{"id":116279,"date":"2013-05-06T11:01:41","date_gmt":"2013-05-06T14:01:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=116279"},"modified":"2017-03-07T17:52:29","modified_gmt":"2017-03-07T20:52:29","slug":"entre-desafios-conceptos-y-amenazas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-desafios-conceptos-y-amenazas\/","title":{"rendered":"Entre desaf\u00edos, conceptos y amenazas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_116280\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116280\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-1gde-300x123.jpg\" alt=\"Ilustraciones de la 10\u00aa edici\u00f3n del libro Systema Naturae, de Carlos Linneo\" width=\"300\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-1gde-300x123.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-1gde.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME KRAMER<\/span>Ilustraciones de la 10\u00aa edici\u00f3n del libro Systema Naturae, de Carlos Linneo<span class=\"media-credits\">GUILHERME KRAMER<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando el taxonomista sueco Carlos Linneo (1707-1778) se propuso, en soledad, clasificar jer\u00e1rquicamente a todas las especies de organismos vivos del mundo, ciertamente no percib\u00eda la real dimensi\u00f3n de la variedad biol\u00f3gica con la que estaba lidiando. Su obra principal, <i>Systema Naturae<\/i>, alcanz\u00f3 la d\u00e9cima edici\u00f3n en 1758, con un total de 7.700 especies de plantas y 4.400 especies animales catalogadas. Hoy en d\u00eda se sabe que la mitad de los organismos clasificados por el cient\u00edfico como animales eran insectos, y menos de 100 a\u00f1os despu\u00e9s ya se hab\u00edan clasificado 400 mil nuevas especies de \u00e9stos. \u201c\u00c9sa fue la \u00faltima vez que una persona, en solitario, intent\u00f3 catalogar a todas las especies del mundo\u201d. As\u00ed, en tono de broma, el bi\u00f3logo Thomas Lewinsohn, del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp), inaugur\u00f3 el primer encuentro del Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, llevado a cabo en S\u00e3o Paulo, el d\u00eda 21 de febrero, y que cont\u00f3 tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n del bi\u00f3logo Jean Paul Metzger, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y del bot\u00e1nico Carlos Alfredo Joly, del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp y coordinador del Programa Biota-FAPESP.<\/p>\n<p>El ciclo de conferencias, que lleva como t\u00edtulo <i>El compromiso con el perfeccionamiento de la ense\u00f1anza de la ciencia de la biodiversidad en Brasil<\/i>, es una iniciativa de la coordinaci\u00f3n del Biota-FAPESP en colaboraci\u00f3n con la revista <i>Pesquisa FAPESP,<\/i> como un aporte destinado a mejorar la calidad de la educaci\u00f3n cient\u00edfica y ambiental en Brasil. Habr\u00e1 otras ocho conferencias hasta el mes de noviembre (<i>lea la programaci\u00f3n en la p\u00e1gina 55<\/i>) y cada una versar\u00e1 sobre uno de los principales biomas de Brasil: pampa, pantanal, sabana [<i>cerrado<\/i>], matorral xer\u00f3filo [<i>caatinga<\/i>], bosque atl\u00e1ntico, Amazonia, ambientes marinos y costeros y la biodiversidad en ambientes antr\u00f3picos urbanos y rurales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Lewinsohn, pese al aumento exponencial de especies catalogadas en los \u00faltimos 280 a\u00f1os, todav\u00eda persiste un desierto de informaci\u00f3n en relaci\u00f3n con las variedades de organismos. \u201cEn S\u00e3o Paulo, donde probablemente se concentra la mayor cantidad de bot\u00e1nicos de Brasil, el volumen de estudios sobre la flora es muy desigual, puesto que la mayor\u00eda se ha concentrado en determinadas regiones del estado, tales como S\u00e3o Paulo, Campinas, Campos do Jord\u00e3o y Ubatuba\u201d, resalt\u00f3.<\/p>\n<p>Asimismo, muchas categor\u00edas de seres vivos a\u00fan son poco conocidas. Tal es el caso de los curculi\u00f3nidos, la mayor familia de cole\u00f3pteros del planeta, con 62 mil especies descritas y nominadas. Con todo, se calcula que el n\u00famero de especies a\u00fan no descritas de esa familia puede sobrepasar las 800 mil, seg\u00fan el bi\u00f3logo. \u201cEso significa que, en cuanto a los organismos menores, tales como insectos y \u00e1caros, nuestro principal desaf\u00edo no es conocer d\u00f3nde se encuentran, sino, cu\u00e1les son. La recolecci\u00f3n e identificaci\u00f3n de esas nuevas especies son dos de los principales retos de la humanidad\u201d, explic\u00f3 ante un auditorio entusiasta compuesto por profesores de secundaria y estudiantes universitarios, adem\u00e1s de investigadores interesados en el tema.