{"id":119670,"date":"2013-06-03T17:00:09","date_gmt":"2013-06-03T20:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=119670"},"modified":"2017-03-08T14:28:48","modified_gmt":"2017-03-08T17:28:48","slug":"el-precioso-lodo-del-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-precioso-lodo-del-mar\/","title":{"rendered":"El precioso lodo del mar"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-208048\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-835x1024.jpg\" alt=\"038-043_AlphaCrucis_206\" width=\"290\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-835x1024.jpg 835w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-405x496.jpg 405w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-245x300.jpg 245w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a><\/strong><em>Desde el Alpha-Crucis<\/em><\/p>\n<p>El mar se encuentra agitado y el buque se balancea bastante durante esta ma\u00f1ana del lunes 25 de febrero. Las olas penetran en la cubierta. Cuatro hombres con cascos blancos y empapados de agua salada tiran del cable de acero que sujeta una estructura piramidal que se tambalea antes de asentarse sobre la superficie roja de la cubierta. La pir\u00e1mide met\u00e1lica trae finalmente 12 cilindros transparentes con una generosa muestra del lodo recogido a 121 metros de profundidad, frente a las costas de la isla de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, en litoral norte paulista. En el intento anterior, a 47 metros, los cilindros trajeron solamente agua y arena, sin el anhelado limo que buscaban los 19 cient\u00edficos del Instituto Oceanogr\u00e1fico (IO) de la Universidad de S\u00e3o Paulo durante los nueve d\u00edas de traves\u00eda en el buque de investigaci\u00f3n oceanogr\u00e1fica Alpha-Crucis.<\/p>\n<p>Uno por vez, Edilson de Oliveira Faria, Marcelo Rodrigues, Rodolfo Jas\u00e3o Dias y Gilberto Dias cargaron los cilindros y los depositaron en un caj\u00f3n de pl\u00e1stico. El lodo que traen es fino, pegajoso, verde oscuro y con olor desagradable. \u201c\u00a1Es perfecto!\u201d, celebra Till Hanebuth, docente de la Universidad de Bremen, Alemania, palp\u00e1ndolo entre sus dedos. \u201cLo que para la mayor\u00eda de la gente tan s\u00f3lo es lodo, tiene un gran significado para nosotros\u201d, dice Michel Mahiques, director del instituto y coordinador cient\u00edfico de la primera etapa de la expedici\u00f3n, del 20 al 24 de febrero, centrada en la detecci\u00f3n de lugares para la recolecci\u00f3n de sedimentos en diferentes profundidades, llevada a cabo durante los cuatro d\u00edas posteriores. \u201cEs ese sedimento lodoso, tal como lo denominamos, lo que nos aportar\u00e1 los mejores registros de la historia clim\u00e1tica, ambiental y evolutiva de una regi\u00f3n\u201d. En estudios previos, los an\u00e1lisis de sedimentos ayudaron a definir la variaci\u00f3n del clima durante los \u00faltimos 10 mil a\u00f1os en el litoral paulista, as\u00ed como los niveles de contaminantes en Santos y en Iguape, en el transcurso de los \u00faltimos 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por definici\u00f3n, esa arcilla proveniente del fondo del mar es una mezcla de part\u00edculas con di\u00e1metros inferiores a 62 micrones, m\u00e1s diminutas que la arena. \u201cCualquier material, tal como part\u00edculas de rocas o de sal, o tambi\u00e9n restos de esqueletos, puede conformar el lodo\u201d, dice Samara Goya, t\u00e9cnica del IO y docente universitaria en Santos. \u201cEl lodo marino funciona como una esponja, captando elementos qu\u00edmicos u organismos dispersos en el agua. La arena posee una estructura fija y no atrae otros materiales\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_119675\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119675\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-7.jpg\" alt=\"Till