar \u2018la frontera\u2019; a \u2018la selva\u2019, con sus animales, sus enfermedades y sus r\u00edos, hab\u00eda que amansarla. La civilizaci\u00f3n, tal como la entend\u00edan los miembros de la comisi\u00f3n, era el resultado posible\u201d, sostiene la soci\u00f3loga N\u00edsia Trindade, de la Fiocruz e integrante del proyecto. Al fin y al cabo, seg\u00fan Rondon, \u201cla conquista del sert\u00f3n para volverlo productivo y someterlo a nuestras actividades, aprovechando su feracidad y sus riquezas, es lo mismo que extender hasta los confines de esta tierra enorme la acci\u00f3n civilizadora del hombre\u201d. As\u00ed se resolver\u00eda la dualidad, con la inclusi\u00f3n del sert\u00f3n en los proyectos de construcci\u00f3n de la nacionalidad.<\/p>\n<p>Cuando se cre\u00f3 el Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio (Maic), en el a\u00f1o 1906, las actividades e instituciones cient\u00edficas (entre ellas el Museo Nacional y el Jard\u00edn Bot\u00e1nico) pasaron a depender de este nuevo \u00f3rgano y a formar parte de las expediciones de integraci\u00f3n, tal como fue el caso de la Comisi\u00f3n Rondon, tambi\u00e9n vinculada a un Ministerio de Guerra positivista y proclive al quehacer cient\u00edfico. El estudio cient\u00edfico del territorio, de los climas y de la incidencia de las enfermedades, de los r\u00edos, las plantas, los animales y la capacidad de las tierras para la agricultura, la miner\u00eda y la ganader\u00eda, era indisociable de los proyectos de diversificaci\u00f3n productiva, de modernizaci\u00f3n de la agricultura, de construcci\u00f3n de caminos para el transporte de la producci\u00f3n y de radicaci\u00f3n de mano de obra en el interior. El \u00e9nfasis que reca\u00eda en la ciencia aplicada constitu\u00eda un imperativo, pues se trataba de poner a la naturaleza (tenida como recurso natural), especialmente por la v\u00eda de la agricultura, al servicio del hombre. Con el poder sobre las expediciones en manos del Maic, junto a los cables telegr\u00e1ficos ir\u00edan los naturalistas y los propios ingenieros militares, para detectar tierras aptas para cultivos que reuniesen las condiciones de salubridad necesarias para que los trabajadores las poblasen, integrando as\u00ed esas \u00e1reas aisladas al poder central. Y, por encima de todo, era necesario descubrir los r\u00edos para hacer efectiva la comunicaci\u00f3n con los mercados consumidores.<\/p>\n<p>A ello se sumaron las demandas del Museo Nacional, en plena crisis, escarnecido por Olavo Bilac como \u201cuna instituci\u00f3n anquilosada\u201d, paralizada. El director del museo, Jo\u00e3o Batista Lacerda, enfurecido, desde 1905 intentaba sensibilizar a las autoridades: \u201csi queremos que sea indiscutible la hegemon\u00eda de Brasil en Sudam\u00e9rica, debemos encarar esa pol\u00edtica desde el punto de vista de la superioridad de nuestros recursos intelectuales y la de nuestros institutos de educaci\u00f3n y ciencia\u201d. Como \u201ccondici\u00f3n esencial para el progreso y el desarrollo cient\u00edfico del Museo, urge restablecer el antiguo cargo de naturalista viajero\u201d, creado en la \u00e9poca del Imperio y extinto durante la Rep\u00fablica. Hab\u00eda que \u201ccrear conocimientos brasile\u00f1os sobre la naturaleza brasile\u00f1a\u201d, una actividad hasta entonces monopolizada por naturalistas extranjeros, tal como lo satirizara Machado de Assis, en el cuento<i> Li\u00e7\u00e3o de bot\u00e2nica<\/i> (1906).<\/p>\n<p>Los naturalistas que acompa\u00f1aron a Rondon, adem\u00e1s de recolectar, clasificar y catalogar el material reunido, redactaron informes cient\u00edficos detallados, dictaron conferencias y publicaron textos de divulgaci\u00f3n sobre los viajes. Entre ellos sobresal\u00edan, en zoolog\u00eda, Al\u00edpio de Miranda, Arnaldo Blake Santana y Jos\u00e9 Geraldo Kuhlmann; en geolog\u00eda, C\u00edcero de Campos y Euz\u00e9bio de Oliveira; en antropolog\u00eda, Roquette-Pinto, y en bot\u00e1nica, Frederico Carlos Hoehne y Jo\u00e3o Geraldo Kuhlmann. Buena parte de estos nombres, en el futuro, ingresar\u00edan al historial de la ciencia nacional. El Museo Nacional creci\u00f3 a pasos agigantados: entre 1908 y 1916, la instituci\u00f3n recibi\u00f3 8.837 espec\u00edmenes bot\u00e1nicos, 5.637 espec\u00edmenes zool\u00f3gicos, 42 ejemplares geol\u00f3gicos, mineral\u00f3gicos y paleontol\u00f3gicos y 3.380 piezas antropol\u00f3gicas, todo ello proveniente de la labor de la Comisi\u00f3n Rondon, tal como lo se\u00f1ala la investigadora Magali Romero S\u00e1, de la Fiocruz, otra integrante del proyecto.