<\/p>\n<div id=\"attachment_116281\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116281\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205.jpg\" alt=\"De izquierda a derecha: Thomas Lewinsohn, Jean Paul Metzger y Carlos Alfredo Joly\" width=\"290\" height=\"179\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>De izquierda a derecha: Thomas Lewinsohn, Jean Paul Metzger y Carlos Alfredo Joly<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>La magnitud de ese universo todav\u00eda poco conocido adquiere proporciones incalculables cuando se corre el foco hacia el estudio de la diversidad de los organismos microbianos, tales como bacterias, hongos, virus y algas unicelulares. En proyectos anteriores, llevados a cabo en el marco del Programa Biota-FAPESP, los investigadores llegaron a identificar unos 20 mil nuevos tipos de bacterias en la superficie de las hojas de tan s\u00f3lo nueve especies arb\u00f3reas del bosque atl\u00e1ntico. Por eso, explica Lewinsohn, \u201cresulta sumamente complejo intentar calcular cu\u00e1ntas especies comparten el mundo con nosotros. Sucede que la informaci\u00f3n a\u00fan se encuentra desperdigada en muchos sitios, tales como reservorios, bancos de datos, publicaciones, etc., lo cual dificulta la organizaci\u00f3n de este inmenso cat\u00e1logo de seres vivos\u201d. El bi\u00f3logo estima que habr\u00eda al menos 1,75 millones de especies conocidas y 12 millones todav\u00eda por descubrirse, a pesar de las divergencias en cuanto a ese n\u00famero. En su opini\u00f3n, si el trabajo prosigue al ritmo y con los recursos humanos, financieros y t\u00e9cnicos actuales, el mapeo de toda la diversidad biol\u00f3gica \u2012resultado de casi 4 mil millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n e interacci\u00f3n entre especies\u2012 podr\u00eda demandar entre 200 y 2 mil a\u00f1os, aproximadamente. Eso, teniendo en cuenta solamente a las especies que los investigadores creen que existen en Brasil. De este modo, concluye Lewinsohn, resulta clara la necesidad de priorizar el estudio de determinados grupos de organismos, debido a su importancia funcional, dado que el saber sobre los grupos m\u00e1s conocidos, tales como plantas y animales vertebrados, podr\u00eda utilizarse para formular pol\u00edticas urgentes de conservaci\u00f3n y manejo.<\/p>\n<p>Justamente fue ese desaf\u00edo por generar un sistema integrado de informaci\u00f3n, asociando el conocimiento taxon\u00f3mico, biogeogr\u00e1fico y ecol\u00f3gico con herramientas bioinform\u00e1ticas, lo que sent\u00f3 las bases del Programa Biota-FAPESP, iniciado en 1999. Actualmente, brome\u00f3 el bi\u00f3logo Carlos Alfredo Joly, coordinador del programa, \u201cpese a los permanentes esfuerzos, el conocimiento al respecto de la biodiversidad brasile\u00f1a podr\u00eda sintetizarse como un oc\u00e9ano de datos, r\u00edos de informaciones, canales de conocimiento, gotas de comprensi\u00f3n y un rociado de uso sostenible\u201d. En ese sentido, el objetivo com\u00fan para todos los proyectos de investigaci\u00f3n desarrollados en el \u00e1mbito del Biota, radica en comprender los procesos de generaci\u00f3n, mantenimiento y p\u00e9rdida de la biodiversidad en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><b>Conocimiento sostenible<br \/>\n<\/b>En su disertaci\u00f3n, Joly resalt\u00f3 que todo el conocimiento generado a partir de esos estudios se encuentra disponible en internet, en forma transparente y gratuita, con el objetivo de perfeccionar el modelo de ense\u00f1anza y mostrarle a la sociedad la importancia de los temas relacionados con la conservaci\u00f3n y el uso sostenible de la biodiversidad. \u201cTodo ciudadano necesita conocimiento cient\u00edfico y capacidad intelectual para integrarse al mundo natural, como as\u00ed tambi\u00e9n una utilizaci\u00f3n consciente de los dispositivos tecnol\u00f3gicos con los cuales nos topamos diariamente\u201d, sostuvo el bi\u00f3logo. Por eso la idea de realizar un ciclo de conferencias para presentar el estado del arte del conocimiento sobre los biomas brasile\u00f1os en un lenguaje accesible para diferentes p\u00fablicos. \u201c\u00c9sta es una oportunidad para tratar un tema que en Brasil todav\u00eda presenta deficiencias: la educaci\u00f3n. Seremos una gran naci\u00f3n solamente cuando en nuestro pa\u00eds contemos con un sistema educativo que se ubique a la altura de los desaf\u00edos que impone un mundo complejo como el de hoy. \u00c9se fue el esp\u00edritu con el que llevamos a cabo el ciclo de conferencias\u201d, dijo Vanderlan Bolzani, docente del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara y miembro de la coordinaci\u00f3n del Biota-FAPESP.