{"id":11981,"date":"2012-05-26T16:47:08","date_gmt":"2012-05-26T19:47:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=11981"},"modified":"2016-05-23T18:12:05","modified_gmt":"2016-05-23T21:12:05","slug":"los-embajadores-del-sert%c3%b3n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-embajadores-del-sert%c3%b3n\/","title":{"rendered":"Los embajadores del sert\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_11994\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-11994 \" title=\"084-087_Diplomatas_195-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/084-087_Diplomatas_195-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/084-087_Diplomatas_195-1.jpg 380w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/084-087_Diplomatas_195-1-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/084-087_Diplomatas_195-1-250x178.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO \/ AG\u00caNCIA ESTADO \/ AE<\/span>Brasilia en construcci\u00f3n (1959), una met\u00e1fora de la divisi\u00f3n entre la modernidad y la realidad del pa\u00eds<span class=\"media-credits\">ARQUIVO \/ AG\u00caNCIA ESTADO \/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1956, cuando el presidente Juscelino Kubitschek present\u00f3 su Plan de Metas destinado a modernizar el pa\u00eds, Guimar\u00e3es Rosa (1908-1967) public\u00f3 las novelas <em>Corpo de baile<\/em> y <em>Grande sert\u00e3o: veredas<\/em>. Era embajador y trabajaba en Itamaraty, el ministerio de Relaciones Exteriores, en R\u00edo de Janeiro. Ese mismo a\u00f1o, Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto (1920-1999) public\u00f3 <em>Duas \u00e1guas <\/em>y los in\u00e9ditos <em>Morte e vida Severina<\/em>, <em>Paisagens com figuras <\/em>y<em> Uma faca s\u00f3 l\u00e2mina<\/em>. El diplom\u00e1tico fue enviado a Barcelona como c\u00f3nsul adjunto. Tambi\u00e9n en 1956, Vinicius de Moraes (1913-1980) regresaba de Par\u00eds luego de ocupar el cargo de segundo secretario de la embajada. Y escribe entonces el poema <em>Um oper\u00e1rio en constru\u00e7\u00e3o <\/em>para el primer n\u00famero de la revista <em>Para Todos<\/em>, por invitaci\u00f3n de Jorge Amado. Tambi\u00e9n inicia su trabajo junto a Tom Jobim, a quien invita a musicalizar <em>Orfeu da Concei\u00e7\u00e3o<\/em>, obra llevada a escena en el Teatro Municipal de R\u00edo de Janeiro ese mismo a\u00f1o. A contramano del optimismo general imperante en Brasil, de las obras de este tr\u00edo emerge la multitud del sert\u00f3n y de las favelas, los extranjeros en su tierra.<\/p>\n<p>\u201cEl a\u00f1o 1956 fue paradigm\u00e1tico, pues de esos textos no se desprende una integraci\u00f3n a la verdad alardeada por la producci\u00f3n de la modernidad. De las obras de estos autores surge un desplazamiento de la percepci\u00f3n hacia unos lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos de la estructura social, de los sujetos menos favorecidos en la escala social. Cabral, Rosa y Vinicius cuestionan los lugares jer\u00e1rquicos tradicionales, impuestos como naturales en el orden colectivo\u201d, explica el cr\u00edtico literario Roniere Menezes, docente del Centro Federal de Educaci\u00f3n de Minas Gerais (Cefet-MG) y autor de la investigaci\u00f3n intitulada <em>O tra\u00e7o, a letra e a bossa: literatura e diplomacia em Cabral, Rosa e Vinicius <\/em>(de la editorial de la UFMG). Los tres, adem\u00e1s de diferenciarse del optimismo nacional, tambi\u00e9n evocaban un \u201csert\u00f3n\u201d (o en el caso de Vinicius, las favelas, an\u00e1logas al sert\u00f3n) sumamente distinto del sert\u00f3n ex\u00f3tico, nost\u00e1lgico y reacio a lo moderno \u2013a menudo tratado con los tintes de la pol\u00edtica representativa tradicional\u2013, tal como sucede en la obra de algunos pares de letras. Los autores, al construir sus im\u00e1genes del pueblo brasile\u00f1o, se interesaron m\u00e1s por la cuesti\u00f3n \u00e9tica que por el sesgo pol\u00edtico partidario.