{"id":115169,"date":"2002-09-22T17:22:18","date_gmt":"2002-09-22T20:22:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=115169"},"modified":"2015-08-21T16:02:03","modified_gmt":"2015-08-21T19:02:03","slug":"un-misterio-develado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-misterio-develado\/","title":{"rendered":"Un misterio develado"},"content":{"rendered":"<p><span lang=\"ES-AR\">Pesquisa FAPESP<\/span><span lang=\"ES-AR\"> cede un espacio excepcionalmente en esta edici\u00f3n para esclarecer un misterio moderno: en lugar de tomar como base un texto cient\u00edfico para elaborar un art\u00edculo, publica directamente el referido texto. Porque la revista desea presentar en detalle una visi\u00f3n cient\u00edfica en un lenguaje cient\u00edfico \u2013que se contrapone a la visi\u00f3n y al lenguaje m\u00edstico: se trata de la causa de las manchas que se asemejan a im\u00e1genes sacras, presentes en algunas ventanas de vidrio. Uno de estos fen\u00f3menos ha provocado conmoci\u00f3n en la localidad de Ferraz de Vasconcelos, en el Gran S\u00e3o Paulo. El pasado 14 de julio, los habitantes de la vivienda ubicada en el n\u00ba 330 de la calle Ant\u00f4nio Bernardino Corr\u00eaa, vieron una mancha en el vidrio de la ventana que parece una imagen de la Virgen. La due\u00f1a de la casa, Ana Maria de Jesus Rosa, intent\u00f3 en balde quitar dicha mancha con productos de limpieza. Como los vidrios, y consecuentemente la imagen, dan a la calle, la noticia se propag\u00f3 y el sitio se convirti\u00f3 en lugar de peregrinaci\u00f3n y oraci\u00f3n, por el cual ya han pasado decenas de miles de personas. Monse\u00f1or Paulo Antonino Mascarenhas Roxo, obispo de la di\u00f3cesis de Mog\u00ed das Cruzes, a la cual pertenece Ferraz de Vasconcelos, decidi\u00f3 formar una comisi\u00f3n de diez especialistas entre religiosos, psic\u00f3logos, qu\u00edmicos y f\u00edsicos, para elaborar un dictamen oficial. \u201cLa Iglesia reci\u00e9n va a adoptar una postura cuando tenga en sus manos el laudo cient\u00edfico\u201d, dice monse\u00f1or Mascarenhas Roxo.<\/span><\/p>\n<p>El portavoz de la comisi\u00f3n es el psic\u00f3logo Welligton Zangari, del Instituto Inter Psi, vinculado a la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP). Inter Psi es un grupo de estudios de semi\u00f3tica, interconectividad y consciencia que estudia fen\u00f3menos psicosociales, como \u00e9ste de la localidad de Ferraz de Vasconcelos. \u201cLa comisi\u00f3n invit\u00f3 a otros dos investigadores para que analizasen el vidrio y elaborasen sus propios dict\u00e1menes\u201d, dice Zangari. Al margen del an\u00e1lisis de las caracter\u00edsticas fisicoqu\u00edmicas, la comisi\u00f3n se plante\u00f3 estudiar tambi\u00e9n los aspectos psicol\u00f3gicos y sociales de la cuesti\u00f3n. \u201cQueremos entender por qu\u00e9 la imagen provoc\u00f3 esa reacci\u00f3n en la gente\u201d. Entre los expertos escuchados por la comisi\u00f3n se encuentra Edgar Dutra Zanotto, doctor en tecnolog\u00eda del vidrio, profesor titular de ingenier\u00eda de materiales de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) y coordinador adjunto de la direcci\u00f3n cient\u00edfica de la FAPESP. Zanotto es autor de la comunicaci\u00f3n que aparece en las siguientes p\u00e1ginas, en la cual explica detalladamente el fen\u00f3meno de la imagen existente en las ventanas de Ferraz de Vasconcelos. El investigador muestra que ese tipo de vidrio, cuando est\u00e1 sujeto a la intemperie, sufre ataques qu\u00edmicos que producen figuras de una geometr\u00eda redondeada, que se asemejan a im\u00e1genes sacras. \u201cEs un proceso perfectamente natural, muy com\u00fan y muy f\u00e1cil de observar en ventanas de vidrios de oficinas y viviendas\u201d, dice Zanotto, quien ya ha presentado su laudo ante la comisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis del vidrio fueron \u00edntegramente realizados en la residencia de Ferraz de Vasconcelos. \u201cNo retiramos el vidrio\u201d, dice Zangari. \u201cFue una condici\u00f3n impuesta por la familia para dejarnos trabajar\u201d. La familia no parece estar preocupada con los resultados obtenidos por los especialistas. \u201cNada va a menguar mi fe. Creemos en la virgen, y eso nos basta\u201d, asevera Ana Maria. Por su parte, el obispo tambi\u00e9n parece estar preparado para sortear las explicaciones cient\u00edficas. \u201cLo importante es todo aquello que este fen\u00f3meno ha suscitado: un mayor n\u00famero de personas se sienten cerca de Dios, e incluso la violencia en el barrio ha disminuido en este tiempo\u201d, dice monse\u00f1or Mascarenhas Roxo. Una prueba de que la fe puede convivir con los enigmas de la naturaleza, sin necesidad de explicaciones divinas.<\/p>\n<p>Desde el pasado mes de julio, una imagen que aparece en una peque\u00f1a ventana de vidrio (Figura 1) moviliza a millares de personas en la localidad de Ferraz de Vasconcelos, en la periferia de S\u00e3o Paulo, Brasil. Es una forma que se asemeja a la de la Virgen Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Luego de innumerables notas en televisi\u00f3n, empezaron a aparecer efigies similares en viviendas de varias ciudades del interior del estado de S\u00e3o Paulo y en otros estados brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Distintos cient\u00edficos han emitido sus opiniones en reportajes de radio y televisi\u00f3n sobre el presunto milagro, algunas de \u00e9stas muy razonables. Pero debido al exiguo tiempo del cual disponen, dichas explicaciones no han sido bien entendidas, tanto por el p\u00fablico ne\u00f3fito como por la comunidad acad\u00e9mica. Para aclarar este misterio, demostraremos que tales im\u00e1genes son producto de fen\u00f3menos naturales (corrosi\u00f3n e iridescencia) conocidos desde hace d\u00e9cadas, tanto por los cient\u00edficos de los materiales como por los productores de vidrios planos.<\/p>\n<p><strong>El vidrio para ventanas<br \/>\n<\/strong>Los primeros vidrios fabricados por el hombre datan aproximadamente del a\u00f1o 4000 a.C. Desde aquella \u00e9poca, las composiciones m\u00e1s comunes, entre las que se incluyen las de los vidrios de botellas y ventanas, contienen principalmente s\u00edlice (SiO2), que es el componente que forma la red estructural del vidrio, y cuya mayor fuente es la arena. Los restantes componentes son los \u00f3xidos de sodio (Na2O), de potasio (K2O), de calcio (CaO), de magnesio (MgO), de aluminio (Al2O3), elementos minoritarios e impurezas. Es curioso notar que \u00e9stos son los elementos m\u00e1s abundantes en el planeta; de all\u00ed el extensivo uso de este tipo de vidrios, conocidos con el nombre gen\u00e9rico de soda-cal-s\u00edlice.<\/p>\n<p>El Gr\u00e1fico 1 muestra las composiciones t\u00edpicas de los vidrios para ventanas modernos y los medievales. Mientras que las composiciones actuales son pr\u00e1cticamente uniformes, las composiciones m\u00e1s antiguas var\u00edan sustancialmente (Muller et al. 1994). Los vidrios medievales tienen un mayor \u00edndice de impurezas, tales como \u00f3xido de hierro (Fe2O3), manganeso (MnO) y f\u00f3sforo (P2O5), y son ricos en potasio, en cuanto que los vidrios para ventanas contempor\u00e1neos tienen un mayor tenor de sodio. Mostraremos m\u00e1s adelante que estos dos \u00faltimos elementos (\u00e1lcalis) son los responsables de la corrosi\u00f3n y la formaci\u00f3n de im\u00e1genes con formas redondeadas y multicolores sobre la superficie del vidrio.