comprobando el rumbo\" width=\"290\" height=\"249\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>Till comprobando el rumbo<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>El objetivo del viaje es detectar dep\u00f3sitos o flujos de lodo, cuyos elementos ayudar\u00e1n a reconstruir el h\u00e1bitat y el clima regional, las corrientes marinas y la evoluci\u00f3n del sector sudoeste del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico durante los \u00faltimos 7 mil a\u00f1os. La traves\u00eda forma parte de uno de los proyectos apoyados por la Prorrector\u00eda de Investigaci\u00f3n a trav\u00e9s del programa N\u00facleos de Apoyo a la Investigaci\u00f3n (NAPs) y agrupa a investigadores del IO, del Instituto de Geociencias y del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la USP.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de nuestra primera expedici\u00f3n de naturaleza esencialmente geol\u00f3gica que rebasa los l\u00edmites de la plataforma continental de esta regi\u00f3n\u201d, dice Michel [Mahiques], quien prefiere que se lo llame por su primer nombre. Hasta ahora, por carecerse de instrumental adecuado, s\u00f3lo era posible recoger sedimentos hasta un m\u00e1ximo de 150 metros de profundidad. \u201cEl Alpha-Crucis nos permite ir m\u00e1s lejos, m\u00e1s profundo y con mayor comodidad que el Besnard\u201d, a\u00f1ade, en referencia al buque Professor Besnard, que fue desafectado del servicio en 2008. El d\u00eda 28, luego de recorrer casi 2 mil kil\u00f3metros, el Alpha-Crucis atrac\u00f3 en el puerto de Santos, junto al antiguo nav\u00edo, con centenares de muestras de sedimentos recogidos hasta en 1.400 metros de profundidad.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe d\u00f3nde provienen los sedimentos hallados al norte de S\u00e3o Sebasti\u00e3o? No lo sabemos\u201d, se conturba Michel. Los r\u00edos que desaguan en esa regi\u00f3n son peque\u00f1os y en apariencia incapaces de transportar tanta arena y lodo. Hacia el sur, el panorama parece ser m\u00e1s claro. En trabajos anteriores, Mahiques y otros investigadores del Instituto Oceanogr\u00e1fico arribaron a la conclusi\u00f3n de que el R\u00edo de la Plata, a casi 2 mil kil\u00f3metros de distancia, ser\u00eda la principal fuente de lodo que llega hasta el sur de la isla de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, impulsado por las corrientes marinas.<\/p>\n<p>Por lo pronto, el mapeo del fondo del mar realizado durante los primeros cuatro d\u00edas de viaje aport\u00f3 datos sobre la estabilidad del lecho marino, algo esencial para la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas natural, y acerca de la posibilidad de deslizamientos de dep\u00f3sitos de sedimentos que podr\u00edan generar tsunamis. En 2002, una capa enorme de sedimentos se desliz\u00f3 y empuj\u00f3 al mar en la costa de la isla de Estr\u00f3mboli, en Italia, provocando un tsunami y agravando los efectos causados por una erupci\u00f3n volc\u00e1nica. Aparentemente, tal posibilidad resulta remota en el litoral paulista.<\/p>\n<div id=\"attachment_119674\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119674\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-3.jpg\" alt=\"Primera colecta, el d\u00eda 24\" width=\"290\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-3-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>Primera colecta, el d\u00eda 24<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con base en las informaciones recabadas en el fondo del mar, Mahiques concluy\u00f3 que una hip\u00f3tesis sobre el movimiento de sedimentos desde la costa hacia el oc\u00e9ano en este tramo del litoral, que \u00e9l hab\u00eda presentado en 2004 con base en muestras superficiales, podr\u00eda ser acertada. \u201cAhora estamos