{"id":112609,"date":"2013-04-04T14:20:48","date_gmt":"2013-04-04T17:20:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=112609"},"modified":"2013-06-05T16:39:57","modified_gmt":"2013-06-05T19:39:57","slug":"manual-de-emergencia-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/manual-de-emergencia-3\/","title":{"rendered":"Manual de emergencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_113503\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-113503\" alt=\"Yaguaret\u00e9: tiene mala fama por atacar al ganado desprotegido cuando su proprio ambiente no le ofrece alimento\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/Biota_onca4.jpg\" width=\"300\" height=\"202\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FABIO COLOMBINI<\/span>Yaguaret\u00e9: tiene mala fama por atacar al ganado desprotegido cuando su proprio ambiente no le ofrece alimento<span class=\"media-credits\">FABIO COLOMBINI<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en noviembre de 2007<\/em><\/p>\n<p>Prep\u00e1rese para tener algunas sorpresas. Al menos de 300 kil\u00f3metros de la capital del estado m\u00e1s industrializado de Brasil, simbolizado por la metr\u00f3poli bulliciosa, por el pueblo estresado y por los infinitos ca\u00f1averales de las llanuras interioranas, a\u00fan viven yaguaret\u00e9s y pumas. Ciervos del pantanal y garzas tambi\u00e9n, en las tierras inundadas al oeste, en medio de \u2018novateiros\u2019, \u00e1rboles de troncos siempre llenos de hormigas, y \u2018burit\u00edes\u2019, palmeras altas y elegantes. Ya al sudoeste crece en inexplicable abundancia un bosque de pitangueros, jaboticaberos, \u2018cambu\u00edes\u2019, \u2018arazazeiros\u2019, \u2018uvaias\u2019 y otros \u00e1rboles de la familia de las mirtaceas, incluyendo las menos conocidas \u2018gabirobeiras\u2019 y \u2018pi\u00fanas\u2019, que en la primavera y en el verano alimentan p\u00e1jaros y monos con frutos suculentos y pulposos y forman un inmenso y perfumado vergel.<\/p>\n<p>Los bi\u00f3logos resolvieron abrir el ba\u00fal y compartir esas rarezas. En asociaci\u00f3n con la Secretar\u00eda de Medio Ambiente, 160 investigadores del Programa Biota-FAPESP elaboraron tres mapas generales y otros ocho tem\u00e1ticos, por grupos de animales y plantas, para presentar el estado de riqueza o de destrucci\u00f3n de los montes y sabanas paulistas \u2013como se muestra en el afiche que acompa\u00f1a a esta edici\u00f3n y en el sitio www.biota.org.br\/info\/wap2006.\u00a0 Producto de casi diez a\u00f1os de investigaciones, estos mapas van a orientar el trabajo de conservaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de los montes que concentran la autentica vida silvestre de S\u00e3o Paulo. Aunque son pocos, los remanentes de vegetaci\u00f3n forman ambientes tan diferentes entre s\u00ed como las selvas h\u00famedas de la costa, que se asemejan a la Amazonia, y los montes secos del interior, emparentadas de la regi\u00f3n conocida como \u2018caatinga\u2019 en el nordeste.<\/p>\n<p>Elaborados a partir del estudio de la distribuci\u00f3n de 3.326 especies de plantas y animales consideradas estrat\u00e9gicas para mantener los espacios naturales del estado, los mapas titulados Directrices para la conservaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n de la biodiversidad en el estado de S\u00e3o Paulo plantean dos l\u00edneas de acci\u00f3n simult\u00e1neas. La primera es la creaci\u00f3n de 10 a 15 unidades de conservaci\u00f3n de protecci\u00f3n integral en \u00e1reas de elevada riqueza biol\u00f3gica, indicadas en uno de los mapas. Es el caso de un exuberante tramo de Bosque Atl\u00e1ntico