{"id":119795,"date":"2013-06-03T18:47:13","date_gmt":"2013-06-03T21:47:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=119795"},"modified":"2016-01-27T15:03:52","modified_gmt":"2016-01-27T17:03:52","slug":"una-revolucion-cultural-a-la-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-revolucion-cultural-a-la-brasilena\/","title":{"rendered":"Una revoluci\u00f3n cultural a la brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_119796\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119796\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-1.jpg\" alt=\"El cineasta Nelson Pereira dos Santos durante el rodaje de Como era gostoso o meu franc\u00eas (1971)\" width=\"290\" height=\"186\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARCHIVO\/ AG\u00caNCIA ESTADO\/ AE<\/span>El cineasta Nelson Pereira dos Santos durante el rodaje de Como era gostoso o meu franc\u00eas (1971)<span class=\"media-credits\">ARCHIVO\/ AG\u00caNCIA ESTADO\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la d\u00e9cada de 1950, mientras Brasil se modernizaba, los partidos y los movimientos de izquierda, como as\u00ed tambi\u00e9n los movimientos art\u00edsticos, cre\u00edan en la posibilidad de una revoluci\u00f3n brasile\u00f1a, nacional democr\u00e1tica o socialista. \u201cLos artistas y los intelectuales tuvieron un rol significativo en la construcci\u00f3n de la utop\u00eda de una \u2018brasile\u00f1idad revolucionaria\u2019, que permitir\u00eda plasmar las potencialidades de un pueblo y de una naci\u00f3n\u201d, dice Marcelo Ridenti, profesor de sociolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp). Sin embargo, a\u00fan hoy en d\u00eda, la comprensi\u00f3n de esa relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y cultura es compleja, y abarca a nombres de peso del templo cultural que fueron comunistas, tales como Jorge Amado, Nelson Pereira dos Santos, Caio Prado Jr., Nora Ney, Dias Gomes, Jorge Goulart y Di Cavalcanti, entre otros. \u201cEs un problema que no cabe en una ecuaci\u00f3n simple que supone que la militancia comunista de artistas e intelectuales form\u00f3 parte de un deseo de transformar su saber en poder. Tampoco se puede suponer que hubiese una mera manipulaci\u00f3n de los intelectuales por parte de los dirigentes del Partido Comunista Brasile\u00f1o [PCB]\u201d, explica el profesor, quien analiz\u00f3 el tema en el marco del proyecto intitulado <i>Los artistas e intelectuales comunistas en la consolidaci\u00f3n del campo intelectual y de la industria cultural en Brasil<\/i>.<\/p>\n<p>\u201cEn un momento como \u00e9ste, cuando las investigaciones evitan la politizaci\u00f3n de los temas, resulta importante la recuperaci\u00f3n del acercamiento entre la cultura y la pol\u00edtica durante un per\u00edodo turbulento como aqu\u00e9l, entre los a\u00f1os 1950 y 1970\u201d, sostiene el investigador. Seg\u00fan Ridenti, varios campos art\u00edsticos e intelectuales consolidados a partir de la d\u00e9cada de 1950 s\u00f3lo pueden pensarse a partir de sus luchas interiores, en las cuales los comunistas cumplieron un rol importante, en ocasiones llevando a los integrantes del PCB o a ex militantes a puestos de mayor reconocimiento o prestigio. Muchos cambiaron de convicciones pol\u00edticas con el correr del tiempo. La mayor\u00eda efectu\u00f3 una autocr\u00edtica sobre su actuaci\u00f3n en aquel per\u00edodo, incluso aqu\u00e9llos que siguieron identificados con la izquierda o siendo comunistas. Hubo tambi\u00e9n muchos reclamos posteriores porque el partido manten\u00eda con ellos una relaci\u00f3n \u201cornamental\u201d o \u201cinstrumental\u201d, es decir, solamente para granjearse prestigio o difundir una l\u00ednea pol\u00edtica, y eso sin contar la menci\u00f3n a las cr\u00edticas sobre el despotismo de la direcci\u00f3n, lista para vigilar el imaginario de los militantes. \u201cEso solamente en parte es verdad. Esos artistas s\u00f3lo pudieron conquistar espacios a partir de un historial de militancia organizada, que de ese modo, lejos estuvo de significar una mera manipulaci\u00f3n de sus artistas e intelectuales. Era una relaci\u00f3n de doble mano\u201d, sostiene el autor.