<\/p>\n<p>Miranda Ribeiro lleg\u00f3 a afirmar que \u201clas colecciones reunidas durante la actividad de la Comisi\u00f3n Rondon hicieron m\u00e1s por el Museo Nacional en ocho a\u00f1os que todo lo que hab\u00eda sido realizado en 100 a\u00f1os de existencia de la instituci\u00f3n\u201d. El zo\u00f3logo, por cierto, no actuaba como mero recolector, sino que su sinton\u00eda con las teor\u00edas evolucionistas, a\u00fan pol\u00e9micas en el pa\u00eds por ese entonces, lo llevaba a establecer cuestiones, observar las interrelaciones de los animales con el medio ambiente y otras observaciones ecol\u00f3gicas sobre los espec\u00edmenes recolectados. Adolpho Lutz fue premiado con una colecci\u00f3n de d\u00edpteros provenientes del grupo de Rondon y public\u00f3 en 1912 un trabajo sobre los 70 ejemplares de tab\u00e1nidos recolectados. El bot\u00e1nico Hoehne recorri\u00f3 7.350 kil\u00f3metros de campos y selvas de Mato Grosso y coment\u00f3 posteriormente que el mapeo la regi\u00f3n con Rondon equivaldr\u00eda a desarrollar la econom\u00eda de todo Brasil.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s all\u00e1 de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, los miembros de la comisi\u00f3n demarcaban tierras ind\u00edgenas y, en los estudios m\u00e9dicos, establec\u00edan una distinci\u00f3n entre \u2018la selva\u2019 o \u2018la jungla\u2019, donde pulular\u00eda la malaria, y \u2018el bosque\u2019, objeto que comenzaba discutirse en calidad de \u2018\u00e1rea de aprovechamiento racional\u2019\u201d, sostiene Dominichi. La selva amaz\u00f3nica se convirti\u00f3 en el foco de la comisi\u00f3n entre 1915 y 1920, en especial en lo atinente al mapeo de r\u00edos que, tal como era de esperarse, constitu\u00edan los caminos, las estradas de penetraci\u00f3n, de escudri\u00f1amiento e inventario, de modernizaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n de la frontera noroeste del pa\u00eds. Los mapas eran constantemente corregidos y se descubr\u00edan nuevos r\u00edos, tales como el Juruena o el r\u00edo D\u00favida, afluente del Madeira, \u201cdescubierto\u201d en el c\u00e9lebre viaje de Rondon junto al ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt, entre 1913 y 1914. Comenzaba a surgir el nuevo \u201cmito de la Amazonia\u201d.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cAmazonia\u201d fue empleado por primera vez para designar a una regi\u00f3n asociada a la prodigalidad en el libro<i> Le Pays des Amazones<\/i>, de 1883, del bar\u00f3n de Santa-Anna Nery. Su t\u00edtulo, que convert\u00eda a la provincia de Amazonas en Amazonia, se destinaba a atraer a los inmigrantes. \u201cLa Amazonia\u201d, escribi\u00f3 Nery, \u201cconfirmar\u00eda su destino de \u2018tierra de promesa\u2019 apuntado por cronistas y naturalistas, al pobl\u00e1rsela para incrementar la actividad de la agricultura y la miner\u00eda; al desmentirse las ideas negativas sobre los maleficios del clima c\u00e1lido; al emplearse racionalmente el bosque y las materias primas explotables dejando de lado la extracci\u00f3n exclusiva del caucho y, sobre todo, al conocerse los elementos naturales de su \u2018armoniosa unidad\u2019\u201d, seg\u00fan explica la investigadora N\u00edsia Trindade.