{"id":114368,"date":"2013-04-16T18:00:58","date_gmt":"2013-04-16T21:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=114368"},"modified":"2016-02-26T15:27:50","modified_gmt":"2016-02-26T18:27:50","slug":"las-nuevas-tierras-de-las-ciudades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-nuevas-tierras-de-las-ciudades\/","title":{"rendered":"Las nuevas tierras de las ciudades"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_114371\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-114371\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/034-037_CidadesPara_204-11.jpg\" alt=\"Fuego a la vista: motociclistas atraviesan la autopista PA-239 cubierta por el humo de incendios en pastizales de la regi\u00f3n de S\u00e3o F\u00e9lix do Xingu, en agosto de 2010\" width=\"290\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Apu Gomes\/ Folhapress<\/span>Fuego a la vista: motociclistas atraviesan la autopista PA-239 cubierta por el humo de incendios en pastizales de la regi\u00f3n de S\u00e3o F\u00e9lix do Xingu, en agosto de 2010<span class=\"media-credits\">Apu Gomes\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Desde Bel\u00e9m<\/em><\/p>\n<p>En 2010, docentes y estudiantes de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA) ayudaron a los habitantes de la isla de Murutucum, cercana a Bel\u00e9m, a volver a producir carteras, mochilas y calzados impermeables usando el l\u00e1tex de heveas que no se explotaban desde hac\u00eda m\u00e1s de un siglo. Profesores e investigadores de la UFPA ahora apuestan por m\u00e1s, en esta ocasi\u00f3n con el prop\u00f3sito de mapear, entender y ayudar a administrar las ciudades de un estado con una superficie casi tres veces mayor que la de Francia.<\/p>\n<p>\u201cQueremos ayudar a los municipios a resolver problemas y a elaborar sus planes de acci\u00f3n\u201d, dijo F\u00e1bio Carlos da Silva, director adjunto del N\u00facleo de Altos Estudios Amaz\u00f3nicos (Naea) y secretario ejecutivo de la Incubadora de Pol\u00edticas P\u00fablicas de la Amazonia (Ippa), que agrupa universidades, organismos del gobierno, organizaciones no gubernamentales y empresas de nueve estados de la Amazonia. Una de las tareas previstas para este a\u00f1o son los cursos de administraci\u00f3n p\u00fablica para intendentes y concejales.<\/p>\n<p>\u201cNo conoc\u00edamos casi nada del interior de Par\u00e1\u201d, sostuvo la arquitecta Ana Claudia Duarte Cardoso, investigadora de la UFPA y del Instituto Tecnol\u00f3gico Vale (ITV). En 2004, poco despu\u00e9s de regresar de su doctorado en Inglaterra, ella form\u00f3 parte de un grupo de investigadores que recorri\u00f3 14 ciudades del estado para ayudar con la elaboraci\u00f3n del plan director, que se exigir\u00eda a partir de 2006 a los municipios con m\u00e1s de 20 mil habitantes. \u201cNotamos que el problema era m\u00e1s profundo\u201d, constat\u00f3. \u201cMuchos municipios no lograron establecer los planes directores porque no ten\u00edan informaci\u00f3n sobre su territorio, ni diagn\u00f3sticos al respecto de sus necesidades y potencialidades, ni cartograf\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>En julio de 2012, Duarte Cardoso regres\u00f3 a la regi\u00f3n de Marab\u00e1, en esta ocasi\u00f3n como una de las coordinadoras del Urbis Amaz\u00f4nia, un proyecto de investigaci\u00f3n implementado en 2011 con financiaci\u00f3n por valor de 2,3 millones de reales del ITV de Bel\u00e9m y de la Fundaci\u00f3n Vale para conocer mejor los procesos de formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n del espacio urbano en la Amazonia. Arquitectos, urbanistas, economistas y ge\u00f3grafos de Par\u00e1, Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo pretenden identificar tensiones y contribuir para formular pol\u00edticas p\u00fablicas en tres regiones del estado (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11.jpg\" target=\"_blank\"><i>vea el mapa<\/i><\/a>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-207993\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11-300x213.jpg\" alt=\"035_CidadesPara_204-1\" width=\"300\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11-699x496.jpg 699w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-11.