{"id":11754,"date":"2012-05-22T19:14:36","date_gmt":"2012-05-22T22:14:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=11754"},"modified":"2024-06-05T15:55:03","modified_gmt":"2024-06-05T18:55:03","slug":"nidos-en-conflicto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nidos-en-conflicto\/","title":{"rendered":"Nidos en conflicto"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_11757\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-11757 \" title=\"052-053_AnuBranco_195-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/052-053_AnuBranco_195-1-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"213\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DARIO SANCHES<\/span>Todo bicho es comida cuando los grupos de pirinchos se re\u00fanen en sus b\u00fasquedas por el suelo<span class=\"media-credits\">DARIO SANCHES<\/span><\/p><\/div>\n<p>En singular contraste con la percepci\u00f3n com\u00fan de una yunta de aves incubando sus huevos y cuidando de sus polluelos, un nido de pirinchos, tambi\u00e9n llamados cucos guira en diferentes regiones (<em>Guira guira<\/em>) puede albergar la prole de hasta siete madres. Lejos est\u00e1 de constituir una convivencia pac\u00edfica, con raptos de violencia expl\u00edcita contra los pichones, aunque parece compensarse con una mayor capacidad de defensa contra los predadores, tal como hace tres d\u00e9cadas viene demostr\u00e1ndolo el trabajo del equipo de la bi\u00f3loga Regina Macedo, de la Universidad de Brasilia (UnB). Y hay m\u00e1s: en el estudio m\u00e1s reciente, publicado en 2011 en la revista <em>The Auk<\/em>, Marcos Lima revela que en esas sociedades reina la poligamia, y que los machos de un mismo grupo est\u00e1n emparentados entre s\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cEs la primera vez que se hace la caracterizaci\u00f3n gen\u00e9tica de una especie de cuclillo\u201d, explica el investigador, quien ejecut\u00f3 una parte del trabajo en el laboratorio del bi\u00f3logo Jeffrey Graves, en la Universidad de Saint Andrews, Escocia, durante su maestr\u00eda en la UnB. Los resultados revelan que un 72% de los nidos se caracteriza por la poligamia igualitaria: tanto los machos como las hembras tienen m\u00e1s de una pareja sexual.<\/p>\n<p>El parentesco entre machos demostrado por el trabajo de Lima \u2013siempre m\u00e1s cercano que lo que marcar\u00eda el azar en la poblaci\u00f3n estudiada\u2013 sugiere que, mientras las hembras emigran ni bien crecen lo suficiente, los machos permanecen instalados en el nido donde nacieron o en territorios vecinos, donde conviven con hermanos y otros parientes cercanos. \u201cAunque un macho no engendre polluelos, se beneficia desde el punto de vista evolutivo al contribuir al \u00e9xito del grupo\u201d, explica Lima.<\/p>\n<p>Los investigadores todav\u00eda toman los resultados con cierta cautela, dado que es imposible obtener un muestreo completo. El \u00e1rea de estudio elegida por Regina est\u00e1 situada en los alrededores de Brasilia, una zona residencial conocida por el nombre de Park Way, donde adem\u00e1s de casas, jardines y plantaciones, a\u00fan quedan algunas manchas de vegetaci\u00f3n del cerrado. No satisfechos con la altura de los \u00e1rboles bajos y retorcidos de la regi\u00f3n, los cucos guira prefieren construir sus nidos en araucarias, que no son aut\u00f3ctonas de la regi\u00f3n. Como son altas, era preciso trepar entre 5 y 14 metros para instalar redes, examinar los huevos o extraer muestras de sangre. El grupo de la UnB tambi\u00e9n utilizaba trampas que ten\u00edan como se\u00f1uelo grabaciones del canto masculino y un pirincho domesticado actuando como invasor. Como resultado, gran parte de las aves capturadas eran machos que acud\u00edan en defensa de su territorio. Seg\u00fan Lima, \u201clo ideal ser\u00eda contar con un grupo completo para verificar los parentescos y la paternidad de los polluelos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_218005\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-218005\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/052-053_AnuBranco_195-2-1.jpg\" alt=\"Muchos huevos son arrojados fuera durante la disputa por espacio en el nido\" width=\"290\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/052-053_AnuBranco_195-2-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/052-053_AnuBranco_195-2-1-120x83.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/052-053_AnuBranco_195-2-1-250x173.