entre tres parques estaduales en los alrededores del municipio de Itapeva, sur del estado, hoy en d\u00eda en manos de propietarios particulares. Es tambi\u00e9n el caso de la sierra del Japi, corro\u00edda por la expansi\u00f3n de ciudades pr\u00f3ximas a la capital y ahora vista como estrat\u00e9gica para unir los bosques ya legalmente protegidos de la Serra da Mantiqueira y del sur de Minas Gerais. Estas nuevas \u00e1reas podr\u00edan acrecentar hasta 25 mil hect\u00e1reas a las 800 mil ya preservadas en 28 unidades de conservaci\u00f3n de protecci\u00f3n integral (100 hect\u00e1reas equivalen a 1 kil\u00f3metro cuadrado). Es, sin embargo, el camino m\u00e1s dif\u00edcil, caro y lento de mantener el verde. El Estado tendr\u00eda que comprar las tierras de los propietarios particulares e indemnizar a los habitantes locales antes de implantar y efectivamente administrar esas nuevas \u00e1reas. El otro camino, propuesto en el segundo mapa general, puede ser m\u00e1s r\u00e1pido: incentivar a los due\u00f1os de las tierras a proteger los bosques de sus propiedades. \u201cSi todos los propietarios rurales siguiesen la ley y mantuviesen los 20% de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona obligatorios por ley, ya habr\u00eda un salto monumental de \u00e1reas verdes\u201d, dice Marco Aur\u00e9lio Nalon, vicedirector general del Instituto Forestal y uno de los coordinadores de este trabajo. Hoy en d\u00eda las \u00e1reas de bosque aut\u00f3ctono, llamadas Reservas Legales, corresponden al 10% promedio de las propiedades rurales del estado.<\/p>\n<p>\u201cPara tomar buenas decisiones y determinar qu\u00e9 \u00e1reas deben ser protegidas en la forma de Reservas Legales, necesitamos buenas informaciones\u201d, comenta Helena Carrascosa von Glehn, ingeniera agr\u00f3noma que coordina los equipos de licenciamiento ambiental y de protecci\u00f3n de recursos naturales de la Secretaria de Medio Ambiente. \u201cAhora lograremos trabajar mejor, con m\u00e1s argumentos\u201d. Su equipo de 320 t\u00e9cnicos, en conjunto con los 2.200 hombres de la polic\u00eda ambiental, podr\u00e1 finalmente contar a los hacendados y ganaderos m\u00e1s obstinados qu\u00e9 pueden o no hacer en sus tierras con base no s\u00f3lo en la ley, sino tambi\u00e9n en el mapa de \u00e1reas prioritarias para la creaci\u00f3n de reservas particulares, para la preservaci\u00f3n o la restauraci\u00f3n. As\u00ed podr\u00edan crecer corredores ecol\u00f3gicos que conecten los remanentes de bosques de al menos mil hect\u00e1reas, como fue propuesto en uno de los mapas s\u00edntesis.<\/p>\n<p>Los mapas se convierten as\u00ed en una especie de Constituci\u00f3n Verde, que ha de ser adoptada tambi\u00e9n por otras secretar\u00edas para evitar que proyectos de construcci\u00f3n de carreteras o de l\u00edneas de transmisi\u00f3n de electricidad, por ejemplo, sean trabados en la Secretar\u00eda de Medio Ambiente si no siguen las recomendaciones del mapa. Otros usuarios probables son los integrantes de la C\u00e1mara de Compensaci\u00f3n Ambiental, que obliga a los empresarios a invertir en unidades de conservaci\u00f3n al menos 0,5% del valor global de las obras potencialmente lesivas al ambiente. \u201cLos mapas ser\u00e1n la base de toda la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica ambiental del estado\u201d, dice el bi\u00f3logo Carlos Alfredo Joly, profesor de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y primer coordinador del Programa Biota-FAPESP.