{"id":11613,"date":"2012-05-21T19:04:30","date_gmt":"2012-05-21T22:04:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=11613"},"modified":"2015-10-19T15:30:21","modified_gmt":"2015-10-19T17:30:21","slug":"rocas-rejuvenecidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/rocas-rejuvenecidas\/","title":{"rendered":"Rocas rejuvenecidas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_11618\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-11618 \" title=\"046-049_Geologia_195\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/046-049_Geologia_195-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">F\u00e1bio Colombini<\/span>Rocas expuestas en Bom Jesus da Lapa, en Bah\u00eda, con el r\u00edo S\u00e3o Francisco como fondo: las edades var\u00edan de acuerdo con el m\u00e9todo empleado<span class=\"media-credits\">F\u00e1bio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un historiador puede f\u00e1cilmente descolocar a un ge\u00f3logo si le consulta cu\u00e1l es la edad del vasto estrato geol\u00f3gico de rocas sedimentarias conocida como Grupo Bambu\u00ed, que abarca una peque\u00f1a superficie de los estados de Goi\u00e1s y Tocantins y buena parte de Minas Gerais y de Bah\u00eda. \u201cDebatir\u00e1n una hora al respecto\u201d, imagina M\u00e1rcio Pimentel, ge\u00f3logo de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Los ge\u00f3logos comenzaron a estudiar esa regi\u00f3n hace 30 a\u00f1os, pero la edad atribuida a ella todav\u00eda genera dudas: var\u00eda entre 740 y 550 millones de a\u00f1os, dependiendo del m\u00e9todo de an\u00e1lisis adoptado. Estudios en curso indican que la edad de las rocas incluso podr\u00eda ser m\u00e1s reciente, aunque a\u00fan no se cuenta con demasiados argumentos a favor de esa conclusi\u00f3n. El gran inconveniente para definir una fecha m\u00e1s certera reside en que las rocas del coraz\u00f3n de Brasil son sedimentarias, es decir, est\u00e1n formadas por la combinaci\u00f3n y fusi\u00f3n de fragmentos de otras rocas sumadas a detritos terrestres o marinos. Otras regiones est\u00e1n conformadas por rocas de origen volc\u00e1nico, cuya dataci\u00f3n resulta bastante m\u00e1s sencilla.<\/p>\n<p>Tan interesante como la definici\u00f3n de una probable fecha es que los debates referentes al comienzo de la formaci\u00f3n de esas rocas est\u00e1 revelando algo que raramente se evidencia: el arduo proceso de construcci\u00f3n de las verdades cient\u00edficas, mediante la discusi\u00f3n \u2013generalmente amigable\u2013 entre diferentes grupos de investigaci\u00f3n, que trabajan con distintas t\u00e9cnicas planteando argumentos que tienden a ser agregados, transformados o eliminados. Cada equipo defiende su postura e incluso habiendo analizado rocas provenientes de diferentes profundidades en distintos sitios, suponen que sus conclusiones podr\u00edan valer para toda esta inmensa regi\u00f3n. Los distintos conjuntos de rocas sedimentarias del Grupo Bambu\u00ed ocupan alrededor de 300 mil kil\u00f3metros cuadrados. En direcci\u00f3n este-oeste, se extienden desde Brasilia hasta Serra do Espinha\u00e7o, en Minas Gerais, en profundidades de hasta dos kil\u00f3metros. En direcci\u00f3n norte-sur, van desde Belo Horizonte hasta el norte de Bah\u00eda.