comprobando, efectivamente, la migraci\u00f3n de sedimentos desde la costa hacia el fondo\u201d, comenta. \u201cAtravesamos una serie de valles y canales, algunos con 5 kil\u00f3metros de ancho y 160 metros de profundidad, que podr\u00edan tener la funci\u00f3n de acopiar y distribuir sedimentos\u201d. Los gr\u00e1ficos sobre la variaci\u00f3n del espesor y la consistencia de las capas de arena y lodo se\u00f1alaban que el talud \u2012la regi\u00f3n m\u00e1s profunda m\u00e1s all\u00e1 de la plataforma continental\u2012 presentaba la forma de un anfiteatro, con el escenario en las regiones m\u00e1s profundas, tal como \u00e9l hab\u00eda previsto.<\/p>\n<p><b>Titanes de alta mar<br \/>\n<\/b>La elecci\u00f3n de los sitios de recolecci\u00f3n de sedimentos fue el resultado de un arduo trabajo que comenz\u00f3 durante la tarde del mi\u00e9rcoles 20, luego que el barco zarpara del puerto de Santos, y culmin\u00f3 en la madrugada del domingo 24. El equipo de la USP se turn\u00f3 durante d\u00eda y noche para el seguimiento y el an\u00e1lisis de las informaciones sobre el lecho marino recibidas durante 83 horas continuas en los monitores de los tres equipos de uno de los laboratorios del buque: un batiterm\u00f3grafo, que registra la variaci\u00f3n de la salinidad y temperatura por medio de sensores lanzados manualmente cada 18 kil\u00f3metros; dos ecosondas, que informan sobre la consistencia y los l\u00edmites de las capas superficiales de sedimentos del fondo marino mediante la emisi\u00f3n y reflexi\u00f3n de ondas sonoras; y un perfilador s\u00edsmico, cuyas ondas, en otra frecuencia, penetran m\u00e1s en los sedimentos pues el aparato funciona con una frecuencia de onda menor que las ecosondas. Cada medio segundo, el perfilador emit\u00eda chasquidos que resonaban en el barco, fundamentalmente en su cubierta inferior, que cobijaba los camarotes de la tripulaci\u00f3n y de parte de los investigadores. Unos d\u00edas antes de la expedici\u00f3n, en una reuni\u00f3n de planificaci\u00f3n, Mahiques avis\u00f3 que ser\u00eda \u201cun viaje tumultuoso\u201d.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n fue din\u00e1mico. Navegando contra el viento, el buque se zarande\u00f3 bastante el jueves 21, durante el primer d\u00eda de viaje. Incluso los m\u00e1s experimentados lo pasaron mal, con mareos y n\u00e1useas. \u201cEn comparaci\u00f3n con el Besnard, \u00e9ste es <i>flat<\/i> [mantiene la horizontal]\u201d, dice Mahiques con tranquilidad, mientras desayuna. El comandante Jos\u00e9 Rezende, nacido en la localidad de Juiz de Fora (Minas Gerais) y residente en Niter\u00f3i, lo confirma: \u201cEl Besnard era m\u00e1s d\u00edscolo\u201d. O sea: la proa ascend\u00eda y descend\u00eda, provocando un balanceo longitudinal del buque y no s\u00f3lo a babor y estribor como sucede en el Alpha-Crucis. Esa noche el buque alcanz\u00f3 el punto m\u00e1s lejano del viaje, a 315 kil\u00f3metros de la costa, y m\u00e1s profundo, de 2 mil metros; y all\u00e1 abajo, seg\u00fan uno de los instrumentos, la temperatura era de 3 grados Celsius.<\/p>\n<div id=\"attachment_119677\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119677\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-4.jpg\" alt=\"Dias transportando uno de los cilindros del multicore\" width=\"290\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-4.