<\/p>\n<p>Joly cuenta que comenz\u00f3 a bregar por el uso de informaciones cient\u00edficas en la gesti\u00f3n ambiental hace diez a\u00f1os con el entonces secretario estadual del Medio Ambiente, F\u00e1bio Feldmann. Pero avanzaron poco, principalmente debido a que el conocimiento acerca de la diversidad de animales y plantas en el estado a\u00fan era muy limitado, adem\u00e1s de la dificultad de investigadores y \u00f3rganos de administraci\u00f3n del estado para definir prioridades y ritmos de trabajo. A partir de marzo de 1999, los investigadores paulistas reunidos en el Programa Biota-FAPESP comenzaron a llenar esa laguna y a transformar la base de datos que utilizaban en una herramienta para su empleo tambi\u00e9n para la formulaci\u00f3n y perfeccionamiento de pol\u00edticas p\u00fablicas en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>En este tiempo mucho verde se perdi\u00f3. \u201cMuchas \u00e1reas naturales fueron y siguen siendo destruidas por el fuego, por la extracci\u00f3n de madera o por la caza y tienen un papel escaso en la conservaci\u00f3n de la biodiversidad, por ser muy peque\u00f1as y estar muy aisladas\u201d, comenta Ricardo Ribeiro Rodrigues, actual coordinador del Biota y profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de Piracicaba. \u201cPrecisamos revertir ese cuadro\u201d. Eliminada a lo largo de dos siglos principalmente por la expansi\u00f3n del caf\u00e9 y de las ciudades, la vegetaci\u00f3n natural cubre hoy en d\u00eda solamente un 13,9% del territorio paulista, el equivalente a 3,5 millones de hect\u00e1reas, de las cuales 77% pertenecen a propietarios particulares de tierras y 23% al Estado. Las selvas aut\u00f3ctonas deber\u00edan cubrir al menos el 20% del territorio paulista para que pudiesen mantener no s\u00f3lo la diversidad de animales y plantas, sino algo que interesa m\u00e1s de cerca de los habitantes de las ciudades \u2013los llamados servicios ambientales, como el abastecimiento de agua.<\/p>\n<div id=\"attachment_113504\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-113504 \" alt=\"Frutos de palmera en restinga del litoral sur paulista: para este ambiente los bi\u00f3logos recomiendan una mayor protecci\u00f3n legal\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/Biota_2.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Frutos de palmera en restinga del litoral sur paulista: para este ambiente los bi\u00f3logos recomiendan una mayor protecci\u00f3n legal<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Menos bosque implica tambi\u00e9n m\u00e1s calor. No es por casualidad que la regi\u00f3n al noroeste del estado, entre los r\u00edos Tiet\u00e9 y Grande, sea la regi\u00f3n con m\u00e1s falta de vegetaci\u00f3n, con menos del 5% de cobertura natural, y al mismo tiempo la m\u00e1s c\u00e1lida\u00a0 y seca. Es el desierto paulista. Por suerte, no es tan desierto. En un peque\u00f1o arroyo corriendo junto a un remanente forestal en la localidad de Planalto, un equipo de Lilian Casatti, del laboratorio de ictiolog\u00eda de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de S\u00e3o Jos\u00e9 del R\u00edo Prieto, encontr\u00f3 por primera vez en la regi\u00f3n la especie Tatia neivai, un bagre coloreado de 4 cent\u00edmetros que vive entre los troncos y gajos ca\u00eddos de las m\u00e1rgenes de los r\u00edos. En una lagunita ubicada en el borde de un bosque cercado de ca\u00f1averales en el municipio de Uni\u00e3o Paulista, otro grupo de la misma unidad de la Unesp coordinado por Denise Rossa-Feres encontr\u00f3 tambi\u00e9n por primera vez un tipo de rana, la Phyllomedusa azurea. \u201cEn una misma noche\u201d, cuenta ella, \u201cencontr\u00e9 14 especies de sapos y distintos tipos de ranas cantando al mismo tiempo, inmediatamente despu\u00e9s de las primeras lluvias, en octubre\u201d. Tanto el noroeste como el oeste del estado representan lagunas del conocimiento cient\u00edfico, de acuerdo con el tercer mapa s\u00edntesis, que establece prioridades para las investigaciones que deben realizar los equipos de investigadores del Programa Biota y de los institutos de investigaci\u00f3n de la Secretaria del Medio Ambiente.