{"id":114426,"date":"2013-04-16T19:04:40","date_gmt":"2013-04-16T22:04:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=114426"},"modified":"2016-01-27T15:11:02","modified_gmt":"2016-01-27T17:11:02","slug":"el-tamano-de-brasil-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-tamano-de-brasil-en-el-mundo\/","title":{"rendered":"El tama\u00f1o de Brasil en el mundo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_114427\" style=\"max-width: 234px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-114427\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_RelacoesInternacionais_204-11-224x300.jpg\" alt=\"Edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Brasilia\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_RelacoesInternacionais_204-11-224x300.jpg 224w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_RelacoesInternacionais_204-11.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Clara Lacerda<\/span>Edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Brasilia<span class=\"media-credits\">Clara Lacerda<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLa diplomacia existe para defender al Estado, no a un gobierno\u201d, afirma el embajador Fernando de Mello Barreto. \u201cPor ello, lo perenne de la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a, con una l\u00ednea de coherencia suprapartidaria conectada \u2012tal como en la mayor\u00eda de los pa\u00edses\u2012 con los intereses econ\u00f3micos, que son permanentes. En el caso brasile\u00f1o, eso va a\u00fan m\u00e1s lejos: las determinaciones de nuestra pol\u00edtica exterior est\u00e1n establecidas en la Constituci\u00f3n\u201d, explica. No se trata de una mera opini\u00f3n. Barreto \u201ccomprueba\u201d tal estabilidad, a contramano del sentido com\u00fan, mediante un minucioso an\u00e1lisis de la actuaci\u00f3n de los cancilleres durante los \u00faltimos 25 a\u00f1os que result\u00f3 en <i>A pol\u00edtica externa ap\u00f3s a redemocratiza\u00e7\u00e3o<\/i> (Funda\u00e7\u00e3o Alexandre de Gusm\u00e3o). En las casi 1.400 p\u00e1ginas del estudio, lo que se percibe es que, m\u00e1s all\u00e1 de los diversos presidentes, Itamaraty constituye un basti\u00f3n de estabilidad.<\/p>\n<p>\u201cObviamente hay diferencias de prioridades entre los distintos gobiernos, generalmente sutiles, pese a la apariencia externa de \u2018ruptura\u2019, por lo general cambios de curso a causa de una alteraci\u00f3n en el cuadro externo, lo cual requiere ajustes. Pero resultan raras eventuales alteraciones en las pol\u00edticas tradicionales\u201d, analiza el diplom\u00e1tico. Incluso con la llegada de la redemocratizaci\u00f3n no se modific\u00f3 ese cuadro: Olavo Set\u00fabal, canciller de Jos\u00e9 Sarney, el primero despu\u00e9s de la dictadura, en su discurso de asunci\u00f3n afirm\u00f3 que dar\u00eda continuidad a la pol\u00edtica exterior de los militares. Lo que Barreto comprueba por la trayectoria cronol\u00f3gica de los cancilleres es la tesis de investigaci\u00f3n de Tullo Vigevani, profesor titular jubilado de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) e investigador del Centro de Estudios de Cultura Contempor\u00e1nea (Cedec) y del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de Estudios de los Estados \u00danicos (INC-Ineu), avalada por la FAPESP.<\/p>\n<p>\u201cIncluso durante el gobierno de Lula da Silva no se observ\u00f3 una ruptura significativa con los paradigmas hist\u00f3ricos de la pol\u00edtica exterior, sino un cambio en el \u00e9nfasis otorgado a ciertas opciones anteriormente abiertas en nuestra acci\u00f3n exterior\u201d, analiza Vigevani. \u201cLo que hay, son tradiciones diplom\u00e1ticas distintas, con diferencias en las acciones, en las preferencias y en las creencias, procurando resultados espec\u00edficos distintos, pero intentando no apartarse del objetivo siempre perseguido del desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds, preservando una cierta autonom\u00eda pol\u00edtica\u201d, a\u00f1ade. Es decir, seg\u00fan el investigador, el concepto central que explica el desarrollo de la pol\u00edtica exterior, desde 1985 hasta ahora, es la b\u00fasqueda de la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de Vigevani se encuentra expresada en su libro <i>Brazilian foreign policy in changing times: the quest for autonomy from Sarney to Lula<\/i> (Lexington Books), que acaba de tener una segunda edici\u00f3n en Estados Unidos. La autonom\u00eda se entiende como la capacidad de los latinoamericanos para protegerse contra los efectos negativos del sistema internacional y contra la presi\u00f3n ejercida por los pa\u00edses m\u00e1s poderosos. Podr\u00eda expresarse en tres formas: por la distancia con esos pa\u00edses (la opci\u00f3n del gobierno de Sarney); por la participaci\u00f3n activa en instituciones internacionales (tal como fue durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso); y por la diversificaci\u00f3n de las asociaciones y foros de actuaci\u00f3n (durante el gobierno de Lula da Silva y a\u00fan en vigencia en la administraci\u00f3n Dilma Rousseff).