{"id":113724,"date":"2013-04-11T19:04:28","date_gmt":"2013-04-11T22:04:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=113724"},"modified":"2013-06-25T15:57:13","modified_gmt":"2013-06-25T18:57:13","slug":"maestro-en-disfraces-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/maestro-en-disfraces-2\/","title":{"rendered":"Maestro en disfraces"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en noviembre de 2006<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_114188\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-114188\" alt=\"Atr\u00e1s del protozoario esquivo: el auxiliar de investigaci\u00f3n Adam\u00edlson Lu\u00eds de Souza recolecta sangre de Mercedes Andreatto da Silva, profesora de una comunidad rural de Acrel\u00e2ndia\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/44-47_Malaria_129_Es-1-300x222.jpg\" width=\"300\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/44-47_Malaria_129_Es-1-300x222.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/44-47_Malaria_129_Es-1-1024x759.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/44-47_Malaria_129_Es-1.jpg 1817w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcelo Urbano Ferreira\/ USP<\/span>Atr\u00e1s del protozoario esquivo: el auxiliar de investigaci\u00f3n Adam\u00edlson Lu\u00eds de Souza recolecta sangre de Mercedes Andreatto da Silva, profesora de una comunidad rural de Acrel\u00e2ndia<span class=\"media-credits\">Marcelo Urbano Ferreira\/ USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Es como si tuviese mil ropas y m\u00e1scaras. Cada dos d\u00edas, cuando se reproduce en el interior de los gl\u00f3bulos rojos de la sangre, el protozoario causador de la malaria consigue generar nuevas combinaciones de su material gen\u00e9tico y as\u00ed producir prote\u00ednas sumamente diversificadas que le permiten escapar de las defensas del organismo humano. Esta capacidad de recombinaci\u00f3n gen\u00e9tica, demostrada por un grupo de investigaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), tiene serias implicaciones en el desarrollo de vacunas contra esa enfermedad, porque las torna un desaf\u00edo a\u00fan mayor. Tambi\u00e9n hace que los s\u00edntomas puedan variar de una persona para otra, aunque de modo sutil, pero lo bastante como para hacer que esta enfermedad t\u00edpica de pa\u00edses pobres pase sin ser detectada en un primer momento. Los an\u00e1lisis de campo que complementan las investigaciones hechas en el laboratorio indican que las personas se pueden volver resistentes a algunas de esas variaciones, pero sensibles a otras, sujet\u00e1ndose a contraer nuevas malarias con la misma intensidad de la primera vez.<\/p>\n<p>En uno de los laboratorios del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP, la bi\u00f3loga Erika Hoffmann dimension\u00f3 esa variabilidad gen\u00e9tica estudiando la MSP-2, una prote\u00edna abundante de la membrana de superficie del Plasmodium falciparum, el par\u00e1sito causante de las formas m\u00e1s graves de paludismo, con convulsiones y p\u00e9rdida de conciencia adem\u00e1s de fiebre intensa. Su estudio, publicado en julio en la revista Gene, se bas\u00f3 en las muestras de sangre recogidas de ocho habitantes de Ariquemes, municipio del estado de Rond\u00f4nia en que esa enfermedad era bastante com\u00fan. Tal como ella verific\u00f3, esos hombres estaban infectados con, por lo menos, 44 variantes o cepas diferentes de Plasmodium falciparum, que tra\u00edan nueve diferentes versiones de la prote\u00edna MSP- 2. Uno de ellos portaba nueve cepas, tan diferentes entre s\u00ed al punto de comportarse como par\u00e1sitos diferentes. Era una indicaci\u00f3n de que tanto ese individuo como los otros, en menor intensidad, hab\u00edan sido infectados con Plasmodium falciparum gen\u00e9ticamente bastante diferentes entre s\u00ed, aunque encontrados en un \u00e1rea con niveles de transmisi\u00f3n bastante bajos. La MSP-1, otra prote\u00edna com\u00fan en la superficie del Plasmodium que es una de las principales candidatas a integrar una vacuna contra la malaria, tambi\u00e9n se modifica bastante y as\u00ed deja de ser reconocida por el organismo. Es como si el laberinto, ya de s\u00ed perturbador, se ramificase m\u00e1s y m\u00e1s, sin hilo de Ariadna que lleve a una salida.