{"id":112161,"date":"2013-04-02T17:29:54","date_gmt":"2013-04-02T20:29:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=112161"},"modified":"2016-01-27T15:18:51","modified_gmt":"2016-01-27T17:18:51","slug":"ingenio-y-arte-en-el-brasil-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ingenio-y-arte-en-el-brasil-colonial\/","title":{"rendered":"Ingenio y arte en el Brasil colonial"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_112162\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112162\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-1.jpg\" alt=\"Dibujo que explica como levantar una fortaleza. Ejercicio de Jos\u00e9 Nunes da Costa, 1761, supuesto disc\u00edpulo de la Academia de Fortificaci\u00f3n de Lisboa\" width=\"290\" height=\"204\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional de Lisboa\/ Desenho e des\u00edgnio (Edusp)<\/span>Dibujo que explica como levantar una fortaleza. Ejercicio de Jos\u00e9 Nunes da Costa, 1761, supuesto disc\u00edpulo de la Academia de Fortificaci\u00f3n de Lisboa<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional de Lisboa\/ Desenho e des\u00edgnio (Edusp)<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante la expansi\u00f3n colonial portuguesa en los siglos XV y XVI, el mascar\u00f3n de proa fue el cosm\u00f3grafo, que se encargaba de trazar las cartas n\u00e1uticas que guiaron a la escuadra lusitana por mares nunca antes navegados. Durante la ocupaci\u00f3n del territorio, el rol destacado le cupo al ingeniero militar que proyectaba las fortificaciones, planificaba ciudades y mapeaba las nuevas fronteras de la metr\u00f3poli que, en el caso de Brasil, tambi\u00e9n garantizaron la posesi\u00f3n de un \u00e1rea m\u00e1s all\u00e1 de aqu\u00e9lla que se conviniera mediante el Tratado de Tordesillas.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de esos proyectos \u2013su trazado\u2013 constituy\u00f3 el objetivo de la investigaci\u00f3n doctoral realizada por Beatriz Piccolotto Siqueira Bueno, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El estudio demand\u00f3 una d\u00e9cada de investigaci\u00f3n en archivos portugueses y brasile\u00f1os, el an\u00e1lisis pormenorizado de alrededor de mil documentos y una extensa investigaci\u00f3n al respecto de la formaci\u00f3n de los ingenieros. Los resultados, compilados en el libro Desenho e des\u00edgnio: o Brasil dos engenheiros militares (1500-1822) [Dibujo y dise\u00f1o: el Brasil de los ingenieros militares], editado por Edusp con el apoyo de la FAPESP, constituye un maravilloso retrato del ingenio y el arte portugueses en el proceso de ocupaci\u00f3n de la colonia. \u201cLos 247 ingenieros militares que actuaron en el Brasil colonial no se limitaron a la construcci\u00f3n de sistemas de fortificaciones. Eran individuos polivalentes: erigieron iglesias, palacios de gobernadores, Casas de C\u00e2mara e Cadeia [edificios donde funcionaban los organismos administrativos municipales y la c\u00e1rcel], adem\u00e1s de proyectar caminos, puentes, muelles, puertos, acueductos, y huertas bot\u00e1nicas\u201d, relata Piccolotto.<\/p>\n<p>Los ingenieros militares estaban capacitados para manipular con gran destreza su herramienta de trabajo. \u201cEl manual b\u00e1sico del arquitecto y del ingeniero, desde los tiempos de Vitruvio [arquitecto e ingeniero romano del siglo I a.C.], ense\u00f1aba que el dibujo constitu\u00eda tanto una herramienta eficiente para la demostraci\u00f3n de la obra por realizarse, como as\u00ed tambi\u00e9n para la visualizaci\u00f3n previa del conjunto, permitiendo prever y corregir los errores con anticipaci\u00f3n\u201d, dice ella. La concepci\u00f3n previa del proyecto tambi\u00e9n permit\u00eda establecer conveniencias, presupuestos y materiales disponibles en el lugar. \u201cTodos los proyectos se realizaban con un doble objetivo: uno para orientar el trabajo de contratistas y oficiales en los obradores y otro para su evaluaci\u00f3n a cargo de los consejos de Guerra y Ultramar, creados a partir de la Restauraci\u00f3n, en 1640\u201d, aclara. Parte de los documentos destinados a los consejos se preserv\u00f3 en el Archivo Nacional de Torre do Tombo, en el Archivo Hist\u00f3rico de Ultramar y en otras instituciones oficiales. Muchos de ellos integran el registro iconogr\u00e1fico del libro.