<\/p>\n<p>En un lapso de 13 a\u00f1os, el Programa Biota-FAPESP ha financiado m\u00e1s de 120 proyectos de investigaci\u00f3n, que han generado m\u00e1s de 1.100 art\u00edculos publicados en diversas revistas cient\u00edficas, entre las que se encuentran <i>Nature<\/i> y <i>Science<\/i>. En ese per\u00edodo, se catalogaron m\u00e1s de 2 mil nuevas especies, y se produjeron informaciones sobre otras 12 mil, que fueron almacenadas en sistemas de informaci\u00f3n ambiental tales como el Sinbiota, cuyo nuevo prototipo, el Sinbiota 2.0 se est\u00e1 testeando. Los mapas producidos por el programa tambi\u00e9n han contribuido para que los encargados de la toma de decisiones puedan identificar mejor las \u00e1reas prioritarias para la conservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de la biodiversidad en el estado. \u201cActualmente se cuenta con al menos 20 instrumentos legales, entre leyes, decretos y resoluciones, que consideran los resultados obtenidos en el marco del Programa Biota-FAPESP como base para formular pol\u00edticas p\u00fablicas ambientales\u201d, subray\u00f3 Carlos Joly. El programa tiene su continuidad garantizada hasta 2020. Seg\u00fan el bi\u00f3logo, una de las propuestas para esta segunda fase, que comenz\u00f3 en 2009, consiste en ampliar su alcance geogr\u00e1fico, para considerar los l\u00edmites de presencia de bosque atl\u00e1ntico y de sabana, invertir m\u00e1s en investigaciones sobre la biodiversidad costera y marina y otorgar alta prioridad a su vertiente educativa. \u201cCon ello esperamos mejorar la calidad de la ense\u00f1anza de ciencias en Brasil\u201d. Al final del mes de enero, Joly fue electo como uno de los cinco representantes de Am\u00e9rica Latina y el Caribe para el Panel Multidisciplinario de Expertos del IPBES, la sigla inglesa de Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (<a href=\"http:\/\/www.ipbes.net\/\" target=\"_blank\">www.ipbes.net<\/a>). La IPBES, creada en 2012 luego de casi 10 a\u00f1os de negociaciones internacionales, tiene como funci\u00f3n sistematizar el conocimiento cient\u00edfico sobre la biodiversidad para otorgar sost\u00e9n a las decisiones pol\u00edticas en el \u00e1mbito internacional, un trabajo similar al que realiz\u00f3 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC).<\/p>\n<div id=\"attachment_116282\" style=\"max-width: 208px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116282\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-8-198x300.jpg\" alt=\"La ocupaci\u00f3n de \u00e1reas naturales por medio de la expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas ha contribuido para la desaparici\u00f3n de h\u00e1bitats y la fragmentaci\u00f3n de los ecosistemas\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-8-198x300.jpg 198w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/050-055_Biota_205-8.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">F\u00c1BIO COLOMBINI<\/span>La ocupaci\u00f3n de \u00e1reas naturales por medio de la expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas ha contribuido para la desaparici\u00f3n de h\u00e1bitats y la fragmentaci\u00f3n de los ecosistemas<span class=\"media-credits\">F\u00c1BIO COLOMBINI<\/span><\/p><\/div>\n<p>Actualmente, m\u00e1s del 50% de la superficie terrestre se encuentra degradada debido a la actividad humana, destac\u00f3 el bi\u00f3logo Jean Paul Metzger. En su opini\u00f3n, eso significa que estamos invadiendo velozmente \u00e1reas naturales, ya sea mediante la extensi\u00f3n de nuestras fronteras agr\u00edcolas o por ocupaciones urbanas. \u201cEso no s\u00f3lo conduce a la desaparici\u00f3n de h\u00e1bitats, sino tambi\u00e9n a la fragmentaci\u00f3n de los ecosistemas, esto es, la subdivisi\u00f3n territorial y funcional de tales \u00e1reas\u201d. Metzger resalt\u00f3 incluso que ese proceso constituye una de las causas principales de p\u00e9rdida de la biodiversidad biol\u00f3gica, en Brasil y en el mundo. \u201cCuanto m\u00e1s fragmentado sea un ambiente, mayor ser\u00e1 la tasa de extinci\u00f3n de las especies que lo habitan. Por otra parte, cuanto menor fuera esa fragmentaci\u00f3n, menor ser\u00e1 el aislamiento entre esos fragmentos, lo que permitir\u00e1 el aumento o la conservaci\u00f3n de los \u00edndices de colonizaci\u00f3n y recolonizaci\u00f3n de especies en esa regi\u00f3n\u201d, explic\u00f3 el bi\u00f3logo del Instituto de Biociencias de la USP.