{"id":116341,"date":"2013-05-06T13:08:22","date_gmt":"2013-05-06T16:08:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=116341"},"modified":"2016-01-27T15:10:20","modified_gmt":"2016-01-27T17:10:20","slug":"el-pasado-que-siempre-esta-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-pasado-que-siempre-esta-presente\/","title":{"rendered":"El pasado que siempre est\u00e1 presente"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_116342\" style=\"max-width: 234px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116342\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-1-224x300.jpg\" alt=\"Desfile de la FEB en S\u00e3o Paulo. Foto de Jos\u00e9 Llnhares (1945) muestra plazoletas en la avenida S\u00e3o Jo\u00e3o \" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-1-224x300.jpg 224w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-1.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span>Desfile de la FEB en S\u00e3o Paulo. Foto de Jos\u00e9 Llnhares (1945) muestra plazoletas en la avenida S\u00e3o Jo\u00e3o<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span><\/p><\/div>\n<p>En opini\u00f3n del historiador Evaldo Cabral de Mello, la historia, tal como la casa grande del amo, cuenta con muchas puertas y ventanas. Estas \u00faltimas deben hallarse abiertas de par en par para airear la \u201ccasa\u201d con nuevas interpretaciones. En tanto, las puertas se encuentran siempre abiertas a nuevas revelaciones y para dejar entrar, sin ceremonias, a los interesados en lo que la \u201ccasa\u201d tiene para contar. \u00c9se fue el esp\u00edritu con el que la tambi\u00e9n historiadora y antrop\u00f3loga Lilia Schwarcz, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), junto con un grupo interdisciplinario de reconocidos investigadores, ide\u00f3 la colecci\u00f3n <i>Hist\u00f3ria do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1810-2010<\/i>, editada por editorial Objetiva en seis tomos, y que estar\u00e1 completa a mediados de este a\u00f1o, siendo posteriormente traducida al espa\u00f1ol y distribuida en Am\u00e9rica Latina. Entre sus muchos autores figuran nombres tales como Alberto da Costa e Silva, Jos\u00e9 Murilo de Carvalho, Alfredo Bosi, Rubens Ricupero, Elias Saliba y Leslie Bethell.<\/p>\n<p>Uno de los tomos de la colecci\u00f3n est\u00e1 dedicado por completo a la fotograf\u00eda y repasa en 459 im\u00e1genes los \u00faltimos 170 a\u00f1os de la historia nacional. \u201cUna mirada sobre Brasil: la fotograf\u00eda en la imagen de la naci\u00f3n\u201d est\u00e1 compaginado por el historiador y fot\u00f3grafo Boris Kossoy, docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes (ECA\/ USP). Kossoy tambi\u00e9n es el curador de la exposici\u00f3n hom\u00f3nima que estuvo en cartelera en S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro, y se trasladar\u00e1 este mismo a\u00f1o a Brasilia y Belo Horizonte. Las fotos que ilustran estas p\u00e1ginas forman parte del libro y de la muestra que, adem\u00e1s de Kossoy, cont\u00f3 con el trabajo de S\u00f4nia Balady, Vladimir Sacchetta y Schwarcz, como curadora adjunta. \u201cSu nombre lo resume todo: quiero romper con la idea de una historia de Brasil contada por im\u00e1genes. Ser\u00e1 \u2018una mirada\u2019 sobre ese pasado, tal como ser\u00edan posibles varios otras\u201d, dice Kossoy. Lo propio vale para la colecci\u00f3n como un todo.<\/p>\n<p>\u201cLa idea es contar con una historia de la naci\u00f3n brasile\u00f1a donde confluyan calidad y los enfoques m\u00e1s recientes de la historiograf\u00eda, pero destinada a un p\u00fablico amplio. El desaf\u00edo planteado al equipo consist\u00eda en escribir en forma accesible, sin usar notas al pie de p\u00e1gina ni otros recursos acad\u00e9micos, ajustando el lenguaje al p\u00fablico en general, aunque con profundidad\u201d, explica Schwarcz. \u201cNo quer\u00edamos tan s\u00f3lo compilar material y conocimientos previos, sino introducir nuevas interpretaciones, en forma atractiva, con esmero gr\u00e1fico y varias ilustraciones, utilizadas siempre con el prop\u00f3sito de complementar el texto escrito\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_116343\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116343\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-2.jpg\" alt=\"Ponte de Silvestre, en Morro do Corcovado. Foto de Marc Ferrez (1900)\" width=\"290\" height=\"212\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span>Ponte de Silvestre, en Morro do Corcovado. Foto de Marc Ferrez (1900)<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span><\/p><\/div>\n<p>La colecci\u00f3n forma parte de un proyecto patrocinado por la Fundaci\u00f3n Mapfre, de Espa\u00f1a, que, m\u00e1s all\u00e1 de la serie brasile\u00f1a, tambi\u00e9n contempla trabajos similares en 10 pa\u00edses del continente latinoamericano, entre los cuales se cuentan Argentina, Chile, Per\u00fa y Venezuela, as\u00ed como Portugal y Espa\u00f1a. El resultado ser\u00e1n 50 libros que se autorrefieren. \u201cEn lugar de hacer historia desde la perspectiva de Europa y Estados Unidos, optamos por compararnos con nuestros vecinos. Esta perspectiva comparada le permite al lector realizar no tan s\u00f3lo una lectura horizontal, sino entre pa\u00edses, para percibir lo que ocurr\u00eda en ellos simult\u00e1neamente a lo que acaec\u00eda en nuestro pa\u00eds\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Al fin de cuentas, Brasil fue, durante d\u00e9cadas, una monarqu\u00eda rodeada de rep\u00fablicas, una opci\u00f3n que trajo consecuencias relevantes para el presente. \u201cDe ah\u00ed proviene nuestra inmensidad dentro del continente y el comportamiento de nuestras elites, cuyo poder se arraig\u00f3 profundamente en funci\u00f3n de esa soluci\u00f3n m\u00e1s conservadora. Lo propio vale para el esclavismo: Brasil fue la \u00faltima naci\u00f3n en abandonar esa pr\u00e1ctica horrenda. Adem\u00e1s, no hubo rupturas sociales, ni movimientos de ciudadan\u00eda. Nuestra independencia, al contrario de las luchas en los pa\u00edses vecinos, era percibida como un \u2018regalo\u2019 m\u00e1s que como una conquista\u201d, relata Schwarcz.<\/p>\n<p>Esto gener\u00f3 gran desconfianza entre los pa\u00edses del continente, que se fueron aislando, con desconfianzas de lado a lado que traban los procesos de uni\u00f3n hasta el presente. \u201cSimult\u00e1neamente, tenemos muchas cosas en com\u00fan, como son los desequilibrios sociales, y una corrupci\u00f3n casi end\u00e9mica. La comparaci\u00f3n de las historias revela igualdades y diferencias en el proceso de construcci\u00f3n de las naciones con gran claridad\u201d, afirma la investigadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_116344\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116344\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-3.jpg\" alt=\"Kamayur\u00e1. Foto de Milton Guran (1978) que muestra a dos ni\u00f1as de la tribu en el Parque del Xing\u00fa\" width=\"290\" height=\"177\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span>Kamayur\u00e1. Foto de Milton Guran (1978) que muestra a dos ni\u00f1as de la tribu en el Parque del Xing\u00fa<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aludiendo a la sentencia del historiador franc\u00e9s Lucien Febvre, \u201cla historia es hija de su tiempo\u201d, Schwarcz y sus colegas consideran que se necesita reconstruir el pasado con las nuevas preguntas que suscita el presente. \u201cLa historia es un proceso vivo y, aunque su agenda no est\u00e9 pautada por la actualidad, existen sin duda fuertes conexiones entre lo que deseamos conocer del pasado frente a las preguntas que nos formula nuestro presente. En un momento en que se discute una perspectiva \u00e9tica, es necesario comprender las ra\u00edces de dicho problema\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>\u201cLo cierto es que en Brasil no existieron grandes luchas populares, no atravesamos procesos revolucionarios y carecemos de un proceso mayor de formaci\u00f3n de ciudadan\u00eda. Nuestro pasado olig\u00e1rquico [<i>coronelista<\/i>] y esclavista no surgi\u00f3 gratuitamente, as\u00ed como no sin motivo predominaron las elites en las tomas de decisi\u00f3n. Todo ello se ve reflejado en el actual abismo social\u201d, pondera. La colecci\u00f3n enfatiza nuevas teor\u00edas que revisan la Rep\u00fablica Vieja, actualmente llamada Primera Rep\u00fablica. \u201cFue una etapa que cont\u00f3 con movilizaciones activas de lucha por la ciudadan\u00eda, profundizadas por el abolicionismo, por el arribo de los inmigrantes, por la urbanizaci\u00f3n y por la industrializaci\u00f3n. Era un per\u00edodo vibrante, desmerecido por la apat\u00eda conservadora del Estado Novo varguista, que deseaba acaparar todos los m\u00e9ritos\u201d, sostiene Schwarcz.