<\/p>\n<div id=\"attachment_112163\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112163\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-2.jpg\" alt=\"La ciudad de Salvador, ideada por Miguel de Arruda y construida por Luis Dias (1549)\" width=\"290\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DESENHO E DES\u00cdGNIO (EDUSP) <\/span>La ciudad de Salvador, ideada por Miguel de Arruda y construida por Luis Dias (1549)<span class=\"media-credits\">DESENHO E DES\u00cdGNIO (EDUSP) <\/span><\/p><\/div>\n<p>Los dibujos eran artefactos pragm\u00e1ticos, sometidos a la raz\u00f3n del Estado. \u201cEllos revelan y al mismo tiempo ocultan, seg\u00fan los intereses en juego\u201d, subraya Piccolotto. Ponen de manifiesto, seg\u00fan analiza ella, el rol de \u201cmediador\u201d de las acciones oficiales de la Corona que desempe\u00f1aban los ingenieros militares durante el proceso de colonizaci\u00f3n de Brasil.<br \/>\nLa ciencia del dibujo organiz\u00f3 la pr\u00e1ctica oficial. A partir de 1573, la Corona comenz\u00f3 a invertir en la educaci\u00f3n de hidalgos y t\u00e9cnicos, prepar\u00e1ndolos para dirigir \u201csus designios de conquista\u201d. Cre\u00f3, en principio, la Escuela Particular de Caballeros Hidalgos de Pa\u00e7o da Ribeira, restringida a la nobleza. Luego de la Restauraci\u00f3n, los ingenieros comenzaron a ser reclutados entre los m\u00e1s talentosos miembros de la Infanter\u00eda del Ej\u00e9rcito portugu\u00e9s, con la misi\u00f3n adicional de reemplazar a los profesionales extranjeros, entonces contratados a precio de oro. \u201cEran hombres eruditos y destacados, hombres pr\u00e1cticos e ilustrados\u201d, describe Piccolotto. Aritm\u00e9tica, geometr\u00eda, trigonometr\u00eda, \u00f3ptica y astronom\u00eda constitu\u00edan conocimientos indispensables. \u201cLa arquitectura militar era una ciencia y los ingenieros militares eran versados en la ciencia y la pr\u00e1ctica de su profesi\u00f3n, que serv\u00edan como brazo derecho de la Corona tanto en tiempos de paz como de guerra\u201d.<\/p>\n<p>Hacia el final del siglo XVII tambi\u00e9n se fundaron escuelas de arquitectura militar en los principales centros urbanos brasile\u00f1os \u2013R\u00edo de Janeiro, Salvador, Recife y Bel\u00e9m\u2013, que acabaron por convertirse en uno de los principales vectores de la difusi\u00f3n de la cultura arquitect\u00f3nica y urban\u00edstica erudita del Brasil Colonial, incluso antes de la creaci\u00f3n de la Escuela Real de Ciencias, Artes y Oficios (1816) o de la Academia Real de Bellas Artes (1826). Las clases eran impartidas por el ingeniero principal del reino o por el ingeniero director de una provincia, con la ayuda de un profesor asistente, para un n\u00famero nunca mayor que 12 j\u00f3venes de la estructura del Ej\u00e9rcito, con especial talento para la profesi\u00f3n.<br \/>\nLa autorizaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una obra p\u00fablica estaba sometida a un extenso ritual. El gobernador militar de la provincia o el capit\u00e1n general de las capitan\u00edas de Brasil convocaba a ingenieros para elaborar el proyecto y el presupuesto que eran remitidos al rey por intermedio del Consejo de Guerra y Ultramar, que solicitaba el dictamen del ingeniero principal del reino. Una vez aprobado el proyecto, el gobernador convocaba a los ingenieros y al veedor general \u2013representante de la Hacienda Real\u2013 para arreglar con los contratistas y maestros de obras y para analizar de la capacidad de los garantes designados por los contratistas.<\/p>\n<div id=\"attachment_112164\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-112164\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-3.jpg\" alt=\"Plano y perfil del Fuerte Pr\u00edncipe da Beira. Original: Mapoteca de Itamaraty-R\u00edo de Janeiro\" width=\"290\" height=\"143\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FARIA, M. 1999\/DESENHO E DES\u00cdGNIO (EDUSP)<\/span>Plano y perfil del Fuerte Pr\u00edncipe da Beira. Original: Mapoteca de Itamaraty-R\u00edo de Janeiro<span class=\"media-credits\">FARIA, M. 1999\/DESENHO E DES\u00cdGNIO (EDUSP)<\/span><\/p><\/div>\n<p>A pesar de los tr\u00e1mites del proceso de aprobaci\u00f3n de una obra p\u00fablica, el n\u00famero de ingenieros disponibles era inferior a la demanda, sobre todo, porque ante la ausencia de arquitectos, ellos ten\u00edan a su cargo tambi\u00e9n las tareas civiles, tales como las de construir puentes, caminos, iglesias, etc. \u201cAdem\u00e1s, eran autores de proyectos en buena parte de las nuevas villas y ciudades fundadas oficialmente por la Corona, fundamentalmente a mediados del siglo XVIII y en zonas de frontera, siendo tambi\u00e9n encargados de cartografiar el territorio. No quedan dudas de que tales profesionales fueron la verdadera mano derecha del rey en los territorios de ultramar\u201d, comenta Piccolotto.