<\/p>\n<p>All\u00ed, si nos alejamos de las ciudades encontraremos un relieve llano, marcado por las plantaciones de soja, las pasturas o incluso algo de cerrado y de caatinga. De esa tierra rica en cavernas, cortada por el r\u00edo S\u00e3o Francisco, se ha extra\u00eddo mucho diamante y oro; y ahora se comienza a extraer petr\u00f3leo y gas natural, contrariando los preceptos geol\u00f3gicos, que determinan que los terrenos de ese tipo no deber\u00edan contener hidrocarburos. Los ge\u00f3logos argumentan que el conocer con mayor exactitud la edad \u2013o edades\u2013 de esa regi\u00f3n es de suma importancia, entre otros motivos, para saber qu\u00e9 otros bienes minerales con valor econ\u00f3mico podr\u00edan extraerse.<\/p>\n<p>\u201cYo pondr\u00eda las manos en el fuego: el Grupo Bambu\u00ed tiene menos de 600 millones de a\u00f1os\u201d, dice Pimentel. \u201cSiempre imaginamos que ser\u00eda m\u00e1s antiguo\u201d. Pimentel y Joseneusa Rodrigues, una ge\u00f3loga que hizo el doctorado con \u00e9l y ahora trabaja en la Compa\u00f1\u00eda de Investigaci\u00f3n de Recursos Minerales (CPRM), en R\u00edo de Janeiro, conducen el equipo de la UFRGS que est\u00e1 rejuveneciendo al Grupo Bambu\u00ed, al determinar la edad de 25 muestras de cristales de circ\u00f3n, un mineral que resulta de la modificaci\u00f3n de granitos o de rocas volc\u00e1nicas y se integr\u00f3 con los calc\u00e1reos del Grupo Bambu\u00ed. El circ\u00f3n extra\u00eddo de rocas recogidas en localidades tales como Montes Claros, en el norte de Minas Gerais, y Morro do Chap\u00e9u, en la regi\u00f3n central de Bah\u00eda, ser\u00eda proveniente de las monta\u00f1as que comenzaron a formarse hace alrededor de 600 millones de a\u00f1os y dominaban el paisaje de la regi\u00f3n del actual Brasil Central, pero fueron erosionadas al punto tal que actualmente s\u00f3lo quedan modestas sierras. El equipo de Rio Grande do Sul hall\u00f3 circ\u00f3n con hasta unos 550 millones de a\u00f1os, que representan la edad m\u00e1xima de los calc\u00e1reos a los que se adhirieron. \u201cAlgunas muestras son todav\u00eda m\u00e1s j\u00f3venes\u201d, dice Pimentel, \u201caunque a\u00fan estamos confirmando los an\u00e1lisis\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_1952.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-114822\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_1952-280x300.jpg\" alt=\"046-049_Geologia_195\" width=\"280\" height=\"300\" \/><\/a>Esa posibilidad, deja pr\u00f3ximo al Grupo Bambu\u00ed del per\u00edodo geol\u00f3gico conocido como C\u00e1mbrico, que comenz\u00f3 hace 544 millones de a\u00f1os y finaliz\u00f3 hace 488 millones de a\u00f1os. Fue cuando, posiblemente debido a la acumulaci\u00f3n de ox\u00edgeno en la atm\u00f3sfera y en los oc\u00e9anos, surgieron la mayor\u00eda de los grupos de animales, ya que antes tan s\u00f3lo exist\u00eda vida microsc\u00f3pica. Sin embargo, si las rocas del Grupo Bambu\u00ed fuesen realmente tan j\u00f3venes como estar\u00edan indicando las muestras de circ\u00f3n, deber\u00edan haberse encontrado f\u00f3siles de invertebrados, que ayudan a definir la edad de las rocas. \u201cMe pregunto d\u00f3nde est\u00e1n los f\u00f3siles\u201d, dice Pimentel. En su opini\u00f3n, todav\u00eda no se han encontrado f\u00f3siles en la regi\u00f3n pues los paleont\u00f3logos no excavan demasiado all\u00ed y los ge\u00f3logos centraron su atenci\u00f3n en las rocas y no en los f\u00f3siles.