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica renov\u00f3 con m\u00e1s br\u00edos el antiguo inter\u00e9s mon\u00e1rquico en la regi\u00f3n. De all\u00ed las inversiones del Estado para financiar una pol\u00edtica regular de conocimiento cient\u00edfico de la diversidad natural y regional brasile\u00f1a, con la Amazonia ocupando un lugar destacado y siendo objeto de an\u00e1lisis por parte de las instituciones cient\u00edficas nacionales. Especialmente luego de la creaci\u00f3n del Maic, que envi\u00f3 grupos de naturalistas para estudiar la zona, que a su regreso dieron a conocer sus visiones en publicaciones populares. Buena parte de esos trabajos provino de los miembros de la Comisi\u00f3n Rondon. Incluso el mapeo de los r\u00edos ayud\u00f3 a crear un nuevo mito moderno. \u201cDe la polisemia de los r\u00edos del norte se fue construyendo una imagen de la selva amaz\u00f3nica engendrada por la comisi\u00f3n: una regi\u00f3n de lluvias intermitentes y clima c\u00e1lido; grandes extensiones de tierras opulentas, f\u00e9rtiles y abundantes para el cultivo; suelos perfectos para la agricultura y una alternativa a la exclusividad de explotaci\u00f3n del caucho. La expansi\u00f3n de las plantaciones depend\u00eda \u00fanicamente de la \u2018tala racional del monte\u2019, la ocupaci\u00f3n y poblamiento por parte de \u2018labradores afanosos\u2019 y la creaci\u00f3n de medios de transporte para llevar la producci\u00f3n\u201d, comenta Dominichi.<\/p>\n<p>Era realmente \u201cel pa\u00eds de las amazonas\u201d. Miranda Ribeiro ten\u00eda raz\u00f3n al elogiar a la comisi\u00f3n por eliminar la palabra \u201cdesconocido\u201d de los mapas nacionales, cosa que ir\u00eda en el futuro a transformar ese \u201cpa\u00eds de las amazonas\u201d en Brasil. \u201cLa comisi\u00f3n aport\u00f3 material e imaginario para la consolidaci\u00f3n de \u2018la Amazonia\u2019: objeto de ciencia, imaginaci\u00f3n, turismo, disputas pol\u00edticas, curiosidad y tema central en los debates sobre el uso sostenible de los recursos naturales y la preservaci\u00f3n del ecosistema\u201d. Pero la utop\u00eda geogr\u00e1fica que ve\u00eda el pa\u00eds como una inmensa frontera, que indicaba que bastaba con abrir la picada m\u00e1s adelante, pues el progreso har\u00eda el resto, no se confirm\u00f3.<\/p>\n<p>Rondon se preocupaba por registrar todo en im\u00e1genes, y prepar\u00f3 varios \u00e1lbumes fotogr\u00e1ficos de las actividades de la comisi\u00f3n que se los enviaba a las autoridades m\u00e1s importantes del gobierno brasile\u00f1o. \u201cLos \u00e1lbumes, los art\u00edculos publicados en los principales peri\u00f3dicos del pa\u00eds y fundamentalmente las presentaciones de las pel\u00edculas, seguidas de conferencias, funcionaban como una especie de <i>marketing<\/i> personal y como una forma de persuasi\u00f3n para lograr la continuidad de las actividades de la comisi\u00f3n. Le apuntaba fundamentalmente a la elite urbana, \u00e1vida de im\u00e1genes e informaci\u00f3n sobre el sert\u00f3n brasile\u00f1o, que era el principal grupo formador de opini\u00f3n\u201d, sostiene el historiador Fernando Tacca, docente de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y autor de <i>A imag\u00e9tica da Comiss\u00e3o Rondon<\/i> (1996). De este modo, Rondon alimentaba el esp\u00edritu nacionalista al construir etnograf\u00edas desde un punto de vista estrat\u00e9gico y simb\u00f3lico: la ocupaci\u00f3n del oeste brasile\u00f1o mediante la comunicaci\u00f3n con el tel\u00e9grafo, con la visualidad de la fotograf\u00eda y el cine mudo, con pel\u00edculas del mayor Thomaz, especialmente con <i>Ao redor do Brasil <\/i>(1932). \u201cTodo ese per\u00edodo de producci\u00f3n de im\u00e1genes puede considerarse como una extensi\u00f3n de las actividades de la comisi\u00f3n\u201d, eval\u00faa Tacca.<\/p>\n<p>\u201cEl cruzamiento entre pel\u00edculas y fotograf\u00edas fue una pr\u00e1ctica innovadora en la producci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Rondon, y la segunda categorizaci\u00f3n se produce en el campo de la pacificaci\u00f3n, cuando las im\u00e1genes muestran a un indio d\u00f3cil y sujeto a cambios debido al avance civilizatorio. Se construye as\u00ed una imagen de sujeci\u00f3n y no de impedimento de la ocupaci\u00f3n territorial de la naci\u00f3n\u201d, sostiene Tacca. Existe as\u00ed una construcci\u00f3n en im\u00e1genes, \u201ccient\u00edfica\u201d, de la existencia de grupos tradicionales que aceptan la nacionalidad de la bandera y otros s\u00edmbolos de la naci\u00f3n, reconociendo en algunos casos la frontera nacional. La imagen simb\u00f3lica del indio fronterizo junto a la bandera nacional es paradigm\u00e1tica de una conducci\u00f3n que apunta a la integraci\u00f3n del indio mediante la acci\u00f3n civilizatoria del Estado: signa la existencia de un indio brasile\u00f1o, que no es solamente \u201cun indio\u201d.