<\/p>\n<p>Algunas cepas del par\u00e1sito pueden ser m\u00e1s agresivas que otras, produciendo una enfermedad de gravedad variable o con s\u00edntomas diferentes. Puede surgir apenas un dolor de cabeza, diarrea y mareo en vez de los escalofr\u00edos y de la fiebre intensa que reaparece a cada 48 horas.\u201cPor lo menos una parte de la respuesta del organismo depende del tipo espec\u00edfico de la cepa del par\u00e1sito\u201d, comenta el m\u00e9dico Marcelo Urbano Ferreira, coordinador de ese grupo del ICB. Si una persona nunca ha tenido contacto con una cepa, especialmente las m\u00e1s raras, la enfermedad tiende a ser m\u00e1s grave; si aparece una variaci\u00f3n ya familiar al organismo, la malaria puede desarrollar los par\u00e1sitos reproduci\u00e9ndose inicialmente en el h\u00edgado y despu\u00e9s en los gl\u00f3bulos rojos de la sangre , pero sin ning\u00fan otro s\u00edntoma.<\/p>\n<p>\u201cLa posibilidad de que surjan infecciones sin s\u00edntomas o solamente con algunos s\u00edntomas, no necesariamente los m\u00e1s t\u00edpicos, puede dificultar bastante el diagn\u00f3stico y el tratamiento de la malaria\u201d, dice Ferreira.Otra raz\u00f3n por la cual la enfermedad podr\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cilmente propagarse en silencio es que normalmente son las propias personas las que buscan a los servicios m\u00e9dicos cuando aparecen los s\u00edntomas, no ir\u00e1n a los puestos de salud y por lo tanto no recibir\u00e1n tratamiento, sino que permanecer\u00e1n infectadas. Por esta raz\u00f3n, podr\u00e1n infectara los mosquitos que pueden transmitir la malaria en el caso de que piquen, en busca de sangre, y despu\u00e9s piquen a otra persona. En un art\u00edculo de revisi\u00f3n publicado en mayo, Jos\u00e9 Rodrigues Coura y su equipo del Instituto Oswaldo Cruz, de R\u00edo de Janeiro, estimaron que uno de cada cuatro casos de paludismo en el Amazonas sea asintom\u00e1tico y que por esta raz\u00f3n, dificulte el control de esa enfermedad.<\/p>\n<p>Se estima que el 40% de la poblaci\u00f3n mundial, el equivalente a 2,4 mil millones de personas, est\u00e1 expuesta a la infecci\u00f3n, principalmente en las regiones tropicales y subtropicales del planeta. Cada a\u00f1o surgen de 300 millones a 500 millones de casos nuevos de malaria, la m\u00e1s diseminada de las enfermedades provocadas por par\u00e1sito, que causan por lo menos 1,5 millones de muertes, principalmente de ni\u00f1os con menos de 5 a\u00f1os en el \u00c1frica, el continente m\u00e1s afectado. En Brasil, el total de casos nuevos pas\u00f3 de 50 mil por a\u00f1o hace tres d\u00e9cadas al nivel que mantiene hasta hoy, de 600 mil casos por a\u00f1o. Ese salto se debe a la apertura de carreteras, a la construcci\u00f3n de hidroel\u00e9ctricas, a las migraciones internas, a la formaci\u00f3n de asentamientos rurales y al crecimiento de las ciudades, que expresan los esfuerzos en poblar el territorio nacional. Por esa raz\u00f3n es que la malaria es hoy rara en los grandes centros urbanos y se concentra en el Amazonas, que responde por m\u00e1s del 90% de los casos registrados en la Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p><strong>Respuestas variadas<br \/>\n<\/strong>De las investigaciones de este equipo del ICB emergi\u00f3 una complicaci\u00f3n m\u00e1s: el organismo humano puede accionar mecanismos de defensa diferentes en respuesta a una cepa u otra. La m\u00e9dica M\u00f4nica da Silva Nunes, del grupo de Ferreira, evalu\u00f3 como un tipo de c\u00e9lulas de defensa, a los linfocitos T, extra\u00eddos de muestras de sangre de habitantes de la zona rural de Acrel\u00e2ndia,municipio de Acre, reconoc\u00eda seis variantes de MSP-1 del P. vivax, la especie que actualmente responde por la mayor\u00eda de los casos de malaria registrados en Brasil y en el sur y sudeste de Asia. Paralelamente,Melissa da Silva Bastos, bajo la orientaci\u00f3n de Sandra Moraes- \u00c1vila, del