{"id":11558,"date":"2012-05-11T16:32:11","date_gmt":"2012-05-11T19:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=11558"},"modified":"2017-03-01T14:58:26","modified_gmt":"2017-03-01T17:58:26","slug":"el-padre-de-luzia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-padre-de-luzia\/","title":{"rendered":"Walter Neves: El padre de Luzia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-153661\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Walter-Neves_Leo-Ramos1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Walter-Neves_Leo-Ramos1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Walter-Neves_Leo-Ramos1-120x161.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Walter-Neves_Leo-Ramos1-250x334.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Se trata del padre de Luzia, un cr\u00e1neo humano de 11 mil a\u00f1os, el m\u00e1s antiguo hallado hasta ahora en Am\u00e9rica, que perteneci\u00f3 a un extinto pueblo de cazadores-recolectores establecidos en la regi\u00f3n de Lagoa Santa, en las cercan\u00edas de Belo Horizonte. El arque\u00f3logo y antrop\u00f3logo Walter Neves, coordinador del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), no fue el responsable del hallazgo de ese antiguo esqueleto en un sitio prehist\u00f3rico, pero si es cierto que gracias a sus estudios, Luzia, as\u00ed bautizada por \u00e9l, se convirti\u00f3 en el emblema de su pol\u00e9mica teor\u00eda sobre la ocupaci\u00f3n del continente americano: el modelo del doble componente biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Esa teor\u00eda, formulada hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, sostiene que nuestro continente fue colonizado por dos oleadas de <em>Homo sapiens<\/em> provenientes de Asia. La primera corriente migratoria habr\u00eda ocurrido hace unos 14 mil a\u00f1os y estar\u00eda compuesta por individuos similares a Luzia, con morfolog\u00eda no mongoloide, asemej\u00e1ndose a la de los actuales australianos y africanos, aunque no dejaron descendientes. La segunda oleada habr\u00eda ingresado aqu\u00ed hace unos 12 mil a\u00f1os y sus miembros presentaban fenotipo caracter\u00edstico de los asi\u00e1ticos, de los cuales derivan los ind\u00edgenas modernos.<\/p>\n<p>En esta entrevista, Neves, un cient\u00edfico tan aguerrido como popular, que gusta de una buena pelea acad\u00e9mica, se explaya acerca de Luzia y de su carrera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 su inter\u00e9s por la ciencia?<br \/>\n<\/strong>Provengo de una familia muy humilde, de Tr\u00eas Pontas, en Minas Gerais. Por alguna raz\u00f3n, a los 8 a\u00f1os, yo ya sab\u00eda que quer\u00eda ser cient\u00edfico. A los 12 a\u00f1os me di cuenta de que quer\u00eda trabajar con la evoluci\u00f3n humana. No tengo una explicaci\u00f3n para ello.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo lleg\u00f3 a S\u00e3o Paulo?<br \/>\n<\/strong>En 1970, luego del Mundial de F\u00fatbol. Migramos hacia S\u00e3o Bernardo, donde resid\u00ed gran parte de mi vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era su vida?<br \/>\n<\/strong>En casa, todo el mundo ten\u00eda que trabajar. La familia era peque\u00f1a. Estaba mi padre, mi madre, mi hermano, tres a\u00f1os mayor, y yo. Cuando arribamos a S\u00e3o Paulo, mi padre trabajaba como alba\u00f1il y mi madre vend\u00eda Yakult en la calle. Yo ten\u00eda con 12 a\u00f1os, casi 13. Un a\u00f1o despu\u00e9s de llegar ac\u00e1 comenc\u00e9 a trabajar. Vend\u00eda pastas, una vez por semana, en un puesto de una feria de mi barrio. Mi primer empleo fijo fue como auxiliar general en Maletas Primicia, para fabricar cierres de valijas. Y yo lo detestaba. Era aburrido, no requer\u00eda calificaci\u00f3n. Dur\u00f3 poco. Un mes m\u00e1s tarde me contrataron en la f\u00e1brica de turbinas de avi\u00f3n de Rolls-Royce, en S\u00e3o Bernardo. Ese ambiente me ayud\u00f3 mucho, porque era refinado, repleto