<\/p>\n<div id=\"attachment_119797\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119797\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-2.jpg\" alt=\"Escena de O pagador de promessas, de Dias Gomes, en 1960\" width=\"290\" height=\"258\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span>Escena de O pagador de promessas, de Dias Gomes, en 1960<span class=\"media-credits\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEn cierto, el partido ten\u00eda una l\u00ednea pol\u00edtica estrecha y dogm\u00e1tica, que les dejaba poco espacio a sus intelectuales y casi no contribu\u00eda para pensar la especificidad de la sociedad brasile\u00f1a, signada por el centralismo y las relaciones autoritarias. Pero hab\u00eda contrapartidas que mantuvieron a los artistas y a los intelectuales en el partido, pese a todo eso\u201d, dice Ridenti. Para \u00e9l, no se debe caricaturizar la acci\u00f3n cultural del PCB en los a\u00f1os 1950, un elemento expresivo y constituyente de la cultura brasile\u00f1a. \u201cLa industria cultural todav\u00eda no estaba completamente afianzada en el pa\u00eds. Con la modernizaci\u00f3n, muchos artistas e intelectuales se encontraban en busca de un espacio que no fuese el de la Iglesia o el del Estado, que en ese entonces eran las principales instituciones organizadas, en tiempos en que la universidad a\u00fan se encontraba en crecimiento\u201d, recuerda. La mayor\u00eda de esos intelectuales proven\u00eda de la clase media que se expand\u00eda junto con la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, y no cab\u00edan en ninguno de ambos espacios. \u201cEl PCB se erigi\u00f3 en una posibilidad de organizarse, un foro de debate cultural y pol\u00edtico, que permit\u00eda el acceso a una red de revistas en Brasil y de contactos en el exterior.\u201d<\/p>\n<p><b>Legitimidad<br \/>\n<\/b>La organizaci\u00f3n del partido otorgaba legitimidad a ciertos grupos e individuos que intentaban sentar posici\u00f3n (o evitar perder prestigio) en sus actividades. \u201cEl gran ejemplo fue Jorge Amado, cuyo talento se vio potenciado por la ligaz\u00f3n con el PCB, cuya red de contactos internacionales facilit\u00f3 la publicaci\u00f3n de sus novelas en varios pa\u00edses. A su vez, Amado le prestaba su prestigio como escritor al partido, y termin\u00f3 siendo elegido convencional por el PCB para la Asamblea Constituyente de 1946\u201d, comenta Ridenti. Durante su exilio en Francia, a partir de 1948, adhiri\u00f3 al movimiento internacional por la paz y cobr\u00f3 notoriedad mundial. \u201cSin desmerecer el talento de Amado, eso no habr\u00eda acontecido si \u00e9l no tuviese un v\u00ednculo con el partido. Fue a trav\u00e9s de esa relaci\u00f3n como \u00e9l tuvo acceso a una red de contactos en diversos pa\u00edses de Europa y fue en raz\u00f3n de ello que sus novelas se tradujeron en varios idiomas. Lo propio sucedi\u00f3 con Nelson Pereira dos Santos, quien fue a Francia y a otros pa\u00edses con el apoyo del PCB, y as\u00ed pudo conocer a varios cineastas\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<div id=\"attachment_119798\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-119798\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-3.jpg\" alt=\"La cantante Nora Ney en el aeropuerto de Gale\u00e3o, en 1969\" width=\"290\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span>La cantante Nora Ney en el aeropuerto de Gale\u00e3o, en 1969<span class=\"media-credits\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Amado se convirti\u00f3 en un divulgador del realismo socialista en Brasil, y ni siquiera cuando se alej\u00f3 del PCB rompi\u00f3 oficialmente con los comunistas. \u201cSe fue sin estridencias. S\u00f3lo adquiri\u00f3 autonom\u00eda como autor despu\u00e9s de <i>Gabriela, clavo y canela<\/i> (1958)\u201d, dice Ridenti. Con todo, las recompensas les planteaban dilemas a los artistas, que testimoniaban las persecuciones contra los militantes disidentes en escala internacional. \u201cEllos tambi\u00e9n se insertaban en las redes comunistas como reproductores del pensamiento y de la pol\u00edtica producida en el centro, no como formuladores originales\u201d, se\u00f1ala el autor. \u201cEfectivamente, entre los a\u00f1os 1940 y 1950, durante el realismo socialista, hubo un gran control del partido sobre los artistas e intelectuales brasile\u00f1os ligados al PCB. Pero esa relaci\u00f3n en general fue flexible, pues al partido no le interesaba mucho la cultura, cosa que explica por qu\u00e9 en la d\u00e9cada de 1970 los artistas intentaron construir una pol\u00edtica cultural para el PCB, que no ten\u00eda una suya\u201d, recuerda el historiador Marcos Napolitano, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), autor del estudio intitulado\u00a0<i>Pol\u00edticas culturales y resistencia democr\u00e1tica en Brasil durante los a\u00f1os 1970<\/i>.