{"id":11563,"date":"2012-05-25T18:00:57","date_gmt":"2012-05-25T21:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=11563"},"modified":"2015-07-08T16:01:07","modified_gmt":"2015-07-08T19:01:07","slug":"me-gusta-lo-comparto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/me-gusta-lo-comparto\/","title":{"rendered":"Me gusta, lo comparto"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11564\" title=\"032-035_Facebook_195-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/032-035_Facebook_195-1-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"173\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BRUNO NOGUEIRA<\/span>El cotidiano de los investigadores est\u00e1 sufriendo el impacto de una nueva ola de herramientas digitales, tales como las redes sociales, <em>software online <\/em>y <em>blogs<\/em>, con las cuales se fomentan nuevas asociaciones y se acelera el intercambio de informaci\u00f3n, o se asegura el acceso instant\u00e1neo a los datos cient\u00edficos de inter\u00e9s. El \u00e9xito de la red social ResearchGate constituye el m\u00e1s reciente ejemplo de esta tendencia. M\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de investigadores de diversos pa\u00edses \u201335 mil en Brasil\u2013 ya se encuentra inscrito en la red, cuyo prop\u00f3sito es facilitar la comunicaci\u00f3n y el intercambio de experiencias entre gente que act\u00faa en una misma \u00e1rea. Los perfiles de los participantes aparecen de manera similar a un curr\u00edculum cient\u00edfico, lo cual ayuda a la b\u00fasqueda de usuarios por \u00e1rea de trabajo. Un calendario informa sobre los eventos cient\u00edficos en todo el mundo y una bolsa de trabajo ofrece m\u00e1s de 13 mil vacantes en diversas \u00e1reas de la ciencia. \u201cLas redes sociales est\u00e1n especializ\u00e1ndose y ofrecen nuevas funcionalidades. ResearchGate, entre otros ejemplos, permite que los investigadores realicen algunas de sus actividades en forma m\u00e1s r\u00e1pida, econ\u00f3mica y eficiente\u201d, dice Ewout ter Haar, docente del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y uno de los administradores de Stoa, una red social que agrupa a 40 mil profesores, estudiantes y no docentes de la Universidad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>ResearchGate combina elementos de redes sociales exitosas, tales como Facebook o Twitter, o la profesional LinkedIn, con perfiles de sus miembros, comentarios, grupos y los botones \u201cme gusta\u201d y \u201ccompartir\u201d, aunque no hay espacio, tal como aclar\u00f3 en un reportaje el peri\u00f3dico <em>The New York Times<\/em>, para las \u201cfotos de beb\u00e9s, videos de gatos y autoelogios\u201d. Los cient\u00edficos solamente pueden formular o responder preguntas, ya que los temas de discusi\u00f3n tratan, frecuentemente, sobre tem\u00e1ticas \u00e1ridas para el gusto del p\u00fablico lego. Los usuarios se presentan con sus nombres reales, datos profesionales y lista de publicaciones, y la red utiliza esos datos para sugerir conexiones con otros miembros. \u201cResearchGate constituye una buena vidriera profesional para contactarse con colegas, y en el exterior sirve fundamentalmente para hallar investigadores. En Brasil, esa utilizaci\u00f3n tal vez sea menos importante que en otros pa\u00edses porque contamos con una herramienta que es \u00fanica en el mundo, la Plataforma Lattes\u201d, menciona el bi\u00f3logo \u00c1tila Iamarino, editor de la red de <em>blogs<\/em> cient\u00edficos ScienceBlogs y miembro de ResearchGate desde hace cuatro meses. La Plataforma Lattes, un servicio a cargo del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), contiene 1,8 millones de curr\u00edculum v\u00edtae de investigadores y estudiantes de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los usuarios de la red social pueden crear grupos p\u00fablicos o privados de discusi\u00f3n y compartir art\u00edculos o material de inter\u00e9s cient\u00edfico. ReserachGate estimula a sus