{"id":116306,"date":"2013-05-06T11:40:29","date_gmt":"2013-05-06T14:40:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=116306"},"modified":"2016-01-04T16:26:58","modified_gmt":"2016-01-04T18:26:58","slug":"los-secretos-de-lencois-maranhenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-secretos-de-lencois-maranhenses\/","title":{"rendered":"Los secretos de Len\u00e7\u00f3is Maranhenses"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_116307\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116307\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-1.jpg\" alt=\"En Len\u00e7\u00f3is se observan todos los pasos en la evoluci\u00f3n de las dunas, desde el nacimiento hasta su madurez\" width=\"290\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>En Len\u00e7\u00f3is se observan todos los pasos en la evoluci\u00f3n de las dunas, desde el nacimiento hasta su madurez<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las sinuosas cadenas de dunas salpicadas por lagunas temporales del Parque Nacional de Len\u00e7\u00f3is Maranhenses deslumbran a los turistas e intrigan a los cient\u00edficos. Al fin de cuentas \u00bfc\u00f3mo es que la arena, el viento y el agua de lluvia vienen modelando continuamente este panorama en el transcurso de los \u00faltimos 10 mil a\u00f1os?<\/p>\n<p>Todos supondr\u00edan una respuesta compleja a un problema tan intrincado. Por eso sorprende que, al esbozar el primer intento exitoso de simular en computadora la din\u00e1mica de un campo de dunas costeras bajo el efecto del agua de lluvia, un grupo de f\u00edsicos descubri\u00f3 que la regi\u00f3n de Len\u00e7\u00f3is Maranhenses parece existir en funci\u00f3n de una simple coincidencia entre el ritmo anual de ascenso y descenso del nivel de su napa fre\u00e1tica y la intensidad con que el viento proveniente del mar provoca que los m\u00e9danos crezcan y se trasladen.<\/p>\n<p>\u201cHemos entendido cu\u00e1les son las condiciones especiales que originan la morfolog\u00eda de la zona de Len\u00e7\u00f3is\u201d, afirma Eric Parteli, un f\u00edsico pernambucano experto en dunas, quien actualmente realizan un posdoctorado en la Universidad Friedrich-Alexander, en Erlangen, Alemania. Parteli es uno de los autores del estudio, que se public\u00f3 en julio de 2012 en la revista <i>Geomorphology<\/i>, junto con el f\u00edsico cubano-alem\u00e1n Hans Herrmann, del Instituto Federal de Tecnolog\u00eda de Z\u00farich, en Suiza, y de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), quien desde 2001 desarrolla un modelo capaz de simular en computadora la din\u00e1mica del viento y de la arena que genera y desplaza a los m\u00e1s variados tipos de dunas.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del primer autor del art\u00edculo, el f\u00edsico Marco Luna, con doctorado reciente por la UFC bajo la direcci\u00f3n de Herrmann, el punto fuerte de las simulaciones es la capacidad de verificar r\u00e1pidamente el desplazamiento durante miles de a\u00f1os de la arena impulsada por el viento y moldeada por las aguas. Adem\u00e1s de permitir ensayar hip\u00f3tesis sobre la formaci\u00f3n de las dunas del litoral, el modelo incluso puede contribuir para el manejo de las regiones costeras. \u201cEjemplo de ello ser\u00eda el an\u00e1lisis de los impactos ambientales ocasionados por el emplazamiento de parques de generaci\u00f3n de energ\u00eda e\u00f3lica\u201d, dice Luna.<\/p>\n<p>La zona de Len\u00e7\u00f3is Maranhenses constituye el mayor campo de dunas de Sudam\u00e9rica, con una superficie de 1.500 kil\u00f3metros cuadrados, casi la misma que la ciudad de S\u00e3o Paulo. Ah\u00ed hay algunos r\u00edos, m\u00e9danos asentados por la vegetaci\u00f3n de la restinga, manglares y lagunas permanentes. Otros dos tercios del parque tambi\u00e9n se encuentran tapizados por dunas de arena libre, que, en un d\u00eda ventoso, pueden desplazarse hasta 10 cent\u00edmetros.