<\/p>\n<p>Los contrastes entre los ambientes naturales del estado tambi\u00e9n se hicieron evidentes. Hasta ahora solo uno de los tipos de Bosque Atl\u00e1ntico, el bosque\u00a0 ombr\u00f3filo denso, est\u00e1 biol\u00f3gicamente bien representado en bloques extensos protegidos por ley, principalmente a lo largo del litoral, y cuenta con una estructura razonable de parques y de fiscalizaci\u00f3n. En la situaci\u00f3n opuesta, el Cerrado [sabana] a\u00fan pasa a lo largo de las leyes de protecci\u00f3n ambiental y se distribuye por el interior del estado en millares de fragmentos en medio de las propiedades particulares \u2013s\u00f3lo uno de ellos, en la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Jata\u00ed, con m\u00e1s de dos mil hect\u00e1reas. El Cerrado es el ambiente del cual menos queda y que m\u00e1s se pierde: en buenas condiciones de conservaci\u00f3n queda menos de 7% del \u00e1rea original, menos del 1% del \u00e1rea del estado.<\/p>\n<p>La fragmentaci\u00f3n, que a\u00edsla las poblaciones de animales y plantas y dificulta la dispersi\u00f3n de semillas, es solamente una de las amenazas a la supervivencia de la sabana paulista. Un an\u00e1lisis de 81 fragmentos hecho por Giselda Durigan y Geraldo Franco, del Instituto Forestal, y Marinez Siqueira, del Centro de Referencia de Informaci\u00f3n Ambiental (Cria), expuso otros peligros, tales como las gram\u00edneas invasoras y el fuego, en especial en las proximidades de las carreteras y de las ciudades, m\u00e1s da\u00f1inas que el enmsanchamiento de las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar y la formaci\u00f3n de bosques para la explotaci\u00f3n comercial. Y no es s\u00f3lo el Cerrado que merece atenci\u00f3n redoblada. Es necesario tambi\u00e9n proteger debidamente dos ambientes litorales muy visados por lotes, la restinga y el manglar, advierte K\u00e1tia Pisciota, t\u00e9cnica de la gerencia de conservaci\u00f3n ambiental de la Fundaci\u00f3n Forestal, que pretende usar los mapas como argumento para acelerar la aprobaci\u00f3n de los pedidos de creaci\u00f3n de reservas naturales en propiedades particulares.<\/p>\n<p>Ni las prioridades de conservaci\u00f3n ni las lagunas de conocimiento habr\u00edan surgido de modo tan claro sin la capacidad de articulaci\u00f3n del propio Joly, de su sucesor, Ricardo Rodrigues, y de investigadores como Vera L\u00facia Ramos Bononi, directora del Instituto de Bot\u00e1nica y profunda conocedora de los meandros de la Secretar\u00eda del Medio Ambiente \u2013entr\u00f3 all\u00e1 como practicante en 1968. Por conocer los planes del equipo del Biota de seleccionar las \u00e1reas prioritarias para conservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n en el estado, ella invit\u00f3 a Rodrigues, como coordinador del Biota, para una reuni\u00f3n el d\u00eda 5 de abril de este a\u00f1o, en que Francisco Graziano Neto, como nuevo secretario de Medio Ambiente, presentar\u00eda el programa de investigaciones que ser\u00eda realizado durante su gesti\u00f3n. Al ver que una de las prioridades era el estudio de la biodiversidad paulista, Rodrigues describi\u00f3 el Biota, un an\u00e1lisis de flora y fauna del estado que hoy re\u00fane 1.200 investigadores. Luego coment\u00f3 el inter\u00e9s en organizar las informaciones ya obtenidas para auxiliar en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas ambientales y en establecer estrategias de conservaci\u00f3n de los remanentes de vegetaci\u00f3n en sociedad con la Secretar\u00eda de Medio Ambiente. \u201cEn este momento\u201d, cuenta Vera, \u201clas prioridades de la Secretar\u00eda de Medio Ambiente van de la mano con las de los investigadores\u201d.