<\/p>\n<p>\u201cMarly Babinski cuestion\u00f3 mis datos, diciendo que los circones eran demasiado j\u00f3venes, pero puso a su equipo a trabajar all\u00e1 y ahora tambi\u00e9n est\u00e1 hallando cosas m\u00e1s recientes\u201d, dice Pimentel. \u201cEn poco tiempo, estamos convergiendo en la misma interpretaci\u00f3n\u201d. Los estudios pioneros de Marly Babinski, del Instituto de Geociencias (IG) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), se\u00f1alaban que el Grupo Bambu\u00ed podr\u00eda, por el contrario, ser muy antiguo. Ella recorri\u00f3 por primera vez el norte de Minas Gerais y Bah\u00eda en 1989, durante un viaje de dos semanas con muchas lluvias por caminos bacheados. Mediante el an\u00e1lisis de la proporci\u00f3n de los rar\u00edsimos is\u00f3topos de plomo dispersos en los carbonatos, una t\u00e9cnica nueva en la \u00e9poca, determin\u00f3 una edad para las rocas de la regi\u00f3n: el Grupo Bambu\u00ed tendr\u00eda unos 740 millones de a\u00f1os, con un margen de error, por exceso o por defecto, de 22 millones.<\/p>\n<p>\u201cLas conclusiones a las que arribamos no son determinantes\u201d, considera Pimentel. De cualquier manera, ni sus datos ni los de Babinski valdr\u00edan para toda la regi\u00f3n, formada por subconjuntos de rocas con caracter\u00edsticas propias. \u201cLogramos extraer circ\u00f3n en toda la regi\u00f3n, excepto de los estratos m\u00e1s profundos, donde ella recolect\u00f3\u201d. Ricardo Trindade, docente del Instituto de Astrof\u00edsica, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP, quien trabaja con Marly desde hace a\u00f1os, se inquieta: \u201cSi esos nuevos datos obtenidos con cristales de circ\u00f3n fueran correctos, tendremos que revisar todo lo que sabemos e hicimos\u201d.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n de ambas edades trae consecuencias todav\u00eda lejos de un consenso: o la superposici\u00f3n de rocas desde los estratos m\u00e1s profundos hasta los m\u00e1s superficiales habr\u00eda sido bastante lenta, o bien existir\u00eda un intervalo en la base del Bambu\u00ed de alrededor de 200 millones de a\u00f1os. Muchos ge\u00f3logos descreen de esas posibilidades, que Marly considera con tranquilidad: \u201cEs lo que encontramos hasta ahora\u201d, dice. \u201cDespu\u00e9s podr\u00edamos cambiar de idea, frente al hallazgo de nuevas evidencias\u201d. En los recientes viajes de recolecci\u00f3n por Minas Gerais y Bah\u00eda, su equipo hall\u00f3 f\u00f3siles raros, con forma de cabellos retorcidos, cuya edad a\u00fan es desconocida. Ella misma, en recolecciones realizadas en 1995 en los municipios de Moema y Bom Despacho, en el oeste de Belo Horizonte, ha encontrado extra\u00f1os vestigios en rocas similares a \u00e9stas que le muestran ahora, \u201caunque nadie les asignaba importancia\u201d, recuerda. El problema, comenta, reside en que nadie logr\u00f3 identificar a qu\u00e9 tipo de organismo podr\u00edan pertenecer esos f\u00f3siles ni de qu\u00e9 \u00e9poca ser\u00edan procedentes.<\/p>\n<p><strong>La Tierra cubierta de nieve<br \/>\n<\/strong>Existe otro problema, m\u00e1s complejo de resolverse. Si sus datos fueran realmente ciertos, una de las primeras glaciaciones del planeta, hace unos 730 millones de a\u00f1os, habr\u00eda sido global. \u201cPara confirmarlo\u201d, dice Babinski, \u201cnecesitamos mayor cantidad de dataciones\u201d. Por ahora, esa posibilidad se contrapone con el enfoque de mayor consenso sobre la historia geol\u00f3gica de la Tierra. La mayor\u00eda de los ge\u00f3logos prefiere creer que una capa de alrededor de un kil\u00f3metro de hielo habr\u00eda cubierto todo el planeta, asemejando todo a la actual Ant\u00e1rtida, tan s\u00f3lo durante la segunda gran glaciaci\u00f3n, ocurrida hace unos 635 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_114824\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_195-2a2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-114824\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_195-2a2.jpg\" alt=\"F\u00f3siles posible en carbonatos de la regi\u00f3n de Lagoa Santa en Minas Gerais\" width=\"290\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_195-2a2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_195-2a2-120x101.