{"id":119780,"date":"2013-06-03T18:33:43","date_gmt":"2013-06-03T21:33:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=119780"},"modified":"2016-01-04T17:45:20","modified_gmt":"2016-01-04T19:45:20","slug":"negocios-del-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/negocios-del-pasado\/","title":{"rendered":"Negocios del pasado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_119782\" style=\"max-width: 234px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-119782\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072_075_Arqueologia_206-1-224x300.jpg\" alt=\"Una pared remanente de la sede de una hacienda del siglo XVIII, en un sitio localizado durante la construcci\u00f3n de un edificio en el barrio de Itaim Bibi, en S\u00e3o Paulo\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072_075_Arqueologia_206-1-224x300.jpg 224w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072_075_Arqueologia_206-1.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ZANETTINI ARQUEOLOGIA<\/span>Una pared remanente de la sede de una hacienda del siglo XVIII, en un sitio localizado durante la construcci\u00f3n de un edificio en el barrio de Itaim Bibi, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">ZANETTINI ARQUEOLOGIA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, la arque\u00f3loga Solange Caldarelli se dedic\u00f3 durante horas y horas a debatir el significado de las lascas halladas en un sitio prehist\u00f3rico, algo que raramente hace hoy en d\u00eda. El tiempo del que dispon\u00eda como investigadora del extinto Instituto de Prehistoria de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y en el Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, a lo largo de 10 a\u00f1os, fue ocupado por otras tareas vinculadas con la gesti\u00f3n: esto fue cuando desisti\u00f3 de la vida acad\u00e9mica, en 1988, y se aboc\u00f3 al en ese entonces incipiente mercado de la arqueolog\u00eda aplicada a la habilitaci\u00f3n y a la evaluaci\u00f3n ambiental. Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, Solange dirige Scientia Consultoria, una empresa que cuenta con 200 empleados dispersos por el pa\u00eds y grandes clientes en los sectores de energ\u00eda el\u00e9ctrica, log\u00edstica y miner\u00eda. \u201cYo ten\u00eda una visi\u00f3n sumamente acad\u00e9mica, pero la arqueolog\u00eda aplicada me revel\u00f3 un mundo nuevo, del cual me enamor\u00e9\u201d, declara. Si no fuese por la senda empresarial, ella quiz\u00e1 nunca hubiese tenido la oportunidad de explorar los m\u00e1s de 100 sitios arqueol\u00f3gicos hallados en el lugar donde se construye la central hidroel\u00e9ctrica de Belo Monte, en el estado norte\u00f1o de Par\u00e1, y donde la empresa act\u00faa desde hace tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Este ejemplo de Caldarelli sirve para ilustrar el actual momento de la arqueolog\u00eda brasile\u00f1a. Impulsada por el desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, la arqueolog\u00eda empresarial vive un per\u00edodo sin precedentes, signado por la creciente demanda de mano de obra especializada y los seductores contratos firmados con gigantes del sector de infraestructura. Bajo el mote de arqueolog\u00eda de contrato o preventiva, esta actividad es ejercida por m\u00e1s de 50 empresas y es responsable por el 95% de los proyectos arqueol\u00f3gicos registrados en el Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan), un organismo encargado de la inspecci\u00f3n el sector. De ese porcentaje, solamente el 5% se refiere a investigaciones en universidades. \u201cEn la actualidad, muchos arque\u00f3logos ingresan en la profesi\u00f3n de una manera distinta a como era cuando yo empec\u00e9\u201d, analiza Caldarelli.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-208061\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-1-300x237.jpg\" alt=\"072-075_Arqueologia_206-1\" width=\"290\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-1-300x237.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-1-628x496.jpg 628w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-1.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>\u00c9ste es el caso de Charles da Silva de Miranda, quien luego de graduarse en historia en 2006, afront\u00f3 dificultades para hallar trabajo en su \u00e1rea y entonces se dedic\u00f3 a la arqueolog\u00eda. Siguiendo la direcci\u00f3n de nuevos vientos, Da Silva de Miranda busc\u00f3 en el prometedor mercado de la arqueolog\u00eda de contrato una nueva senda profesional. En 2008, fund\u00f3 Archeos Consultoria, especializada en consultor\u00eda arqueol\u00f3gica para habilitaciones ambientales. Entre sus clientes se encuentran astilleros y empresas de celulosa, y tambi\u00e9n alcald\u00edas como la del municipio de Bag\u00e9 (en R\u00edo Grande do Sul), donde se construir\u00e1 una represa. \u201cEn la actualidad el arque\u00f3logo debe estar preparado para lidiar con el mercado, saber elaborar un presupuesto y administrar una empresa, lo que lo desasocia del estereotipo del aventurero\u201d, comenta Da Silva de Miranda.