<\/p>\n<p>Si bien existen diferencias entre estos autores, exhiben a su vez un punto similar: eran diplom\u00e1ticos.\u00a0 \u201cM\u00e1s que una coincidencia, el trabajo diplom\u00e1tico, es decir, la aproximaci\u00f3n a la exterioridad de un sistema, la apertura al juego de las diferencias existentes en la vida social, cultural y pol\u00edtica, permite articular los proyectos tan heterog\u00e9neos de los tres, con caminos est\u00e9ticos diversos, pero con una misma preocupaci\u00f3n: la tensi\u00f3n entre el discurso del Brasil desarrollista de las elites y el discurso del Brasil arcaico, pobre, rural o urbano\u201d, sostiene Menezes. \u201cEstos escritores-diplom\u00e1ticos corroyeron la idea de un regionalismo cerrado, enrigidecido, ajeno a las conexiones con el mundo exterior. Al mismo tiempo, caminan a contramano de las pretensiones de un Estado desarrollista enfocado en la idea de la unidad nacional. Sus textos ponen de relieve identidades diversas del pa\u00eds, la multiplicidad de culturas y las demandas sociales en Brasil\u201d, analiza. De la misma manera que el movimiento de la escritura diplom\u00e1tica se pauta por la \u201cdesterritorializaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_218042\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-218042\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-2-1.jpg\" alt=\"Guimar\u00e3es Rosa en su discurso de ingreso a la Academia Brasile\u00f1a de Letras, en 1967\" width=\"290\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-2-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-2-1-120x170.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-2-1-250x354.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Folhapress<\/span>Guimar\u00e3es Rosa en su discurso de ingreso a la Academia Brasile\u00f1a de Letras, en 1967<span class=\"media-credits\">Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los escritores diplom\u00e1ticos son viajeros de un Brasil perdido en los laberintos de la modernizaci\u00f3n. \u201cLa tensi\u00f3n que se crea en el esp\u00edritu al mismo tiempo burocr\u00e1tico (eran funcionarios del Estado) y \u2018turista\u2019 de estos autores aporta una mirada aguda de aqu\u00e9llos \u2018extranjeros\u2019 nativos que deambulan por su pa\u00eds, como lo son las masas de refugiados de la posguerra en busca de vivienda. El desplazamiento, el exilio, la adaptaci\u00f3n compleja a otras tierras que es parte de la vida diplom\u00e1tica contribuye para la desterritorializaci\u00f3n del pensamiento\u201d, eval\u00faa el investigador. La realidad social que sus textos revelan es abordada seg\u00fan una \u00f3ptica de la exterioridad.<\/p>\n<p>\u201cLa escritura diplom\u00e1tica desconf\u00eda del v\u00ednculo limitado con los lugares. Cabral, Rosa y Vinicius saben que no pueden escribir \u2018desde dentro\u2019, no tienen el discurso del sertanejo o del favelado. Por eso crean \u2018espacios del afuera\u2019, donde hacen resonar las voces del \u2018adentro\u2019. Esta perspectiva de frontera, ni dentro ni fuera, apunta a un constante di\u00e1logo entre diversas proposiciones, generando nuevas reflexiones, nuevas configuraciones est\u00e9ticas\u201d, sostiene Menezes.