Instituto de Medicina Tropical de S\u00e3o Paulo, investigaba si las variantes de la MSP-1 induc\u00edan a la producci\u00f3n de anticuerpos, que representan otra forma de defensa contra microorganismos. Comparando los resultados, ellas concluyeron que las regiones m\u00e1s variables de la MSP-1 son las que accionan las respuestas m\u00e1s intensas del organismo, produciendo m\u00e1s c\u00e9lulas de defensa o m\u00e1s anticuerpos. Las regiones m\u00e1s estables de esa prote\u00edna fueron las que menos movilizaron a los linfocitos T. Ya los estudios en marcha con la MSP-2 de Plasmodium falciparum, realizados en conjunto con K\u00e9zia Scopel y Erika Braga, de la Universidad Federal de Minas Gerais, sugieren que el hecho del organismo haber producido anticuerpos contra una cepa de esa prote\u00edna no significa necesariamente que conseguir\u00e1 protegerse contra esta cepa las otras veces en que ella aparezca. Otra verificaci\u00f3n es que el sistema de defensa reconoce algunas variantes, pero casi no da atenci\u00f3n a otras.\u201cMuchas veces una persona simplemente deja de reconocer la variante del par\u00e1sito que la infecta\u201d, dice Ferreira. \u201cPor lo tanto, solamente una parte del vasto repertorio de variantes de MSP-2 es reconocida por el sistema inmune de individuos expuestos a la malaria en Brasil.\u201d<\/p>\n<p>Y as\u00ed, produciendo m\u00e1s c\u00e9lulas de defensa o m\u00e1s anticuerpos, el organismo reaccionar\u00e1 con mayor o menor rapidez en la intenci\u00f3n de contener al par\u00e1sito, que llega al h\u00edgado 30 minutos despu\u00e9s de la picadura del mosquito transmisor. All\u00ed, en el mayor \u00f3rgano interno del cuerpo humano, despu\u00e9s de diez d\u00edas, cada c\u00e9lula genera otras 40 mil e invaden los gl\u00f3bulos rojos que circulan por las venas y arterias. Durante la reproducci\u00f3n asexual del par\u00e1sito, que tiene lugar en el interior de esas c\u00e9lulas de la sangre, la mol\u00e9cula de ADN, que carga los genes, crea otra copia de si misma. Aunque la mol\u00e9cula que se est\u00e1 formando y que deber\u00eda ser id\u00e9ntica a la original puede rebelarse y formar una agarradera, que har\u00e1 que algunos tramos de ADN sean adicionados o perdidos. De este modo, las copias de ADN salen mayores o menores que la versi\u00f3n original. Y as\u00ed se forma una diversidad gen\u00e9tica a\u00fan mayor que la que puede surgir durante la reproducci\u00f3n sexual, que ocurre en el mosquito. Cada dos d\u00edas cada c\u00e9lula del Plasmodium forma de ocho a 32 c\u00e9lulas, que rompen las membranas de los gl\u00f3bulos rojos \u2013es cuando surgen los picos de fiebre alta.<\/p>\n<p>Una de las peculiaridades de ese trabajo es la estrecha vinculaci\u00f3n de la actividad de laboratorio con el campo. M\u00f4nica acompa\u00f1\u00f3 las reacciones de las c\u00e9lulas y de los anticuerpos a la MSP-1 trabajando en un laboratorio construido en el Centro de Salud de Acrel\u00e2ndia, municipio formado a partir de asentamientos rurales. Ella se mud\u00f3 para all\u00e1 en febrero de 2004 y hasta junio de 2005 estudi\u00f3 la malaria tra\u00edda o adquirida por los 467 habitantes de un \u00e1rea rural a 50 kil\u00f3metros de la ciudad. Durante su permanencia en esa y en otras regiones del Amazonas, un 63% de los habitantes ya hab\u00eda tenido malaria causada por el Plasmodium vivax y un 45,8% por el P. falciparum.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas, M\u00f4nica recorr\u00eda los puestos de salud detr\u00e1s de casos recientes de fiebre, que tambi\u00e9n podr\u00eda ser un s\u00edntoma de otras enfermedades, como el dengue. Inmediatamente despu\u00e9s de la \u00e9poca de las lluvias, cuando los r\u00edos bajan y se forman los charcos que sirven de criadero para los mosquitos transmisores, ella extra\u00eda sangre de 10 a 15 personas por d\u00eda \u2013cada infecci\u00f3n, como se ver\u00eda poco despu\u00e9s, causada por par\u00e1sitos gen\u00e9ticamente diferentes entre s\u00ed. Marcelo Ferreira, quien coordina el grupo y vivi\u00f3 en Rond\u00f4nia por dos a\u00f1os, hace lo posible para que sus alumnos conozcan la malaria de cerca.