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de la arqueolog\u00eda en el pa\u00eds se remonta a 1986, cuando una resoluci\u00f3n del Consejo Nacional de Medio Ambiente (Conama) determin\u00f3 que la actividad deb\u00eda formar parte de los estudios de impacto ambiental. Hasta ese entonces se restring\u00eda a la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica, y solamente el sector de energ\u00eda el\u00e9ctrica ten\u00eda la obligaci\u00f3n legal de contratar arque\u00f3logos de universidades o museos para rescatar materiales en sitios arqueol\u00f3gicos, sujetos a da\u00f1os durante la ejecuci\u00f3n de obras, fundamentalmente en construcci\u00f3n de centrales hidroel\u00e9ctricas. La nueva medida hizo posible el comienzo de la profesionalizaci\u00f3n de la actividad, que todav\u00eda aguarda su reglamentaci\u00f3n. En 2003, por ejemplo, se registraron 265 resoluciones en el Iphan, que consisten en solicitudes de permisos para la exploraci\u00f3n de sitios arqueol\u00f3gicos. En 2011 fueron m\u00e1s de mil. Otro indicador del crecimiento de la arqueolog\u00eda de contrato es la reapertura de la carrera de arqueolog\u00eda, a partir de 2005. Actualmente son 12 carreras distribuidas por el pa\u00eds.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-208063\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3-300x97.jpg\" alt=\"072-075_Arqueologia_206-3\" width=\"300\" height=\"97\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3-300x97.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3-810x262.jpg 810w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3-1024x332.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-3.jpg 1636w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Caldarelli explica que, a diferencia de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, \u201cla arqueolog\u00eda de salvamento\u201d debe conciliar las etapas t\u00edpicas del trabajo arqueol\u00f3gico, que tambi\u00e9n abarca el monitoreo y las actividades de educaci\u00f3n patrimonial, tales como, por ejemplo, las charlas destinadas a la comunidad (<i>vea la infograf\u00eda<\/i>). Como el calendario del cliente es siempre apretado, la calidad del trabajo que realizan algunas empresas tambi\u00e9n es objeto de cuestionamientos por parte de muchos expertos, pese a que en los \u00faltimos a\u00f1os el Iphan ha venido exigiendo que los proyectos ligados a emprendimientos posean el mismo rigor que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>La arqueolog\u00eda que se hace en la universidad generalmente parte de un problema que puede resolverse a largo plazo. Algunas l\u00edneas de investigaci\u00f3n llegan a extenderse durante d\u00e9cadas, y se abocan \u00fanicamente a cuestiones de naturaleza cient\u00edfica. En tanto, la arqueolog\u00eda empresarial, aparte de contar con plazos m\u00e1s cortos, est\u00e1 supeditada a un contexto mayor y abarca diversos medios: bi\u00f3tico, cultural, social y econ\u00f3mico. \u201cEl problema radica en que el arque\u00f3logo sigue siendo confundido con el cazador de dinosaurios\u201d, afirma otro pionero de la arqueolog\u00eda empresarial, Paulo Zanettini, director de Zanettini Arqueologia. Esta distorsi\u00f3n, dice Zanettini, dificulta la comprensi\u00f3n de la realidad del trabajo arqueol\u00f3gico, que dej\u00f3 de ser \u201cla arqueolog\u00eda por la arqueolog\u00eda misma\u201d. Zanettini argumenta que la diferencia entre la arqueolog\u00eda acad\u00e9mica y la de contrato reside b\u00e1sicamente en la remuneraci\u00f3n del proceso. Mientras que la primera es sostenida por alguna instituci\u00f3n, la otra sobrevive merced a los contratos que firma con emprendedores. \u201cLa divisi\u00f3n de la arqueolog\u00eda en dos partes constituye una visi\u00f3n anacr\u00f3nica\u201d, critica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-208062\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-2-300x167.jpg\" alt=\"072-075_Arqueologia_206-2\" width=\"300\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-2-300x167.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-2-810x451.jpg 810w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072-075_Arqueologia_206-2.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por eso, lo m\u00e1s adecuado ser\u00eda apuntar a la interacci\u00f3n entre la arqueolog\u00eda empresarial y la acad\u00e9mica. \u201cEl mercado ha sido y est\u00e1 siendo importante para el crecimiento de la arqueolog\u00eda en el pa\u00eds\u201d, sostiene Gilson Rambelli, presidente de la Sociedad de Arqueolog\u00eda Brasile\u00f1a (SAB). Para Rambelli, la actividad tambi\u00e9n permite que un investigador desarrolle, con base en el material recolectado en un emprendimiento, una investigaci\u00f3n m\u00e1s profunda durante su maestr\u00eda y su doctorado. Con todo, para Pedro Paulo Funari, docente del Laboratorio de Arqueolog\u00eda P\u00fablica de la Universidad de Campinas (Unicamp), aunque el material se use en educaci\u00f3n patrimonial y los usen los estudiantes, existen problemas con relaci\u00f3n a la continuidad de los estudios a largo plazo. \u201cPara que los alumnos hagan una investigaci\u00f3n concreta, es necesario contar con un contexto hist\u00f3rico suficiente\u201d, afirma. Esto implica volver al campo en varias oportunidades, cosa imposible una vez que ha empezado la obra. \u201cNuestra