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">F\u00e1bio Colombini<\/span>Muchos huevos son arrojados fuera durante la disputa por espacio en el nido<span class=\"media-credits\">F\u00e1bio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>De cualquier modo, las ventajas gen\u00e9ticas detectadas por el estudio para la vida en grupo ayudan a comprender c\u00f3mo evolucion\u00f3 un sistema social en el que parte de los huevos es arrojada fuera del nido y se mata a algunas cr\u00edas luego de nacer, dando generalmente como resultado, 5 \u00f3 6 polluelos sobrevivientes, aunque en total se hubieran puesto hasta 17 huevos. Regina no se arriesga a mencionar sospechosos al respecto del ataque a los huevos. \u201cTan s\u00f3lo lo verifiqu\u00e9 en dos ocasiones\u201d, dice, agregando que logr\u00f3 recoger esos huevos poniendo redes alrededor del \u00e1rbol, para m\u00e1s tarde recoger muestras del material gen\u00e9tico. Para el caso de otra especie de cuclillo, se cree que las hembras que todav\u00eda no han puesto huevos se deshacen de los huevos de las competidoras, pero la bi\u00f3loga de la UnB no cree que \u00e9ste sea el caso para los cuco guira. En un estudio anterior, ella demostr\u00f3 que las hembras no ponen huevos en el mismo orden entre una y otra nidada, eliminando la posibilidad de que la dominante solamente pusiera los suyos en \u00faltima instancia, cuando ser\u00eda menos probable que fueran eliminados.<\/p>\n<p>Incluso despu\u00e9s de romper el cascar\u00f3n, los polluelos no se encuentran a salvo. Tanto machos como hembras adultos, frecuentemente expulsan a alguno de aqu\u00e9llos del nido y lo picotean hasta matarlo, aunque otros integrantes del grupo den gritos de alarma en una rama vecina. Los ataques comienzan por los m\u00e1s peque\u00f1os, seg\u00fan revela un art\u00edculo de 2004 publicado en la revista <em>Animal Behavior<\/em>, y pueden repetirse hasta ultimar a todos los polluelos. Regina a\u00fan no encuentra explicaci\u00f3n para este comportamiento, pero cree que los culpables son aqu\u00e9llos que no lograron reproducirse en esa oportunidad. \u201cLa eliminaci\u00f3n de los polluelos permitir\u00eda que el grupo hiciera r\u00e1pidamente un nuevo intento reproductivo\u201d, explica. Ella ya cuenta con muestras de sangre de adultos que cometieron infanticidio, as\u00ed como de los polluelos asesinados por ellos. Cuando realice los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, espera aclarar el enigma. Lima agrega otra posibilidad: la reducci\u00f3n de la nidada hasta un n\u00famero que los adultos logren sostener con mayor facilidad en su relevamiento como guardianes y proveedores de alimento. \u201cEllos se desarrollan muy r\u00e1pidamente, en 12 d\u00edas comienzan a volar\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Regina, quien desde su doctorado estudia a los pirinchos, explica que se conoc\u00eda muy poco sobre el comportamiento de esta singular ave, con su copete erizado y casi 40 cent\u00edmetros de longitud, que habita pr\u00e1cticamente en toda Sudam\u00e9rica, sobre todo en \u00e1reas abiertas y urbanas, donde buscan alimento en grupo andando por el suelo. \u201cSon tan comunes que no despiertan inter\u00e9s\u201d. Sin embargo, cuanto m\u00e1s aprende, mayor es la fascinaci\u00f3n de la investigadora por el sistema social y reproductivo de esta especie. \u201cEl estudio de esa conexi\u00f3n entre cooperaci\u00f3n y competencia, que ocurre en cualquier sociedad, puede aportar bastante a la comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n de ese tipo de sistema\u201d, explica.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nLIMA, M.R. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.jstor.org\/discover\/10.1525\/auk.2011.10234?uid=3737664&amp;uid=2&amp;uid=4&amp;sid=47698989008887\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Group composition, mating system, and relatedness in the communally breeding guira cuckoo (<em>Guira guira<\/em>) in Central Brazil<\/a>. <strong>The Auk<\/strong>. v. 128. n. 3, p. 475-86. 2011.<br \/>\nMACEDO, R.H.F. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0003347204002301\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Significance of social parameters on differential nutrient investment in guira cuckoo, <em>Guira guira<\/em>, eggs<\/a>. <strong>Animal Behaviour<\/strong>. v. 68, p. 485-94. 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pirinchos viven en grupos pol\u00edgamos donde los machos est\u00e1n emparentados","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-11754","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11754"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11754\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518746,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11754\/revisions\/518746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11754"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}