<\/p>\n<p>La frase de Le Goff, que expresa \u201cla historia vivi\u00f3 bajo el imperialismo de la escritura\u201d, dio origen al tomo con im\u00e1genes, \u201cUna mirada sobre Brasil: la fotograf\u00eda en la imagen de la nac\u00f3n\u201d. \u201cEn realidad, lo ideal ser\u00eda la uni\u00f3n de la imagen y la palabra escrita. No podemos tener una sola historia, sino historias, pues no hay una verdad \u00fanica en una imagen, sino varias interpretaciones posibles, dependiendo del observador. La fotograf\u00eda no llega cargada de sentidos: nosotros la dotamos de sentidos\u201d, comenta Boris Kossoy. \u201cDe all\u00ed la importancia de situar al espectador por medio de la confluencia de la imagen con el texto, como forma de romper con la superficie de apariencias que la gente, en general, no rompe\u201d, advierte.<\/p>\n<div id=\"attachment_116345\" style=\"max-width: 212px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116345\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-4-202x300.jpg\" alt=\"Vendedor de doces Foto de Marc Ferrez (1889), incluye negros todav\u00eda retratados como esclavos\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-4-202x300.jpg 202w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-4.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Vendedor de doces<br \/>Foto de Marc Ferrez (1889), incluye negros todav\u00eda retratados como esclavos<\/p><\/div>\n<p>Partiendo de 1833, con las experiencias precursoras de Hercule Florence, hay im\u00e1genes del Segundo Reinado, del Estado Novo, de la construcci\u00f3n de Brasilia, de l\u00edderes tales como Get\u00falio Vargas, Juscelino Kubitschek, J\u00e2nio Quadros, Leonel Brizola, Fernando Henrique Cardoso y Lula da Silva, entre otros, con punto final en 2003, seg\u00fan Kossoy, un l\u00edmite para que pueda digerirse la historia.<\/p>\n<p>\u201cLa fotograf\u00eda constituye una preciada fuente de informaci\u00f3n, pero es un conocimiento aparente, una creaci\u00f3n\/ construcci\u00f3n de realidades, siempre en plural. Es un conocimiento que parte de la superficie iconogr\u00e1fica y tanto m\u00e1s revela cuanto m\u00e1s buscamos en su realidad interior\u201d, explica. Seg\u00fan Kossoy, no hay \u201cdocumentos inocentes\u201d e incluso la supuesta realidad de la fotograf\u00eda tambi\u00e9n es \u201cficci\u00f3n\u201d. Brasil es el pa\u00eds que congreg\u00f3 a la mayor cantidad de profesionales del oficio fotogr\u00e1fico en Latinoam\u00e9rica a lo largo de los siglos XIX y XX. \u201cLa manipulaci\u00f3n del sentido de la imagen comienza en el instante en que el contratado para tomar la fotograf\u00eda selecciona y monta la \u2018escena\u2019 para aportar dramatismo a su imagen\u201d, dice.<\/p>\n<p>Por eso, se\u00f1ala el investigador, contar la historia con im\u00e1genes no se sostiene, y esto requiere su uni\u00f3n con el texto, capaz de revelar la microhistoria que se esconde tras cada instant\u00e1nea del pasado, a contramano de la idea de que una imagen vale mil palabras. \u201cEso solamente vale si disponemos de mil palabras para interpretar lo que esa imagen contiene\u201d, aclara Kossoy. Por ende, las im\u00e1genes seleccionadas ofrecen un abanico de situaciones apuntaladas por im\u00e1genes \u201cnucleares\u201d en sentido figurativo. \u201cSon fotograf\u00edas simb\u00f3licas, muchas veces metaf\u00f3ricas, reveladoras de mentalidades e ideolog\u00edas. Esa especial iconograf\u00eda funciona como denuncia de sistemas, llamando la atenci\u00f3n por las deformaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas, as\u00ed como hacia los grandes logros, enfatizando rupturas y emociones\u201d, dice.<\/p>\n<p>Uno de los puntos centrales son las fotos de esclavos. Baste recordar que Brasil fue el pa\u00eds con la esclavitud m\u00e1s longeva y el primero en donde se consolid\u00f3 la fotograf\u00eda, generando un vasto archivo de im\u00e1genes de los esclavizados. \u201cSe imprim\u00edan fotos de negros para que los extranjeros las llevaran hacia el exterior como recuerdos. Tambi\u00e9n hay mucho material realizado para \u2018comprobar\u2019 la selecci\u00f3n racial y mostrar a los africanos como seres inferiores\u201d, dice Kossoy. Para \u00e9l, la fotograf\u00eda en Brasil siempre funcion\u00f3 como una forma de identificaci\u00f3n y control social y policial, resaltando las diferencias de clases.