<\/p>\n<div id=\"attachment_116308\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116308\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-2.jpg\" alt=\"Real y virtual: dunas vistas desde un avi\u00f3n... \" width=\"290\" height=\"166\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-2-175x100.jpg 175w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Real y virtual: dunas vistas desde un avi\u00f3n&#8230;<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>A lo largo de los 50 kil\u00f3metros de l\u00ednea costera del parque existe una playa aplanada con un ancho de entre 600 metros y 2 kil\u00f3metros, m\u00e1s all\u00e1 de la cual surgen dunas con 10 a 20 metros de altura, unidas unas a otras, conformando extensas cadenas sinuosas de hasta 75 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, que se internan m\u00e1s de 20 kil\u00f3metros tierra adentro. La apariencia de s\u00e1banas arrugadas de esas cadenas origin\u00f3 el nombre del parque [len\u00e7\u00f3is significa s\u00e1banas en portugu\u00e9s].<\/p>\n<p>A diferencia de otros desiertos, Len\u00e7\u00f3is recibe relativamente mucha agua: hasta 2 mil mil\u00edmetros de precipitaciones anuales. M\u00e1s del 90% de esas lluvias, empero, se concentra entre enero y julio, cuando son absorbidas r\u00e1pidamente por la arena, elevando la napa fre\u00e1tica por encima del suelo y llenando las lagunas temporales entre las cadenas de dunas, que casi no se desplazan en esa \u00e9poca del a\u00f1o debido a la humedad y a la falta de viento. Alcanzando m\u00e1s o menos un metro de profundidad durante la estaci\u00f3n lluviosa, las lagunas se van secando en el transcurso del segundo semestre, cuando los vientos arrecian, soplando siempre desde el este y alcanzando velocidades de 70 kil\u00f3metros por hora. \u201cEs cuando las dunas se desplazan m\u00e1s\u201d, explica Parteli.<\/p>\n<p><b>Dunas \u201cbeb\u00e9\u201d<br \/>\n<\/b>En septiembre de 2003, Parteli, Herrmann y otros investigadores pasaron seis d\u00edas en Len\u00e7\u00f3is realizando mediciones para compararlas con sus simulaciones computarizadas. Registraron cu\u00e1nta arena es capaz de transportar el viento y las dimensiones de las menores dunas posibles, con 50 cent\u00edmetros de altura, reci\u00e9n formadas en la playa. \u201cExisten pocos lugares donde la historia geol\u00f3gica puede verificarse de esa manera\u201d, dice Parteli. \u201cAl tratarse de un campo muy grande, en Len\u00e7\u00f3is podemos observar todos los pasos de la evoluci\u00f3n de una duna costera, desde su nacimiento hasta su madurez\u201d.<\/p>\n<p>Los m\u00e9danos se desplazan gracias a un fen\u00f3meno denominado saltaci\u00f3n. Todo comienza cuando el viento sopla con suficiente fuerza como para elevar del suelo algunos granos de arena. Al caer nuevamente, esas part\u00edculas chocan con otras, que brincan hacia arriba. La cantidad de granos de arena saltando aumenta cada vez m\u00e1s, hasta formar una nube de arena sobre el suelo, de hasta 15 cent\u00edmetros de altura. Si el viento sopla siempre en la misma direcci\u00f3n, los m\u00e9danos asumen una forma de medialuna conocida con el nombre de barcana, un mont\u00edculo con dos brazos orientados en la direcci\u00f3n del viento. La saltaci\u00f3n acumula arena sobre las laderas de las barcanas y provoca el ascenso de los granos hasta su cima, antes de deslizarse en avalanchas hacia el otro lado. De este modo, las barcanas crecen y se desplazan empujadas por el viento.