<\/p>\n<p>\u201cHubo un movimiento entusiasta en el cual los intelectuales y el partido convergieron para pensar un proyecto\u00a0revolucionario\u00a0de naci\u00f3n. El partido y los intelectuales de izquierda fueron las grandes referencias para\u00a0los cineastas\u00a0dispuestos a hacer un arte pol\u00edtico y, en teor\u00eda, tambi\u00e9n politizador, por ejemplo. Desafortunadamente, el partido podr\u00eda haber usado m\u00e1s y mejor los diagn\u00f3sticos de los artistas\u201d, sostiene la soci\u00f3loga C\u00e9lia Tolentino, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en la localidad de Mar\u00edlia, quien estudia el tema en <i>El pensamiento social en la literatura y en el cine<\/i>, con apoyo de la FAPESP. \u201cLos artistas no eran inocentes \u00fatiles para el PCB: ellos tambi\u00e9n ganaban con esa relaci\u00f3n\u201d, acota Ridenti.<\/p>\n<div id=\"attachment_119799\" style=\"max-width: 148px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-119799 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-4-153x300.jpg\" alt=\"Jorge Amado recibe a Simone de Beauvoir y a Sartre en 1960\" width=\"138\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-4-153x300.jpg 153w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-4-253x496.jpg 253w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/081-083_PC-e-cultura_206-4.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 138px) 100vw, 138px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span>Jorge Amado recibe a Simone de Beauvoir y a Sartre en 1960<span class=\"media-credits\">ARQUIVO\/ Ag\u00eancia ESTADO\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>Autonom\u00eda<br \/>\n<\/b>La mayor o menor autonom\u00eda del partido depend\u00eda de la carrera paralela a la pol\u00edtica. Figuras tales como Dias Gomes u Oscar Niemeyer, por mencionar dos ejemplos, y tal como recuerda el investigador, no padecieron ninguna injerencia por parte del PCB en sus vidas y en sus obras. Ese influjo se cern\u00eda m\u00e1s (aunque de manera desorganizada) sobre los<\/p>\n<p>menos conocidos. \u201cPor eso, si bien existen casos en los cuales el partido fue autoritario para con los artistas, queda la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 entonces muchos de ellos siguieron militando? Exist\u00eda el sentimiento de pertenecer a una comunidad que se imaginaba en la vanguardia mundial y pod\u00eda brindar apoyo y organizaci\u00f3n a artistas e intelectuales en busca de prestigio y poder, distinci\u00f3n y consagraci\u00f3n en sus campos de actuaci\u00f3n; para ellos y para el partido\u201d, dice el autor. Con ese movimiento, los artistas comunistas prepararon el terreno para la renovaci\u00f3n futura. \u201cEl <i>Cinema Novo<\/i>, el cine de los a\u00f1os 1960, no hubiese sido posible sin la historia anterior de disputas en este campo, fomentada por los cineastas comunistas\u201d, sostiene Ridenti.<\/p>\n<p>\u201cLo propio vale para el desarrollo de las novelas y la televisi\u00f3n brasile\u00f1a en general. Luego del golpe del \u201864, la hegemon\u00eda del PCB entre los intelectuales y los artistas se vio cercenada, y a partir de 1968, \u00e9stos terminaron encontrando refugio en la cadena Globo, pesar a que la emisora era partidaria de la dictadura. Figuras tales como Dias Gomes, Ferreira Gullar y Gianfrancesco Guarnieri, entre otros, adem\u00e1s de encontrar protecci\u00f3n, vislumbraron en la televisi\u00f3n una continuidad program\u00e1tica: cre\u00edan que era una forma de hablar con el pueblo. Por eso lleg\u00f3 a tach\u00e1rselos de \u2018vendidos\u2019, pero estaban siguiendo su pol\u00edtica cultural\u201d, dice el historiador Francisco Alambert, de la USP, autor del art\u00edculo \u201cMario Pedrosa: art and revolution\u201d, entre otros. \u201cPoco a poco, con el desarrollo de la sociedad civil y de la industria cultural, las clases populares van asumiendo su voz, y as\u00ed dejan de necesitar que los intelectuales hablen en su nombre. La producci\u00f3n cultural se ligar\u00e1 al mercado y al espacio universitario, vaciando los partidos y la idea de revoluci\u00f3n, y rompiendo as\u00ed con el acercamiento entre la cultura y la pol\u00edtica\u201d, dice Ridenti.<\/p>\n<p>\u201cPero no hay que olvidarse de lo que sucedi\u00f3 en el pasado. Hay que entender los dilemas y las contradicciones de las figuras humanas de aquel tiempo, que no raramente aparecen mitificadas en los escritos referentes a ellas\u201d, finaliza el investigador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La cultura y la pol\u00edtica interesaba a los artistas y al Partido Comunista","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273,283,285,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-119795","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es","tag-ciencia-politica-es","tag-cine","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=119795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=119795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119795"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=119795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}