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores, \u00e9ste es un fen\u00f3meno preocupante. Hacia 1500, el estado de S\u00e3o Paulo contaba con un 85% de su territorio cubierto por selvas nativas. En 2000, ese porcentaje hab\u00eda descendido hasta el 12%. En cuanto a las \u00e1reas de sabana, que en 1500 cubr\u00edan un 14% del territorio paulista, en 1960 ocupaban un 10% del estado. \u201cLas mayores tasas de conversi\u00f3n en \u00e1reas de cultivo ocurrieron con la expansi\u00f3n del caf\u00e9 en el siglo XIX y con la ca\u00f1a de az\u00facar, como resultado del Programa Pro Alcohol\u201d, record\u00f3 Joly. \u201cLa buena noticia es que en los \u00faltimos 10 a\u00f1os se ha invertido esa tendencia, y desde entonces el estado viene ganando nuevas \u00e1reas\u201d, dijo. A su vez, el bosque atl\u00e1ntico posee tan s\u00f3lo entre un 12% y un 16% de selvas remanentes, afirm\u00f3 Metzger. \u201cLo m\u00e1s llamativo, es que, m\u00e1s all\u00e1 de las escasas selvas remanentes, un 95% de lo que qued\u00f3 del bosque atl\u00e1ntico se concentra en fragmentos con \u00e1reas de menos de 100 hect\u00e1reas\u201d. No obstante, explica, la regi\u00f3n presenta escasos registros comprobados de extinci\u00f3n de especies. Tal hecho se debe, probablemente, al per\u00edodo de latencia entre el inicio del proceso de fragmentaci\u00f3n y la extinci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<p><b>Corredores verdes<br \/>\n<\/b>Parte de la soluci\u00f3n para el problema de la degradaci\u00f3n del bosque atl\u00e1ntico puede asociarse con la identificaci\u00f3n de \u00e1reas claves, en las cuales la restauraci\u00f3n del paisaje facilitar\u00eda el flujo biol\u00f3gico entre fragmentos del h\u00e1bitat, como corredores biol\u00f3gicos. \u201cLa noci\u00f3n de conectividad puede contribuir para la integraci\u00f3n mediante la comprensi\u00f3n de los aspectos estructurales y funcionales de las \u00e1reas fragmentadas\u201d, dijo Metzger. Tambi\u00e9n podr\u00eda contribuir el intervalo entre el comienzo del proceso de fragmentaci\u00f3n y la extinci\u00f3n de especies, para una acci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida y precisa del poder p\u00fablico en la restauraci\u00f3n de \u00e1reas de conexi\u00f3n biol\u00f3gica entre los ambientes fragmentados. \u201cResulta fundamental que la identificaci\u00f3n de tales \u00e1reas se realice no tan s\u00f3lo en t\u00e9rminos estructurales, sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos funcionales\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Para los investigadores, la relaci\u00f3n entre biodiversidad y funciones del ecosistema \u2012el aporte que recibimos de la naturaleza para nuestra calidad de vida y actividades productivas\u2012, m\u00e1s all\u00e1 de ser compleja, es, en parte, desconocida. \u201cSe estima, por ejemplo, que existir\u00edan en el planeta unas 25 mil especies de plantas comestibles a\u00fan no identificadas\u201d, resalt\u00f3 Lewinsohn. \u201cTampoco comprendemos completamente las funciones que cada especie desempe\u00f1a en variados ecosistemas\u201d, a\u00f1adi\u00f3. Por ello, la producci\u00f3n de conocimiento sobre tales temas debe ser permanente, para utilizarla como base para las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de la biodiversidad brasile\u00f1a. \u201cPara eso, es necesaria una ciencia bien elaborada, basada en programas bien estructurados, tales como el Biota-FAPESP\u201d, resalt\u00f3 Metzger.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Bi\u00f3logos presentan los efectos de la fragmentaci\u00f3n de ecosistemas","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,295],"coauthors":[662],"class_list":["post-116279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=116279"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116279\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=116279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116279"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=116279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}