<\/p>\n<p><strong>La corrosi\u00f3n acuosa<br \/>\n<\/strong>Cuando un vidrio entra en contacto con una soluci\u00f3n acuosa, se desencadenan cambios qu\u00edmicos y estructurales en su superficie (Figura 2). Asimismo, en el transcurso de dicha reacci\u00f3n, la formaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n de productos de corrosi\u00f3n provocan cambios en su composici\u00f3n qu\u00edmica, y elevan el pH de la soluci\u00f3n. Es importante hacer hincapi\u00e9 en que el vidrio no resiste a pH elevados, que ocasionan la disoluci\u00f3n de la red de s\u00edlice que lo estructura. Desde la d\u00e9cada del 50, decenas de investigadores (por ejemplo, Clark et al, 1979) demostraron experimentalmente que las reacciones entre el agua y el vidrio pueden dividirse en dos estadios:<\/p>\n<p><strong>Primer estadio<br \/>\n<\/strong>El ataque primario es un proceso que implica un intercambio entre los iones de sodio (Na+) y potasio (K+) del vidrio y los iones de hidr\u00f3geno de la soluci\u00f3n; los restantes constituyentes del vidrio no se alteran. La reacci\u00f3n (a) en la Figura 2 tiende a predominar en el primer estadio. Durante el mismo, la extracci\u00f3n de \u00e1lcalis (Na, K) del vidrio es lenta y decrece en forma aproximada a la ra\u00edz cuadrada del tiempo. Durante esas reacciones, se puede observar un aumento del \u00e1rea superficial efectiva del vidrio en contacto con la soluci\u00f3n corrosiva, debido al incremento de la rugosidad. Este aumento del \u00e1rea superficial se relaciona con la lixiviaci\u00f3n (disoluci\u00f3n selectiva) de los iones alcalinos del vidrio, que deja una capa rica en s\u00edlice, que contiene microporos hidratados. La extensi\u00f3n del \u00e1rea superficial lixiviada depende de la composici\u00f3n inicial del vidrio. En materiales que contienen menores tenores de s\u00edlice, este aumento del \u00e1rea superficial es m\u00e1s significativo. Por lo tanto, la lixiviaci\u00f3n aumenta con el tenor de \u00e1lcalis.<\/p>\n<p><strong>Segundo estadio<\/strong><br \/>\nEl segundo estadio de ataque es un proceso en el cual se concreta una rotura de las uniones principales (Si-O-Si), lo que ocasiona la disoluci\u00f3n de la estructura del vidrio. Esta reacci\u00f3n (b) en la Figura 2 es el mecanismo dominante en el segundo estadio.<\/p>\n<p>En vidrios del tipo soda-cal-s\u00edlice, la fuerza motriz para iniciar el proceso de difusi\u00f3n del ion Na+ del vidrio hacia la soluci\u00f3n acuosa en la reacci\u00f3n (a) es la diferencia de concentraci\u00f3n del mismo en el vidrio y en el agua superficial. Con todo, para mantener la neutralidad el\u00e9ctrica, los iones de hidr\u00f3geno (H+) del agua deben difundirse desde la soluci\u00f3n hacia el vidrio y ocupar los espacios dejados por los iones de sodio que migraron hacia la soluci\u00f3n. Como consecuencia de ello, este intercambio i\u00f3nico ocasiona una elevaci\u00f3n del pH de la soluci\u00f3n acuosa.<\/p>\n<p><strong>Intemperismo<br \/>\n<\/strong>Se denomina intemperismo a la degradaci\u00f3n de la superficie del vidrio causada por la interacci\u00f3n con la humedad atmosf\u00e9rica. El intemperismo se clasifica en dos tipos: intemperismo est\u00e1tico e intemperismo din\u00e1mico. Este \u00faltimo puede ser ocasionado por uno de los procesos que se describen a continuaci\u00f3n:<br \/>\ni) Condensaci\u00f3n-lixiviaci\u00f3n: en el cual la humedad se deposita sobre la superficie del vidrio hasta que se desencadena un proceso natural de lixiviaci\u00f3n, que lava los productos de la reacci\u00f3n. Por consiguiente, no hay acumulaci\u00f3n de productos de reacci\u00f3n (Figura 3b).<br \/>\nii) Adsorci\u00f3n-condensaci\u00f3n-evaporaci\u00f3n: una fina capa de \u2018neblina\u2019 se forma sobre la superficie, pero se evapora antes que se formen gotas de agua. En este caso, hay acumulaci\u00f3n de productos de reacci\u00f3n (Figura 3d). El intemperismo est\u00e1tico puede ser causado por el aprisionamiento de gotas de lluvia entre dos placas de vidrio, tal como se describe en la Figura 3c.