de reglas y de grados jer\u00e1rquicos. Creo que desarroll\u00e9 mi excelente capacidad administrativa durante los a\u00f1os que pas\u00e9 en Rolls-Royce. Tuve una formaci\u00f3n burocr\u00e1tica de primera. Cada d\u00eda, cuando ingres\u00e1bamos a la f\u00e1brica, pas\u00e1bamos frente a un cuadro de la reina de Inglaterra y uno deb\u00eda hacer una reverencia. Yo lo consideraba lo m\u00e1ximo. Para alguien que viv\u00eda en el monte, eso era un <em>upgrade<\/em> de <em>glamour<\/em> en la vida. Ten\u00eda entre 13 y 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed?<br \/>\n<\/strong>Comenc\u00e9 como cadete y cuando me fui era asistente de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica. La filial Rolls-Royce de Brasil recib\u00eda las turbinas para hacerles reparaciones y revisi\u00f3n general. Mi jefe era el director de ese departamento y yo lo ayudaba en todo. Trabajaba ocho horas diarias y por la noche estudiaba. Estudi\u00e9 en una escuela p\u00fablica e ingres\u00e9 en la USP, en la carrera de biolog\u00eda, en 1976. Cont\u00e1bamos con una ense\u00f1anza media p\u00fablica de excelente nivel.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 biolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Siempre cre\u00ed que el camino para estudiar la evoluci\u00f3n humana era estudiar historia. Durante una visita a la USP, cuando estaba en la secundaria, conoc\u00ed el Instituto de Prehistoria, que ya no existe. El instituto hab\u00eda sido fundado por Paulo Duarte y funcionaba en el pabell\u00f3n de Zoolog\u00eda, donde hoy est\u00e1 Ecolog\u00eda. En esa visita, me dirig\u00ed al departamento de Historia en busca de informaci\u00f3n acerca de la carrera y me dijeron que, si segu\u00eda historia, no aprender\u00eda nada sobre evoluci\u00f3n humana. Al salir por la calle Mat\u00e3o, vi una plaquita que dec\u00eda: Instituto de Prehistoria, y all\u00ed conoc\u00ed a la arque\u00f3loga Dorath Uch\u00f4a. Y encontr\u00e9 las r\u00e9plicas de hom\u00ednidos f\u00f3siles y esqueletos prehist\u00f3ricos hallados en excavaciones en los sambaqu\u00edes de la costa brasile\u00f1a. Entonces le dije a Dorath: \u201cQuiero ser arque\u00f3logo y estudiar esqueletos\u201d. Y ella me respondi\u00f3: \u201cEntonces no estudies historia. Estudia biolog\u00eda o medicina\u201d. No pod\u00eda estudiar medicina, porque la carrera era de tiempo completo. Opt\u00e9 por biolog\u00eda. Y fue un buen negocio. En 1978 me contrataron como t\u00e9cnico en el Instituto de Prehistoria, cuando todav\u00eda era un estudiante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 a\u00f1o cursaba en la facultad?<br \/>\n<\/strong>Creo que entre segundo y tercero. Cuando obtuve la licenciatura, en 1980, me contrataron como investigador y profesor. Sin concurso. Era por recomendaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEra un instituto independiente?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es. Despu\u00e9s lo anexaron al Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda, el MAE. En esa \u00e9poca se estudiaba arqueolog\u00eda en tres dependencias de la USP: en el Instituto de Prehistoria, que era el m\u00e1s antiguo, en el MAE y en el sector de arqueolog\u00eda del Museo Paulista, en el barrio de Ipiranga. Hacia el final de los a\u00f1os 1980, los tres se unificaron. Trabaj\u00e9 en el Instituto de Prehistoria como investigador entre 1980 y 1985. En 1982 hice un doctorado s\u00e1ndwich en la Universidad Stanford. Yo era autodidacta, porque en Brasil no hab\u00eda especialistas en el \u00e1rea. En el Instituto de Prehistoria hab\u00eda material, hab\u00eda una biblioteca, pero no hab\u00eda nadie para dirigirme.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEllos no trabajaban con la evoluci\u00f3n humana?