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u201cEstamos elaborando una cartograf\u00eda del espacio urbano de la Amazonia\u201d, afirm\u00f3 Antonio Miguel Monteiro, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y coordinador del Urbis. \u201cNo se trata de una forma tradicional de cartograf\u00eda, porque refleja las relaciones sociales, espaciales y culturales entre lugares, no s\u00f3lo las ubicaciones de los mismos\u201d. En la primera expedici\u00f3n, entre el 4 y el 15 de junio de 2012, 10 investigadores visitaron 58 comunidades ribere\u00f1as del municipio de Santar\u00e9m, en el curso del r\u00edo Tapaj\u00f3s. Son comunidades peque\u00f1as, con entre 50 y 100 familias cada una, pero \u201cen conjunto, funcionan como si fueran una ciudad, complementando funciones o servicios\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Monteiro. El dispensario puede hallarse en una comunidad y la escuela en otra, y todas las familias hacen uso de ellos. \u201cQueremos dotar de visibilidad a esos n\u00facleos y a las formas de organizaci\u00f3n entre ellos y con respecto a otros espacios, para que formen efectivamente parte de la planificaci\u00f3n regional\u201d.<\/p>\n<p>En otra expedici\u00f3n, del 19 de julio al 5 de agosto, nueve investigadores recorrieron las ciudades del sudeste de Par\u00e1 (Urbis-1) y entrevistaron a pobladores, empresarios, secretarios municipales y directores de organizaciones no gubernamentales. Detectaron asentamientos urbanos que no se hallaban en los mapas y fen\u00f3menos inesperados, tales como ciudades que nacen grandes y desparramadas, con miles de habitantes atra\u00eddos por los empleos generados por las empresas mineras o agropecuarias. Muchas ciudades est\u00e1n subordinadas a la actividad rural, invirtiendo el ordenamiento habitual.<\/p>\n<p>Ellos empezaron a observar qu\u00e9 deber\u00eda hacerse. En dos condominios del programa del gobierno federal Mi Casa, Mi Vida, con un total de 2.500 casas en construcci\u00f3n en la periferia de Marab\u00e1, no detectaron l\u00edneas regulares de \u00f3mnibus capaces de evitar el aislamiento entre los nuevos barrios. \u201cLas obras avanzan presurosas, m\u00e1s por la posibilidad de acceso a los recursos que como resultado de una planificaci\u00f3n consistente y coherente\u201d, concluy\u00f3 Duarte Cardoso.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-207994\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-21-300x168.jpg\" alt=\"035_CidadesPara_204-2\" width=\"290\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-21-300x168.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/035_CidadesPara_204-21.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>Hay condominios en similares condiciones que van tomando forma en Parauapebas y Cana\u00e3 dos Caraj\u00e1s. \u201cLa mitad del \u00e1rea urbana de Parauapebas son loteos, porque quienes arriban, en lugar de adquirir solamente un terreno, compra cuatro o cinco, dado que el precio de la tierra es bajo\u201d, acota ella. \u201cComo consecuencia de ello, surgen ciudades llenas de espacios vac\u00edos\u201d. La urbanizaci\u00f3n, a su vez, transforma radicalmente el paisaje natural. \u201cLas cimas de los cerros y las riberas de los r\u00edos, que deber\u00edan preservarse, est\u00e1n peladas en todas las ciudades que atravesamos\u201d.