<\/p>\n<p>En el itinerario de los escritores-diplom\u00e1ticos surgen resonancias, aproximaciones, traducciones entre las producciones culturales de diversas partes del mundo, precisamente en un momento en que el pa\u00eds atraviesa su modernidad tard\u00eda, cuando la producci\u00f3n local se articula con la extranjera y los conceptos de dependencia comienzan a sufrir la interferencia de los conceptos de simultaneidad cultural. Aunque en Brasil la idea de modernidad surgi\u00f3 antes que el proceso de modernizaci\u00f3n. Brasilia es el s\u00edmbolo de esto, como capital de un Estado de \u201cvanguardia\u201d en una naci\u00f3n en la cual muchos de los valores de la modernidad no fueron ni siquiera asimilados. \u201cEn esto los tres escritores fueron sabios, al echar mano de la escritura diplom\u00e1tica, especialmente en lo que hace a utilizaci\u00f3n del afecto con relaci\u00f3n al otro para el reconocimiento de lo exterior a los lugares establecidos\u201d, analiza el investigador.<\/p>\n<p>El trabajo con la diplomacia funciona como una alegor\u00eda del proceso de creaci\u00f3n literaria tendiente a pensar la escritura como una relaci\u00f3n con la alteridad. De all\u00ed la imagen de la simpat\u00eda que los autores desarrollan por los \u201cextranjeros\u201d de la modernidad que circulan por el territorio brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cLos autores desarrollaron el pensamiento de la \u2018extranjeridad\u2019, la apertura a otros modos de saber y de expresarse. Al tiempo que act\u00faan en el campo burocr\u00e1tico o en el literario, buscan la convivencia con la diversidad social, est\u00e9tica y cultural aut\u00f3ctona, subjetiva o concreta, ligada al gran arte o a la tradici\u00f3n popular\u201d, eval\u00faa Menezes. Guimar\u00e3es Rosa, en sus experiencias en Europa, durante la guerra, experiment\u00f3 la p\u00e9rdida de certezas en su propia humanidad e hizo de la inseguridad ante el orden extranjero la posibilidad de crear l\u00edneas de fuga a trav\u00e9s de la literatura. \u201cEl enfrentamiento de las fragilidades humanas en tierras inh\u00f3spitas se liga \u00edntimamente a la formulaci\u00f3n art\u00edstica\u201d. El trabajo est\u00e9tico adquiere as\u00ed una fuerza pol\u00edtica restauradora, pues se relaciona con la voluntad de transformaci\u00f3n individual y colectiva.<\/p>\n<p><strong>Dualista<br \/>\n<\/strong>Para el investigador, la transdisciplinariedad hace posible la creaci\u00f3n de espacios de extranjeridad incluso con relaci\u00f3n a los pensamientos m\u00e1s \u00edntimos. \u201cSe rompe con el pensamiento estancado, dualista, se aprende a ver con los lentes del otro, a sentir un poco la inseguridad de las tierras desconocidas. La experiencia con la tierra extranjera, con los espacios diferentes, crea en el viajero el inter\u00e9s en lo nuevo de manera aguzada. Eso lo hace reconocer sus limitaciones, y ser m\u00e1s abierto y m\u00e1s tolerante ante los diversos modos de existencia\u201d, sostiene.<\/p>\n<div id=\"attachment_218044\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-218044\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-4-1.jpg\" alt=\"Vinicius de Moraes, en 1965\" width=\"290\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-4-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-4-1-120x163.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-4-1-250x340.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Folhapress<\/span>Vinicius de Moraes, en 1965<span class=\"media-credits\">Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>Existe la constataci\u00f3n de que es preciso salir de la interioridad e ir en direcci\u00f3n a otras formas de pensamiento, y el concepto de diplomacia es fundamental en su calidad de b\u00fasqueda de un di\u00e1logo con una exterioridad en relaci\u00f3n con el sistema instituido. \u201cLa diplomacia le ofrece a la escritura la capacidad de pensar al otro no mediante reglas consolidadas, sino mediante la capacidad de ser mirado por ese otro, de dejarlo invadir el discurso y dotar de nuevos significados al pensamiento y al propio acto de creaci\u00f3n\u201d, dice Menezes.