<br \/>\n<\/strong>El instituto era muy peque\u00f1o, contaba con dos investigadores, que se cre\u00edan los due\u00f1os. Cuando me contrataron, tambi\u00e9n contrataron a otra arque\u00f3loga, Solange Caldarelli. Conformamos un d\u00fao muy productivo. Trabajamos en el interior de S\u00e3o Paulo con grupos de cazadores-recolectores, en el nicho cronol\u00f3gico entre los 3 mil y los 5 mil a\u00f1os. Con ella me convert\u00ed en arque\u00f3logo. Mi transformaci\u00f3n de bi\u00f3logo a antrop\u00f3logo f\u00edsico fue autodidacta. El crecimiento de nuestro grupo de investigaci\u00f3n empez\u00f3 a revelar la mediocridad del trabajo realizado en el Instituto de Prehistoria y en Brasil. Eso nos condujo a una guerra con el <em>establishment<\/em>. En 1985 fuimos expulsados de la universidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, expulsados. Despedidos sumariamente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 alegaron?<br \/>\n<\/strong>Nada. No ten\u00edamos estabilidad. La mayor parte de los docentes contaba con un contrato precario, y los empleados m\u00e1s antiguos nos echaron a patadas del Instituto de Prehistoria.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre antrop\u00f3logo f\u00edsico y arque\u00f3logo? \u00bfUsted c\u00f3mo qu\u00e9 se reconoce actualmente?<br \/>\n<\/strong>Me considero antrop\u00f3logo y arque\u00f3logo. En realidad me reconozco dentro de una categor\u00eda que existe en Estados Unidos denominada <em>evolutionary anthropologyst<\/em>, antrop\u00f3logo evolutivo. Aunque entre los antrop\u00f3logos evolutivos son raros quienes cuentan con una trayectoria en antropolog\u00eda f\u00edsica, arqueolog\u00eda y antropolog\u00eda sociocultural. En ese sentido, cuento con una carrera \u00fanica, que mis colegas en el exterior no comprend\u00edan. Yo estudiaba antropolog\u00eda f\u00edsica y biol\u00f3gica, y ten\u00eda proyectos de arqueolog\u00eda. Cuando viaj\u00e9 a la Amazonia, trabaj\u00e9 con antropolog\u00eda ecol\u00f3gica. Soy una de las \u00fanicas personas en el mundo que pas\u00f3 por todas las antropolog\u00edas posibles. As\u00ed como no soy experto en ninguna de ellas, por otra parte, poseo una comprensi\u00f3n del humano mucho m\u00e1s multifac\u00e9tica que la de mis colegas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl arque\u00f3logo realiza el trabajo de campo y el antrop\u00f3logo f\u00edsico espera el material?<br \/>\n<\/strong>El antrop\u00f3logo f\u00edsico puede ir al campo, pero no va. Espera que los arque\u00f3logos le entreguen el material para estudiarlo. En Brasil me rebel\u00e9 contra eso. Me dije: yo quiero ser tambi\u00e9n arque\u00f3logo. En Estados Unidos, al final de los a\u00f1os 1980, se defini\u00f3 un \u00e1rea denominada bioarqueolog\u00eda, compuesta por antrop\u00f3logos f\u00edsicos que ya no toleraban depender de los arque\u00f3logos. Aqu\u00ed, me rebel\u00e9 en forma independiente contra esa situaci\u00f3n. Y el despido de 1985 en el instituto result\u00f3 traum\u00e1tico, porque llev\u00e1bamos siete a\u00f1os de investigaci\u00f3n en campo y lo perdimos todo. De un momento al otro mi carrera se diluy\u00f3. La suerte fue que para entonces yo ya hab\u00eda defendido mi doctorado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAqu\u00ed?<br \/>\n<\/strong>Si, aqu\u00ed, en Biolog\u00eda, pero sobre paleogen\u00e9tica. Viaj\u00e9 a Stanford por medio de una beca s\u00e1ndwich de seis meses que me concedi\u00f3 el CNPq. Para mantenerme en Stanford y en Berkeley, contaba con mi sueldo de ac\u00e1, que en esa \u00e9poca se traduc\u00eda en unos 250 d\u00f3lares, y [Luigi Luca] Cavalli-Sforza, con quien trabaj\u00e9, me pagaba en el laboratorio otros 250 d\u00f3lares.<\/p>\n<p><strong>\u00c9l es un gran investigador, aunque de gen\u00e9tica de las poblaciones.<br \/>\n<\/strong>Me preguntan por qu\u00e9 no trabaj\u00e9 con un antrop\u00f3logo f\u00edsico, ya que era autodidacta en la parte osteol\u00f3gica. No lo hice porque lo que hace Cavalli-Sforza es fascinante. Conjuga varias ramas del conocimiento. En ese entonces yo estaba inscripto en la maestr\u00eda en Biolog\u00eda, y quien me dirig\u00eda era [Oswaldo] Frota-Pessoa.