<\/p>\n<p>Mapear el territorio, enfatiza, implicaba conocer, dominar, conquistar y controlar, dentro de los l\u00edmites estipulados por la L\u00ednea de Tordesillas. \u201cLos resultados favorables para los portugueses no fueron fruto de la divina providencia, sino de la previsi\u00f3n de la Corona, que, desde 1792, se vali\u00f3 de los datos necesarios para establecer una estrategia de negociaci\u00f3n con Castilla, en busca de legitimar el territorio invadido m\u00e1s all\u00e1 de la frontera convenida en Tordesillas. Los portugueses tomaron la delantera y planificaron mentalmente y materialmente el territorio, cuya posesi\u00f3n quer\u00edan oficializar\u201d.<\/p>\n<p>Descifrando dibujos, acuarelas y maquetas, el libro Desenho e des\u00edgnio alumbra un flanco hasta entonces oculto de la relaci\u00f3n entre la Corona portuguesa y la colonia brasile\u00f1a. \u201cEl libro revela la forma en que los grandes trazados estrat\u00e9gicos de la pol\u00edtica colonial portuguesa se defin\u00edan para Brasil y se aplicaban mediante el uso de recursos t\u00e9cnicos, tales como la cartograf\u00eda, los planos generales de urbanizaci\u00f3n, proyectos urban\u00edsticos y de fortificaciones\u201d, dice Nestor Goulart Reis Filho, de la FAU, y supervisor de la tesis doctoral de Piccolotto. \u201cPol\u00edticas con semejantes objetivos no hubieran podido aplicarse sin la presencia de los ingenieros militares portugueses y de los oficiales europeos al servicio de Portugal\u201d, sostiene Reis Filho.<\/p>\n<div id=\"attachment_112165\" style=\"max-width: 242px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-112165 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-4.jpg\" alt=\"Ejercicio de geometr\u00eda pr\u00e1ctica (con plum\u00edn) de la escuela militar de Bah\u00eda, 1779\" width=\"232\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-4.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/080-085_Desenhos_203-4-151x300.jpg 151w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Hist\u00f3rico de Ultramar del IICT, Lisboa\/ Desenho e des\u00edgnio (Edusp) <\/span>Ejercicio de geometr\u00eda pr\u00e1ctica (con plum\u00edn) de la escuela militar de Bah\u00eda, 1779<span class=\"media-credits\">Archivo Hist\u00f3rico de Ultramar del IICT, Lisboa\/ Desenho e des\u00edgnio (Edusp) <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u00c9l mismo refuta, desde 1964, cuando aprob\u00f3 su libre docencia, la tesis del \u201cdesorden\u201d portugu\u00e9s en la planificaci\u00f3n de las ciudades. \u201cLas normas disciplinarias para la construcci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de ciudades y aldeas comenzaron a aplicarse desde el siglo XVI. Salvador se fund\u00f3 en 1549, mediante un trazado con alguna regularidad geom\u00e9trica. Para\u00edba, la actual Jo\u00e3o Pessoa, fue fundada en 1580, con un trazado regular. S\u00e3o Lu\u00eds do Maranh\u00e3o (1615), Taubat\u00e9 (1645) e Itu (1657) tambi\u00e9n reflejaban las normas de ese tipo\u201d, dice. \u201cGracias al trabajo de los ingenieros militares, en la segunda mitad del siglo XVIII ya se registraba un esfuerzo por imponer normas urban\u00edsticas en un gran n\u00famero de poblados de Brasil, incluso en lo referente a las fachadas de las edificaciones\u201d.<\/p>\n<p>El \u201cdesorden\u201d en la ocupaci\u00f3n del territorio ser\u00eda el reflejo de otra idea: la de la anarqu\u00eda en el proceso de colonizaci\u00f3n, realizado por individuos degradados. En el Imperio Portugu\u00e9s \u2013\u201cel m\u00e1s antiguo de la Edad Moderna, y el primero bien organizado seg\u00fan sus criterios organizativos y administrativos\u201d, resalta Rafael Moreira, de la Universidad de Coimbra, y principal referencia en la investigaci\u00f3n de la autora en Portugal\u2013 la circulaci\u00f3n no era libre. \u201cImperaba la m\u00e1s estricta vigilancia y un control r\u00edgido de los individuos y los bienes\u201d, afirma \u00e9l en su texto de presentaci\u00f3n del libro. Los extranjeros, por ejemplo, deb\u00edan aportuguesarse antes de aventurarse en el Nuevo Mundo. \u201cAportuguesarse, implicaba sencillamente jurar obediencia al rey de Portugal, hablar portugu\u00e9s, ser cat\u00f3lico, observar las costumbres b\u00e1sicas portuguesas y, preferentemente, integrarse mejor con la sociedad cas\u00e1ndose con una portuguesa y formando parte de alguna instituci\u00f3n de beneficencia social, tal como la Santa Casa da Misericordia o una hermandad religiosa\u201d.