{"id":113684,"date":"2013-04-11T16:50:14","date_gmt":"2013-04-11T19:50:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=113684"},"modified":"2013-06-11T17:59:20","modified_gmt":"2013-06-11T20:59:20","slug":"aliento-creciente-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/aliento-creciente-2\/","title":{"rendered":"Aliento creciente"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en agosto de 2007<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-114004\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/20-21_Aliente_138_Es-1-225x300.jpg\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/20-21_Aliente_138_Es-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/20-21_Aliente_138_Es-1-769x1024.jpg 769w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span>La producci\u00f3n acad\u00e9mica de Brasil rompi\u00f3 un nuevo record en 2006. El pa\u00eds fue responsable del 1,92% de los art\u00edculos publicados en peri\u00f3dicos indexados en la base de datos del ISI (Instituto de Informaci\u00f3n Cient\u00edfica, por sus siglas en ingl\u00e9s), una colecci\u00f3n que re\u00fane a las m\u00e1s destacadas publicaciones del planeta. En cifras absolutas, los investigadores brasile\u00f1os publicaron 16.872 art\u00edculos, alrededor de mil m\u00e1s que en 2005. Con tal desempe\u00f1o, el pa\u00eds subi\u00f3 de la 17\u00aa a la 15\u00aa ubicaci\u00f3n en el ranking de las 25 naciones m\u00e1s productivas, dejando atr\u00e1s, aunque por escaso margen, a pa\u00edses desarrollados como Suecia y Suiza. Estos datos fueron divulgados por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), la agencia del Ministerio de Educaci\u00f3n que eval\u00faa los programas de posgrado. \u201cEn 2002, nos ubic\u00e1bamos en el 20\u00ba puesto; en 2005 subimos al 17\u00ba. El nivel actual era esperable reci\u00e9n en 2009\u201d, dice Jorge Almeida Guimar\u00e3es, presidente de la Capes. Lo que m\u00e1s impresiona es la velocidad con la cual la producci\u00f3n brasile\u00f1a ha venido avanzando. Entre 2004 y 2006, el incremento fue del 33%. \u201cEl crecimiento es exponencial y es producto entre otros factores de la estrategia de la Capes de exigir rigurosamente la publicaci\u00f3n de art\u00edculos\u201d, afirma Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca electr\u00f3nica SciELO Brasil.<\/p>\n<p>Las \u00e1reas que exhibieron un mayor incremento de la producci\u00f3n acad\u00e9mica entre 2005 y 2006 fueron las de inmunolog\u00eda (23%), medicina (17%), producci\u00f3n animal y vegetal (13%), econom\u00eda (12%), ecolog\u00eda y medio ambiente (12%) e ingenier\u00edas (11%). Tal como es ya tradici\u00f3n, Estados Unidos est\u00e1 en la cima del ranking, con un 32,3% de la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial. Pero hubo cambios de posiciones en el primer pelot\u00f3n con relaci\u00f3n a 2005. Alemania desplaz\u00f3 a Jap\u00f3n y asumi\u00f3 el segundo lugar, con el 8,1% del total de art\u00edculos. En la cuarta ubicaci\u00f3n se ubica China, con un 7,9% de los art\u00edculos, por\u00a0 primera vez al frente de Inglaterra, con el 7,27%.<\/p>\n<p>La Capes divulg\u00f3 tambi\u00e9n un segundo ranking, que tiene en cuenta el n\u00famero de citas de art\u00edculos brasile\u00f1os en textos de otros investigadores entre 2002 y 2006 (un consagrado indicador de repercusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica) y la calidad de las publicaciones donde \u00e9stos fueron divulgados. En el llamado \u201cranking de impacto\u201d, la posici\u00f3n del pa\u00eds cae al 20\u00ba puesto, siendo superado por Suiza, cuyos art\u00edculos merecieron 551.537 citas (ante las 206.231 de Brasil), y hasta por naciones que publicaron una cantidad considerablemente menor de art\u00edculos, tales como Suecia, Polonia, B\u00e9lgica, Israel, Escocia, Dinamarca y Austria. La posici\u00f3n brasile\u00f1a s\u00f3lo no fue inferior porque, en materia de impacto, logr\u00f3 superar pa\u00edses como Rusia, la India y hasta China, que publicaron m\u00e1s. En el caso de los chinos, la cantidad de art\u00edculos publicados es cuatro veces mayor que la de los brasile\u00f1os. \u201cLa repercusi\u00f3n de nuestros art\u00edculos es superior al del grupo de pa\u00edses emergentes con los cuales efectivamente competimos\u201d, dice Jorge Guimar\u00e3es, de la Capes. \u201cEn n\u00famero de art\u00edculos, Brasil padece una desventaja en las \u00e1reas tecnol\u00f3gicas, pero esa diferencia en algunos casos desaparece en el \u00edndice de impacto.\u201d<\/p>\n<p>La diferencia entre ambos rankings abri\u00f3 margen a interpretaciones seg\u00fan las cuales la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a exhibe m\u00e1s fuerza en el \u00edtem cantidad que en el de calidad. Pero, seg\u00fan especialistas, la verdad puede estar en un t\u00e9rmino medio entre los dos an\u00e1lisis. \u201cEn teor\u00eda, si un art\u00edculo no recibe citas es porque no a\u00f1adi\u00f3 nada al conocimiento. Pero puede haber alguna distorsi\u00f3n cuando se analiza aisladamente el \u00edndice de impacto, pues pa\u00edses con una producci\u00f3n restringida pueden beneficiarse con la repercusi\u00f3n extraordinaria de un peque\u00f1o n\u00famero de art\u00edculos\u201d, observa el f\u00edsico Jos\u00e9 Fernando P\u00e9rez, ex director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p><b>Pa\u00edses<\/b><b> con una historia<br \/>\n<\/b> Rog\u00e9rio Meneghini asevera que algunos pa\u00edses escandinavos superan a Brasil debido a que tienen una historia de fuste en ciertas \u00e1reas. \u201cSuecia es fuerte en diversas \u00e1reas.\u00a0 Dinamarca, por ejemplo, tuvo un f\u00edsico como Niels Bohr, quien ayud\u00f3 a formar generaciones de investigadores\u201d, dice, refiri\u00e9ndose al cient\u00edfico fallecido en 1962, cuyos trabajos contribuyeron decisivamente a la comprensi\u00f3n de la estructura at\u00f3mica y de la f\u00edsica cu\u00e1ntica. \u201cSon pa\u00edses que heredaron una ciencia de alt\u00edsimo nivel y es as\u00ed como mantienen influencia y dictan los rumbos de determinadas \u00e1reas\u201d, explica Meneghini.<\/p>\n<p>Pero la principal distorsi\u00f3n en los \u00edndices de impacto puede tener otro origen. Varios trabajos en el campo de la cienciametr\u00eda, \u00e1rea que tiene por objeto generar informaciones destinadas a estimular la superaci\u00f3n de los desaf\u00edos de la ciencia, sugieren un \u201cefecto psicosocial\u201d en la l\u00f3gica de las citas: los estadounidenses tienden a citar m\u00e1s a otros estadounidenses; los alemanes, a los alemanes, y as\u00ed sucesivamente. \u201cEl rigor que las revistas cient\u00edficas imponen a los autores es el mismo, independientemente de su origen. Pero las citas de art\u00edculos de pa\u00edses como Brasil, la India y China son invariablemente menores que las de los pa\u00edses desarrollados\u201d, dice Meneghini.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Aliento creciente","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-113684","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=113684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113684\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=113684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=113684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=113684"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=113684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}