<\/p>\n<p>El intemperismo din\u00e1mico tipo (i) constituye una forma de corrosi\u00f3n acuosa, pues la superficie del vidrio es continuamente reabastecida con la soluci\u00f3n a una tasa espec\u00edfica. Durante el per\u00edodo en el cual la gota permanece sobre la superficie, se produce la desalcalinizaci\u00f3n (empobrecimiento de Na+ y K+) del vidrio y, simult\u00e1neamente, una elevaci\u00f3n del pH del agua. Si la raz\u00f3n S\/V entre el \u00e1rea superficial expuesta del vidrio (S) y el volumen de la soluci\u00f3n (V) es alta en la gota de agua (&gt; 1 cm-\u00b9), la elevaci\u00f3n del pH ocasiona la disoluci\u00f3n total de la superficie de vidrio en contacto con las gotas. La deterioraci\u00f3n localizada y la rugosidad resultante en la superficie del vidrio redundan en el aprisionamiento de la soluci\u00f3n durante la lixiviaci\u00f3n. La degradaci\u00f3n de la superficie continua all\u00ed en donde la soluci\u00f3n se deposit\u00f3, en los poros corro\u00eddos. Tal corrosi\u00f3n se manifiesta a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de peque\u00f1os cr\u00e1teres (pitting) y el descascarado (spalling) de algunas regiones de la superficie. Esto puede ocasionar manchas notorias a simple vista (staining). El intemperismo din\u00e1mico del tipo (ii) se caracteriza por la presencia de productos de reacci\u00f3n en la superficie del vidrio.<\/p>\n<p>Este tipo de intemperismo, producido bajo alteraciones c\u00edclicas de temperaturas o humedad, es el principal motivo de preocupaci\u00f3n de los fabricantes de vidrios. El ataque se observa inicialmente por un peque\u00f1o empa\u00f1amiento de la superficie del vidrio, seguido de la formaci\u00f3n de una pel\u00edcula visible, que var\u00eda en espesor seg\u00fan la composici\u00f3n del vidrio y la severidad del ataque. Diversos autores han estudiado extensamente estas pel\u00edculas, vali\u00e9ndose de la microscop\u00eda electr\u00f3nica de transmisi\u00f3n y difracci\u00f3n de rayos X, y han demostrado que las mismas son ricas en sodio. Asimismo, las pel\u00edculas ricas en Na reaccionan con la mayor\u00eda de los gases \u00e1cidos, tales como el CO2 y el SO2 (presentes en ambientes contaminados), para formar las respectivas sales: Na2CO3 y Na2SO4. Como el CO2 est\u00e1 presente en cantidades significativas en la atm\u00f3sfera, la Na2CO3 ser\u00eda producto de la reacci\u00f3n en la mayor\u00eda de los vidrios que sufren la intemperie de este tipo. La presencia de Na2CO3 se verific\u00f3 mediante el an\u00e1lisis de difraci\u00f3n de rayos-X sobre la superficie de vidrios comerciales que sufrieron la intemperie. Si se detecta la presencia de gases de cloro o azufre en el ambiente, las sales de esas especies reactivas pueden tambi\u00e9n formarse sobre la superficie del vidrio. La capa formada por el intemperismo tipo (ii) puede actuar como una barrera protectora para retardar corrosiones futuras, limitando de ese modo su propio espesor. Entretanto, esa pel\u00edcula puede destacarse espont\u00e1neamente (scumming) o ser removida con soluciones qu\u00edmicas o abrasi\u00f3n. De cualquier manera, la superficie restante presentar\u00e1 signos evidentes de corrosi\u00f3n, tales como la rugosidad. Los diversos tipos de corrosi\u00f3n acuosa o intemperismo discutidos anteriormente est\u00e1n ilustrados esquem\u00e1ticamente en la Figura 3 para condiciones de exposici\u00f3n t\u00edpicas. La corrosi\u00f3n acuosa est\u00e1tica se produce en la parte interna del recipiente de vidrio que contiene la soluci\u00f3n l\u00edquida (Figura 3a), por ejemplo. En caso de que el cociente S\/V sea peque\u00f1o, el aumento del pH de la soluci\u00f3n ser\u00e1 lento y el primer estadio de la Figura 2 (lixiviaci\u00f3n de \u00e1lcalis) ser\u00e1 el principal mecanismo de corrosi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la corrosi\u00f3n acuosa din\u00e1mica (como la provocada por el lavado de las ventanas con agua a presi\u00f3n), la superficie es continuamente reabastecida con