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-4-277x300.jpg 277w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>Dias transportando uno de los cilindros del multicore<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mahiques, Hanebuth, Oliveira Faria, Jas\u00e3o Dias, Rodrigues y Gilberto Dias, altern\u00e1ndose al frente de los monitores, pasaron el d\u00eda preocupados, pidi\u00e9ndole al comandante corregir el rumbo, pues no estaban captando nada relevante sobre el fondo marino. Al final del d\u00eda el buque se calm\u00f3 y ellos comenzaron a detectar se\u00f1ales de antiguos valles fluviales y lagunas, que emerg\u00edan como posibles puntos de recolecci\u00f3n de sedimentos durante la segunda parte del viaje. \u201cTodo lo que estamos haciendo ac\u00e1 es nuevo para nosotros\u201d, coment\u00f3 Hanebuth, coordinador del equipo diurno, quien en 2009 recorri\u00f3 la cuenca del R\u00edo de la Plata, durante una expedici\u00f3n similar.<\/p>\n<p>Incluso durmiendo poco, Mahiques estaba contento. Sin internet, tel\u00e9fono ni problemas urgentes por resolver, \u00e9l pod\u00eda dejar de lado sus preocupaciones como director del Instituto Oceanogr\u00e1fico y ponerse la camiseta de su Botafogo (naci\u00f3 en R\u00edo de Janeiro y a los 9 a\u00f1os se mud\u00f3 junto a su familia a S\u00e3o Paulo). En su computadora sonaban sin cesar Tit\u00e3s, F\u00e1brica do Som, Village People, Elis Regina, que, como \u00e9l dice: \u201ces buena m\u00fasica y que a m\u00ed me gusta\u201d. El turno nocturno parec\u00eda un grupo de viejos amigos. Alto y flaco, Marcelo Rodrigues, t\u00e9cnico del instituto desde 1992, viajaba por \u00faltima vez junto a ellos porque renunci\u00f3 para dedicarse a trabajar como consultor en geolog\u00eda.<\/p>\n<p>Oliveira Faria es un fortach\u00f3n, con rastas en el cabello, y de hablar calmo. Estudi\u00f3 biolog\u00eda, fue contratado como t\u00e9cnico por el IO en 1998 y dos a\u00f1os despu\u00e9s, Rodrigues le pregunt\u00f3 si quer\u00eda participar en un viaje a la Ant\u00e1rtida. \u00c9l so\u00f1aba con eso desde 1982, cuando trabajaba en la Escuela Naval de R\u00edo y ley\u00f3 sobre los planes de la primera expedici\u00f3n cient\u00edfica hacia all\u00ed. Poco despu\u00e9s vio pasar al buque Bar\u00e3o de Tef\u00e9 rumbo al sur. \u201cAquella imagen qued\u00f3 grabada en mi memoria\u201d. Viaj\u00f3 en diciembre de 2002, permaneci\u00f3 durante un mes y le gust\u00f3 mucho. \u201cTengo la impresi\u00f3n de que nunca part\u00ed de all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Al dejar al equipo, el domingo 24, en Ubatuba, Mahiques le traspas\u00f3 el mando cient\u00edfico a su colega Silvia Helena de Mello e Souza, quien embarc\u00f3 con su grupo al comienzo de la tarde. Michel le entreg\u00f3 un mapa con los 10 sitios de recolecci\u00f3n de sedimentos, que Hanebuth y \u00e9l hab\u00edan elaborado esa ma\u00f1ana, bas\u00e1ndose en el mapeo de los d\u00edas anteriores. El mismo d\u00eda lanzaron los dispositivos, que s\u00f3lo trajeron arena del fondo, y por la noche recogieron los instrumentos de mapeo de las capas de sedimento del fondo del mar.<\/p>\n<p><b>El lado\u00a0sucio de la ciencia<br \/>\n<\/b>El lodo que los hombres de cubierta traen en los cilindros se distribuye y se rotula a medida que pasa hacia los investigadores, organizados en una l\u00ednea de producci\u00f3n, cada uno con una labor espec\u00edfica. \u201cLas muestras recogidas en esta traves\u00eda ser\u00e1n las que utilizar\u00e9 para mi doctorado\u201d, dice la ocean\u00f3grafa Amanda Spera, quien separa las porciones de fango en lonjas con 1 cent\u00edmetro de espesor que sus compa\u00f1eros depositan en platos met\u00e1licos. Spera pretende analizar los compuestos org\u00e1nicos sintetizados por microalgas marinas y plantas terrestres para establecer los patrones de variaci\u00f3n de temperatura y clima de la regi\u00f3n hace miles de a\u00f1os. Cuanto mayor es la temperatura, menor es la cantidad de uniones dobles en la cadena de carbono de las alquenonas, uno de los grupos de compuestos que analizar\u00e1. De modo que, dice ella, \u201csi las algas viv\u00edan en un h\u00e1bitat m\u00e1s c\u00e1lido, el n\u00famero de uniones dobles de las alquenonas ser\u00e1 