<\/p>\n<p><strong>Quien tambi\u00e9n es genetista.<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es, aunque con una visi\u00f3n muy abarcadora del ser humano. Si Frota no existiese, yo no habr\u00eda logrado obtener la maestr\u00eda. \u00c9l se percat\u00f3 de mi situaci\u00f3n y fue muy generoso. Cuando estaba concluyendo mi trabajo en Stanford, Cavalli-Sforza descubri\u00f3 que yo estaba haciendo una maestr\u00eda y no el doctorado. Me miraba y me dec\u00eda: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedes estar haciendo una maestr\u00eda, si ya cuentas con varias publicaciones, coordinas dos proyectos de arqueolog\u00eda y diriges a siete estudiantes? No tiene sentido. Voy a enviarle una carta a Frota-Pessoa sugiri\u00e9ndole que hagas directamente el doctorado\u201d. Ahora eso es com\u00fan. Fue lo que me salv\u00f3. Defend\u00ed el doctorado en diciembre de 1984 y, meses despu\u00e9s, me despidieron. Solange Caldarelli se enoj\u00f3 tanto con la academia que nunca m\u00e1s quiso seguir la carrera universitaria. Yo quer\u00eda volver a la academia. Entonces surgieron tres posibilidades. Una era realizar un posdoctorado en Harvard; otra, un posdoctorado en la Universidad Estadual de Pennsylvania y una tercera, algo inesperado. Cuando me despidieron le dije a Frota que viajaba al exterior. Sab\u00eda que mi condici\u00f3n siempre ser\u00eda conflictiva con respecto a la arqueolog\u00eda brasile\u00f1a. En ese entonces exist\u00eda el programa integrado de gen\u00e9tica, dependiente del CNPq, importante para el desarrollo de la gen\u00e9tica en Brasil, y Frota coordinaba algunas c\u00e1tedras itinerantes. Entonces \u00e9l me dijo: \u201cAhora que \u00edbamos a contar con un experto en evoluci\u00f3n humana te vas. Te comprendo, pero voy a invitarte, antes de que viajes al exterior, para dictar una c\u00e1tedra itinerante por Brasil, sobre evoluci\u00f3n humana\u201d. Dict\u00e9 esa c\u00e1tedra en la Universidad Federal de Bah\u00eda, en la Federal de Rio Grande do Norte, en el Museo Goeldi y en la Universidad de Brasilia. Me impresion\u00f3 mucho el Goeldi. El \u00faltimo d\u00eda del curso en el Goeldi, su director quiso conocerme. Le habl\u00e9 de mi trayectoria y que estaba viajando hacia Estados Unidos. Y me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfNo hay nada que pueda hacerlo desistir de esa idea?\u201d Le respond\u00ed: \u201cMire Guilherme\u201d \u2012su nombre era Guilherme de La Penha\u2012, \u201clo \u00fanico que me har\u00eda quedar en Brasil ser\u00eda contar con la oportunidad de crear mi propio centro de estudios, que pudiera ser interdisciplinario y no estuviese ce\u00f1ido ni a la antropolog\u00eda, ni a la arqueolog\u00eda\u201d. Y entonces \u00e9l me invit\u00f3 a crear all\u00ed lo que en esa \u00e9poca se denomin\u00f3 como n\u00facleo de biolog\u00eda y ecolog\u00eda humana. Tambi\u00e9n me ocurri\u00f3 algo a nivel personal que me motiv\u00f3 a optar por Bel\u00e9m.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso sucedi\u00f3 en 1985?<br \/>\n<\/strong>Todav\u00eda en 1985, s\u00ed. Un tiempo antes de dictar esos cursos por Brasil, me enamor\u00e9 profundamente por primera vez. Me enamor\u00e9 de Wagner, lo mejor que me ha sucedido en la vida. Si viajaba a Estados Unidos, dif\u00edcilmente podr\u00eda llevarlo. En Bel\u00e9m, ser\u00eda m\u00e1s sencillo conseguirle un empleo y continuar la relaci\u00f3n. Por eso acept\u00e9 ir al Goeldi. Pero tuve que prescindir de los esqueletos. En la Amazonia, lo \u00faltimo que puede hacerse es trabajar con esqueletos, ya que ah\u00ed no se preservan.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo?<br \/>\n<\/strong>Me dediqu\u00e9 a la antropolog\u00eda ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 es la antropolog\u00eda ecol\u00f3gica?