<\/p>\n<p><b>Espacios h\u00edbridos<br \/>\n<\/b>Roberto Monte-Mor, investigador de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y del Urbis, retorn\u00f3 angustiado de la expedici\u00f3n. \u201cNotamos un proceso de destrucci\u00f3n total, rutas asfaltadas, mucha gente ganando dinero mediante la venta de terrenos y motocicletas\u201d. En Tucum\u00e3, las motos y motonetas componen un 80% del parque de veh\u00edculos, y en Parauapebas y Marab\u00e1, el 50%.<\/p>\n<p>\u201cLo que estamos observando en Par\u00e1\u201d, dijo Monte-Mor en un seminario al final de octubre en la UFPA, \u201ces un espacio urbanizado que es simult\u00e1neamente campo y ciudad, no es ninguna de las dos cosas, pero integra a ambas\u201d. Monte-Mor, un arquitecto y urbanista de 65 a\u00f1os que recorre la Amazonia desde hace 40 a\u00f1os, trabaja desde hace 30 con economistas y 15, con ge\u00f3grafos, elabor\u00f3 en 2004 el concepto de urbanizaci\u00f3n extensiva, que el equipo del Urbis adopt\u00f3 para analizar el espacio urbano de la Amazonia. \u201cLos l\u00edmites de la ciudad se expandieron y el territorio rural sufri\u00f3 un proceso de urbanizaci\u00f3n. Quienes residen en el campo tambi\u00e9n quieren vivir como en la ciudad, con electricidad, televisi\u00f3n satelital y sentido de ciudadan\u00eda. La ciudad extendi\u00f3 sus tent\u00e1culos sobre el campo\u201d, nota.<\/p>\n<div id=\"attachment_114373\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-114373\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/034-037_CidadesPara_204-41.jpg\" alt=\"Morro do Chap\u00e9u, en Parauapebas, ocupado por asentamientos precarios\" width=\"290\" height=\"105\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ana Claudia Cardoso\/ UFPA<\/span>Morro do Chap\u00e9u, en Parauapebas, ocupado por asentamientos precarios<span class=\"media-credits\">Ana Claudia Cardoso\/ UFPA<\/span><\/p><\/div>\n<p>No se trata de fen\u00f3menos exclusivos de la Amazonia. A partir de 1960, la construcci\u00f3n de carreteras y la ampliaci\u00f3n de las redes de electricidad, telefon\u00eda y saneamiento han llevado el confort de la ciudad a los habitantes del campo por todo el pa\u00eds. Monte-Mor detect\u00f3 fen\u00f3menos similares en aldeas ind\u00edgenas del norte de Minas Gerais, cuyos habitantes reclaman electricidad y calles pavimentadas delante de sus casas de ladrillos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista econ\u00f3mico, las ciudades de la primera regi\u00f3n recorrida se encuentran bien, creciendo y generando riquezas. En funci\u00f3n, principalmente, de la miner\u00eda y la producci\u00f3n agropecuaria, la participaci\u00f3n de los ingresos brutos de los municipios de la Urbis-1 en la econom\u00eda de Par\u00e1, pas\u00f3 de un 8,6% en 1996 al 20% para el final de la d\u00e9cada siguiente. En Cana\u00e3 dos Caraj\u00e1s, uno de los mayores proyectos de explotaci\u00f3n de mineral de hierro del mundo, con inversiones estimadas en 20 mil millones de d\u00f3lares, motiv\u00f3 la construcci\u00f3n de caminos, elev\u00f3 el precio de la tierra y atrajo a nuevos residentes: la poblaci\u00f3n del municipio crecer\u00e1 de 20 mil a 100 mil habitantes en un lapso de 10 a\u00f1os. Sin embargo, no siempre la construcci\u00f3n de vivienda ocurre acorde con el ritmo de arribo de los inmigrantes. \u201cA partir de 2002, el per\u00edmetro urbano de Cana\u00e3 dos Caraj\u00e1s se modific\u00f3 m\u00e1s de seis veces\u201d, tal como lo registra uno de los informes del Urbis, \u201ccon el establecimiento de bolsones de pobreza en 19 asentamientos informales instalados en \u00e1reas p\u00fablicas\u201d.