<\/p>\n<p>A ello se le suma el esmero en la escritura, ya que los diplom\u00e1ticos saben cu\u00e1nto existe de construcci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, de t\u00e9cnica ret\u00f3rica, de juegos de poder en cada tramo de un argumento. \u201cLa atenci\u00f3n y el cuidado con las minucias del lenguaje, las estrategias de convencimiento, la preparaci\u00f3n intelectual, el control para que aspectos sentimentales o no reflexionados no interfieran en las negociaciones, reflejen la \u2018prudencia\u2019 diplom\u00e1tica presente en la producci\u00f3n art\u00edstica de los tres\u201d. Pero, a diferencia de la diplomacia oficial, con sus reglas y dogmas, la \u201cdiplomacia literaria\u201d o \u201cdiplomacia menor\u201d tiene como fuerza mayor el cuestionamiento. No se pretenden sellar acuerdos definitivos, sino revelar nuevas miradas pol\u00edticas sobre el mundo. No se trata de destruir la idea de modernidad para plantear un retorno nost\u00e1lgico al pasado, sino de revelar las incongruencias de la modernizaci\u00f3n forzada y proponer formas alternativas de pensar el pa\u00eds. \u201cSi el diplom\u00e1tico a veces miente o esconde conocimientos para lograr mejores acuerdos, el escritor inventa mentiras que nos permiten vislumbrar verdades mayores que las certezas aparentes\u201d, analiza el investigador.<\/p>\n<p>Sin embargo, el tr\u00edo desentonaba frente a muchos colegas diplom\u00e1ticos. Tal como se ve en un oficio de Alu\u00edzio de Magalh\u00e3es, c\u00f3nsul general de Brasil en Marsella, en 1958, en el que critica a la cantora Marlene y a un grupos brasile\u00f1os de <em>ballet<\/em> negro y <em>frevo<\/em> en Europa, por ejemplo. \u201cLa brasile\u00f1a se deshace en movimientos epil\u00e9pticos, mientras unos negros, sin compostura, golpean tambores y se bambolean alrededor como monos en el monte\u201d, escribe el c\u00f3nsul general.<\/p>\n<p>\u201cLos escritores-diplom\u00e1ticos, cuando operan con la pol\u00edtica de la escritura, saben que el trabajo pol\u00edtico m\u00e1s importante no tiene que ver con las fronteras f\u00edsicas visibles, sino con las formas de separaci\u00f3n de las l\u00edneas invisibles del prejuicio, de la discriminaci\u00f3n\u201d, afirma Menezes. Es en ese \u201clugar menor\u201d que buscan corroer la separaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n. \u201cEn la diplomacia oficial, el trabajo se lleva a cabo mediante instituciones pol\u00edticas, jur\u00eddicas y econ\u00f3micas. En la \u2018diplomacia menor\u2019 se realiza, por ejemplo, mediante la representaci\u00f3n del pueblo simple, expuesto a la crudeza de la realidad, en su modo de lidiar con la biopol\u00edtica, con los l\u00edmites que deben atravesar todo los d\u00edas para sobrevivir\u201d, sostiene.\u00a0 \u201cLa traducci\u00f3n de necesidades internas en posibilidades externas a los efectos de ampliar el poder de control de una sociedad sobre su destino es, tal como lo entiendo, la tarea de la pol\u00edtica exterior\u201d, escribe el diplom\u00e1tico y docente de la Universidad de S\u00e3o Paulo, Celso Lafer, en <em>O Itamaraty na cultura brasileira<\/em> (Instituto Rio Branco, 2001).<\/p>\n<div id=\"attachment_218043\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-218043\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-3-1.jpg\" alt=\"Jo\u00e3o Cabral en su departamento de R\u00edo de Janeiro, en 1997\" width=\"290\" height=\"190\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-3-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-3-1-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/084-087_Diplomatas_195-3-1-250x164.