<br \/>\n<\/strong>Es el estudio de las adaptaciones de las sociedades tradicionales al medio ambiente. Hasta entonces, era una l\u00ednea que los estadounidenses trabajaban bastante en la Amazonia. Como nuestra antropolog\u00eda es eminentemente estructuralista, y rechaza cualquier cosa que sea biol\u00f3gica, esa l\u00ednea nunca prosper\u00f3 en Brasil. Entonces pens\u00e9: \u201cB\u00e1rbaro, encarar\u00e9 otra pelea. Voy a desarrollar una primera generaci\u00f3n en antropolog\u00eda ecol\u00f3gica\u201d. Gran parte de las investigaciones sobre antropolog\u00eda ecol\u00f3gica en la Amazonia se realizaba con ind\u00edgenas. Entonces decid\u00ed estudiar las poblaciones mestizas [<em>caboclas<\/em> o cholas] tradicionales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUstedes publicaron un libro, cierto?<br \/>\n<\/strong>Publicamos la primera gran s\u00edntesis sobre la adaptaci\u00f3n chola en la Amazonia, que se edit\u00f3 aqu\u00ed y en el exterior.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 conclusiones rescata de esa s\u00edntesis?<br \/>\n<\/strong>Estudiando esas poblaciones amaz\u00f3nicas tradicionales, qued\u00f3 claro que cualquiera que llega ah\u00ed, principalmente las ONGs, cree que ellos tienen problemas nutricionales. De hecho, ellos presentan un d\u00e9ficit de crecimiento con respecto a los patrones internacionales. Pero nuestro trabajo demostr\u00f3 que en realidad no presentan deficiencias en cuanto a la ingesti\u00f3n de carbohidratos y prote\u00ednas. El verdadero problema son las parasitosis.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que regres\u00f3 a la USP?<br \/>\n<\/strong>En 1988, podo despu\u00e9s de mudarnos a la Amazonia, a Wagner se le diagnostic\u00f3 Sida, y entonces hicimos un trato. Cuando \u00e9l llegara a la fase terminal, regresar\u00edamos a S\u00e3o Paulo. Vine a hacer un posdoctorado en antropolog\u00eda. Cuando Wagner falleci\u00f3, en 1992, ya no quise regresar a la Amazonia y me present\u00e9 a dos concursos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstaba haciendo un posdoctorado en antropolog\u00eda en la USP?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es, en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas. Y concurs\u00e9 dos veces. Una, en la Federal de Santa Catarina, en el \u00e1rea de antropolog\u00eda ecol\u00f3gica, pero yo quer\u00eda quedarme en S\u00e3o Paulo. Como ya hab\u00eda realizado en 1989 el primer descubrimiento de lo que se transform\u00f3 en mi modelo de ocupaci\u00f3n de Am\u00e9rica, pens\u00e9: \u201cTengo que establecerme en alg\u00fan sitio donde pueda dedicarme a esto y volver a concentrarme en los esqueletos humanos\u201d. Entonces surgi\u00f3 una vacante aqu\u00ed, en el departamento, en el \u00e1rea de evoluci\u00f3n. Gan\u00e9 ambos concursos, pero opt\u00e9 por venir aqu\u00ed. Sab\u00eda que podr\u00eda crear un centro de estudios evolutivos humanos que comprendiera arqueolog\u00eda, antropolog\u00eda f\u00edsica y antropolog\u00eda ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se le ocurri\u00f3 la idea de crear un modelo alternativo de colonizaci\u00f3n del continente?<br \/>\n<\/strong>Cierto d\u00eda, Guilherme de La Penha, el director del Goeldi, me llam\u00f3 y dijo: \u201cVea, Walter, dentro de una semana tengo que asistir a un congreso en Estocolmo sobre arqueolog\u00eda de rescate. Necesito que usted me reemplace\u201d. Le contest\u00e9: \u201c\u00bfPero as\u00ed, de golpe y porrazo?