participantes a transformar sus perfiles en un archivo de su producci\u00f3n cient\u00edfica, incluso cuando sus art\u00edculos no se encuentren disponibles en internet, dado que muchos peri\u00f3dicos vinculados con grandes editoriales permiten que los autores divulguen sus trabajos en p\u00e1ginas personales. Como resultado de ell, la plataforma ya alberga 350 mil art\u00edculos. Tan s\u00f3lo durante 2011, se compartieron all\u00ed 842.179 publicaciones. Algunos usuarios advierten, no obstante, que la plataforma tiene mucho por mejorar. \u201cLas herramientas para insertar los trabajos a\u00fan presentan muchas fallas, y no reconocen trabajos repetidos. Creo que es interesante, pero a\u00fan es una herramienta en desarrollo\u201d, dice Marcelo Knobel, docente del Instituto de F\u00edsica Gleb Wataghin, de la Unicamp, y prorrector de Carrera de Grado de la instituci\u00f3n, usuario ocasional de ResearchGate. \u201cDe a\u00f1ad\u00edrsele un calendario de conferencias y si se facilita el modo de acceder o insertar referencias, creo que podr\u00e1 convertirse en algo muy interesante. Usualmente utilizo Facebook para contactarme con colegas, amigos y otras redes\u201d, explica.<\/p>\n<p>ResearchGate est\u00e1 cobrando relevancia entre una lista de otras redes, tales como UniPHY, enfocada en f\u00edsicos e ingenieros, Labroots, del \u00e1rea de medicina e ingenier\u00eda, o Academia.edu, s\u00f3lo por citar algunos ejemplos. \u201cLa lucha es por ver cu\u00e1l ser\u00e1 la dominante, tal como sucede con el resto de las redes sociales\u201d, dice \u00c1tila Iamarino, quien dicta una c\u00e1tedra sobre herramientas <em>online<\/em> para investigadores.<\/p>\n<p>Otras herramientas est\u00e1n ganando espacio ofreciendo funciones especiales. Un ejemplo es Mendeley, que surgi\u00f3 como un <em>software<\/em> administrativo para referencias bibliogr\u00e1ficas, pero est\u00e1 asumiendo aspecto de red social. Mendeley fue creado para organizar la biblioteca de art\u00edculos de inter\u00e9s para un investigador, tales como los textos que necesitar\u00e1 para citar como referencia en sus trabajos cient\u00edficos. Al migrar a internet, Mendeley se transform\u00f3 en una red social con la cual es posible saber qu\u00e9 art\u00edculos est\u00e1n siendo mayormente explorados por los investigadores de determinada \u00e1rea, o tambi\u00e9n, lo que determinado investigador est\u00e1 leyendo y recomendando a sus colegas. \u201cEn la pr\u00e1ctica, se convirti\u00f3 en un filtro social. Los investigadores son bombardeados por un volumen gigantesco de informaci\u00f3n, y entonces ayuda a administrar la importancia, revelando qui\u00e9n ley\u00f3 y comparti\u00f3\u201d, afirma \u00c1tila, quien eventualmente utiliza otro recurso para buscar buenas referencias cient\u00edficas: la popular biblioteca Wikipedia. \u201cAunque los textos de Wikipedia pueden sufrir adulteraciones, las referencias cient\u00edficas en general son \u00fatiles, pues quienes las agregan son buenos investigadores, especializados en el \u00e1rea\u201d, explica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/032-035_Facebook_195.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-114792\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/032-035_Facebook_195-300x168.jpg\" alt=\"032-035_Facebook_195\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a>Es natural que, en primera instancia, estas funcionalidades conquisten principalmente a los j\u00f3venes investigadores. \u201c\u00c9stos cuentan con mayor facilidad y motivaci\u00f3n. Los cient\u00edficos que ya cuentan con un cierto nivel en la carrera no necesitan tantas herramientas para establecer contactos, m\u00e1s all\u00e1 de que, por naturaleza, son m\u00e1s conservadores\u201d, afirma Ewout ter Haar, de la USP.