{"id":111793,"date":"2013-04-01T15:20:53","date_gmt":"2013-04-01T18:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=111793"},"modified":"2013-05-16T16:00:57","modified_gmt":"2013-05-16T19:00:57","slug":"chagas-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/chagas-5\/","title":{"rendered":"Chagas"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en septiembre de 2009<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_112305\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112305\" alt=\"Chagas observa a la ni\u00f1a Rita en Lassance, uno de los primeiros casos identificados de la enfermedad. Al fondo puede verse el vag\u00f3n que hac\u00eda las veces de alojamiento y laboratorio\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/chagas1-300x2171.jpg\" width=\"300\" height=\"217\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span>Chagas observa a la ni\u00f1a Rita en Lassance, uno de los primeiros casos identificados de la enfermedad. Al fondo puede verse el vag\u00f3n que hac\u00eda las veces de alojamiento y laboratorio<span class=\"media-credits\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span><\/p><\/div>\n<p>El m\u00e9dico Carlos Justiniano Riveiro das Chagas arrib\u00f3 a la ciudad de Lassance en junio de 1907 con la misi\u00f3n de investigar un brote de malaria que hab\u00eda interrumpido los trabajos de prolongaci\u00f3n del ferrocarril Central de Brasil en el norte de Minas Gerais. La zona era de las m\u00e1s pobres, con la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n residiendo en casas de palo a pique y barro. Durante los per\u00edodos que pasaba en el lugar, Chagas se acomodaba en un vag\u00f3n estacionado en un desv\u00edo de la estaci\u00f3n de trenes que le serv\u00eda adem\u00e1s como consultorio y laboratorio. El m\u00e9dico, interesado no s\u00f3lo en la profilaxis, sino tambi\u00e9n en los insectos y par\u00e1sitos causantes de enfermedades, recolectaba especies animales e investigaba pacientes que, aparentemente, exhib\u00edan s\u00edntomas que no ten\u00edan que ver con la malaria. Como resultado de sus investigaciones, el 14 de abril de 1909, public\u00f3 una nota en el peri\u00f3dico Brazil Medico comunicando el descubrimiento de una nueva enfermedad, del par\u00e1sito que la provoca y del insecto que lo transmit\u00eda. Este hallazgo se considera desde entonces un suceso \u00fanico en la historia de la medicina por haber descrito el ciclo completo de la afecci\u00f3n \u2013la enfermedad de Chagas\u2013 y haber sido realizado por una sola persona.<\/p>\n<p>Carlos Chagas, nacido en la ciudad de Oliveira, estado de Minas Gerais, siempre se interes\u00f3 en la malaria. Con la direcci\u00f3n de Oswaldo Cruz, en el entonces Instituto Seroter\u00e1pico de Manguinhos (el actual Instituto Oswaldo cruz), en R\u00edo de Janeiro, su tesis doctoral fue sobre de esta afecci\u00f3n. En 1905 hubo una epidemia en Itaninga, en el interior de S\u00e3o Paulo, y Cruz, quien tambi\u00e9n era jefe de la Direcci\u00f3n General de Salud P\u00fablica, reclut\u00f3 a Chagas para combatir el mal. <i>\u201cFue la primera campa\u00f1a antipal\u00fadica realizada en Brasil basada en los conocimientos sobre el rol de los mosquitos como vectores\u201d, <\/i>comenta Simone Petraglia Kropf, profesora e investigadora en historia de las ciencias y de la salud de la Casa de Oswaldo Cruz, perteneciente a la Fiocruz.