\u201d Entonces record\u00e9 que Copenhague queda en camino a Estocolmo. Negoci\u00e9 con \u00e9l un permiso para pasar unos cinco d\u00edas en Copenhague y conocer la colecci\u00f3n Lund. Realic\u00e9 el viaje y no s\u00f3lo la conoc\u00ed, sino que med\u00ed los cr\u00e1neos de Lagoa Santa de la colecci\u00f3n Lund. Cuando regres\u00e9, me contact\u00e9 con un investigador argentino que estaba trabajando en el Goeldi, H\u00e9ctor Pucciarelli, mi mayor compa\u00f1ero de investigaciones y el m\u00e1s importante bioantrop\u00f3logo de Sudam\u00e9rica. Le propuse que hici\u00e9ramos un trabajito con ese material. Para entonces, estaban apareciendo los trabajos de Ni\u00e8de Guidon con conclusiones que me parec\u00edan un disparate, tales como afirmar que el hombre se hallaba en Am\u00e9rica desde hace 30 mil a\u00f1os. Mi idea con el trabajo sobre los cr\u00e1neos de Lund consist\u00eda en demostrar que los primeros americanos no eran diferentes a los ind\u00edgenas actuales. Bueno, imag\u00ednese nuestra expresi\u00f3n cuando verificamos que los cr\u00e1neos de Lagoa Santa presentaban mayor similitud con los australianos y africanos que con los asi\u00e1ticos. Quedamos estupefactos. Nos percatamos de la necesidad de contar con un modelo para explicar tal hecho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hicieron entonces?<br \/>\n<\/strong>Algunos autores cl\u00e1sicos, de los a\u00f1os 1940 y 1950, tales como el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Paul Rivet, ya hab\u00edan reconocido alguna similitud entre el material de Lagoa Santa y el de Australia. S\u00f3lo que, para explicarlo, Rivet propuso la idea de una migraci\u00f3n directa desde Australia hacia Am\u00e9rica del Sur. M\u00e1s tarde, con el avance de los estudios en gen\u00e9tica ind\u00edgena, principalmente con el trabajo de (Francisco) Salzano, qued\u00f3 claro que todos los marcadores gen\u00e9ticos locales apuntaban hacia Asia. No hab\u00eda similitud con los australianos. Entonces pensamos en postular un modelo basado en esa dualidad morfol\u00f3gica. No quer\u00edamos caer en descr\u00e9dito, como Rivet, y comenzamos a estudiar la ocupaci\u00f3n asi\u00e1tica. Descubrimos que all\u00ed, hacia el final del Pleistoceno, tambi\u00e9n se registraba una dualidad morfol\u00f3gica. Estaban los premongoloides y los mongoloides. Nuestras poblaciones de Lagoa Santa eran similares a los premongoloides. Los ind\u00edgenas actuales son m\u00e1s parecidos a los mongoloides. As\u00ed fue que surgi\u00f3 la idea de que Am\u00e9rica fue ocupada por dos oleadas distintas: una con morfolog\u00eda generalizada, similar a los australianos y africanos; y otra, con mayor parecido con los asi\u00e1ticos. Nuestro primer trabajo se public\u00f3 en la revista <em>Ci\u00eancia e Cultura<\/em>, en 1989. A partir de 1991 comenzamos a publicar en el exterior.<\/p>\n<p><strong>Entonces usted formul\u00f3 esa teor\u00eda antes de examinar el cr\u00e1neo de Luzia.<br \/>\n<\/strong>Diez a\u00f1os antes. En Brasil hab\u00eda varios museos que contaban con colecciones de la regi\u00f3n de Lagoa Santa. Pero, como yo era el <em>enfant g\u00e2t\u00e9<\/em> de la arqueolog\u00eda brasile\u00f1a, no me brindaban acceso a ellas. Por eso fui a estudiar la colecci\u00f3n Lund. Reci\u00e9n pude acceder a las colecciones de Brasil a partir de 1995, cuando algunos de los que pon\u00edan obst\u00e1culos fueron muriendo. Uno de los cr\u00e1neos que sent\u00eda curiosidad por estudiar era el de Luzia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa ten\u00eda ese nombre?<br \/>\n<\/strong>No. Se lo puse yo. Al esqueleto se lo conoc\u00eda como Lapa Vermelha IV,\u00a0 el nombre del lugar donde fue hallado. Ese sitio fue excavado por la misi\u00f3n franco-brasile\u00f1a coordinada por madame Annette Emperaire. El esqueleto de Luzia se encontr\u00f3 en las etapas de 1974 y 1975. Pero madame Emperaire falleci\u00f3 inesperadamente. Con excepci\u00f3n de un art\u00edculo que ella public\u00f3, no hab\u00eda nada m\u00e1s escrito acerca de Lapa Vermelha.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn ese art\u00edculo ella mencionaba que el cr\u00e1neo era antiguo?