una soluci\u00f3n corrosiva (Figura 3b). Lo propio sucede con las ventanas expuestas a la lluvia, lo que caracteriza un intemperismo din\u00e1mico. Por lo tanto, el pH de las gotas de agua no se altera significativamente, a pesar de que la raz\u00f3n S\/V sea alta. Nuevamente, el principal mecanismo de corrosi\u00f3n es descrito por la reacci\u00f3n (a) de la Figura 2. El intemperismo est\u00e1tico, en el cual la soluci\u00f3n corrosiva no se renueva, es probablemente el tipo m\u00e1s severo de corrosi\u00f3n. Las gotas de agua pueden permanecer alojadas en los intersticios que se forman entre los vidrios planos apilados y almacenados en recintos sujetos a la acci\u00f3n de la humedad (Figura 3c). Si las placas de vidrio son apiladas a peque\u00f1a distancia entre s\u00ed, se puede registrar una alta raz\u00f3n S\/V. Consecuentemente, el pH del agua retenida aumenta r\u00e1pidamente, junto con una disoluci\u00f3n localizada del vidrio. La condici\u00f3n de intemperismo hallada m\u00e1s frecuentemente es la que se muestra en la Figura 3d. El vidrio reacciona con la humedad y con los gases presentes en la atm\u00f3sfera, lo que resulta en la formaci\u00f3n de sales precipitadas sobre la superficie del vidrio. Las condiciones necesarias para la formaci\u00f3n de gotas de agua para lavar esos precipitados no est\u00e1n presentes en ese caso. La resistencia del vidrio al ataque qu\u00edmico depende del medio al cual el vidrio est\u00e1 expuesto. Los resultados que se obtienen a partir de un tipo particular de ambiente no deben extrapolarse a otras condiciones de almacenaje.<\/p>\n<p><strong>La Virgen de las ventanas: la explicaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Ante todo lo expuesto, nuestra hip\u00f3tesis indica que las im\u00e1genes de Ferraz de Vasconcelos y de las otras localidades son producto del ataque qu\u00edmico ocasionado por uno o m\u00e1s mecanismos como los descritos anteriormente. Debido a que el se\u00f1or Ant\u00f4nio (propietario de la vivienda de Ferraz de Vasconcelos) obtuvo aparentemente esa placa de vidrio en una demolici\u00f3n, una probable causa de la corrosi\u00f3n ser\u00eda el almacenamiento prolongado de dicha placa cerca de otra, tal como se esboza en el esquema de la Figura 3c. Puede ser tambi\u00e9n que el almacenamiento en la propia f\u00e1brica o en la distribuidora pueda haber causado el mismo efecto. Esto tambi\u00e9n explicar\u00eda el formato redondeado de la imagen, que se parece a una Virgen. Un cierto volumen de agua prensada entre dos placas de vidrio durante el almacenaje puede generar tal aspecto peculiar.<br \/>\nPara minimizar el \u00e1rea mojada, la tensi\u00f3n superficial siempre produce geometr\u00edas redondeadas. Las gotas de agua que reposan libremente sobre las placas de vidrio tienen una secci\u00f3n perfectamente circular. Con todo, al ser prensadas por otra placa, se esparcen parcialmente, lo que rompe esa perfecta circularidad, pero se mantienen las formas redondeadas. Pruebas efectuadas en el Laboratorio de Materiales V\u00edtreos de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (LaMaV\/ UFSCar) demuestran que un n\u00famero ilimitado de geometr\u00edas (incluyendo algunas muy parecidas a la imagen de la Virgen) pueden obtenerse al prensar una gota de agua entre dos l\u00e1minas de vidrio.<br \/>\nPor lo tanto, la imagen ya exist\u00eda cuando el vidrio fue instalado, pero solamente fue notada en los \u00faltimos tiempos. La percepci\u00f3n de esas figuras es realmente sutil. Un ejemplo de ello: en el Departamento de Ingenier\u00eda de Materiales de la UFSCar, hay desde hace a\u00f1os unas ventanas que dejan ver im\u00e1genes de geometr\u00eda redondeada, similares a la de Ferraz de Vasconcelos (pero no tan parecidas a la Virgen). Con todo, ipoqu\u00edsimos investigadores y estudiantes se han dado cuenta de ello!