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l es el potencial de las herramientas digitales para transformar el trabajo de los investigadores tal como actualmente lo conocemos? La respuesta a esa pregunta es compleja. Por un lado, la transformaci\u00f3n ya es palpable, por ejemplo, con la proliferaci\u00f3n de <em>blogs<\/em> de cient\u00edficos, que cada vez con mayor frecuencia comparten los resultados de sus trabajos incluso antes de ser publicados en peri\u00f3dicos. \u201cAqu\u00ed en Brasil, los <em>blogs<\/em> cient\u00edficos act\u00faan principalmente en el campo de la difusi\u00f3n, pero en Estados Unidos funcionan como una red en la cual los investigadores comentan sus trabajos y el de sus colegas\u201d, dice Rafael Bento, doctor en biotecnolog\u00eda de la USP y uno de los autores del <em>blog<\/em> ARN mensajero. \u201c<em>PLOS<\/em>, por ejemplo, Est\u00e1 utilizando citas de art\u00edculos en <em>blogs<\/em> para sus estad\u00edsticas, complementando con las citas de la literatura oficial\u201d, afirma. En el <em>blog<\/em> cooperativo MathOverflow, los matem\u00e1ticos aportan a una soluci\u00f3n conjunta de problemas. En otro experimento denominado Polymath Project, comentarios de matem\u00e1ticos en el <em>blog<\/em> del ganador de la Medalla Fields en 2009, Timothy Gower, concluyeron en una nueva prueba para un teorema particularmente complejo en tan s\u00f3lo seis semanas.<\/p>\n<p>El intercambio entre investigadores mediante <em>blogs<\/em>, redes sociales y foros en internet funciona en ciertas situaciones como una especie de evaluaci\u00f3n por pares instant\u00e1nea. Eso fue lo que ocurri\u00f3 en 2010 con un pol\u00e9mico anuncio realizado por la astrobi\u00f3loga de la Nasa, Felisa Wolfe-Simon, en un art\u00edculo de la revista <em>Science<\/em>, que describe un linaje de bacterias capaz de utilizar ars\u00e9nico en lugar de f\u00f3sforo para sobrevivir. Algunos resultados del art\u00edculo fueron cuestionados instant\u00e1neamente por investigadores y blogueros cient\u00edficos. <em>Science <\/em>seleccion\u00f3 las principales cr\u00edticas y public\u00f3 ocho de ellas en una edici\u00f3n posterior. El art\u00edculo sigue en debate.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de la transformaci\u00f3n son los archivos de acceso abierto tales como arXiv, en el cual f\u00edsicos, matem\u00e1ticos y bi\u00f3logos divulgan datos de sus investigaciones, someti\u00e9ndolos al an\u00e1lisis de colegas antes de ser publicados. Datos generados por el acelerador de part\u00edculas del Cern, por ejemplo, se lanzaron en primera instancia en el arXiv, que se consagr\u00f3 como una herramienta de intercambio de informaci\u00f3n entre los expertos en f\u00edsica de altas energ\u00edas. Pablo Ortellado, docente de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la USP, apunta una tendencia en lo que hace al recurso de compartir datos sobre investigaciones. \u201cEl surgimiento de nuevas formas de revisi\u00f3n por pares tambi\u00e9n refleja un ostensible aumento de la producci\u00f3n cient\u00edfica, generada mediante una estrategia de incentivo a la publicaci\u00f3n, que inund\u00f3 la industria de la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica con art\u00edculos de escasa calidad. El resultado de ello es que ya no se logran elaborar art\u00edculos de revisi\u00f3n en ciertos temas, porque es humanamente imposible leer todo lo que se ha publicado al respecto\u201d, afirma. \u201cAdem\u00e1s, la revisi\u00f3n por pares es un proceso continuo que no est\u00e1 circunscrito a la publicaci\u00f3n en peri\u00f3dicos. Cuando presenta su trabajo en un congreso, el investigador tambi\u00e9n est\u00e1 someti\u00e9ndolo a la evaluaci\u00f3n por pares\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Sin embargo, eso no significa que el <em>peer review <\/em>tradicional, aqu\u00e9l practicado por los peri\u00f3dicos cient\u00edficos, sea reemplazado por un esquema alternativo. \u201cCuando busco un art\u00edculo cient\u00edfico, espero tener la garant\u00eda de que la metodolog\u00eda y resultados fueron evaluados y aprobados. Si no hubiera alguna seguridad al respecto, \u00bfc\u00f3mo confiar\u00eda en lo que est\u00e1 escrito?