<\/p>\n<p>A partir de 2010, el modelo de Herrmann y sus colegas alcanz\u00f3 la sofisticaci\u00f3n necesaria como para recrear el nacimiento de las barcanas a partir de un viento soplando sobre mont\u00edculos de arena en una playa. Lo primero que descubrieron con las simulaciones fue que el campo de dunas nace solamente si el viento que sopla en la playa impulsa el m\u00e1ximo de arena que su fuerza le permite. \u201cEsto resulta fundamental para generar los m\u00e9danos\u201d, explica Parteli. \u201cLa presencia de una placa continental aportando arena permanentemente [arrastrada hacia la playa por las olas del mar] tambi\u00e9n es una condici\u00f3n fundamental para la existencia de Len\u00e7\u00f3is\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_116309\" style=\"max-width: 298px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116309\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-3-288x300.jpg\" alt=\"... y por sat\u00e9lite y recreadas en computadora\" width=\"288\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-3-288x300.jpg 288w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-3.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Google Earth \/ Luna et al, Geomorphology, 2012<\/span>&#8230; y por sat\u00e9lite y recreadas en computadora<span class=\"media-credits\">Google Earth \/ Luna et al, Geomorphology, 2012<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el contexto de las simulaciones, varias barcanas \u201cbeb\u00e9\u201d se originan en la playa, una al lado de la otra, y luego se unen formando dunas largas y estrechas, denominadas transversales, que son como una serie de ondulaciones en la arena, perpendiculares a la direcci\u00f3n del viento. A medida que las dunas transversales acumulan arena y avanzan hacia el interior, la inestabilidad de las avalanchas hace que sus ondulaciones se partan en pedazos, que terminan por desprenderse adoptando la forma de barcanas mayores. Aproximadamente a un kil\u00f3metro de la costa, las barcanas \u201cadolescentes\u201d alcanzan unos cinco metros de altura. La abundante arena de Len\u00e7\u00f3is forma tantas barcanas que sus brazos terminan por unirse unos con otros, formando cadenas onduladas denominadas barcanoides, a partir de las cuales se generan los <i>len\u00e7\u00f3is<\/i> [s\u00e1banas] del parque nacional.<\/p>\n<p>Los barcanoides generados en computadora, sin embargo, no presentaban el mismo formato que en Len\u00e7\u00f3is. Todav\u00eda restaba introducir en el modelo dos elementos que los investigadores sospechaban que tuvieran gran influencia sobre las dunas de la regi\u00f3n: la vegetaci\u00f3n y el agua de lluvia.<\/p>\n<p><b>Las aguas del desierto<br \/>\n<\/b>En 2011, los investigadores generaron simulaciones de dunas costeras basadas en el modelo desarrollado en la tesis doctoral del f\u00edsico cubano Orencio Dur\u00e1n, actualmente en la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, Estados Unidos. Dur\u00e1n determin\u00f3 las ecuaciones matem\u00e1ticas que describen la lucha entre la intensidad del viento cargado de arena y la velocidad de crecimiento de la restinga. Y descubri\u00f3 que, si la vegetaci\u00f3n crece veloz y suficientemente, puede unir los brazos de las barcanas. De este modo, solamente el cuerpo del m\u00e9dano sigue desplaz\u00e1ndose y la duna acaba adoptando la forma denominada parab\u00f3lica, con su curvatura interna girada en oposici\u00f3n al viento. Aunque existan algunas dunas parab\u00f3licas en el Parque Nacional de Len\u00e7\u00f3is Mara\u00f1enses, las simulaciones dejaron en claro que la vegetaci\u00f3n no ejerc\u00eda casi ninguna influencia sobre las dunas libres.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-208025\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-300x276.jpg\" alt=\"064-067_LencoisMaranh_205\" width=\"290\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-300x276.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205-539x496.jpg 539w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/064-067_LencoisMaranh_205.