<br \/>\n<\/strong>Madame Emperaire cre\u00eda que hab\u00eda dos esqueletos en Lapa Vermelha: uno m\u00e1s reciente y otro m\u00e1s antiguo, datado en m\u00e1s de 12 mil a\u00f1os, anterior a la cultura Clovis, que ser\u00eda el cr\u00e1neo de Luzia. Pero Andr\u00e9 Prous (un arque\u00f3logo franc\u00e9s que particip\u00f3 en la misi\u00f3n y actualmente es profesor en la UFMG) revis\u00f3 sus notas y not\u00f3 que el cr\u00e1neo pertenec\u00eda al esqueleto m\u00e1s reciente, que se hallaba alrededor de un metro m\u00e1s arriba. Luzia no fue sepultada, fue depositada en el suelo del refugio, en una grieta. Prous demostr\u00f3 que el cr\u00e1neo hab\u00eda rodado y ca\u00eddo en un pozo excavado por la ra\u00edz de una higuera que se hab\u00eda podrido. Por ende, el cr\u00e1neo pertenec\u00eda a los restos que se hallaban en la franja de los 11 mil a\u00f1os de edad. Madame Emperaire muri\u00f3 creyendo que hab\u00eda encontrado una evidencia pre-Clovis en Am\u00e9rica del Sur, el cr\u00e1neo que apod\u00e9 con el nombre de Luzia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde se encontraba el cr\u00e1neo de Luzia cuando lo examin\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Siempre estuvo en el Museo Nacional de R\u00edo de Janeiro, pero los informes no. El museo era la instituci\u00f3n que colaboraba con la misi\u00f3n francesa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl pueblo de Luzia estaba circunscrito a Lagoa Santa?<br \/>\n<\/strong>Lagoa Santa constituye un enclave excepcional. En el art\u00edculo s\u00edntesis de mi trabajo, que publiqu\u00e9 en 2005 en la revista <em>PNAS<\/em>, estudiamos 81 cr\u00e1neos de esa regi\u00f3n. Para tener una idea de cu\u00e1n raros son los esqueletos con m\u00e1s de 7 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad en nuestro continente, podemos decir que Estados Unidos y Canad\u00e1, en conjunto, cuentan con cinco. Contamos con lo que denominamos <em>fossil power<\/em> en lo referente al tema del origen del hombre americano. Tambi\u00e9n estudi\u00e9 alg\u00fan material de otras regiones de Brasil, Chile, M\u00e9xico y Florida, y demostr\u00e9 que la morfolog\u00eda premongoloide no era solamente una peculiaridad de Lagoa Santa. Creo que los no mongoloides habr\u00edan arribado aqu\u00ed hace alrededor de 14 mil a\u00f1os y los mongoloides, hace entre 10 y 12\u00a0 mil a\u00f1os. En realidad, la morfolog\u00eda mongoloide en Asia es algo muy reciente. Imagino que, entre una y otra, no debe haber m\u00e1s de 2 \u00f3 3 mil a\u00f1os de diferencia. Aunque es puro p\u00e1lpito.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDos o 3 mil a\u00f1os son suficientes para modificar un fenotipo?<br \/>\n<\/strong>En Asia, lo fueron. Actualmente est\u00e1 m\u00e1s o menos claro que la morfolog\u00eda mongoloide es el resultado de la exposici\u00f3n de las poblaciones que salieron de \u00c1frica, con una morfolog\u00eda t\u00edpicamente africana, y se encontraron expuestas al fr\u00edo extremo de Siberia. Mi modelo no es aceptado completamente por algunos colegas, incluso argentinos. Ellos consideran que el proceso de mongolizaci\u00f3n ocurri\u00f3 en Asia y Am\u00e9rica en forma paralela e independiente. No podemos resolver la cuesti\u00f3n por falta de muestras. Aunque, en evoluci\u00f3n, uno siempre opta por el principio de parsimonia. Uno elige el modelo que involucra el menor n\u00famero de fases evolutivas para explicar lo que ha encontrado. Seg\u00fan ese principio, mi modelo es mejor que otros, que dependen de la ocurrencia de dos eventos evolutivos paralelos e independientes. Pero igualmente existe oposici\u00f3n a mi modelo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes se oponen?<br \/>\n<\/strong>Los genetistas. Pero creo que mi modelo no puede descartarse con ese tipo de datos. No hay raz\u00f3n para que el ADN mitocondrial, por ejemplo, se comporte evolutivamente del mismo modo que la morfolog\u00eda craneana. Donde los genetistas observan cierto tipo de homogeneidad desde el punto de vista del ADN, pueden hallarse fenotipos diferentes.