<\/p>\n<p>\u201cPodemos ir mucho m\u00e1s lejos en el trabajo cient\u00edfico si no tomamos la malaria apenas como un objeto de estudio, sino como algo que causa sufrimiento humano\u201d, dice. Para \u00e9l, es el trabajo de campo lo que podr\u00eda tambi\u00e9n permitir m\u00e1s avances originales y una mayor competitividad a los grupos de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os, ya que el Plasmodium falciparum,m\u00e1s com\u00fan en \u00c1frica, ya est\u00e1 adaptado a la vida de laboratorio, mientras que el Plasmodium vivax, predominante en Brasil, a\u00fan no puede cultivarse in vitro.<\/p>\n<p>Desde agosto de 2005 es el acreano Natal Santos da Silva, m\u00e9dico infect\u00f3logo graduado en S\u00e3o Paulo, quien representa al equipo de la USP en Acrel\u00e2ndia. \u00c9l recorre en moto de 150 a 200 kil\u00f3metros por d\u00eda, la mayor parte en carreteras de tierra, para encontrar a los habitantes de la zona rural de Acrel\u00e2ndia que contrajeron malaria. Tan pronto como los encuentra, hace ex\u00e1menes y extrae muestras de sangre durante un mes con el prop\u00f3sito de evaluar la eficacia de la cloroquina y de la primaquina, los dos medicamentos m\u00e1s usados contra el Plasmodium vivax, y de entender por qu\u00e9 la enfermedad reaparece despu\u00e9s del tratamiento, a veces en un mismo mes. De los 78 habitantes de los que ya reuni\u00f3 material para estudio, 14 tuvieron hasta cuatro reca\u00eddas en un a\u00f1o; un ni\u00f1o de 2 a\u00f1os, que no entr\u00f3 en el estudio pero que \u00e9l atendi\u00f3, ya tuvo cuatro veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cSi conseguimos mostrar un patr\u00f3n de resistencia del Plasmodium vivax podemos proponer cambios en la forma de tratamiento o hasta de los medicamentos\u201d, comenta el m\u00e9dico, que trabaja con el apoyo de un equipo de control de la malaria de la Secretar\u00eda de Estado de la Salud de Acre. \u201cPuede ser que los medicamentos no est\u00e9n m\u00e1s funcionando de la forma adecuada, principalmente en las \u00e1reas de alto riesgo de transmisi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>En Brasil, recuerda \u00e9l, la dosis patr\u00f3n de primaquina \u2013usado para combatir las formas iniciales del Plasmodium a\u00fan en el h\u00edgado en conjunto con la cloroquina, que elimina el par\u00e1sito en los gl\u00f3bulos rojos de la sangre\u2013 es la mitad de la recomendada por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Silva lleg\u00f3 para quedarse un a\u00f1o, pero debe continuar mucho m\u00e1s y ayudar a crear una base permanente de investigaci\u00f3n, consolidando los v\u00ednculos con los habitantes y la atenci\u00f3n m\u00e9dica en ese municipio.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n<\/strong>La aproximaci\u00f3n gen\u00f3mica y posgen\u00f3mica al estudio de las malarias humanas por Plasmodium vivax y P. falciparum en el Amazonas brasile\u00f1o; <strong>MODALIDAD <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico ;<strong>COORDINADOR<\/strong> HERNANDO DEL PORTILLO \u2014 ICB\/USP; <strong>INVERSI\u00d3N<\/strong> 3.087.101,23 reales (FAPESP) La adquisici\u00f3n de inmunidad contra P. vivax: un estudio longitudinal en una comunidad rural del Amazonas; <strong>MODALIDAD<\/strong> L\u00ednea Regular de Auxilio al Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>COORDINADOR<\/strong> MARCELO URBANO FERREIRA \u2014 ICB\/USP; <strong>INVERSI\u00d3N<\/strong> 124.145,18 reales (FAPESP) y 20.000,00 reales (CNPq)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Maestro en disfraces","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-113724","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=113724"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113724\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=113724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=113724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=113724"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=113724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}