<\/p>\n<p>En febrero de 1907 el joven m\u00e9dico fue convocado nuevamente para investigar un brote en la Baixada Fluminense junto con el entom\u00f3logo Arthur Neiva. Y en junio parti\u00f3 hacia el norte de Minas Gerais con el mismo objetivo, en esta ocasi\u00f3n junto a Belis\u00e1rio Penna, m\u00e9dico de la Direcci\u00f3n General de Salud P\u00fablica. Ambos establecieron una base en Lassance y comenzaron a trabajar. Entusiasta del estudio de las enfermedades tropicales, Chagas aprovechaba el poco tiempo libre para analizar la sangre de especies de la fauna local. En uno de esos ex\u00e1menes identific\u00f3 en un mono tit\u00ed un nuevo protozoario del g\u00e9nero Trypanosoma, al que denomin\u00f3 <i>Trypanosoma minasense. <\/i>La especie no era patog\u00e9nica.<\/p>\n<p>Fue el jefe de los ingenieros del ferrocarril, Cantarino Motta, quien present\u00f3 a los investigadores una chinche hemat\u00f3faga com\u00fan en la regi\u00f3n. Como las noches en aquella zona son fr\u00edas, la \u00fanica parte del cuerpo no cubierta es el rostro, donde pica el insecto. Por eso el mote de \u201cbarbeiro\u201d [barbero] dado a la vinchuca en Brasil, insecto que se esconde en las hendijas de las paredes de las casas de palo a pique y barro durante el d\u00eda y por la noche sale para alimentarse. Chagas conoc\u00eda la importancia de los insectos hemat\u00f3fagos como vectores de enfermedades parasitarias y comenz\u00f3 a diseccionar vinchucas. Encontr\u00f3 en ellos un protozoario que tanto pod\u00eda ser un par\u00e1sito natural del insecto como la fase evolutiva de un tripanosoma capaz de originar enfermedades.<\/p>\n<div id=\"attachment_112307\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112307\" alt=\"La \u00faltima foto de Oswaldo Cruz (sentado, en el medio), flanqueado por Adolfo Lutz (a laizq.) y Chagas (a la der.) en 1916\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/chagas2-300x1991.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span>La \u00faltima foto de Oswaldo Cruz (sentado, en el medio), flanqueado por Adolfo Lutz (a laizq.) y Chagas (a la der.) en 1916<span class=\"media-credits\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Sin un buen laboratorio en Lassance para dilucidarlo, despach\u00f3 algunos insectos para realizar experimentos en Manguinhos. Oswaldo Cruz realiz\u00f3 la infecci\u00f3n experimental con animales de laboratorio y avis\u00f3 a Chagas que hab\u00eda encontrado formas del tripanosoma en uno de los animales que enfermaron. Chagas retorn\u00f3 al instituto y confirm\u00f3 sus sospechas: el protozoario era nuevo, con una morfolog\u00eda diferente a la del <i>T. minasense. <\/i>En homenaje a cruz, el par\u00e1sito fue denominado Trypanosoma cruzi.<\/p>\n<p>Restaba encontrar a los enfermos. Chagas regres\u00f3 a Lassance y descubri\u00f3 el tripanosoma en la sangre de una ni\u00f1a de dos a\u00f1os llamada Berenice, quien se encontraba enferma, con fiebre. Con ella, el m\u00e9dico rese\u00f1\u00f3 el primer cuadro cl\u00ednico de la dolencia: anemia aguda, edemas generalizados e inflamaci\u00f3n ganglionar, entre otros. \u00c9se fue el trabajo que gener\u00f3 la nota publicada en <i>Brazil Medico <\/i>en abril y, seguidamente, en el <i>Archiv f\u00fcr Schiff und Tropenhygiene, <\/i>de Alemania, y en el <i>Bulletin de la Soci\u00e9t\u00e9 de Pathologie Exotique, <\/i>de Francia.