menor\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_119679\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119679\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-8.jpg\" alt=\"El multicore y el personal trabajando en cubierta para traer un poco del fondo del mar\" width=\"290\" height=\"172\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>El multicore y el personal trabajando en cubierta para traer un poco del fondo del mar<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante el almuerzo del d\u00eda siguiente, Jas\u00e3o Dias, ocean\u00f3grafo y experto en submarinismo cient\u00edfico, anunci\u00f3, al referirse a una de las colectas matinales, a 841 metros de profundidad: \u201cEstablecimos un r\u00e9cord para el Instituto Oceanogr\u00e1fico\u201d. Por medio de uno de los dispositivos \u2012un cilindro met\u00e1lico de 4 metros de longitud y 450 kilogramos de peso, denominado <i>piston core<\/i>\u2012, recogieron tres muestras, de 4,10 metros, 1,68 metros y 2,40 metros de longitud, alojadas en un tubo de pl\u00e1stico blanco. En el laboratorio, cada columna se cortar\u00e1 en rebanadas de 2 cent\u00edmetros de grosor. \u201cYo datar\u00e9 las muestras\u201d, dice el qu\u00edmico Rubens Figuera, docente del IO quien en un c\u00e1lculo r\u00e1pido dice que cada columna rendir\u00e1 entre 300 y 400 tajadas, en las cuales analizara el tenor de 15 elementos qu\u00edmicos, que brindar\u00e1n, por ende, 6 mil resultados por cada columna de lodo.<\/p>\n<p>Es fascinante seguir de cerca este proceso. Podemos atisbar parte de los engranajes de la ciencia y aquello que los <i>papers<\/i> no informan: el trabajo pesado y repetitivo, la tensi\u00f3n generada por los imprevistos, el surgimiento de las hip\u00f3tesis de trabajo, el costado literalmente sucio de la ciencia impreso en los rostros embarrados. Sutilmente emergen las fuerzas generalmente ocultas de la ciencia, que se construye no s\u00f3lo con buenas preguntas, instituciones y dinero, sino tambi\u00e9n con amistad, respeto y compa\u00f1erismo. \u201cEstoy aqu\u00ed para lo que necesiten\u201d, record\u00f3 Oliveira Faria el domingo por la noche, delante del grupo, al planificar las colectas.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, reparando en las tareas en cubierta, Hanebuth coment\u00f3 que se hab\u00edan movilizado 40 personas para la recolecci\u00f3n de sedimentos, incluyendo a los marineros que operaban las gr\u00faas para dirigir los dispositivos de recolecci\u00f3n, los cocineros que manten\u00edan el \u00e1nimo de todos con comidas deliciosas y los mec\u00e1nicos del cuarto de m\u00e1quinas. Empero, los art\u00edculos cient\u00edficos que resulten de ese trabajo tan s\u00f3lo ser\u00e1n suscritos por unos pocos cient\u00edficos.<\/p>\n<div id=\"attachment_119680\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119680\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-9.jpg\" alt=\"Organismos marinos mezclados con restos de sedimento\" width=\"290\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-9.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/038-043_AlphaCrucis_206-9-253x300.jpg 253w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti<\/span>Organismos marinos mezclados con restos de sedimento<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los informes destacan resultados positivos que parecen haber surgido por arte de magia, sin esfuerzo, pero el cansancio expresado en la voz ronca, el silencio y las ojeras de esta gente indica que no es tan as\u00ed. \u201cDebemos deshacernos de la m\u00edstica de Jaques Cousteau, que s\u00f3lo mostraba aquello que sal\u00eda bien\u201d, recuerda Michel. \u201cEn una de las expediciones en que particip\u00e9 todo sali\u00f3 mal. Eso tambi\u00e9n forma parte. Pero no debe perderse el impulso vital, el entusiasmo\u201d.