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/046-049_Geologia_195-2a2-250x211.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GUSTAVO MACEDO DE PAULA-SANTOS \/ IG-USP<\/span><\/a> F\u00f3siles posible en carbonatos de la regi\u00f3n de Lagoa Santa en Minas Gerais<span class=\"media-credits\">GUSTAVO MACEDO DE PAULA-SANTOS \/ IG-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Alexandre Uhlein, <em>ga\u00facho<\/em> radicado en Belo Horizonte desde hace casi tres d\u00e9cadas, dirige un equipo de ge\u00f3logos en la Universidad Federal de Minas Gerais que cuestiona ambas concepciones. Por medio de mediciones de is\u00f3topos de estroncio proveniente de rocas recogidas en el municipio de Correntina, en el sudoeste de Bah\u00eda, y de comparaciones con rocas similares de Namibia, formadas cuando \u00c1frica y Brasil conformaban un \u00fanico bloque, el equipo de Minas Gerais concluy\u00f3 que, tanto las capas de carbonato como las rocas de origen glacial, m\u00e1s profundas, tendr\u00edan alrededor de 630 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por ende, la regi\u00f3n habr\u00eda comenzado a formarse como resultado de la acumulaci\u00f3n de hielo en esa \u00e9poca, que coincide con una gran glaciaci\u00f3n ocurrida en el planeta, denominada Marinoana, y ya bien determinada en otros continentes. El hielo, arrastrando restos de rocas, se habr\u00eda acumulado sobre una de las estructuras b\u00e1sicas de Sudam\u00e9rica, el denominado Crat\u00f3n de San Francisco. Cuando el clima se atemper\u00f3, fundiendo el hielo, el agua fluy\u00f3 hacia regiones m\u00e1s bajas. Sin embargo, parte del material arrastrado permaneci\u00f3, y sobre \u00e9ste se fueron acumulando capas de caliza que se asemejan a una lasa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cNo es muy probable que hayan pasado mucho m\u00e1s que 100 millones de a\u00f1os entre la formaci\u00f3n de los estratos m\u00e1s profundos y los m\u00e1s superficiales en el Grupo Bambu\u00ed\u201d, comenta Fabr\u00edcio Caxito, quien realiz\u00f3 el doctorado con la direcci\u00f3n de Uhlein. Entre marzo y julio de 2011, Caxito trabaj\u00f3 en la Universidad McGill, en Canad\u00e1, con Galen Halverson, uno de los defensores de la hip\u00f3tesis Snowball Earth, seg\u00fan la cual el hielo de una glaciaci\u00f3n global habr\u00eda transformado el planeta en una inmensa bola de nieve, y uno de los autores de un gr\u00e1fico sobre la variaci\u00f3n de los is\u00f3topos de estroncio en el planeta. Seg\u00fan Caxito, Halverson sostiene que el Grupo Bambu\u00ed solamente pudo originarse durante la glaciaci\u00f3n Marinoana, la \u00fanica reconocida a nivel global.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e9todos diferentes conducen a distintos resultados\u201d, reconoce Uhlein. \u201cEl an\u00e1lisis de los is\u00f3topos de estroncio es una metodolog\u00eda m\u00e1s eficiente para datar las rocas que la del plomo y, obviamente, genera un relato diferente, que es en el cual creemos actualmente\u201d. De todos modos, Marly considera que la t\u00e9cnica de los is\u00f3topos de estroncio \u201cno permite obtener edades absolutas\u201d, tan s\u00f3lo funcionar\u00eda para mar abierto y \u201cno es valedero para el Grupo Bambu\u00ed\u201d. En su opini\u00f3n, esa regi\u00f3n pudo haber sido el lecho de un mar cerrado, que comenzaba en lo que hoy es Belo Horizonte, y se expandi\u00f3 hacia el norte.