<\/p>\n<div id=\"attachment_114428\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-114428\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_RelacoesInternacionais_204-21.jpg\" alt=\"Firma del tratado que sent\u00f3 las bases del Mercosur, en marzo de 1991 en Asunci\u00f3n, Paraguay. Partiendo de la izquierda: Collor de Mello, de Brasil,  Andr\u00e9s Rodr\u00edguez, de Paraguay, Carlos Menem, de Argentina, y Luis Lacalle, de Uruguay\" width=\"290\" height=\"186\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Mendez\/ AFP<\/span>Firma del tratado que sent\u00f3 las bases del Mercosur, en marzo de 1991 en Asunci\u00f3n, Paraguay. Partiendo de la izquierda: Collor de Mello, de Brasil, Andr\u00e9s Rodr\u00edguez, de Paraguay, Carlos Menem, de Argentina, y Luis Lacalle, de Uruguay<span class=\"media-credits\">Pedro Mendez\/ AFP<\/span><\/p><\/div>\n<p>As\u00ed, pese a no ocurrir una ruptura durante el gobierno de Sarney (1985-1989), las presiones estadounidenses impusieron que las canciller\u00edas de Set\u00fabal y Abreu Sodr\u00e9 adoptaran posturas m\u00e1s liberales y menos aut\u00e1rquicas, en funci\u00f3n de la negociaci\u00f3n de la deuda externa y de los juicios por patentes farmac\u00e9uticas e inform\u00e1ticas. El final de la Guerra Fr\u00eda situ\u00f3 al gobierno de Collor de Mello (1990-1992) entre posturas divergentes en su actuaci\u00f3n diplom\u00e1tica: aunque se apart\u00f3 de las pr\u00e1cticas tradicionales, aline\u00e1ndose con los valores de los pa\u00edses desarrollados, tambi\u00e9n se acerc\u00f3 al Cono Sur. Rezek y Celso Lafer (quien retorn\u00f3 a la canciller\u00eda con Cardoso), sus ministros en Itamaraty, fueron responsables del establecimiento de una pol\u00edtica para el Mercosur, un tratado firmado por Collor, adaptado a los nuevos tiempos de regionalismo abierto.<\/p>\n<p>\u201cCon todo, invariablemente, presidentes y cancilleres brindaron alta prioridad a las relaciones con los pa\u00edses vecinos, en especial con los muy cercanos, tal como es el caso de Argentina, hoy mismo una pieza central para el consenso dentro del Mercosur\u201d, coincide Barreto. \u201cEsta postura tambi\u00e9n surgi\u00f3 con la redemocratizaci\u00f3n, que posibilit\u00f3 a Brasil percibir que tenemos problemas comunes con el resto de Am\u00e9rica Latina\u201d, dice. Durante la gesti\u00f3n de Cardoso como canciller de Itamar Franco y, m\u00e1s adelante, como presidente (1995-2002), se rescataron temas tradicionales de la diplomacia brasile\u00f1a, tales como la ampliaci\u00f3n de la autonom\u00eda nacional, sintetizada en la pretensi\u00f3n brasile\u00f1a de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una idea proclamada ya durante el gobierno de Sarney. \u201cPero una vez m\u00e1s, la diplomacia se benefici\u00f3 con la democracia. Al ser un pa\u00eds redemocratizado, pod\u00eda exigirse lo mismo de la ONU y de otras naciones, lo cual explica el asunto del esca\u00f1o permanente\u201d, se\u00f1ala Barreto. \u201cEst\u00e1 claro que con los gobiernos militares ese tema ni siquiera pod\u00eda sugerirse\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCon el fin de la dictadura, se adoptaron pol\u00edticas de derechos humanos, de rechazo a la proliferaci\u00f3n de las armas nucleares y de apoyo a las nuevas demandas ecol\u00f3gicas (en los gobiernos de Sarney, Collor de Mello, Itamar Franco y Cardoso). Brasil ya no estaba comprometido por las denuncias contra los gobiernos militares y pod\u00eda insertarse en el contexto internacional, buscar mayor autonom\u00eda, facilitando el trabajo de los diplom\u00e1ticos\u201d, comenta Barreto. Seg\u00fan Vigevani, el apogeo de este nuevo movimiento ocurri\u00f3 durante el gobierno de Cardoso, cuando se busc\u00f3 internalizar los cambios liberales propuestos mediante la globalizaci\u00f3n, y simult\u00e1neamente manteniendo el apoyo a los instrumentos econ\u00f3micos estatales. \u201cSe trataba de una perspectiva cooperativa, sin dejar de denunciar las asimetr\u00edas internacionales y criticar la pol\u00edtica unilateral estadounidense\u201d, analiza Vigevani.