<\/p>\n<p>Casi seis meses despu\u00e9s, el d\u00eda 3 de octubre, Graziano observ\u00f3 los mapas listos y se sorprendi\u00f3 con la riqueza de detalles. Entusiasmado con las posibilidades de uso de esos mapas, \u00e9l ya hab\u00eda firmado una resoluci\u00f3n suspendiendo por seis meses, a partir de septiembre, la concesi\u00f3n de autorizaciones para la deforestaci\u00f3n. Al presentar los mapas p\u00fablicamente, en la ma\u00f1ana de 10 de octubre, Graziano dijo que su plan era reorganizar los procedimientos de autorizaci\u00f3n para la tala de los bosques: las \u00e1reas m\u00e1s delicadas o prioritarias para conservaci\u00f3n contar\u00e1n con leyes m\u00e1s severas. Seg\u00fan \u00e9l, las informaciones de los investigadores se hicieron \u201cfundamentales para la gesti\u00f3n ambiental en S\u00e3o Paulo\u201d.<\/p>\n<p>Los hombres de la ciencia no imaginaban las dificultades, impasses y conflictos que tendr\u00edan que enfrentar entre un encuentro y otro con el secretario. El comienzo fue tranquilo. Los nuevos mapas tendr\u00edan como base el Inventario forestal de S\u00e3o Paulo, un an\u00e1lisis de un equipo del Instituto Forestal que muestra como se distribuyen los 13,9% sobrevivientes de la cobertura vegetal nativa del estado (lea Pesquisa FAPESP n\u00ba 91, de septiembre de 2003). Continuamente actualizado \u2013este mes, por otra parte, sali\u00f3 una versi\u00f3n m\u00e1s detallada solamente sobre los 27 municipios del litoral\u2013, el Inventario se hab\u00eda convertido en una referencia para los \u00f3rganos p\u00fablicos del control ambiental. Desde su presentaci\u00f3n, en 2005, hab\u00eda advertido sobre la obstrucci\u00f3n de la barra de los r\u00edos paulistas, a causa de la p\u00e9rdida de bosques ciliares, elevando el riesgo de faltar agua en las ciudades y en el campo, y ayudado a identificar las \u00e1reas de reabastecimiento del acu\u00edfero Guaran\u00ed que recib\u00edan fertilizantes o con bosque escaso en el municipio de Ribeir\u00e3o Prieto.<\/p>\n<p>Los problemas brotaron en el momento de determinar la riqueza biol\u00f3gica y la prioridad de conservaci\u00f3n de las \u00e1reas delineadas en el Inventario. Los bi\u00f3logos se hab\u00edan organizado en grupos de trabajo de aves, peces, mam\u00edferos, reptiles y anfibios, ar\u00e1cnidos e insectos, paisajes, cript\u00f3gamas (plantas sin flores) y faner\u00f3gamas (plantas con flores). Para evaluar la diversidad y distribuci\u00f3n de las especies, se hab\u00edan apoyado en las colectas que ellos mismos u otros equipos hab\u00edan hecho y constaban en el SinBiota, la base de datos del Biota, y de otros bancos de datos cient\u00edficos del estado de S\u00e3o Paulo. Reunieron as\u00ed alrededor de 220 mil registros de colectas, incluyendo las que hab\u00edan sido hechas d\u00e9cadas antes. Al abrir ese banco de informaciones, no obstante, surgieron muchos nombres cient\u00edficos con errores, registros inv\u00e1lidos de plantas comunes que aparec\u00edan como raras y un exceso de informaciones gen\u00e9ricas, principalmente las m\u00e1s antiguas, remitiendo solamente al municipio en que la muestra hab\u00eda sido recolectada. Debido a limitaciones t\u00e9cnicas y de la dificultad de registrar con precisi\u00f3n los locales de recolecci\u00f3n (los aparatos que indican las coordinadas geogr\u00e1ficas no funcionan bien dentro de los bosques), muchas plantas y animales parec\u00edan haber sido colectados fuera del estado de S\u00e3o Paulo. En la pr\u00e1ctica se pudieron aprovechar muchas menos informaciones que lo esperado.