<\/p>\n<div id=\"attachment_116346\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-116346\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/082-087_Nacaobrasileira_205-5.jpg\" alt=\"Ga\u00fachos acantonados em S\u00e3o Paulo durante a Revolu\u00e7\u00e3o de 1930. Autor desconocido\" width=\"290\" height=\"212\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span>Ga\u00fachos acantonados em S\u00e3o Paulo durante a Revolu\u00e7\u00e3o de 1930. Autor desconocido<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n\/ Historia do Brasil na\u00e7\u00e3o: 1808-2010<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLa fotograf\u00eda se incorpor\u00f3 en las investigaciones de historia como una copia de la realidad. Estaba para adornar, corroborar o simplemente justificar una teor\u00eda. Por eso, hasta hace poco, en la historiograf\u00eda, las im\u00e1genes serv\u00edan solamente para reafirmar aquello que se conoc\u00eda previamente. Eran ornamentos, con funci\u00f3n ilustrativa\u201d, comenta. Seg\u00fan Schwarcz, la imagen reflejaba, m\u00e1s de lo que podr\u00eda en s\u00ed misma tom\u00e1rsela como sujeto e instancia de reflexi\u00f3n. Lo mismo se pensaba de los fot\u00f3grafos, vistos como meros \u2018registradores\u2019 de hechos, imparciales. \u201cLlev\u00f3 tiempo que la foto entrara en el debate historiogr\u00e1fico\u201d, comenta Schwarcz. En su opini\u00f3n, los que manejan las lentes no s\u00f3lo copian lo que ven, sino que seleccionan, recortan, y sus fotos \u201cinventan\u201d formas de anotar la realidad y se integran de tal modo con la realidad que se transforman ellas mismas en la propia realidad. \u201cSe trata de contar una historia de Brasil a partir de las fotograf\u00edas, pero sabiendo, de antemano, que ellas camuflan y disfrazan su certificado de nacimiento\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cBasta con recordar las fotos de Sebasti\u00e3o Salgado en una hacienda invadida o las im\u00e1genes de Vargas o de Kubitschek construyendo Brasilia. Muchas veces recordamos un hecho a partir de la foto que nos qued\u00f3 grabada en la memoria, tal como un tatuaje o una cicatriz que pasa a formar parte del cuerpo\u201d, recuerda la investigadora. \u201cCuando las im\u00e1genes son nuestras fuentes documentales es necesario recordar siempre el amplio poder de persuasi\u00f3n y seducci\u00f3n inherente a las representaciones iconogr\u00e1ficas\u201d, se\u00f1ala Kossoy. Para el historiador, la apariencia del documento ser\u00eda tan s\u00f3lo el punto de partida para toda investigaci\u00f3n. \u201cEn la amplia diversidad de las microhistorias y sus im\u00e1genes reside nuestra percepci\u00f3n sobre Brasil\u201d, comenta.<\/p>\n<p>\u201cLo propio vale para nuestra historia. En la d\u00e9cada de 1930, Brasil fue redescubierto mediante los grandes ensayos de Gilberto Freyre y S\u00e9rgio Buarque de Holanda. A partir de los a\u00f1os 1970 surge en las universidades un pensamiento m\u00e1s especializado y los autores no deseaban bucear demasiado para pensar el pa\u00eds. Al fin y al cabo, Brasil es un enigma. Si existe algo nuevo que caracterice a la historiograf\u00eda de esa colecci\u00f3n, ello es pensar la naci\u00f3n desde varias puertas y ventanas\u201d, analiza Schwarcz. \u201cQueremos provocar, cuestionar ciertos mitos nacionales, modelos y teor\u00edas que todav\u00eda se encuentran all\u00ed por reiteraci\u00f3n, ideolog\u00eda o mera costumbre\u201d. La preocupaci\u00f3n de los investigadores consisti\u00f3 en mostrar un pa\u00eds que, en el transcurso de un lento proceso, se inventa y se imagina como naci\u00f3n. Tal como dice un personaje de Tennessee Williams, en <i>Al margen de la vida<\/i>: \u201cEl pasado insiste en regresar al presente\u201d. Nuestra experiencia hist\u00f3rica insiste en representarse en nuestra actualidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una colecci\u00f3n re\u00fane art\u00edculos de historiadores para p\u00fablicos m\u00e1s amplios","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[684],"class_list":["post-116341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=116341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=116341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116341"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=116341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}