<\/p>\n<p>Es raro encontrar paraenses en esas ciudades de Par\u00e1, porque la mayor\u00eda de los habitantes proviene de otras regiones del pa\u00eds. En Parauapebas, declarada ciudad en 1985, el 56% de sus habitantes corresponde a migrantes o hijos de migrantes. En Cana\u00e3 dos Caraj\u00e1s \u2013una ciudad todav\u00eda m\u00e1s joven, reconocida en 1994\u2013, un 54% de sus habitantes proviene de otros estados. Cana\u00e3 presenta una de las mayores tasas anuales de crecimiento poblacional del pa\u00eds, con un 18,11%; mientras que el promedio nacional es del 1,55%.<\/p>\n<p><b>Vacas y playas<br \/>\n<\/b>En S\u00e3o F\u00e9lix do Xingu, la hacienda vacuna creci\u00f3 de manera impresionante, de 9 mil cabezas en 1994, a 682 mil en 1999, 1 mill\u00f3n en 2001 y 2 millones (registradas) en 2010, lo cual implica un promedio de 22 reses por habitante. \u201cEn 1980\u201d, seg\u00fan declara Monte-Mor, \u201cS\u00e3o F\u00e9lix era una aldea perdida en un mundo arcaico, con menos de 2 mil habitantes, y de pronto se transform\u00f3 en una ciudad con casi 50 mil habitantes, con inmensas tiendas de productos qu\u00edmicos, anuncios de rodeos y carteles de protesta de Greenpeace. S\u00e3o F\u00e9lix y Xinguara se han erigido en ambas m\u00e1rgenes del r\u00edo, desmontando todo, ya no hay casta\u00f1ares. Es algo triste observar la expulsi\u00f3n de los campesinos y recolectores de caucho [<i>seringueiros<\/i>]. Tambi\u00e9n lo es ver a sus habitantes debatiendo sobre qu\u00e9 es peor, si la miner\u00eda o la ganader\u00eda. El desmonte fue brutal. Muy pronto, eso ya no ser\u00e1 Amazonia\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_114374\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-114374\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/034-037_CidadesPara_204-51.jpg\" alt=\"Las garras del espacio urbano: la ciudad de Itaituba, al oeste de Par\u00e1, avanzando sobre la selva \" width=\"290\" height=\"269\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>Las garras del espacio urbano: la ciudad de Itaituba, al oeste de Par\u00e1, avanzando sobre la selva<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mucha gente utiliza para su esparcimiento las playas fluviales o pesca en los r\u00edos de S\u00e3o F\u00e9lix do Xingu y Marab\u00e1. Monte-Mor, quien visit\u00f3 la regi\u00f3n en 1984 y en 2001, se sobrecogi\u00f3 al observar centenares de puestos de venta de pescado en la arena y decenas de <i>jet-ski<\/i> cortando el r\u00edo Xing\u00fa: \u201cNunca hab\u00eda visto tal turismo popular. Lo peor es la m\u00fasica. Parlantes monstruosos y m\u00fasica horrible\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEstamos frente al desaf\u00edo de conjugar las muchas Amazonias, de establecer elementos integradores y enfatizar diferencias internas\u201d, resalt\u00f3 Monte-Mor. F\u00e1bio Silva advierte sobre el riesgo de confiar otra vez en emprendimientos econ\u00f3micos a gran escala como forma de promover la econom\u00eda de la regi\u00f3n norte: \u201cLos grandes proyectos le sirven al pa\u00eds y al mundo, pero a largo plazo no trajeron la ansiada mejora para la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Economistas, arquitectos y ge\u00f3grafos ofrecen ayuda en Par\u00e1","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[272,294,308],"coauthors":[5968],"class_list":["post-114368","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-arquitectura","tag-economia-es","tag-geografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114368\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114368"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=114368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}