{"id":116398,"date":"2013-05-06T14:59:55","date_gmt":"2013-05-06T17:59:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=116398"},"modified":"2013-05-06T14:59:55","modified_gmt":"2013-05-06T17:59:55","slug":"la-mala-conducta-en-la-guerra-de-los-sexos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-mala-conducta-en-la-guerra-de-los-sexos\/","title":{"rendered":"La mala conducta en la guerra de los sexos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-116400\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/011_BoasPraticas_-205-195x300.jpg\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/011_BoasPraticas_-205-195x300.jpg 195w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/011_BoasPraticas_-205.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Daniel Bueno<\/span>En el campo de las ciencias de la vida, en Estados Unidos, los varones se ven envueltos en casos de mala conducta cient\u00edfica con mayor frecuencia que las mujeres, y la preeminencia masculina se observa en todo el espectro de la carrera, desde la iniciaci\u00f3n cient\u00edfica hasta el liderazgo de grupos de investigaci\u00f3n, seg\u00fan revela un estudio publicado en el peri\u00f3dico <i>online<\/i> <i>mBio<\/i>. Los autores revisaron 228 casos de mala conducta registrados por la Oficina de Integridad de la Investigaci\u00f3n (ORI) estadounidense, entre 1994 y 2012. La oficina promueve buenas pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica e investiga acusaciones de desv\u00edo de la conducta involucrando estudios avalados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos. En general, un 65% de los casos de fraude correspondi\u00f3 a varones, pero ese porcentaje variaba entre las filas acad\u00e9micas: un 88% de los docentes que cometieron faltas eran hombres, en comparaci\u00f3n con el 69% de los posdoctorandos y el 58% de los estudiantes de grado.<\/p>\n<p>En cada categor\u00eda, la proporci\u00f3n de hombres cometiendo faltas fue mayor que lo previsto dada la distribuci\u00f3n por sexo de los investigadores en ciencias de la vida en Estados Unidos. El estudio no analiz\u00f3 cu\u00e1les son las razones que motivan a los varones a incurrir en fraudes con mayor asiduidad. Pero las diferencias culturales se encuentran entre las hip\u00f3tesis capaces de explicar tal fen\u00f3meno, dijo Arturo Casadevall, investigador del Albert Einstein College of Medicine de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, uno de los autores del trabajo. \u201cLos hombres tienden a arriesgar m\u00e1s que las mujeres y cometer fraude implica un riesgo\u201d, sugiri\u00f3. \u201cTambi\u00e9n puede ocurrir que los hombres sean m\u00e1s competitivos, o que las mujeres sean m\u00e1s sensibles ante la amenaza de sanciones. La mejor respuesta, no obstante, es que todav\u00eda no lo sabemos. Ahora que documentamos el problema, podemos comenzar a debatir seriamente sobre lo que est\u00e1 sucediendo y c\u00f3mo lidiar con ello\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Los autores supon\u00edan que la mayor parte de los fraudes involucraba a estudiantes y j\u00f3venes investigadores, aqu\u00e9llos que soportan mayor presi\u00f3n por publicar art\u00edculos al comienzo de su carrera. Sin embargo, se verific\u00f3 que las pr\u00e1cticas de mala conducta est\u00e1n repartidas por todas las etapas de la carrera universitaria. \u201cCient\u00edficos en la c\u00faspide de su carrera dirigen grandes laboratorios y administran cuantiosos recursos, lo cual aumenta la presi\u00f3n por publicar y la tentaci\u00f3n de cometer desv\u00edos\u201d, dijo Casadevall.<\/p>\n<p>\u201cEl hecho de que la mala conducta aparezca en todas las fases del desarrollo de la carrera sugiere que la atenci\u00f3n a los aspectos \u00e9ticos de la conducta cient\u00edfica no debe limitarse\u00a0 solamente a aquellos investigadores a\u00fan en formaci\u00f3n, tal como es la pr\u00e1ctica actual\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La mala conducta en la guerra de los sexos","protected":false},"author":476,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[],"coauthors":[786],"class_list":["post-116398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=116398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=116398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116398"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=116398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}