<\/p>\n<p>En 1915, Mato Grosso ten\u00eda 4.502 kil\u00f3metros de l\u00edneas telegr\u00e1ficas, y los miembros de la expedici\u00f3n hab\u00edan realizado aquello que consideraban como una \u201cepopeya\u201d, a costa de muchas vidas y sacrificios terribles, habiendo estudiado un \u00e1rea de 50 mil kil\u00f3metros situada entre los r\u00edos Juruena y Madeira. Pese a sus diversos equ\u00edvocos, Rondon se esforz\u00f3 para integrar a los indios de manera pac\u00edfica a Brasil. Como positivista, no despreciaba a los indios, pero cre\u00eda que viv\u00edan en un estadio anterior de la evoluci\u00f3n social, en una \u00e9poca en que los intelectuales urbanos como Silvio Romero escrib\u00edan acerca de la inferioridad racial de los nativos. Rondon era un optimista que ve\u00eda a todos como partes de un mismo Brasil que \u00e9l lograr\u00eda juntar y modernizar.<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, en poco tiempo, ese entusiasmo que indicaba que se superar\u00edan los obst\u00e1culos impuestos por la naturaleza para hacer de \u00e9sta \u2018el granero de la tierra\u2019, como dec\u00eda Rondon, con un poblamiento sin grandes problemas, solamente con carreteras y l\u00edneas telegr\u00e1ficas, tropez\u00f3 con barreras nosol\u00f3gicas infranqueables, enfermedades que diezmaban las expediciones y cuya dif\u00edcil erradicaci\u00f3n trasparece de manera creciente en los informes de los m\u00e9dicos de la comisi\u00f3n\u201d, sostiene Arthur Torres, mag\u00edster en historia egresado de la Casa de Oswaldo Cruz\/ Fiocruz. \u201cSe vio que era imprescindible contar con estrategias de control de afecciones tales como el paludismo para que la comisi\u00f3n pudiese concluir la l\u00ednea telegr\u00e1fica en el noroeste del pa\u00eds y plasmar la civilizaci\u00f3n deseada. Esto no se concret\u00f3 y la costosa y lenta transformaci\u00f3n llev\u00f3 a que los objetivos de Rondon quedasen lejos de los planes de su comisi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Al tiempo que Rondon luchaba para instalar sus cables, Oswaldo Cruz, a pedido de la Mamor\u00e9 Railway Company, intentaba concretar la profilaxis de la malaria, que mataba a los trabajadores del ferrocarril. Las expediciones que llev\u00f3 adelante con sus colegas de Manguinhos aportaron un nuevo retrato de Brasil, sanitarista, diverso del optimismo positivista del Estado y de Rondon; un retrato que hac\u00eda hincapi\u00e9 en que era la enfermedad y no el clima la gran causa del atraso nacional. Varios miembros de la comisi\u00f3n, incluso su propio jefe, integraban las huestes del movimiento en pro del saneamiento de los sertones, y el movimiento sanitarista otorg\u00f3 car\u00e1cter p\u00fablico a este debate. \u201cEl debate sobre la identidad nacional en Brasil pas\u00f3 entonces a regirse por la met\u00e1fora de la enfermedad. El sert\u00f3n no quedaba \u00fanicamente lejos del poder central, sino que era una regi\u00f3n que pasaba caracterizarse definitivamente por el abandono y por las enfermedades\u201d, acota N\u00edsia, quien analiz\u00f3 el tema junto a Gilberto Hochman, en la investigaci\u00f3n intitulada<i> Brasil, un inmenso hospital <\/i>(Fiocruz).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La ciencia para construir una naci\u00f3n","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-111260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=111260"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111260\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=111260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111260"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=111260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}