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n se sostiene que hubo una sola corriente migratoria hacia las Am\u00e9ricas, integrada por una poblaci\u00f3n mixta, con tipos mongoloides y no mongoloides, tales como Luzia.<br \/>\n<\/strong>Existe esa tercera posibilidad. Pero deber\u00eda haber ocurrido un \u00edndice de deriva gen\u00e9tica asombroso para explicar la colonizaci\u00f3n en esa forma. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda desaparecido un fenotipo y tan s\u00f3lo quedado el otro? Entre las opciones a mi modelo, creo que esa es la menos probable.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero c\u00f3mo explica la desaparici\u00f3n de la morfolog\u00eda de Luzia?<br \/>\n<\/strong>En realidad, durante los \u00faltimos a\u00f1os hemos descubierto que esta no desapareci\u00f3. Cuando postulamos el modelo, cre\u00edamos que una poblaci\u00f3n hab\u00eda sustituido a la otra. Pero en 2003 \u00f3 2004, un colega argentino demostr\u00f3 que una tribu mexicana que habit\u00f3 aislada del resto de los abor\u00edgenes, en un territorio que actualmente pertenece a California, mantuvo la morfolog\u00eda no mongoloide hasta el siglo XVI, cuando los europeos llegaron cruzando el oc\u00e9ano. Hemos descubierto tambi\u00e9n que los indios botocudos, del Brasil central, mantuvieron esa morfolog\u00eda hasta el siglo XIX. Cuando se estudia la etnograf\u00eda de los botocudos, se observa que se mantuvieron como cazadores-recolectores hasta finales del siglo XIX. Se hallaban rodeados por otros grupos ind\u00edgenas, con los cuales manten\u00edan una relaci\u00f3n belicosa. \u00c9se era el contexto. A\u00fan quedaban vestigios de la morfolog\u00eda no mongoloide hasta hace poco.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trabajo de la arque\u00f3loga Ni\u00e8de Guidon en el Parque Nacional Serra da Capivara? Para ella el hombre lleg\u00f3 a Piau\u00ed hace 50 mil, o tal vez 100 mil a\u00f1os.<br \/>\n<\/strong>\u00bfD\u00f3nde lo public\u00f3? Ella public\u00f3 una nota en la revista <em>Nature<\/em> en los a\u00f1os 1990 y todav\u00eda estamos aguardando sus publicaciones. Fuimos ac\u00e9rrimos enemigos durante 20 a\u00f1os. Hace algunos a\u00f1os, fumamos la pipa de la paz. Estuve en Piau\u00ed algunas veces e incluso publicamos trabajos sobre esqueletos de all\u00e1. En el parque se encontraron ambas morfolog\u00edas de cr\u00e1neos. Resulta muy interesante. Tuve una buena formaci\u00f3n en an\u00e1lisis de la industria de la piedra tallada. Ni\u00e8de nos mostr\u00f3 toda la colecci\u00f3n l\u00edtica a Astolfo Araujo (actualmente en el MAE) y a m\u00ed. Me fui un 99,9% convencido del hecho de que all\u00ed hubo una ocupaci\u00f3n humana con m\u00e1s de 30 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad. Sin embargo, tengo ese 0,1% de duda, que es muy significativo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se necesitar\u00eda para acabar con la duda?<br \/>\n<\/strong>Ni\u00e8de deber\u00eda convocar a los mejores expertos internacionales en tecnolog\u00eda l\u00edtica para analizar el material y publicar los resultados que de ello surjan. Si se hallara en lo cierto, tendr\u00edamos que descartar todo lo que actualmente sabemos. Mi trabajo no habr\u00eda servido para nada. Aunque, gracias a Dios, no s\u00f3lo el m\u00edo, sino el de todo el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Antrop\u00f3logo relata c\u00f3mo formul\u00f3 teor\u00eda sobre llegada del hombre a Am\u00e9rica","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[270,271],"coauthors":[101,105],"class_list":["post-11558","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11558"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11558\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11558"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}