<\/p>\n<p><strong>Iridescencia<br \/>\n<\/strong>Resta todav\u00eda explicar el \u201caura\u201d multicolor que envuelve a la imagen y refuerza la semejanza con una aparici\u00f3n sacra. La ciencia tambi\u00e9n explica este fen\u00f3meno, conocido como iridescencia. La iridescencia se define como un efecto arco iris, cuyo color cambia seg\u00fan el \u00e1ngulo de observaci\u00f3n o de iluminaci\u00f3n. Es com\u00fan en vidrios antiguos sujetos a intemperismo (el Gr\u00e1fico 1 muestra que \u00e9stos tambi\u00e9n son ricos en \u00e1lcalis), siendo provocada en dichos casos por la interferencia \u00f3ptica, es decir, la luz reflejada de varias capas de productos de corrosi\u00f3n, que tienen un espesor de la magnitud de la longitud de onda de la luz visible (400 &#8211; 700 nm).<br \/>\nAlgunos artistas conocen y valoran este efecto. \u00c9stos utilizan \u00e1cidos para provocar una corrosi\u00f3n controlada, o aplican vapores de SnCl2 o PbCl2 \u2013con posterior calentamiento en atm\u00f3sfera reductora, pobre en ox\u00edgeno\u2013 para precipitar finas capas met\u00e1licas que provocan el ansiado efecto arco iris en vidrios de decoraci\u00f3n. A los incr\u00e9dulos, les sugerimos desbastar algunos micrones (10-6 m) en la superficie de los vidrios (en el lugar de las im\u00e1genes) con una lija abrasiva, y luego pulirla con pasta de diamante u \u00f3xido de cerio, para recuperar la planitud y el brillo. Cualquier \u00f3ptica especializada podr\u00e1 ejecutar ese trabajo. La imagen, por supuesto, desaparecer\u00e1, demostrando as\u00ed que se trata de corrosi\u00f3n superficial.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En s\u00edntesis: los vidrios del tipo soda-cal-s\u00edlice sujetos a la intemperie sufren ataques qu\u00edmicos que producen com\u00fanmente figuras de geometr\u00edas redondeadas \u2013que evocan im\u00e1genes sacras\u2013 que se vuelven visibles debido a la iridescencia resultante. Por lo tanto, la ciencia poco a poco va develando los enigmas de la naturaleza y, en este caso, ense\u00f1a que \u201cNuestra Se\u00f1ora de las Ventanas\u201d no es un fen\u00f3meno del m\u00e1s all\u00e1. Es tan s\u00f3lo fruto de la casualidad; un hermoso ejemplo dado por la propia naturaleza \u2013esta s\u00ed perfecta, iun verdadero milagro!<\/p>\n<p>Agradezco a Ana C. M. Rodrigues, Oscar Peitl, Christian Ravagnani, Marcio L. F. Nascimento, Miguel O. Prado, Eduardo B. Ferreira, Ana C. G. Curro y Deon\u00edsio da Silva, todos de la UFSCar, por sus valiosas sugerencias.<\/p>\n<p><strong><span lang=\"ES-AR\">Referencias<br \/>\n<\/span><\/strong><span lang=\"ES-AR\">W. Muller, M. Torge e K. Adam, \u201cRatio of CaO\/K2O &gt; 2 as an evidence of a special rheinish type of mediaeval stained glass\u201d.\u00a0 Glastech. Ber.- Glass Science &amp; Technology, 67, n.2, 45-48 (1994).<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-AR\">D. E. Clark, C. G. Pantano e L.L. Hench \u2013 Corrosion of Glass, Magazines for Industry, Inc. New York (1979).<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-AR\">Edgar Dutra Zanotto es doctor en tecnolog\u00eda del vidrio, profesor titular de ingenier\u00eda de materiales de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), y coordinador adjunto de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El origen de la mancha sobre el vidrio que parece una imagen sacra","protected":false},"author":253,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[565],"class_list":["post-115169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/253"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=115169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=115169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=115169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=115169"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=115169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}