<\/p>\n<p>El descubrimiento de la tripanosomiasis americana, tal como Chagas la denomin\u00f3, promovi\u00f3 un extraordinario impacto en la vida cient\u00edfica, institucional y pol\u00edtica del m\u00e9dico. En 1910 fue admitido como miembro titular en la Academia Nacional de Medicina (ANM) y obtuvo el concurso, por m\u00e9rito, para \u201cjefe de servicio\u201d de Manguinhos. En 1912 fue galardonado con el premio Schaudinn, del Instituto de Medicina Tropical de Hamburgo, Alemania. Cada cuatro a\u00f1os, el Schaudin era otorgado por la m\u00e1s importante contribuci\u00f3n en protozoolog\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3 Oswaldo Cruz, en 1917, a los 54 a\u00f1os, Chagas fue nombrado director de Manguinhos tres d\u00edas m\u00e1s tarde, cargo que ocupar\u00eda hasta su muerte, en noviembre de 1934, a los 56 a\u00f1os. En 1918, con la gripe espa\u00f1ola propag\u00e1ndose en Brasil, organiz\u00f3 un servicio especial de creaci\u00f3n de hospitales de emergencia e inst\u00f3 a los m\u00e9dicos y estudiantes de medicina para que trabajaran en auxilio de la poblaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro. Su actuaci\u00f3n fue uno de los factores que lo condujeron a la direcci\u00f3n del Departamento Nacional de Salud P\u00fablica (DNSP), en 1920.<\/p>\n<p><i>\u201cChagas ya se hab\u00eda referido a las malas condiciones sanitarias del interior de Brasil desde 1909, cuando comenz\u00f3 a estudiar la enfermedad, y continuar\u00eda llamando la atenci\u00f3n al respecto de ese tema durante toda su vida\u201d, <\/i>dice Simone Kropf, quien lanz\u00f3 recientemente <i>Doen\u00e7a de Chagas, doen\u00e7a do Brasil: ci\u00eancia, sa\u00fade e na\u00e7\u00e3o (1909-1962), <\/i>por la editorial Fiocruz. El cient\u00edfico ostent\u00f3 el cargo hasta 1926 y de su administraci\u00f3n surgi\u00f3 el extenso c\u00f3digo sanitario, que moderniz\u00f3 la legislaci\u00f3n sanitaria brasile\u00f1a, y las medidas para combatir las endemias rurales. <i>\u201cTambi\u00e9n fueron importantes la instalaci\u00f3n de la primera escuela profesional de enfermer\u00eda del pa\u00eds y la inversi\u00f3n para la formaci\u00f3n de m\u00e9dicos especializados en salud p\u00fablica, quienes luego de graduarse dispon\u00edan de empleo garantizado en el \u00e1rea\u201d. <\/i>Como integrante del Comit\u00e9 de Salud de la Liga de las Naciones, a partir de 1922, sugiri\u00f3 la creaci\u00f3n del Centro Internacional de Leprolog\u00eda, inaugurado en 1934, que funcion\u00f3 en el Instituto Oswaldo Cruz hasta 1939. En 1925 se convirti\u00f3 en catedr\u00e1tico de medicina tropical de la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro, gracias a sus notorios conocimientos.<\/p>\n<div id=\"attachment_112312\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112312\" alt=\"A orillas del r\u00edo Negro: expedici\u00f3n a la Amazonia, en 1913 (el cientif\u00edco ileva puesta una corbata)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/chagas3-300x2191.jpg\" width=\"300\" height=\"219\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span>A orillas del r\u00edo Negro: expedici\u00f3n a la Amazonia, en 1913 (el cientif\u00edco ileva puesta una corbata)<span class=\"media-credits\">FUNDA\u00c7\u00c3O OSWALDO CRUZ - CASA DE OSWALDO CRUZ - DAD, IMAGEM FOC<\/span><\/p><\/div>\n<p>As\u00ed como la producci\u00f3n cient\u00edfica y la gesti\u00f3n en salud p\u00fablica por parte de Chagas por un lado eran aplaudidas, por otro no faltaron cr\u00edticas. En 1919, el investigador Henrique Arag\u00e3o sugiri\u00f3 que el mal de Chagas no era tan grave y difundido, y que eran pocos los infectados realmente comprobados, contrariamente a lo que afirmaba su descubridor. En 1922, Afr\u00e3nio Peixoto, escritor y catedr\u00e1tico de higiene, dijo durante un plenario en la ANM que nadie conoc\u00eda a esos enfermos y denomin\u00f3 al mal \u201cenfermedad de Lassance\u201d. Ofendido, Chagas solicit\u00f3 a la academia la conformaci\u00f3n de una comisi\u00f3n para evaluar sus estudios. En 1923, la opini\u00f3n final fue favorable al cient\u00edfico de Manguinhos.