\u201d, dice Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca electr\u00f3nica SciELO Brasil, que re\u00fane centenares de publicaciones con acceso abierto y revisi\u00f3n por pares. \u201cAsimismo, sigue siendo esencial publicar en peri\u00f3dicos con revisi\u00f3n por pares y con el mayor impacto posible, fundamentalmente para seguir las reglas y progresar en la carrera. La evaluaci\u00f3n de las carreras de posgrado realizada por la Capes, por ejemplo, ampli\u00f3 tales exigencias\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Con todo, las herramientas digitales han tenido \u00e9xito al rivalizar, en forma gratuita, con los esquemas comerciales consolidados. Cada vez es mayor la cantidad de investigadores con perfil en Google Acad\u00e9mico, la plataforma de Google que re\u00fane datos sobre todas las publicaciones cient\u00edficas disponibles en internet, incluso con sus citas. Desde el final del a\u00f1o pasado, los investigadores pueden crear perfiles e incluir publicaciones y citas, que son localizadas por Google Acad\u00e9mico. Mediante Google Scholar Citations, se pueden ver las estad\u00edsticas sobre citas de sus trabajos, incluso con informaci\u00f3n sobre el denominado \u00cdndice H, que se\u00f1ala el impacto del conjunto de la producci\u00f3n cient\u00edfica de un investigador. Tan pronto como son detectadas en la red, se agregan nuevas citas a los trabajos. \u201cGoogle Acad\u00e9mico cuenta con un m\u00e9todo bastante riguroso para estimar las citas de art\u00edculos que, al abarcar todo lo que se encuentra en la red, generalmente es mayor que las de bases de datos, como por ejemplo Thomson Reuters y Scopus\u201d, dice Rog\u00e9rio Meneghini. \u201cEs pronto para saber si alg\u00fan d\u00eda reemplazar\u00e1 a los actuales, aunque est\u00e1 ganando espacio\u201d. En su caso particular, \u00e9l observ\u00f3 que su perfil en Google Scholar es similar al de Thomson Reuters en relaci\u00f3n con su trabajo como investigador en el \u00e1rea de qu\u00edmica y bioqu\u00edmica. En tanto, en lo referente a su campo de estudios actual, la ciencia de la informaci\u00f3n, Google Scholar es m\u00e1s completo. \u201cSucede que Thomson Reuters no incluye demasiadas publicaciones de cienciometr\u00eda\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Ewout ter Haar, de la USP, sugiere que la consolidada Plataforma Lattes, del CNPq, incorpore funciones de las redes sociales cient\u00edficas. \u201cSer\u00eda perfecto si los investigadores pudiesen interactuar m\u00e1s por intermedio de Lattes\u201d, se\u00f1ala. La plataforma Lattes se est\u00e1 modificando, aunque no exactamente en esa direcci\u00f3n. El CNPq decidi\u00f3 agregar dos nuevas pesta\u00f1as a los curr\u00edculum v\u00edtae. En una de ellas, los cient\u00edficos brasile\u00f1os informar\u00e1n sobre la innovaci\u00f3n de sus proyectos o investigaciones, y en la otra, deber\u00e1n describir iniciativas de divulgaci\u00f3n y de educaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cLos blogueros, como es mi caso, podr\u00e1n incluir referencias a su trabajo en el curr\u00edculum cient\u00edfico, lo cual antes no era posible\u201d, dice Rafael Bento, del <em>blog<\/em> ARN mensajero, quien acaba de concluir un posdoctorado en neurociencia en la USP pero est\u00e1 decidido a retirarse de los laboratorios para dedicarse a la carrera de divulgador de la ciencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nueva ola de herramientas digitales causa impacto en el modo de trabajo","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289,333],"coauthors":[98],"class_list":["post-11563","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion","tag-tecnologia-de-la-informacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11563"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11563\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11563"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}