<\/p>\n<p>La coherencia con la agenda global permiti\u00f3 la adopci\u00f3n de la \u201cautonom\u00eda por la participaci\u00f3n\u201d, donde Brasil no se aislaba, sino que se articulaba con el mundo en procura de una posici\u00f3n m\u00e1s adecuada con su nuevo peso internacional. \u201cPese a ello, la relaci\u00f3n con Estados Unidos fue de reproducciones ininterrumpidas. El cambio bilateral ocurri\u00f3 m\u00e1s por acciones y hechos concretos que por modificaciones en la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a\u201d, se\u00f1ala Barreto. El gobierno de Lula da Silva (2003-2011) no modific\u00f3 esa base, aunque haya optado por lo que Vigevani denomina \u201cautonom\u00eda por la diversificaci\u00f3n\u201d. \u201cLa t\u00f3nica fue de acercamiento a los pa\u00edses del Sur para lograr una mayor inserci\u00f3n y poder de intercambio en las negociaciones internacionales, buscando siempre soluciones multilaterales, en lugar de un acuerdo unipolar\u201d, explica el investigador.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_Diplomacia_2041.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-208009\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_Diplomacia_2041-1024x215.jpg\" alt=\"068-071_Diplomacia_204\" width=\"560\" height=\"117\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_Diplomacia_2041-1024x215.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_Diplomacia_2041-810x170.jpg 810w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/068-071_Diplomacia_2041-300x63.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Durante el segundo mandato de Lula, las directrices se profundizaron, con \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n con pa\u00edses emergentes tales como China, India, Rusia y Sud\u00e1frica, sin que ello perjudicase el eje Brasilia-Washington. \u201cLa mejora en las condiciones econ\u00f3micas de Brasil hizo posible comenzar con una pol\u00edtica de apertura con el \u00c1frica subsahariana, desde una \u2018acci\u00f3n vocal\u2019 contra el <i>apartheid<\/i>, del gobierno de Sarney, hasta la m\u00e1s reciente aproximaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n\u201d, dice Barreto. En Medio Oriente, las posturas brasile\u00f1as tambi\u00e9n se mantuvieron estables. \u201cDurante el gobierno de Collor se apoy\u00f3 la revocaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n que igualaba al sionismo con una forma de racismo; en el gobierno de Lula, ocurri\u00f3 el reconocimiento de Palestina como Estado. En ambos casos, a pesar de las aparentes diferencias, solamente se acentuaron las claras tendencias, que no difer\u00edan demasiado de la de otros miembros de la ONU\u201d, comenta el diplom\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las diferencias en el trato con el Mercosur son relevantes entre los distintos gobiernos. \u201cEn el gobierno de Fernando Collor hubo gran receptividad. En el de Fernando Henrique Cardoso el gobierno impuso reglas para la administraci\u00f3n de los convenios. Y en el de Lula da Silva se cre\u00f3 un proceso de negociaci\u00f3n que lleg\u00f3 al colapso de la relaci\u00f3n\u201d, indica Barreto. Vigevani se\u00f1ala lo mismo en su investigaci\u00f3n, resaltando la contradicci\u00f3n entre las pretensiones brasile\u00f1as de <i>global trader<\/i> y <i>global player<\/i>. \u201cLa b\u00fasqueda de diversificaci\u00f3n de convenios con los pa\u00edses en desarrollo, tales como China y la India, es un obst\u00e1culo para la profundizaci\u00f3n de acuerdos con los pa\u00edses del Mercosur, porque se concentran recursos y esfuerzos cooperativos con actores m\u00e1s importantes que los vecinos\u201d, eval\u00faa el profesor. La baja sensibilidad de ciertos grupos para con los asuntos regionales aliada a la prioridad otorgada por el gobierno de Lula a las cuestiones globales, tal como la intervenci\u00f3n en Ir\u00e1n, dificultan que el pa\u00eds ejerza su autonom\u00eda por diversificaci\u00f3n con su entorno.<\/p>\n<p>Pero Fernando de Mello Barreto rechaza la cr\u00edtica que sostiene que la pol\u00edtica externa de Lula fue \u201cpolitizada\u201d. \u201cLa diplomacia es pol\u00edtica, siempre. Basta observar que la gran mayor\u00eda de los cancilleres proviene de la pol\u00edtica, con tan s\u00f3lo dos diplom\u00e1ticos de carrera, Luiz Felipe Lampreia y Celso Amorim\u201d, recuerda. \u201cSea como sea, la redemocratizaci\u00f3n fue un sendero que condujo a Brasil a una nueva posici\u00f3n internacional. Como dijo el actual canciller, Antonio Patriota, en su discurso de asunci\u00f3n: \u2018Dejamos atr\u00e1s la \u00e9poca en que una suma de vulnerabilidades nos limitaba el espectro de acci\u00f3n internacional\u201d. Esa frase resume el legado de los 25 a\u00f1os de pol\u00edtica exterior y establece las perspectivas para el futuro\u201d, afirma Barreto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La pol\u00edtica exterior de la redemocratizaci\u00f3n procur\u00f3 mayor autonom\u00eda","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[292],"coauthors":[684],"class_list":["post-114426","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-diplomacia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114426"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=114426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}