funci\u00f3n consiste en recuperar el conocimiento sobre sociedades del pasado, con base en la interpretaci\u00f3n de los materiales, y no en recuperar la mayor cantidad posible de elementos que se encuentran en un sitio\u201d, rebate Caldarelli. \u201cPero mantenemos nuestros brazos abiertos para recibir a los estudiantes, y a nuestros propios investigadores se los incentiva a profundizar los an\u00e1lisis en la universidad\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<div id=\"attachment_119784\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119784\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/072_075_Arqueologia_206-5.jpg\" alt=\"Excavaci\u00f3n en uno de los sitios arqueol\u00f3gicos en donde se construye la central de Belo Monte, en Par\u00e1\" width=\"290\" height=\"217\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">SCIENTI A CONSULTORIA<\/span>Excavaci\u00f3n en uno de los sitios arqueol\u00f3gicos en donde se construye la central de Belo Monte, en Par\u00e1<span class=\"media-credits\">SCIENTI A CONSULTORIA<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>La calidad de los proyectos<\/b><br \/>\nPara Rosana Najjar, directora del Centro Nacional de Arqueolog\u00eda, ligado al Iphan, es necesario incentivar las buenas pr\u00e1cticas entre las empresas que realizan el rescate de materiales arqueol\u00f3gicos considerados bienes de la Naci\u00f3n. Seg\u00fan la investigadora, algunas empresas promueven un retroceso cuando solamente \u201crecogen a\u00f1icos\u201d. \u201cEn algunos casos, el sitio es tenido lisa y llanamente como un obst\u00e1culo para el emprendimiento y no como una fuente que sirva para responder ciertas preguntas que se plantean en una investigaci\u00f3n\u201d, afirma. En 2002, una resoluci\u00f3n del Iphan defini\u00f3 c\u00f3mo deben elaborarse los proyectos que presentan las empresas. El principal criterio indica que ese documento debe respetar los moldes de un proyecto cient\u00edfico, es decir: ha de exponerse en \u00e9l un problema claramente, y la metodolog\u00eda que se emplear\u00e1 para resolverlo. \u201cSi abordamos un sitio sin una orientaci\u00f3n, sin un objetivo, estaremos haciendo coleccionismo y no arqueolog\u00eda\u201d, explica Najjar, quien despu\u00e9s de esa exigencia observ\u00f3 que se produjo una mejora significativa de los proyectos, que deben enviarse antes del comienzo de las obras.<\/p>\n<p>Paulo Zanettini reconoce los avances de la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a. \u201cPara que el trabajo del arque\u00f3logo sea v\u00e1lido, sus resultados deben implicar una devoluci\u00f3n hacia la sociedad, y esto incluye asistir a congresos, publicar en peri\u00f3dicos cient\u00edficos, la creaci\u00f3n de programas educativos y la divulgaci\u00f3n en la prensa\u201d. Como ejemplo de madurez de la arqueolog\u00eda en interacci\u00f3n con el mercado, hace menci\u00f3n a un programa desarrollado en el municipio de Caetit\u00e9, en el alto sert\u00f3n bahiano, que cuenta con el apoyo del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES). Contratada por un emprendimiento, la empresa de Zanettini encontr\u00f3 150 sitios en la zona, donde se hallaron trozos de utensilios y manifestaciones de arte rupestre con m\u00e1s de 6 mil a\u00f1os. Tambi\u00e9n se encontraron vestigios relacionados con comunidades tradicionales. En vista del material recolectado, su empresa permaneci\u00f3 durante un a\u00f1o debatiendo con la poblaci\u00f3n local la construcci\u00f3n de un museo, que se erigir\u00e1 este a\u00f1o. \u201cNo ser\u00e1 un museo impuesto y restringido a la arqueolog\u00eda, sino un espacio destinado a guardar el patrimonio de la zona y debatir sobre el mismo\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>En otro caso, la construcci\u00f3n de un edificio en una zona cotizada de la ciudad de S\u00e3o Paulo tuvo inicio sin pasar por la debida evaluaci\u00f3n, lo que provoc\u00f3 da\u00f1os en un sitio arqueol\u00f3gico. El hecho lleg\u00f3 al Ministerio P\u00fablico y la empresa de Zanettini fue contratada para efectuar un dictamen. Para compensar, los responsables del emprendimiento se vieron obligados a indemnizar al Estado y el valor en juego se destin\u00f3 a la construcci\u00f3n del nuevo museo de arqueolog\u00eda de la USP. \u201cLa arqueolog\u00eda dentro de emprendimientos es un camino sin retorno, por eso es importante que sus resultados redunden en beneficio de la comunidad y de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica\u201d, eval\u00faa Najjar, del Iphan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Crece la participaci\u00f3n de la arqueolog\u00eda empresarial en las obras de infraestructura","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[294,312],"coauthors":[740],"class_list":["post-119780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-economia-es","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=119780"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119780\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=119780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119780"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=119780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}