<\/p>\n<p>En Oriente, en las islas Atl\u00e1nticas, en la costa africana o en Brasil, se esperaba de ellos un comportamiento digno de su juramento. Esa cohesi\u00f3n, seg\u00fan afirma el investigador portugu\u00e9s, estaba garantizada por una instituci\u00f3n con mala fama, el Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n. \u201cLejos de ser un organismo de tortura como se piensa o el c\u00e9lebre y macabro instrumento de persecuci\u00f3n de jud\u00edos, herejes y degenerados, la Inquisici\u00f3n era, en principio, un complejo mecanismo que velaba por un comportamiento correcto, la homogeneidad en las costumbres y la uniformidad ideol\u00f3gica de la poblaci\u00f3n: para la unidad del pueblo, en definitiva\u201d, escribi\u00f3 Moreira en el cap\u00edtulo de apertura del libro.<\/p>\n<p>El resultado de esa \u201coleada antilusitana\u201d, seg\u00fan analiza Moreira, compromete tambi\u00e9n la investigaci\u00f3n de la historia del arte en el Brasil colonial. \u00c9l lamenta que los estudiosos brasile\u00f1os prefieran, generalmente, escudri\u00f1ar los or\u00edgenes del arte brasile\u00f1o en Italia, por ejemplo, rechazando la influencia lusa. \u201cPienso que se trata de un evidente problema de prejuicio. Portugal es, actualmente, un peque\u00f1o pa\u00eds sumido en una profunda crisis \u2013\u00a1cuando en el siglo XVI dominaba el mundo!\u2013 entre vecinos mucho m\u00e1s ricos y poderosos, pero que ni siquiera exist\u00edan como Estados. Queda claro que satisface mucho m\u00e1s el propio ego buscar nuestras ra\u00edces en \u00e9stos que en aqu\u00e9llos, incluso incurriendo en un total anacronismo. Pero \u00e9sta es una caracter\u00edstica t\u00edpica del Nuevo Mundo (observo la misma actitud en EE.UU.): una completa ausencia del sentido de la historia\u201d. La autora, opina Moreira, habr\u00eda sido lo suficientemente perspicaz como para \u201cevitar la moda antilusitana e italoc\u00e9ntrica\u201d.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Iris Kantor, del Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), el libro constituye una sistematizaci\u00f3n \u201cejemplar\u201d del conocimiento que se encontraba disperso en archivos nacionales y extranjeros, en los libros raros y en las monograf\u00edas defendidas durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, tanto en Brasil como en Portugal, subraya. Desenho e des\u00edgnio trancribe casi toda la legislaci\u00f3n sobre el profesionalismo de los ingenieros militares portugueses, documenta la composici\u00f3n de las bibliotecas militares y enumera minuciosamente la producci\u00f3n de manuales de arquitectura militar, la mayor parte de ellos a\u00fan in\u00e9ditos y a la espera de nuevos investigadores. \u201cCon agudeza, Piccolotto justiprecia el peso de los modelos te\u00f3ricos inspirados en los reg\u00edmenes est\u00e9ticos europeos: llamando la atenci\u00f3n, no obstante, sobre los procesos de transmisi\u00f3n de los saberes aprendidos a partir de la experiencia directa vivida en el terreno\u201d, dice Kantor. \u201cDe su estudio se desprenden las transformaciones y adaptaciones del paisaje urban\u00edstico portugu\u00e9s para el universo americano: los paralelismos, las homolog\u00edas y las hibridaciones que emergieron de los retos de ocupar, apropiar y defender un territorio con vast\u00edsimas dimensiones\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El rol de los ingenieros militares portugueses en la ocupaci\u00f3n del territorio","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[272],"coauthors":[397],"class_list":["post-112161","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-arquitectura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112161\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112161"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=112161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}