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>Algo realmente similar a lo que sucede en Len\u00e7\u00f3is apareci\u00f3 en la computadora solamente cuando los investigadores incluyeron en la simulaci\u00f3n los ciclos anuales de la napa fre\u00e1tica y del viento. As\u00ed descubrieron que, durante la estaci\u00f3n lluviosa, las lagunas temporales que se forman entre las cadenas de m\u00e9danos son las encargadas de suavizar y extender las curvas de las barcanoides, originando la forma de los llamados <i>len\u00e7\u00f3is<\/i>. El agua tambi\u00e9n limita el crecimiento de las barcanas hasta una altura de 20 metros. Si no estuviesen las lagunas, las dunas tender\u00edan a crecer indefinidamente a medida que avanzan hacia el interior. Las lagunas virtuales se asemejaban a las verdaderas, con la misma profundidad m\u00e1xima (un metro, en promedio), cubriendo una superficie cercana a la que las lagunas, con variadas formas y tama\u00f1o, ocupan en Len\u00e7\u00f3is Maranhenses.<\/p>\n<p>Los investigadores experimentaron modificando dos de los par\u00e1metros del modelo: la cantidad de precipitaciones y la duraci\u00f3n del ciclo de creciente y sequ\u00eda. Y observaron que en el modelo virtual s\u00f3lo se produc\u00edan las s\u00e1banas de arena intercaladas por lagunas cuando las lluvias ca\u00edan con la cantidad y la periodicidad que ocurre realmente en Len\u00e7\u00f3is. Si las lagunas duraran menos tiempo y ocupasen un \u00e1rea menor, el paisaje ser\u00eda completamente distinto, con m\u00e9danos desparejos y m\u00e1s alto. Si, por el contrario, las lagunas fuesen mayores y m\u00e1s estables, en lugar de los m\u00e9danos habr\u00eda una llanura de arena.<\/p>\n<p>Seg\u00fan opina Parteli, existe una explicaci\u00f3n f\u00edsica para ello. Seg\u00fan las ecuaciones del modelo, las cadenas de dunas s\u00f3lo pueden intercalarse tan regularmente con las lagunas cuando la oscilaci\u00f3n anual de la napa fre\u00e1tica coincide con el tiempo que transcurre para que las dunas se desplacen una distancia igual a su ancho en la direcci\u00f3n del viento. En Len\u00e7\u00f3is, este tiempo es precisamente del orden de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Pese al \u00e9xito, Parteli cree que el modelo todav\u00eda debe perfeccionarse para aportar resultados cuantitativos m\u00e1s certeros. La descripci\u00f3n del viento entre los brazos de las dunas, por ejemplo, a\u00fan se encuentra muy simplificada y puede afectar la forma exacta de los m\u00e9danos. \u00c9l espera poder incluir m\u00e1s detalles en las simulaciones, tales como las variaciones en el relieve del parque y la cantidad de arena disponible a lo largo de la costa. \u201cS\u00f3lo as\u00ed podremos utilizar el modelo para prever el futuro de Len\u00e7\u00f3is\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cEs un gran trabajo, pero basado fundamentalmente en la teor\u00eda\u201d, comenta el experto en dunas Haim Tsoar, de la Universidad Ben-Gurion, en Israel, quien ya realiz\u00f3 estudios sobre el \u00e1rea de Len\u00e7\u00f3is. \u201cPodr\u00eda mejorarse con m\u00e1s trabajo de campo para corroborar sus conclusiones\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nLUNA, M.C.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0169555X1200147X\" target=\"_blank\">Model for a dune field with an exposed water table<\/a>. <b>Geomorphology<\/b>. v. 159-60, p. 169-77. jul. 2012.<br \/>\nLUNA, M.C.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0169555X11000535\" target=\"_blank\">Model for the genesis of coastal dune fields with vegetation<\/a>. <b>Geomorphology<\/b>. v. 129, p. 215-24. jun. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Vientos y lluvias garantiza la belleza de las dunas del parque nacional","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304],"coauthors":[103],"class_list":["post-116306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=116306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116306\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=116306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116306"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=116306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}