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eder Chiodetto\/ Folhapress<\/span>Jo\u00e3o Cabral en su departamento de R\u00edo de Janeiro, en 1997<span class=\"media-credits\">Eder Chiodetto\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLa capacidad de Guimar\u00e3es Rosa para usar registros ling\u00fc\u00edsticos diversos era, en el plano literario, el correlato perfecto del primer apartado de cualquier agenda diplom\u00e1tica: la fijaci\u00f3n de las fronteras, la base de la pol\u00edtica exterior que presupone una diferencia entre lo \u2018interno\u2019 (el espacio nacional) y lo \u2018externo\u2019 (el mundo)\u201d, analiza Lafer. \u201cEn su literatura traduc\u00eda uno de los principios b\u00e1sicos de la diplomacia brasile\u00f1a, una l\u00ednea de acci\u00f3n volcada a transformar nuestras fronteras: de ser cl\u00e1sicas fronteras de separaci\u00f3n a erigirse en modernas fronteras de cooperaci\u00f3n\u201d, eval\u00faa. Al diferencia de Rosa y de Cabral, que tuvieron esa experiencia del sert\u00f3n en la infancia, Vinicius solamente conocer\u00e1 el nordeste y el norte a los 29 a\u00f1os, en 1942. Su ingreso a Itamaraty se produce en el momento en que est\u00e1 descubriendo el pa\u00eds y asumiendo su nueva brasile\u00f1idad. De este modo es como su producci\u00f3n art\u00edstica comienza a recibir el influjo de la realidad social de Brasil y de los saberes populares.<\/p>\n<p>En lugar del sert\u00f3n, Vinicius inserta en su obra im\u00e1genes de la favela y de las zonas bohemias de R\u00edo de Janeiro. Su permanencia diplom\u00e1tica en EE.UU. lo hizo conocer mejor el <em>jazz<\/em> y el cine. Pero, a diferencia de sus colegas de letras, fue el \u00fanico que fue cesanteado en Itamaraty. Cabral hab\u00eda afrontado un proceso de cesant\u00eda en 1952, durante la presidencia de Vargas, pero regres\u00f3 al ministerio. Vinicius no. Durante un <em>show<\/em> en Portugal, en 1968, ataca al r\u00e9gimen militar. Contra \u00e9sa y otras acciones del poeta, el r\u00e9gimen reacciona imponi\u00e9ndole una jubilaci\u00f3n forzosa. En una nota grosera, el entonces presidente Costa e Silva se encarga de escribir enf\u00e1ticamente: \u201cDespidan a ese vagabundo\u201d. La diplomacia cede definitivamente su talento a la m\u00fasica popular.<\/p>\n<p>\u201cLos textos del tr\u00edo no est\u00e1n pautados por la lucha de clases, los partidos o el poder, sino por las mediaciones, por las negociaciones\u201d, sostiene Menezes. En los escritos de los tres diplom\u00e1ticos aparecen im\u00e1genes molestas, disonantes con relaci\u00f3n al discurso de la naci\u00f3n desarrollista simbolizada por Brasilia, a la que ellos, cada uno a su modo, supieron admirar y criticar.<\/p>\n<p>\u201cEn un per\u00edodo en que el pa\u00eds pretendi\u00f3 ingresar al concierto de las naciones, con inversiones en la modernizaci\u00f3n y en el progreso, ellos confiaban en el futuro, pero desconfiaban con respecto a la conducci\u00f3n del pa\u00eds en ese nuevo estadio pol\u00edtico y econ\u00f3mico\u201d, acota el investigador. Por eso se dirigen hacia los sertones, los cerros y las periferias para valorar los saberes y las creaciones populares. \u201cLa \u2018diplomacia menor\u2019 y las \u2018po\u00e9ticas de fronteras\u2019 muestran la necesidad de encontrar algo que fuerce al pensamiento a salir de su interioridad. \u201cEl movimiento hacia el exterior de los lugares convencionales contribuy\u00f3 al desarrollo de la imaginaci\u00f3n y de la mirada cr\u00edtica de los autores\u201d, dice Menezes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La diplomacia influy\u00f3 la literatura de tres grandes escritores brasile\u00f1os","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-11981","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11981"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11981\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11981"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}