<\/p>\n<p>El esfuerzo de filtrar y organizar esas informaciones, que hab\u00eda comenzado al final del a\u00f1o pasado, se intensific\u00f3 despu\u00e9s de la reuni\u00f3n de abril, movilizando a equipos del Instituto Forestal, del Instituto de Bot\u00e1nica, USP, Unicamp, Unesp y la organizaci\u00f3n no gubernamental Conservaci\u00f3n Internacional. Fue cuando cada uno tuvo que mostrar el propio talento. Nalon, un graduado de f\u00edsica que trabaja hace 15 a\u00f1os con mapas en el laboratorio de geoprocesamiento del Instituto Forestal, reun\u00eda las informaciones de cada grupo de trabajo y las aplicaba sobre los mapas de vegetaci\u00f3n, cuencas hidrogr\u00e1ficas, carreteras y ciudades. El profesor de ecolog\u00eda de la USP Jean Paul Metzger reuni\u00f3 alrededor de 100 mil fragmentos de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona del estado y tuvo que descubrir cuales podr\u00edan ser conectados, dependiendo de la forma, tama\u00f1o y proximidad. Entre bambalinas, una juventud incansable recababa informaciones y editaba los mapas: Milton Cezar Ribeiro, Giordano Ciocetti y Leandro Tambosi, de la USP, trabajaron en las versiones finales de los mapas hasta cinco minutos antes de que Metzger y Rodrigues subieran al escenario del auditorio de la secretar\u00eda en la noche del d\u00eda 10 de octubre para mostrar lo que hab\u00edan hecho al selecto auditorio de 150 personas.<\/p>\n<p>El final feliz de esta rara historia de integraci\u00f3n entre investigaci\u00f3n cient\u00edfica e inter\u00e9s p\u00fablico puede a\u00fan perderse en una selva de preconceptos culturales. Muchos hacendados y ganaderos ven el bosque como un matorral \u2013algo despreciable. Asimismo, mucha gente piensa que los animales silvestres como el yaguaret\u00e9 deben ser eliminados, ya que atacan a las vacas, las gallinas y los perros. \u201cEl jaguar solo come ganado maltratado, enfermo, sin protecci\u00f3n y cerca del bosque y si no tuviera m\u00e1s alimento en su propio ambiente\u201d, asevera Beatriz de Mello Beisiegel, investigadora del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n para la Conservaci\u00f3n de los Predadores Naturales (Cenap), de Atibaia. Cuando los agricultores llaman aterrorizados por haber visto a una onza, el equipo del Cenap cuenta que pueden\u00a0 protegerse adoptando medidas sencillas, tales como dejar una luz encendida cerca de donde los animales duermen o soltar un fuego artificial al anochecer.<\/p>\n<p>Un avance es inobjetable: la demostraci\u00f3n de que especialistas de universidades y de \u00f3rganos p\u00fablicos pueden trabajar en objetivos comunes, de inter\u00e9s social. \u201cParece dif\u00edcil que los investigadores entiendan nuestro apremio por respuestas r\u00e1pidas\u201d, comenta Helena von Glehn. \u201cEllos tienen que ser rigurosos y perfeccionistas, pero incluso informaciones incompletas, que pueden no valer mucho para el trabajo cient\u00edfico, pueden ayudar bastante a resolver problemas ambientales urgentes.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Manual de emergencia","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-112609","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112609"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=112609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}