<\/p>\n<p>\u201cActualmente tenemos m\u00e1s dudas que soluciones\u201d, dice Trindade. \u201cDurante las \u00faltimas d\u00e9cadas, los ge\u00f3logos m\u00e1s eminentes de Brasil estimaron edades para el Grupo Bambu\u00ed que ni siquiera se arriman a lo que estamos encontrando\u201d. Afortunadamente, los implicados en este debate son amigos y parece agradarles ese ajetreo. \u201cEs divertido\u201d, comenta Pimentel. A medida que vayan analizando una mayor cantidad de rocas extra\u00eddas del coraz\u00f3n de Brasil, tal vez los ge\u00f3logos arriben a un consenso al respecto de las t\u00e9cnicas m\u00e1s adecuadas \u2013o quiz\u00e1 adopten otras, que pueden conducir a diferentes resultados\u2013 o a lo mejor llegan a la conclusi\u00f3n de que esa vasta regi\u00f3n tiene historiales diferentes, con distintas edades. \u201cAqu\u00e9l que est\u00e1 equivocado en un punto puede acertarle en otro\u201d, dice Caxito, ponderado, como buen nativo de Minas Gerais, \u201ce incluso quien se halle en lo cierto, puede no estarlo completamente\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed son las entra\u00f1as de la ciencia. \u201cSiempre estamos en busca de alguna verdad que casi nunca encontramos\u201d, dice Uhlein. Si quisieran, los ge\u00f3logos podr\u00edan atizar a los historiadores pregunt\u00e1ndoles cu\u00e1ndo comenz\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. La respuesta m\u00e1s probable ser\u00eda, el 1\u00ba de septiembre de 1939, cuando los alemanes invadieron Polonia. Esa, no obstante, es una respuesta europea\u201d, seg\u00fan el enfoque del historiador ingl\u00e9s Niall Fergusson. Para \u00e9l, la \u201crespuesta real\u201d es el 7 de julio de 1937, cuando Jap\u00f3n invadi\u00f3 China, dando comienzo a una guerra que en pocos meses moviliz\u00f3 a 850 mil soldados. Fergusson considera otras posibilidades: la guerra tal vez pudo haber comenzado antes, en 1931, cuando Jap\u00f3n ocup\u00f3 Manchuria, un territorio chino, durante un sangriento episodio que provoc\u00f3 200 mil muertes, o bien, en 1935, cuando Mussolini invadi\u00f3 Abisinia, o tambi\u00e9n en 1936, cuando alemanes e italianos ayudaron a Franco a contener a los rebeldes durante la guerra civil espa\u00f1ola, ensayando las t\u00e1cticas que luego utilizar\u00edan contra otros pa\u00edses. Tal vez los ge\u00f3logos y los historiadores tengan m\u00e1s en com\u00fan de lo que imaginan.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<strong><br \/>\n<\/strong><\/em>CAXITO, F. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0301926812000101\" target=\"_blank\">Marinoan glaciation in east central Brazil<\/a>. <strong>Precambrian Research<\/strong>. v. 200-203, p. 38-58. 2012.<br \/>\nBABINSKI, M., VIEIRA, L.C. y TRINDADE, R.I.F. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-3121.2007.00764.x\/full\" target=\"_blank\">Direct dating of the Sete Lagoas cap carbonate (Bambu\u00ed Group, Brazil) and implications for the Neoproterozoic glacial events. <\/a><strong>Terra Nova. v. 19, p.<\/strong> 401-06. 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estratos rocosos pueden ser m\u00e1s recientes de lo que se cre\u00eda","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309],"coauthors":[5968],"class_list":["post-11613","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11613"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}