<\/p>\n<p>A las 13 horas del martes 26, Figuera ingres\u00f3 preocupado en el laboratorio y les avis\u00f3 a Mello e Souza y Hanebuth: \u201c\u00a1Perdemos el <i>piston core<\/i>!\u201d. A causa de un fallo en una palanca que controlaba el descenso del equipamiento o de la intensidad de la corriente, el cable de acero se cort\u00f3 y el dispositivo se fue a pique. Silencio consternado en cubierta. Tres horas despu\u00e9s, Mello e Souza convoca al grupo y comenta que, como consecuencia del accidente, adoptar\u00edan otra estrategia de recolecci\u00f3n, concentr\u00e1ndose en un \u00e1rea a la que denominaron cintur\u00f3n de lodo. A\u00fan en silencio, realizan una colecta nocturna, a 120 metros de profundidad, utilizando tan s\u00f3lo el aparato con forma de pir\u00e1mide, el <i>multicore<\/i>. Poco despu\u00e9s los \u00e1nimos se reconfortan. Una de las noches Hanebuth jug\u00f3 al truco con la muchachada; le ense\u00f1aron las reglas, en ingl\u00e9s, y \u00e9l les gan\u00f3 dos partidas seguidas.<\/p>\n<p><b>Los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os<br \/>\n<\/b>El mi\u00e9rcoles 27 batieron otro r\u00e9cord, con 1.400 metros. Al mediar la tarde, completadas las colectas, el <i>multicore<\/i>, desprovisto de los cilindros, est\u00e1 amarrado en el fondo de la cubierta. Durante tres horas, M\u00f4nica Petti, bi\u00f3loga del IO, tamiz\u00f3 lodo en busca de an\u00e9lidos, moluscos, crust\u00e1ceos y otros organismos marinos, que luego se examinar\u00e1n bajo el microscopio, en el laboratorio. \u201cHac\u00eda rato que no recog\u00edamos organismos en esas profundidades\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cConocemos muy poco de la biodiversidad marina de Brasil\u201d, comenta Jos\u00e9 Eduardo Marian, bi\u00f3logo de la USP, quien en 2012 describi\u00f3 los mecanismos sofisticados de reproducci\u00f3n de los calamares. El c\u00e1lculo actual de la cantidad de especies del mar brasile\u00f1o es de 30 mil, pero podr\u00eda ser bastante m\u00e1s, seg\u00fan los resultados preliminares de un estudio nacional coordinado por Antonio Carlos Marques, tambi\u00e9n de la USP. Una de las metas consiste en duplicar el n\u00famero de registros de abundancia de organismos marinos catalogados en el Ocean Biogeographic Information System (Obis), una base de acceso libre, agregando 100 mil registros para marzo de 2014.<\/p>\n<p>Las dificultades tambi\u00e9n salen a la superficie. Una de ellas, de dif\u00edcil soluci\u00f3n, es la carencia de expertos en diversos grupos de animales marinos. \u201cNecesitamos una mayor cantidad de especialistas para analizar nuestra diversidad\u201d, advierte Marian. \u201cSolamente en este sector de la costa continental tendremos m\u00e1s de 20 a\u00f1os de trabajo, por lo menos\u201d, dice Mahiques.<\/p>\n<p><b>Proyecto<br \/>\n<\/b>Incremento de la capacidad de investigaci\u00f3n en oceanograf\u00eda en el estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29781\/incremento-da-capacidade-de-pesquisa-em-oceanografia-no-estado-de-sao-paulo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 10\/06147-5<\/a>);\u00a0<b>Coord.<\/b>\u00a0Michel Michaelovitch de Mahiques \u2013 IO-USP; <b>Modalidad<\/b>\u00a0Programa de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PPMCG); <b>Inversi\u00f3n<\/b>\u00a0R$ 15.461.637,78 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sedimentos revelan la historia clim\u00e1tica de ambientes desaparecidos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309,321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-119670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=119670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=119670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119670"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=119670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}