<\/p>\n<p>Cosas como \u00e9sa podr\u00edan haber causado menos sinsabores a Chagas si \u00e9l hubiese obtenido el Premio Nobel de Medicina. En 1999, Mar\u00edlia Coutinho, a la saz\u00f3n en la Universidad de Florida, Olival Freire Jr., de la Universidad Federal de Bah\u00eda, y Jo\u00e3o Carlos Pinto Dias, del Centro de Investigaciones Ren\u00e9 Rachou, en Minas Gerais, publicaron un art\u00edculo informando la historia de las nominaciones, desconocidas en Brasil. La primera postulaci\u00f3n formal fue solicitada por la comisi\u00f3n del Nobel, en 1911, a Piraj\u00e1 da Silva, un cient\u00edfico con presencia en Europa, y era v\u00e1lida para el galard\u00f3n de 1913. El elegido, sin embargo, fue el franc\u00e9s Charles Richet. La segunda indicaci\u00f3n oficial ocurri\u00f3 en 1920 para la nominaci\u00f3n de 1921 y fue realizada por Manoel Augusto Hil\u00e1rio de Gouv\u00eaa, de la ANM. Aunque fue el \u00fanico cient\u00edfico del \u00e1rea indicado, tambi\u00e9n aquella vez Chagas fue ignorado, lo que dej\u00f3 vacante el Premio Nobel de Medicina de aquel a\u00f1o. Hubo todav\u00eda dos nominaciones informales, pero de ellas no se conocen detalles.<\/p>\n<p>Hasta hoy, a\u00fan no se sabe por qu\u00e9 el brasile\u00f1o fue postergado. <i>\u201cChagas tuvo \u00e9xito y reconocimiento desde muy temprano, ocup\u00f3 cargos p\u00fablicos que eran codiciados por otras personas, atrayendo muchas desavenencias\u201d, <\/i>dice Jo\u00e3o Carlos Pinto Dias. Existe la hip\u00f3tesis, no comprobada, de que la comisi\u00f3n del Nobel habr\u00eda consultado a adversarios del cient\u00edfico, quienes desaconsejaron laurearlo. Seg\u00fan el bioqu\u00edmico Walter Colli, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo, estudioso de la enfermedad de Chagas, no hay dudas en cuanto al merecimiento. <i>\u201cEstoy convencido de que \u00e9l no lo gan\u00f3 porque Brasil se encuentra en la periferia. Hubiera sido diferente si el mismo trabajo hubiese sido realizado en Estados Unidos o en Europa\u201d, <\/i>considera.<\/p>\n<p><i>\u201cCuando present\u00e9 nuestro art\u00edculo en Manguinhos, en 1999, lo m\u00e1s interesante fue la sorpresa y emoci\u00f3n de Carlos Chagas Filho, entonces con 89 a\u00f1os, y de otros investigadores muy ancianos que no sab\u00edan nada sobre las nominaciones\u201d, <\/i>relata Mar\u00edlia Coutinho. Cuando termin\u00f3 de hablar, ella cuenta haber percibido la sensaci\u00f3n contraria a la de la p\u00e9rdida del premio. <i>\u201cParec\u00eda que Carlos Chagas hubiera ganado el Nobel, tal era la alegr\u00eda de aquellos se\u00f1ores\u201d.<\/i><\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>Todos los trabajos de Carlos Chagas se encuentran disponibles en la direcci\u00f3n electr\u00f3nica <a href=\"http:\/\/carloschagas.ibict.br\/\">http:\/\/carloschagas.ibict.br\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Chagas","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"coauthors":[104],"class_list":["post-111793","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=111793"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111793\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=111793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111793"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=111793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}